viernes, 21 de agosto de 2026

El virus de la estigmatización

Las calles y fronteras de Ceuta se han convertido en el espejo donde se reflejan las costuras de un sistema que prefiere culpar a las víctimas antes que asumir sus responsabilidades. Frente al goteo incesante de discursos alarmistas que buscan vincular la inmigración con una supuesta "crisis de salud pública", la evidencia científica y el análisis político,  nos dicen algo muy distinto a lo que podemos encontrar en las redes sociales: no estamos ante un peligro de enfermedades importadas, sino ante una crisis humanitaria provocada por la falta de recursos básicos, el hacinamiento y la infravivienda. 

Las personas que arriesgan su vida para cruzar la frontera suelen llegar con cuadros de deshidratación, malnutrición, traumatismos físicos o estrés postraumático. Ninguna de estas situaciones es una enfermedad transmisible. Si posteriormente aparecen casos de sarna o problemas gastrointestinales, la causa no se encuentra en sus países de origen, sino en la insalubridad y la desprotección que experimentan a su llegada. De hecho, los datos desmienten la existencia de un riesgo real para la población general o de un colapso del sistema hospitalario atribuible al colectivo migrante. Son datos de hoy: la abrumadora mayoría de los ingresados son residentes locales, y los casos de afecciones como la tuberculosis o la sarna que causaron alarma estos pasados días, se corresponden con brotes aislados o de origen institucional ajeno a los recién llegados. 

Asistimos a una instrumentalización de la enfermedad,  una herramienta clásica para construir al "enemigo externo" y justificar la exclusión históricamente. Demasiados indocumentados en salud publica dedicados a situar el foco en el origen geográfico en lugar de en la falta de higiene y condiciones dignas. Con ello, no solo alimentan el racismo, sino que perjudican gravemente el bienestar colectivo. Cuando la derecha utiliza la estigmatización como baza electoral, genera un clima de miedo que aparta a las personas vulnerables del sistema sanitario, dificultando la detección precoz y mermando la eficacia de la salud pública universal. Y eso no es algo nuevo inventado ahora en Ceuta, sino una norma de comportamiento conocida desde hace siglos.

Señor Feijoo, no actúe como un indocumentado, que ayer incluso demostró serlo. Garantizar la salud y la dignidad no es una concesión opcional, sino una obligación ética y a la que nos obliga esa Constitución que no se quita de la boca cuando le interesa. La solución a la situación que existe hoy en Ceuta pasa por abandonar la trinchera del odio y adoptar una política pública articulada en torno a los derechos humanos. No quiero ni imaginarme que esto hubiese sucedido con usted, Tellado, Bendodo, Muñoz o Gamarra al frente del país.

 Si tanto le preocupa la salud de los ceutíes, empiece por exigir que se garantice  agua, alimento, un techo digno, apoyo psicológico y atención médica integral, atendiendo prioritariamente a la infancia y a las mujeres embarazadas, esos colectivos para los que solo entiende la expulsión. Esa es la única respuesta verdaderamente eficaz y justa. La salud pública, para ser eficaz, no tiene pasaporte ni entiende de fronteras. Infórmese antes de decir vaguedades.

PONGAMOS QUE HABLO DE POR AHÍ

Había una vez, en la muy ilustre y refinada Ciudad de los Balcones con maceta medioambiental, una princesa de la política llamada Mofletitos. 

Mofletitos era feliz, vestía trajes de colores pastel y vivía en la cima del mundo: un ático altísimo, comodísimo y repleto de plantas, propiedad de su apuesto novio, el Conde Don Fraude.

Un día, los inspectores del Rey del Tesoro llamaron a la puerta con una lupa gigante, y descubrieron que el Conde Don Fraude tenía la fea costumbre de "olvidar" pagar los impuestos del reino.

Los Grandes Sabios del Partido de Mofletitos se tiraron de los pelos y le dieron un ultimatum: "¡No puedes vivir con un deudor de la hacienda ajena! Te arrastrará la mala prensa y perderás tu corona dorada".

Con una lágrima de compromiso y mucha resignación, Mofletitos le dijo al Conde: "Amor mío, la imagen pública nos separa". El Conde, desolado, puso su casa en venta.

Pero Mofletitos no estaba dispuesta a descender al suelo como el resto de los mortales. Rápidamente pidió un favor a la Gran Institución: "Necesito un nuevo palacio en las alturas, justo enfrente de la casa de mi mamá, para no sentirme solita". Los consejeros del partido le guiñaron el ojo y dijeron: "Hecho".

Intentaron regalarle un nuevo ático por la puerta trasera, pero los pajaritos del bosque (que tenían carné de periodistas) los pillaron con las manos en la masa y los papeles sin firmar. 

El partido, preso del pánico, le gritó: "¡Nada de ático junto al de mamá! ¡Que pongan ese piso en venta inmediatamente antes de que el pueblo nos tire tomates!".

Y así fue como la pobre Mofletitos se quedó sin el amor del Conde, sin el ático del Conde, y sin el ático regalado por los Reyes Magos de la Institución.

Para evitar que la carroza se convirtiera del todo en calabaza, a la princesa no le quedó más remedio que bajar de las nubes, hacer la mudanza con sus propias manos y alquilarse un modesto pisito de dos habitaciones en Vallecas o Usera, donde esperamos que aprenda, por fin, aunque muchos lo dudan, lo que cuesta el metro cuadrado cuando no te lo paga el Reino.

Y colorín colorado, aunque parezca imposible, este cuento no ha acabado

Vivas y Feijoo

 Tras escuchar al presidente de la ciudad autónoma de Ceuta y después a Feijoo, cada vez tengo más claro que lo que menos importa es Ceuta, y lo que más les interesa es el relato partidista. El primero pide todo lo que se puede pedir, el segundo reprocha todo lo que se debe reprochar. Nadie ha dicho que todo esté bajo control, pero, al parecer, toda la izquierda lo está diciendo. 

Feijoo anuncia que ha denunciado ante el Supremo a los ministros por no comparecer en el Senado, volviendo a judicializar todo. Luego, ya lleva en campaña tres años y pico, se dedica a pedir el voto porque si él es presidente, todo se solventa en un minuto, y para ello ha dado lectura a una carta a los reyes magos. Pero, después del regalo a los oídos ceutíes, la gran solución que Feijoo plantea es la devolución de todos, grandes y pequeños, y omite que LO QUE PLANTEA SU PP EN CEUTA ES ILEGAL.

Está claro el trasfondo de su mensaje: quieren que tengamos miedo y que respondamos desde las tripas y no desde la cabeza. No quieren que respondamos desde el derecho y el comportamiento humanitario. Nada de solidaridad, todo se debe solucionar solo con mano dura. 

Inadmisibilidad de las "devoluciones en caliente" o rechazos en frontera 

Aunque ahora parece ser que para la derecha todo vale, el régimen de rechazo en frontera está formalmente acotado por la jurisprudencia constitucional y comunitaria a supuestos muy restrictivos de cruce masivo sobre elementos físicos de contención. Aplicar este mecanismo a menores no acompañados resulta jurídicamente inviable y nulo de pleno derecho al colisionar frontalmente con el régimen protector absoluto de la infancia nacional e internacional.

MAYORES

Artículo 33 de la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados: Prohíbe de forma absoluta la expulsión o devolución de una persona hacia fronteras donde su vida o libertad peligre.

Artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH): Prohibición de tratos inhumanos o degradantes. Es una norma de ius cogens que no admite excepciones, ni siquiera en situaciones de emergencia fronteriza.

Artículo 4 del Protocolo nº 4 al CEDH y Artículo 19.1 de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE (CDFUE): Imponen la obligación ineludible de realizar un examen individualizado de cada persona antes de ser apartada del territorio nacional. 

Artículo 13 del CEDH y Artículo 47 de la CDFUE: Exigen un recurso efectivo que permita impugnar la expulsión con efecto suspensivo de manera previa a la ejecución del rechazo.

Artículo 10.2 Constitución Española (CE): Obliga a interpretar los derechos constitucionales conforme a los tratados internacionales ratificados por España (Ginebra, CEDH, CDN).

Artículo 24 CE (Tutela Judicial Efectiva): Incompatible con la ejecución sumaria y sin asistencia letrada o de intérprete de un acto administrativo de rechazo.

Derecho de Extranjería (LO 4/2000 - LOEX): Disposición Adicional 10ª de la LOEX (introducida por la LO 4/2015): Introduce el rechazo en frontera en Ceuta y Melilla, pero exige explícitamente que la actuación respete "la normativa internacional de derechos humanos y de protección internacional de la que España es parte".

MENORES NO ACOMPAÑADOS

Régimen de Menores No Acompañados: Inadmisibilidad Absoluta

En el caso de menores de edad, las "devoluciones en caliente" o sumarias son ilegales bajo cualquier supuesto. El ordenamiento jurídico establece una protección cualificada:

Artículo 3.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN): Exige una ponderación prioritaria e individualizada del interés del menor en cualquier decisión que le afecte.

Dictámenes del Comité de Derechos de los Niños de las Naciones Unidas: Ha condenado formalmente a España por el rechazo en frontera de menores sin procedimiento previo, declarándolo incompatible con la CDN.

