No es que el novio de Ayuso tenga una doble identidad, es que parece un perfil de linkedin hecho por un becario con resaca: Alberto González, Alberto Burnet, Alberto Quirón… al final solo falta “Alberto Defraudator deluxe” para completar el pack premium.
Da tanta confianza como un correo de “tu banco”: mismo teléfono, mismo curro, mismo despacho… pero oye, si le cambias el nombre en el mail ya no es corrupción, es emprendimiento disruptivo en el sector sanitario.
Y mientras él juega al “¿quién es quién?” fiscal con Quirón, Ayuso te suelta que cualquiera puede ponerse el correo que le dé la gana, como si en vez de un posible chanchullo millonario estuviésemos hablando de elegir nick en el Messenger de 2004.
No hay comentarios:
Publicar un comentario