jueves, 6 de agosto de 2026

ASCO HACIA QUIENES LES LLAMAN MENAS

Los niños marroquíes fueron utilizados como armas por su país contra España. Ahora el PP vuelve a utilizarlos contra el Gobierno. La actitud del  PP respecto a los menores no acompañados en Ceuta es la evidencia de uno de los episodios más deplorables de claudicación ideológica y vulneración del marco de derechos en la historia democrática reciente de España. 

Ya se han quitado la careta. Lejos de actuar como una fuerza de centroderecha y un partido de Estado, la formación de Feijóo ha optado por subordinar la protección de la infancia vulnerable a sus cálculos de poder, y está cediendo ante el pánico moral e islamófobo articulado por Vox. PP y Vox son ya lo mismo.

Lo que se observa en Ceuta no es una discrepancia sobre gestión autonómica, sino una decisión consciente que asfixia a una ciudad autónoma con sus recursos sociales colapsados. Al atrincherarse en el veto a la modificación del artículo 35 de la Ley de Extranjería y negarse a acoger cuotas obligatorias de menores en las comunidades que gobierna, el PP comete un ejercicio de profunda hipocresía, aunque se llenen la boca de Constitución. 

Mientras se llena la boca apelando a la unidad de España y a la lealtad autonómica, el PP convierte la cohesión territorial en papel mojado y abandona a los territorios frontera a su suerte despreciando el mandato del Art. 138.1 CE. Hoy son rehenes de la extrema derecha por temor a perder gobiernos autonómicos o votos por su flanco derecho, y la cúpula del PP ha entregado su agenda a la retórica de la "invasión", blanqueando tesis que consideran a niños no acompañados como una amenaza a la seguridad, y no los consideran ciudadanos con derechos.

Están cometiendo una flagrante vulneración del principio de protección, desde la perspectiva de los derechos de la Infancia. Se pongan como se pongan, la postura del PP es lisa y llanamente indefendible. La retención prolongada de estos jóvenes en Ceuta rompe el principio del Interés Superior del Menor. Utilizar la inacción administrativa o el bloqueo parlamentario para forzar situaciones insostenibles en los centros de acogida es una infracción sistemática de las obligaciones del Estado.

Hay que denunciar el filtro étnico-xenófobo que rige su estrategia política. La misma derecha que en 2022 aceleró la disponibilidad de recursos públicos para acoger solidariamente a miles de niños y familias que huían de Ucrania, hoy estigmatiza y llama a la insolidaridad si los menores vienen de Marruecos. El verdadero problema para el PP no son la capacidad de gasto o las competencias de las autonomías, sino el color de piel y la cultura de quienes solicitan amparo.

El PP ha abandonado la ética humanitaria y está demostrando una alarmante miopía de Estado al abrazar los postulados de Vox sobre los menores de Ceuta. Ya no preocupa en el PP que se esté erosionando la arquitectura del Estado social y de derecho, con lo que demuestra que para la derecha española la dignidad de un niño es perfectamente prescindible si con ello se obtienen réditos electorales. Actuando así, el PP ha dejado de ser un partido de centroderecha. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Señor Bendodo,

 Señor Bendodo, Resulta verdaderamente sonrojante verle aparecer en rueda de prensa, recién llegado de la playa y ostentando un moreno envid...