Ley Orgánica 1/1996 de Protección Jurídica del Menor: Inscribe al menor no acompañado bajo la tutela del Estado de forma automática al detectar su presencia en territorio español.

Artículo 35 de la LOEX y Real Decreto 1155/2011 (Reglamento de Extranjería): Exigen un procedimiento administrativo riguroso previo a cualquier repatriación que incluya:1 Identificación y determinación fehaciente de la edad.; 2 Intervención obligatoria del Ministerio Fiscal; 3 Asistencia letrada e intérprete para el menor; 4 Traspaso a la entidad de protección de menores autonómica; 5 Expediente de repatriación individualizado con audiencia formal al menor.

JURISPRUDENCIA CLAVE

Sentencia del Tribunal Constitucional (STC 172/2020): Declaró constitucional la Disposición Adicional 10ª de la LOEX únicamente si se interpreta de forma conforme a la Constitución y Tratados: el rechazo requiere control individualizado, asistencia letrada/intérprete, respeto al non-refoulement y especial protección a colectivos vulnerables (menores).

Sentencia del Tribunal Supremo (Sala de lo Contencioso-Administrativo, STS 814/2026): Reitera la ilegalidad de las devoluciones sumarias cuando no concurren garantías procedimentales básicas. 

Jurisprudencia sobre la repatriación de Ceuta (STS 2024): El Tribunal Supremo concluyó que cualquier entrega sumaria o colectiva de menores sin cumplir el procedimiento del art. 35 LOEX supone una vulneración del derecho a la integridad física y moral (art. 15 CE).

Entre la negligencia institucional y la siembra del odio

La gestión de las crisis migratorias y de las emergencias humanitarias en nuestro país no solo está sacando a la luz la falta de capacidad operativa de determinados ejecutivos locales y autonómicos, sino también una preocupante derivación ideológica. Lo que estamos presenciando en la gestión institucional refleja una constante: decisiones centradas en el cálculo político individual antes que en los derechos humanos y el bienestar colectivo.

El gobierno de Ceuta había negado desde el principio que se instalarán campos donde se podía ayudar a los inmigrantes, hacen lo mismo que en la DANA, no les importa nada ni nadie nada más que ellos y los suyos, están sembrado odio contra en distinto y esto va a tener consecuencias muy graves que nos puede llevar a un retroceso como en la dictadura.

Esta actitud negligente y el rechazo a habilitar soluciones asistenciales inmediatas se traducen en un boicot institucional flagrante a la colaboración entre administraciones: “La semana pasada hubo una reunión al más alto nivel entre las dos administraciones en la que se pactó que se dedicarían 16.000 metros cuadrados del Puerto a instalar un emplazamiento que saque de las calles de la ciudad a miles de migrantes. Se llegaron a contratar parte de esos trabajos y, cuando llegó la hora, el presidente de la Autoridad Portuaria (que depende de la ciudad autónoma) denegó el permiso”, relata otra fuente del Ejecutivo que forma parte de los equipos ministeriales al frente del dispositivo. Y no es así solo en el caso del Puerto. No se puede quejar de la falta de diligencia para atender y dar solución a lo de los inmigrantes y a su vez poner todo tipo de pegas sobre la ubicación de los lugares para atenderlos.

Esta parálisis calculada responde a un modelo de gobernanza territorial insolidario e irresponsable que antepone el enfrentamiento partidista a la resolución efectiva de los problemas. Podemos alucinar con los presidentes/tas autonómicas, auténticos  reyes de taifas a los que cuando les toca gestionar un conflicto prefieren que lo haga el gobierno y además exigiendo, insultando y poniéndose estupendos como ahora el señor de Ceuta. 

Garantizar la atención humanitaria, el cumplimiento de la ley y el respeto a la dignidad de las personas no es opcional. Obstruir la creación de espacios de acogida mientras se culpa al gobierno central perpetúa la precariedad en las calles y fomenta discursos de odio que erosionan la convivencia democrática. Frente al autoritarismo y la insolidaridad, la respuesta debe ser más cooperación, más recursos públicos y una defensa firme de los derechos de todas las personas. La solución de externalizar fronteras puede valerles a quienes no tienen fronteras, pero no a toda la UE.

La postura del Gobierno de Ceuta no solo evidencia una alarmante falta de altura de Estado, sino una deslealtad institucional flagrante que roza la negligencia deliberada. Prometer acuerdos en reuniones de alto nivel para habilitar espacios de acogida y dar marcha atrás en el último minuto —usando a la Autoridad Portuaria como ariete de bloqueo— demuestra que su prioridad no es resolver la emergencia humanitaria en sus calles, sino alimentar un cálculo político destructivo. La constante volatilidad en sus decisiones, sumada al boicot sistemático a la cooperación entre administraciones, expone una gestión insolidaria que prefiere la confrontación, las trabas administrativas y el conflicto antes que asumir las competencias que le corresponden. 

