viernes, 17 de julio de 2026

LO DE FEIJOO NO TIENE PRECIO, QUIENES LO VOTAN, MENOS


Feijóo es un poeta que domina las metáforas, y por eso ha utilizado la palabra "cáncer" para referirse al aumento de las bajas laborales y al absentismo en España, calificándolo como "un cáncer que no podemos pagar". Ha sugerido  recortar el sueldo o los complementos de quienes están de baja para que no cobren lo mismo que si fueran a trabajar.

El genio gallego en su propuesta mezcla "baja médica" con "absentismo" (como si ponerse enfermo fuera una decisión voluntaria o un fraude) busca estigmatizar a la clase trabajadora. Igual no sabe que las bajas no se reparten de forma idéntica en la sociedad; afectan abrumadoramente a los trabajos manuales, mecánicos y precarios (limpieza, construcción, reparto, hostelería), donde el desgaste físico es brutal. Y eso parece no tenerlo en cuenta y proponer que quien enferme cobre menos es aplicar un castigo financiero doble: sufres el daño físico en tu salud por el trabajo y, encima, se te penaliza económicamente cuando tu cuerpo se rompe.

Feijóo yerra completamente en el diagnóstico. Las bajas no suben por "falta de ganas de trabajar", sino por el deterioro de las condiciones de vida y laborales: El estrés, la ansiedad por la incertidumbre económica y las jornadas extenuantes están detrás de una enorme parte de las bajas actuales. Si una baja se alarga dos meses en lugar de dos semanas, muchas veces no es culpa del trabajador, sino de las listas de espera provocadas por los recortes en la sanidad pública (especialmente en comunidades gobernadas por el PP). Si el especialista o la prueba médica tardan meses, el trabajador sigue de baja obligatoriamente.

Está deslegitimando a los profesionales sanitarios. Una baja laboral no la decide el trabajador de forma unilateral: es un acto médico. Al decir que el sistema "permite que un ciudadano se dé de baja sin justificación", Feijóo está acusando implícitamente de fraude o de negligencia a los médicos de atención primaria, que son quienes evalúan clínicamente si una persona está capacitada o no para ejercer su labor.

Y para no quedarse corto, Feijóo afirmó que tomaría medidas "con o sin acuerdo" con los sindicatos, lo que representa un ataque directo al diálogo social y a la democracia interna de las empresas. Gobernar a golpe de decreto contra los representantes de los trabajadores para favorecer exclusivamente los márgenes de beneficio de la patronal rompe el pacto social y los equilibrios del Estado del bienestar.

En resumen, la respuesta a Feijóo debe ser clara: la salud es un derecho, no un coste de producción. El tratamiento para reducir las bajas no es empobrecer al enfermo, sino mejorar la prevención de riesgos laborales, estabilizar el empleo, reducir la precariedad y blindar la sanidad pública para que cure antes y mejor.

Y tu querido trabajador que votas a este genio, al menos no te engaña y ya sabes lo que te espera como premio a tu voto.

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