Cuando el hermano de Ayuso pegó el pelotazo de las mascarillas, el primero en caer fue el líder del PP, Pablo Casado. Con el fraude fiscal de la pareja de Ayuso, el primer condenado ha sido el fiscal general.
Es parte de una larga tradición. El primer condenado por el caso Gürtel fue el juez Baltasar Garzón.
Las decisiones judiciales deben acatarse porque como nuestro sistema es garantista, otro tribunal pondrá las cosas en su sitio. Y entonces Casado, que es cesado pero no condenado, estará en una multinacional, el fiscal general ya no podrá ser repuesto a su cargo y Garzón ya no será juez.
Pero luego, cundo se anulan estas sentencias, nos dirán que se ha hecho justicia. Y mientras un mentiroso compulsivo sigue cobrando un sueldo público, y la pareja de España ya tiene dos áticos.
Un sistema muy garantista, si señor, pero siempre para los mismos.¿habrán pensado en si estas decisiones alimentan el odio al sistema democrático? Igual hasta eso es lo que se persigue,
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