lunes, 27 de abril de 2020

Diario del coronavirus 83

Último lunes de abril.
Buenos días.
Ayer enfado. Me he cuestionado si merecía la pena seguir intentando cada día trasladar datos, información y opiniones a este muro. La inmensa mayoría de los asiduos a estos comentarios, os merecéis que al menos los publique. Luego cada uno hará lo que considere oportuno, leerlos, ignorarlos, comentarlos o compartirlos.
Ya dije un día, que a quien le molesten mis comentarios, le es suficiente con ignorarlos y no leerlos. A pesar de esa sugerencia, algunos insisten en entrar y comentar lo que desean. Me parece bien, y no suprimo sus comentarios. Pero me molesta que se cuestione mi profesionalidad como sanitario. Solo les ruego a sus autores que se respondan a esta pregunta: Si por desgracia os contagiarais de este virus y el médico que os atendiera os dijera que es de izquierdas o de derechas ¿os dejaríais atender?
La respuesta de la inmensa mayoría, sería tras valorar la profesionalidad y no la ideología. Por favor, respetar mi profesionalidad, que nada tiene que ver con mi ideología. Y si no, remitiros al primer consejo. No me lean.
Vamos con el de esta mañana .
UN PASO MÁS
En España los infectados pueden ser entre un 14% o un 15% de la población. Es una media de los datos que nos dan diferentes estudios. Es importante saber el número de infectados, y cuál es la letalidad del virus, porque eso nos va a decir cuántas muertes se producirán por cada nuevo contagio. La infección nos aporta una inmunidad, pero no se conoce por cuanto tiempo, lo que permite pensar en una vacuna. Posiblemente dispongamos de un fármaco eficaz contra el coronavirus, antes de disponer de una vacuna.
Mientras fármaco o vacuna llegan, hay que seguir adelante. No es muy edificante la actitud de algunos ayer. Pero nos toca entrar en la fase siguiente en las próximas semanas. Empezamos a rebajar el confinamiento (hoy han salido los niños, el domingo próximo se podrá practicar deporte, son ejemplos). Lo que se persigue es que el número de contagios crecer al ritmo actual, no crecer, y esa será la forma de evitar un rebrote de la pandemia. Si no lo hacemos, nos veremos obligados a volver a los confinamientos. Es así de simple y a la vez de duro.
Pero hay que seguir dando pasos para normalizar en la medida de lo posible la situación. No se puede plantear un confinamiento sine die, que es lo que hemos hecho como medida de contención. Ahora estamos en la mitigación, que es lo que conocemos como “aplanar la curva”. Se está aplanando, pero toca hacer que aumente la inmunidad. Para dar por vencida la enfermedad necesitamos que un 70% de la población este inmunizada.
No disponemos de vacuna, por lo que nuestro nivel de inmunidad es la de aquellos que ya han pasado la enfermedad y se han curado. Los contagiados he dicho que eran alrededor del 15% en las zonas de mayores contagios y menor donde hemos tenido menos casos. Eso significa que habrá zonas o Comunidades donde deberemos alcanzar un 55% más de inmunidad y otras donde esa necesidad será del 60-65% o más. Para saber ese grado de inmunidad se van a realizar los estudios serológicos. Las diferencias de inmunidad entre zonas, son las que aconsejan diferentes estrategias en cada una.
Una vez frenada, toca evitar que resurja. Llegan los estudios de sero prevalencia (los test), toca analizar la trazabilidad de los posibles contactos de los nuevos contagios, para aislarlos y tratarlos. La pregunta no es ¿cuántas ganas tenemos de volver a tener que hacer de nuevo la contención o no?, sino ¿estamos preparados para hacerla bien? Lo de ayer fue una demostración de que no por parte de muchos, que no de todos. La garantía y la forma de saber si la hacemos bien son los test, identificar los contactos, y juntar toda esa información.
Debemos conseguir que la capacidad de contagiar de un enfermo se mantenga por debajo de 1, porque eso significará que nuestro sistema sanitario podrá contener todos los nuevos enfermos que le lleguen. Habrá días que estaremos en 0.8 y días en que sea 1.1, pero de esos intervalos debemos intentar no movernos para hacer las cosas arte de la primavera, el verano, y un próximo otoño en el que habrá que estar bien.
Por delante nos queda prepararnos por si se produce una segunda oleada de casos. Hay que disponer de protecciones para nuestros sanitarios, y aprender nosotros a usarlas bien. Y no será fácil decidir las medidas, porque nadie tiene una guía que diga si se pueden abrir bares, o celebrar partidos de fútbol, o abrir centros docentes y universidades, ni que hacer en cada caso. Ya la quisieran los gobernantes, pero estamos frente a algo nuevo, ellos y nosotros.
Un Estado adopta las decisiones mejores para el conjunto del Estado (salud, economía, social, sostenibilidad, etc.), pero en esta fase lo más importante es la individualización de las medidas, y eso no depende del Estado, sino de cada uno. Lo que es mejor para el conjunto del Estado, no tiene porque ser lo mejor para nosotros, pero hacerlo bien nosotros, si es lo mejor para el conjunto del Estado. Toca cuidarnos más de lo que nos obliguen a cuidarnos.
El confinamiento ha sido más positivo que todos los tratamientos con fármacos de los que hemos dispuesto. Ahora tenemos que hacer los test, controlar los nuevos contagios, e intentar separar la población de mayor riesgo de la de menor. Pero si no se pueden hacer todos los test que nos gustaría, por lo menos debemos empezar a normalizar la vida de los de menor riesgo y así sucesivamente, hasta que llegue un tratamiento o una vacuna.
Todo lo expuesto anteriormente requiere de un refuerzo del personal en atención primaria, para controlar los nuevos contagios y sus contactos; precisa de una dotación de material de protección; y sobre todo precisa de una actitud muy responsable por parte de todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas. Lo de ayer, debería ser solo un lapsus en esa responsabilidad de todos.
Empezamos la última semana de abril. Queda un día menos.

domingo, 26 de abril de 2020

Diario del coronavirus 82

No pensaba escribir nada esta tarde, pero las imágenes me han indignado. Una cita: La libertad sin una autoridad fuerte e incólume, no es libertad al cabo de poco tiempo, sino anarquía. Cánovas del Castillo. Es de un liberal conservador. Pero la inteligencia no entiende de suscripciones.
¿Cuantos de los que hoy se han saltado a la torera las recomendaciones de distanciamiento, son los mismos que acusan al gobierno de no hacer bien las cosas?
Apuesto que no son todos, pero si muchos. Ahora (y ojalá sea yo el equivocado), ya solo nos queda esperarnos un par de semanas, para ver un rebote de los contagios, como aumentan las hospitalizaciones, o que se saturan las Ucís. Y si eso ocurre, veremos que esos que hoy se han burlado de todos los demás, volverán a acusar al gobierno de ser el responsable de haberles dejado salir, sin haberles hecho los test antes, de haber puesto en peligro a sus hijos, o que presuman de su valentía porque denuncian al ministro de Sanidad como único responsable de haber provocado el contagio de la abuela, cuando el niño volvió del parque, o de que ha tenido que estar hospitalizada y a punto de morir.
Ninguno recordará haber estado con la pareja de amigos paseando, saludando sin mascarilla a un conocido, de no haber vigilado que hacían los niños mientras el o ella charlan amigablemente con el vecino, etc. Menos mal que era el día para demostrar todos nuestra responsabilidad, que si no llega a serlo, igual pensaban que estaban en las Fallas, la feria de Sevilla, etc.
Pues permitanme ser grosero: váyanse a la m todos los que así hoy han actuado, que ya se que no han sido todos, pero si bastantes, y ahí están los vídeos y fotos que lo demuestran.
Es inconcebible que después de 23.000 españoles fallecidos por el virus; de habernos sacrificado 42 días confinados; de algunos aplaudir hipócritamente (porque si esos lo han hecho, no puede ser de otra manera) a las 8 de la tarde a los sanitarios que contamos con más de 37.000 contagiados entre nosotros, desprotegidos o protegidos, por atender a los pacientes; de tener la economía nacional parada para intentar frenar la pandemia; de aumentar nuestros parados de manera desorbitada por el virus; de ver incluso gente pasar hambre por esta situación; de parar los colegios, institutos y universidades; etc. Pues después de todo eso, ustedes salen y hacen de su capa un sayo y nos ponen en riesgo al resto de la población. Perdonen que se lo diga, ustedes son unos irresponsables, por no decir algo más grueso.
Ahí están las imágenes de muchos lugares: Albacete, Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y de un sinfín de ciudades donde para nuestra desgracia, hemos podido constatar algo que suele comentar una amiga mía: que en España hay más gilipollas que contagiados. Y no han sido todos, y que no todos se sientan ofendidos por este post. Porque sólo los gilipollas son capaces de tirar piedras a su propio tejado, reírse de la gracia de romper las tejas, y luego cabrearse porque tienen goteras.
Lamento tener que haber hecho este comentario, pero esos señores que no han cumplido las normas, acaban de tirar por tierra todo lo bien hecho por los demás y que ha servido para que hoy las muertes hayan descendido por debajo de trescientas y también hayan descendido los contagios.
No hay derecho a aumentar el riesgo de una manera tan absurda. Como absurdo resulta, oír a un tertuliano decir, que este desmadre le parece normal. Ha llegado a decir, que el responsable de esas imágenes es el gobierno, por haber alargado tanto el confinamiento. Y si no la entrevista a Esperancita arreglando el mundo que no arregló mientras estuvo, sino que recortó todo lo que ahora dice que falta.
¿Necesitamos más muertes para tomarnos la pandemia en serio, o continuamos viéndolo con frivolidad?
Y repito, ojalá me equivoque.

