Como estoy leyendo algunas barbaridades sin ninguna evidencia que las justifique, quiero exponer esta opinión:
El plan de regularizar a unas 500.000 personas en situación irregular en España tiene efectos potencialmente muy positivos, pero también riesgos y tensiones que conviene distinguir por planos: económico‑laboral, social, jurídico‑administrativo y político.
La evidencia disponible sobre regularizaciones y sobre el papel de la inmigración en España apunta a un balance económico globalmente positivo: más PIB, más cotizaciones y contribución neta favorable a las cuentas públicas.
El núcleo de los riesgos no es tanto “el coste” de las personas regularizadas como la capacidad del Estado para gestionar bien el proceso, dimensionar servicios y evitar que la medida se quede en un gesto sin proyecto de integración a medio y largo plazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario