viernes, 4 de septiembre de 2026

CONVOCADOS COMO EXTRAS AL RODAJE DE LA PELICULA “APOYO A CEUTA”

Buenas noches. 

Yo no participaré mañana en las concentraciones de apoyo a Ceuta. Y no porque no apoye al pueblo ceutí (entre el que tengo familia) o porque no considere que la situación que sufre debe tener una solución lo más urgente posible. 

No acudiré porque existen argumentos políticos y sociológicos que son clave para que cualquier persona con dos dedos de frente puede catalogar la convocatoria como una estrategia de "montaje de erosión" dirigida contra el Gobierno. Y expongo los motivos que veo para ello.

Las movilizaciones impulsadas bajo el lema de "apartidistas" o "nace del pueblo" han sido rápidamente capitalizadas por PP y Vox, y plataformas afines a esos partidos. Bajo una fachada de apoyo técnico o patriótico a una ciudad autónoma, se esconde la legitimación de una agenda partidista. Sumarse a una manifestación sin un manifiesto social claro implica validar un marco que utiliza a Ceuta como munición para debilitar la legitimidad del Ejecutivo en materia de fronteras y política exterior.

La derecha parlamentaria utiliza este tipo de convocatorias para desplazar el foco de la gestión autonómica hacia una enmienda a la totalidad de la política del Gobierno. A la ciudadanía ceutí se la apoya con inversión pública, refuerzo del Estado del bienestar, cohesión social e integración socioeconómica. Sin embargo, la convocatoria está orientada a capitalizar el descontento y cuestionar el control fronterizo y diplomático del Gobierno, convirtiendo el «apoyo a Ceuta» en un eslogan sin contenido socioeconómico y solo cargado de descalificación institucional.

Participar en concentraciones impulsadas o secundadas activamente por formaciones conservadoras y de extrema derecha legitima un discurso de alineamiento con posturas de soberanismo excluyente o militarización fronteriza. Para cualquier progresista, la solidaridad regional se expresa mediante los canales institucionales, el fortalecimiento de los servicios públicos y la defensa de los derechos humanos en las fronteras, no alimentando movilizaciones en las calle cuya única y verdadera finalidad es erosionar la gobernabilidad del Estado y tensar nuestra política exterior.

Que estas formaciones apelen al "sentido de Estado" o la "unidad nacional" en movilizaciones en la calle, solo buscan neutralizar la crítica desde la izquierda, forzándola a elegir entre sumarse a una agenda ajena o ser acusada de "abandonar" a una región española. No creo que se deba ceder ante la presión mediática. 

La no asistencia mañana no significa falta de compromiso con los ceutíes, sino una negativa a servir de extra en el rodaje de una película montada por la derecha y la ultraderecha destinada EXCLUSIVAMENTE a deslegitimar al Gobierno.

Que no me esperen. 

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