Ceuta


La Cadena SER emitió este martes un reportaje en el que tres migrantes que cruzaron la frontera ceutí el pasado 30 de julio contaban cómo vivían en un pequeño trastero por el que pagaban 500 euros por poder dormir allí de lunes a viernes. No eran las únicos, una vecina del edificio calculaba que podría haber entorno a un millar alojados en esas mismas condiciones. Un negocio que nace del miedo de estas personas a ser descubiertas y devueltas a sus países. El gobierno de la ciudad autónoma anunció que "sancionará" a aquellos que utilicen sus viviendas para alojar a migrantes de forma ilegal.
Tras la publicación de ese reportaje el propietario de ese trastero echó a la calle a esas personas. Uno de ellos, de 27 años y originario de Tetuán, ha pasado la noche al raso, entre arbustos que rodean la explanada donde se levanta uno de los campamentos que ha instalado el Gobierno. Los vecinos del edificio dieron la voz de alarma y el propietario no tardó en tomar medidas y echarles del trastero: "No les ha gustado que dijera con exactitud el precio", cuenta este joven, pintor de profesión, que quiere ganarse la vida trabajando en España.
Ni siquiera les han devuelto el dinero que pagaron por esta semana. Es consciente de que se estaban aprovechando de ellos y dice que no echa de menos ese trastero donde orinaban en una botella y no tenían ducha para asearse.

martes, 18 de agosto de 2026

MIGRANTES EN TRASTEROS

 Cuando el Estado externaliza o abandona su responsabilidad de garantizar derechos humanos básicos como la vivienda digna y el asilo, no se genera un vacío, sino un mercado desregulado de explotación. La extrema derecha presenta la migración como una "amenaza a la seguridad" para así deshumanizar a los migrantes; esa misma deshumanización es la que valida moralmente a rentistas locales para extraer plusvalías obscenas de la desesperación ajena.

Ceuta se puede convertir así en un micro-laboratorio del orden global actual: fronteras militarizadas para contener el libre tránsito de personas pobres, pero total libertad para que el capital local extorsione a quienes han quedado desprovistos de ciudadanía y derechos. No se trata solo de la codicia individual de unos cuantos propietarios de trasteros, sino de la violencia estructural de un sistema que antepone la propiedad y la ganancia a la dignidad y la vida. 

insulto a la inteligencia

 Es un insulto a la inteligencia pública plantear la crisis en Ceuta como un problema de "si el presidente está o no en la playa". Es una narrativa reaccionaria que no busca aportar soluciones, solo busca el espectáculo en las declaraciones, desviar la atención de las causas profundas que hay detrás de la situación en Ceuta y rentabilizar electoralmente el dolor y la desesperación humana.

La derecha pretende vender la idea de que un Estado democrático depende del cuerpo presente de un presidente para funcionar. Las instituciones, los ministerios, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y los equipos de emergencia operan bajo protocolos consolidados, no bajo el mando de un presidente feudal firmando decretos desde una tumbona o desde un despacho, que es como ellos conciben un gobierno.

Exigir que el presidente "haga algo" en Ceuta de forma inmediata suele ser un eufemismo para exigir medidas represivas, militarización o actuaciones de cara a la galería. La gestión seria de fronteras y de derechos humanos no se resuelve con fotos de urgencia ni con demagogia barata ante un micrófono.

Quienes hoy se rasgan las vestiduras por la inacción del Gobierno son los mismos que recortaron los servicios sociales, los mismos que bloquean la reforma de la Ley de Extranjería para el reparto solidario de menores no acompañados entre comunidades autónomas, y los mismos que apoyan la austeridad que asfixia a las regiones periféricas.

La crisis de Ceuta no se genera en agosto, sino que es el resultado de décadas de políticas migratorias europeas fracasadas, basadas en pagar a regímenes autoritarios para que hagan de gendarmes, mientras se ignoran las desigualdades estructurales entre el Norte y el Sur.

Reducir la complejidad de la frontera sur, la geopolítica con Marruecos y los derechos humanos a un titular sensacionalista sobre las vacaciones de un jefe de Ejecutivo no es hacer oposición, es hacer antipolítica barata diseñada para alimentar el racismo institucional y la bronca mediática.

Claro que igual me equivoco, y lo que nos quieren decir es que cuando Feijoo sea presidente no se tomará vacaciones. Aunque para las idioteces que dice cada vez que abre la boca, mejor que se quede de vacaciones doce meses al año.

El virus de la estigmatización

Las calles y fronteras de Ceuta se han convertido en el espejo donde se reflejan las costuras de un sistema que prefiere culpar a las víctim...