Leer la prensa esta mañana solo invita a pensar que es necesaria una llamada de atención severa a una clase política y mediática ensimismada en sus batallas internas mientras el contexto internacional, especialmente el europeo, atraviesa un momento decisivo y peligroso. A eso se le suma la incoherencia y la doble moral de quienes se presentan como patriotas, mientras mercadean con la propia idea de España, la connivencia de ciertos medios “agraciados” que sacrifican la ética profesional a cambio de prebendas y estabilidad económica.
Tengo la sensación de que existe urgencia y alarma porque o se recupera la altura de miras y se reparte mejor el tiempo entre lo doméstico y lo geopolítico, o el país quedará desprotegido en un tablero mundial cada vez más hostil y adverso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario