domingo, 23 de agosto de 2026

En respuesta al doctor Feijoo, que no es epidemiólogo porque no quiere

Desde una perspectiva estrictamente epidemiológica y de salud pública, decretar un «confinamiento» territorial, bien comunitario o poblacional, en Ceuta para controlar enfermedades como la sarna o la tuberculosis carece de rigor científico y resulta metodológicamente inadecuada.

A lo que este nuevo licenciado expresa le responde la epidemiologia.  

La Sarna (Sarcoptes scabiei): Se transmite exclusivamente por contacto directo, estrecho y prolongado piel con piel o a través de fómites (ropa de cama y vestimenta contaminada). No se transmite por vía aérea ni por estar en las mismas calles o espacios abiertos. El aislamiento de una población completa no aporta beneficio en el control; la intervención eficaz requiere el diagnóstico temprano, el tratamiento simultáneo con escabicidas de las personas afectadas y sus contactos estrechos, y la higienización del vestuario y ropa de cama.

Tuberculosis (Mycobacterium tuberculosis): Es una enfermedad bacteriana de transmisión aérea que requiere, por lo general, una exposición continuada en espacios cerrados y mal ventilados. El confinamiento generalizado de personas no contagiadas con individuos potencialmente bacilíferos en espacios cerrados o hacinados incrementaría de forma drástica la tasa de ataque y el riesgo de transmisión. El control epidémico de la tuberculosis se basa en el cribado sintomático, la prueba de la tuberculina/IGRA, el aislamiento respiratorio individual de casos activos bacilíferos y el tratamiento farmacológico prolongado de observación directa (DOTS).

La presencia de brotes infectocontagiosos en contextos de crisis humanitarias no obedece a la naturaleza intrínseca de la población afectada, sino a las condiciones ambientales y los determinantes sociales de la salud: hacinamiento, falta de acceso a agua potable, saneamiento deficiente e imposibilidad de mantener la higiene personal. Restringir la movilidad o recluir a poblaciones vulnerables en entornos de insalubridad potencia las dinámicas de transmisión de gastroenteritis, dermatosis y patógenos respiratorios. La prioridad de salud pública es la provisión inmediata de albergue salubre, agua potable, saneamiento básico y acceso a servicios sanitarios de atención primaria.

La matización feijoodiana de limitar el confinamiento a "portadores de enfermedades infectocontagiosas" confunde el concepto epidemiológico de aislamiento individual o cuarentena de contactos con el de confinamiento. El aislamiento se aplica a casos clínicos confirmados o bacilíferos en entornos sanitarios o residenciales adecuados durante su periodo de transmisibilidad. El confinamiento poblacional se reserva para emergencias sanitarias por patógenos de transmisión comunitaria descontrolada y alta transmisibilidad respiratoria sin tratamiento o vacuna disponible.

Aplicar medidas restrictivas de movilidad masiva o colectiva ante casos puntuales de sarna o tuberculosis resulta contraproducente, estigmatiza a la población afectada, desvía recursos críticos de las intervenciones diagnósticas e higiénicas efectivas y genera barreras para que los sintomáticos acudan al sistema de salud por temor a represalias.

Alguna pregunta ¿El confinamiento lo propone para antes o después de enviar al rey? ¿Por qué no tomamos las mismas precauciones con los 100 millones de turistas que vienen, y por ejemplo, hacemos una prueba con los que vienen en un crucero de lujo?

Parece que Feijoo está empeñado en demostrar que la peor enfermedad que puede sufrir España en un tonto en su presidencia. 

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