Diario del coronavirus 81


26 abril 2020
Los datos del día
En las últimas 24 horas 288 muertes por coronavirus en España. En total, desde el inicio de la pandemia se han contabilizado 23.190 fallecidos. Con estos datos, el porcentaje de incremento en el total de fallecimientos es del 1,26%.
Se han confirmado 1.729 casos diagnosticados por PCR lo que supone solo un 0,8%. En total son 207.634 contagios confirmados por PCR.
3.024 curados hoy, con lo que el total se eleva a 98.732 personas.

A nivel mundial son ya tres millones de contagiados, 204.000 los fallecidos y 840.000 los curados.
Francia alcanza los 22.600 fallecidos y se acerca a nosotros y a Italia en la cifra trágica. En EEUU son ya 55.000 los muertos por coronavirus confirmados.

Comentarios a esos datos
Buenos datos para este domingo. Por primera vez desde el 20 de marzo el número de fallecidos es inferior a 300, aunque la cifra sigue siendo elevada y hay que continuar bajando esa cifra.
Todo señala una evolución favorable de la pandemia. La progresión en las medidas de desconfinamiento se va a seguir produciendo mientras se mantenga la tendencia actual.

Lo prometido es deuda
Como hice el pasado fin de semana, y os he comentado esta mañana, reproduzco algunas partes de una publicación en Mescape. Con ella se intenta responder a las cinco preguntas que ahora con más frecuencia muchos nos hacemos. Espero que sea de vuestro interés, y contribuya a que no nos traguemos los miles de bulos que circulan por las redes. Este es ese resumen.
A medida que avanza la pandemia y se multiplican los casos en todo el mundo, surgen nuevas interrogantes sobre la respuesta inmunológica de nuestro organismo ante la infección.
A continuación os expongo las respuestas de varios científicos y médicos que intentan o empiezan a responder. En ellas se podrían basar los análisis epidemiológicos, los nuevos tratamientos y los enfoques para la prevención.

1. PREGUNTA ¿Cuándo aparecen los anticuerpos contra el virus?

Los anticuerpos pueden aparecer entre 5 y 7 días después del inicio del cuadro clínico, aunque las respuestas son variables.
Un estudio chino mostró que menos de 40% de los pacientes había presentado anticuerpos antes del día 7, aunque la proporción creció a 100%, 94,3%, y 79,8% para anticuerpos totales, inmunoglobulina M e inmunoglobulina G, respectivamente, después del día 15.
Un estudio australiano documentó como se fue produciendo la respuesta inmune potente en una paciente de 47 años con COVID-19 no grave, y detectó células plasmáticas secretoras de anticuerpos a partir del día 7, con un pico, el día 8.
El Dr. Fernando Fariñas, director de Instituto de Patología y Enfermedades Infecciosas de Málaga comenta: "Se especula que cuanto más tarde aparezcan estos anticuerpos, el cuadro clínico evolucionará peor".

2. PREGUNTA ¿Cuánto tiempo persisten esos anticuerpos? ¿Son protectores?

Nadie lo sabe.
Dra. Krutika Kuppalli, Stanford University School of Medicine, EEUU "Sabemos que los pacientes desarrollan una respuesta de anticuerpos, pero no está claro todavía si son protectores y por cuánto tiempo".
Dr. William Moss, Johns Hopkings en Baltimore,EEUU, señaló: "Todavía necesitamos aprender qué niveles de anticuerpos son protectores contra la reinfección o enfermedad, y por cuánto tiempo esos niveles de anticuerpos persisten. Muchas infecciones virales respiratorias resultan en una inmunidad protectora de largo plazo, y ese podría ser el caso para SARS-CoV-2, pero no lo sabemos con certeza todavía. A medida que aumente la disponibilidad de las pruebas para medir anticuerpos, y muchos laboratorios están trabajando en eso, seremos capaces de responder estas muy importantes preguntas".

3. PREGUNTA ¿Puede haber una reinfección por este virus?

Esta pregunta se relaciona con la anterior. Aunque se han reportado algunos posibles casos de reinfección, no confirmados, la mayoría de los médicos e investigadores considera que los pacientes quedan inmunizados, al menos en el corto y mediano plazos.
Un reciente estudio chino en monos, expuestos al virus e nuevo un mes después de la primera infección, y que no presentaron síntomas ni evidencias de replicación viral, sugiere que la infección primaria podría proteger de exposiciones posteriores. De cualquier manera se ignora si esos anticuerpos reflejan la respuesta inmune inicial o una memoria inmunológica más duradera.
Dra. Angela Rasmussen, Center for Infection and Immunity, de Columbia en Nueva York, EEUU “ No hay evidencia que muestre de manera convincente que la reinfección haya ocurrido (en pacientes humanos)”.
Dra. Paula Zingoni, directora de Planificación Operativa, Buenos Aires “La situación podría cambiar si el virus mutara de manera sustancial, pero no parece ser el caso. No estamos viendo que se den esas mutaciones y que las personas se vuelvan a enfermar. Pero es un virus nuevo y estamos aprendiendo constantemente”.
Dr. Moss "La inmunidad a algunas infecciones virales puede ser de corto plazo si el virus muta rápido. Pero tenemos alguna evidencia de que el covid 19 no parece tener una tasa de mutación alta, por lo que una inmunidad protectora de largo plazo es posible".

4. PREGUNTA ¿Qué determina que algunas personas se enfermen gravemente y otras apenas presenten síntomas?

No existe una respuesta única, y pueden influir factores tales como estado general de salud, predisposición genética, grado de exposición al virus y hasta tipo de asistencia recibida.
En un artículo publicado en Cell Death & Differentiation, científicos de China e Italia propusieron que la respuesta inmune a la infección viral ocurre en dos fases: una durante la incubación y los estadios no graves, donde la respuesta adaptativa inmune puede eliminar el virus y evitar la progresión; y una segunda fase, cuando el virus se propaga, en la que puede ocasionar la destrucción masiva de tejidos afectados y las células dañadas inducen una inflamación en los pulmones que está mediada por macrófagos y granulocitos proinflamatorios (unos tipos de células sanguineas)”.
El Dr. Fariñas escribió "Finalmente, esta respuesta hiperinflamatoria es la responsable del estado clínico grave del enfermo, e incluso puede producir la muerte. Por tanto, es muy importante controlar dicha respuesta en este subgrupo de enfermos".
Dr. Alberto García Salido, pediatra intensivista “La desregulación inmunitaria ocasionada por el virus de COVID-19 y el síndrome de activación macrofágica que se desencadena en los casos graves "es un incendio sobre un fuego que baila sobra lava mientras hace malabarismos sobre un volcán".
Un importante documento de la Sociedad Argentina de Inmunología asegura que “el aumento de citocinas inflamatorias, preceden a la tormenta inflamatoria, mientras que la linfopenia (bajo número de linfocitos) también es un rasgo de mal pronóstico”.

5. QUINTA ¿Puede haber alguna protección cruzada por infecciones previas con otros coronavirus?

Sobre esto iba mi primer comentario de eta mañana, la sensibilidad cruzada entre distintos coronavirus.
A comienzos de marzo, un estudio alemán con muestras de suero de pacientes convalecientes de la infección por el coronavirus que causa el síndrome respiratorio agudo grave, sugirió que la respuesta de anticuerpos neutralizantes puede ofrecer alguna protección contra la infección por este Covid 19.
Sin embargo, eso no significa que los pacientes recuperados de aquel brote de 2002-2003 mantengan a la fecha niveles protectores de anticuerpos.
Dra. Rasmussen, de Columbia, “todavía no hay evidencia de inmunidad”.
Dr. Roberto Debbag, Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica. "Los anticuerpos del síndrome respiratorio agudo grave duran hasta 4 años (aunque la media en un estudio de 2007 fue de 2 años); los del síndrome respiratorio del Medio Oriente, 2 años, y los del resfriado común en la infancia por coronavirus, de 3 a 5 años. No descarto que los niños se enfermen menos con el Covid 19, porque haya algo de protección cruzada, aunque habría que investigarlo”.
Este mismo Dr. Debbag, recomienda la vacunación contra la gripe y el neumococo en mayores de 65 años, no porque protejan contra COVID-19, sino porque evita tener que buscar atención sanitaria en caso de contraer estas enfermedades, así como el efecto confundidor frente a la infección por coronavirus.

Espero que el lenguaje os haya resultado comprensible. De no ser así, preguntar que en lo que sepa os lo aclaro.

Buena mañana y tarde de domingo. Repito, cuidado con los niños y niñas que hoy salen a la calle. Al regreso a casa, extremar las medidas de higiene de manos, zapatos, etc.

Diario del coronavirus 80

Buenos días.
Ahora toca ver de nuevo, las redes sociales rebosantes de grandes epidemiológos. No les bastó con la primera fase de la pandemia, en la que todos hubiesen cerrado España desde unos días antes al primer caso de virus en China (ellos lo vieron venir, porque el chino del bazar de la esquina, estornudo cuando fueron a comprar por navidad), sino que continúan impartiendo su master on line también para la segunda fase.
Los profesionales sanitarios y de los centros sociosanitarios, exigimos que se nos realicen los test de una vez por todas. Por el riesgo propio y por el de quienes son atendidos por nosotros. Eso es parte de la primera fase de la pandemia, de la contención. Ahora los epidemiológos on line exigen los test masivos. Una cosa son los estudios de seroprevalencia y otra cosa los test masivos a toda la población. Mejor dejemos al albañil hacer el tabique, que es el que sabe, y si queremos ayudar podemos acercarme los ladrillos, el cemento, el agua etc. Estaremos haciendo el tabique, pero seguro que a él le sale más derecho que a nosotros que no hemos hecho ninguno en nuestra vida. La salud, o la epidemiología, dejémoslo a los profesionales y sigamos sus consejos.
En cualquier caso, la información que a continuación os doy, cuestiona la validez de los test y lo intento explicar. El 22 de abril, hace dos días, el Comisionado Jefe del Departamento de Salud de Nueva York (DC,DDC, NYCDHMH) ha afirmado que una serología negativa no excluye una infección reciente, ya que el test tarda en positivarse como unas dos semanas. Hasta ahí lo que ya sabíamos. La sorpresa es que afirma, rotundamente, que la positividad del test tampoco asegura nada cierto, y no da certeza de padecer la enfermedad.
Y aquí me acuerdo de las criticas al tonto del ministro español, al que engañaron los chinos vendiéndole unos test que no eran fiables. Las pruebas que han testado allí (y que como aquí empezaron a usar mientras las testaban por la urgencia de la situación), son procedentes de diferentes fabricantes de renombre, pero muestran reacción cruzada con las especies clásicas de otros coronavirus, como los causantes del catarro común, y eso no garantiza su fiabilidad.
Vamos, que ahora resulta que lo que realmente nos dice que tienes la enfermedad, no es un test, sino los síntomas de la enfermedad, ósea que te sientas enfermo de verdad. El test puede ayudar, pero su resultado varía en función de en qué fase de la enfermedad estemos. Volvemos a la casilla de inicio, y toca poner en valor los síntomas clínicos, como cuando decíamos, esto es un infarto por la clínica del paciente, sin necesidad de electrocardiograma. Menos mal que ha ocurrido en Nueva York. De suceder aquí, el Dr. Maroto, expondría en la Sexta la catastrófica gestión realizada por los sociocomunistas que nos gobiernan.
Mejor prudencia. Puede que tengamos
demasiada prisa por utilizar los test serológicos de anticuerpos que, ni aquí ni en ningún sitio, tienen la calidad exigible. Ni por su sensibilidad, ni por la especificidad, porque en ninguno de ellos son tan altas como se pensaba. Tampoco discriminan suficientemente entre IgM (Inmunoglobulina que es positiva mientras cursa la enfermedad) y IgG (la Inmunoglobulina que aparece cuando ya hemos pasado la enfermedad), como para basar en sus resultados todo el proceso de desescalada que debe hacerse con la msyor seguridad posible. Los test sólo sirven para hacer unas primeras estimaciones de la que se llama inmunidad grupal, colectiva o de rebaño. Si las prisas nos van a llevar a errores en la desescalada, mejor hacerla sin prisas. El Dr. Maroto se rasga las vestiduras, y se ve obligado a exigir la dimisión en pleno del Gobierno por no hacer los test masivos ya.

En una enfermedad desconocida como esta, las cosas cambian de un día para otro que es una barbaridad. Los tratamientos de ayer, son antiguos hoy, los síntomas que la enfermedad tenía ayer, se acompañan de los que hoy conocemos, y lo que leí ayer se ha visto enmendado con un nuevo informe hoy. Los únicos que siempre lo saben todo sobre la enfermedad, y sobre como se debe actuar en cada momento, son los epidemiológos on line de las redes sociales. Y el Dr. Maroto, por supuesto, querido Watson.
Luego intentaré documentar las respuestas a las cinco preguntas que muchos nos hacemos, sobre esta infección. Que tengáis buen domingo y cuidado con los niños que hoy salgan. Toca ser responsables individualmente. De nuestros errores no podremos culpar a nadie, ni siquiera al gobierno.

sábado, 25 de abril de 2020

Diario del coronavirus 79

Sábado  por la tarde, aprovechando para leer. Mucho que aprender siempre.

Me gusta no ser el único que considera que la utilización política de la pandemia es algo fuera de lugar, y que define a quien busca votos debajo de los féretros.

Pedro Alonso, médico y epidemiólogo, y director del Programa Mundial de Malaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma en una entrevista, que ningún país, incluidos los ricos, se prepararon correctamente para la amenaza de una pandemia, defiende la gestión de la OMS y asegura que cualquier utilización política de esta tragedia es “inaceptable”.  Para quienes piensan todo lo contrario, solo puedo decirles, que no es la opinión de un cualquiera.

Algo que diferencia a nuestro país de los demás, es el número de profesionales sanitarios contagiados. El Centro Europeo de control y prevención de enfermedades, señalaba en un informe, que en España el 20% de los casos registrados afecta al colectivo sanitario. En esto sí que somos, para nuestra vergüenza, campeones mundiales. Ya superamos los 35.000 y sigue la escalada. Ya son cincuenta sanitarios los fallecidos, y de ellos treinta y siete eran facultativos. Las malas condiciones laborales para enfrentarse a la pandemia, están detrás de esas cifras. Son muchos los responsables de esa situación.

Intentando también encontrar una explicación a por qué  somos el país con mayor número de contagiados en Europa, puede que los datos de sanitarios contagiados,  y de contagiados totales, guarden una relación. Podría deberse, a que los sanitarios hemos podido estar asintomáticos y haber transmitido la enfermedad sin saberlo a pacientes a los que hemos atendido por otras patologías. Nuestra desprotección ha sido un elemento clave en eso. Nadie puede afirmar la certeza de ambas cuestiones con rotundidad, pero tampoco negarlas rotundamente. Lo cierto y verdad es que hemos seguido atendiendo a pacientes desconociendo nuestro estado de salud, sin la protección adecuada para ellos ni para nosotros.

Y si lo de los sanitarios ha sido posiblemente clave en la expansión de la pandemia, no lo ha sido menos el papel que han desempeñado los cuidadores de mayores tanto en residencias como en los servicios de ayuda a domicilio municipales, en la alta mortalidad de ese colectivo. El diario el País, cifraba en 12.000, los empleados de residencias de mayores y centros socio sanitarios que han resultado contagiados. Pero son muchos más, sin lugar a dudas, si se suman centros públicos y privados.

Y eso no ha sido exclusivo de nuestro país, sino que en toda Europa son miles los muertos en centros de mayores. Que los asintomáticos puedan contagiar la enfermedad, ha hecho que la agencia europea de salud pública recomiende someter a todos los trabajadores, incluso los asintomáticos, a test diagnósticos, revisiones diarias a los internos, control de visitas y pruebas diagnósticas.

Pero mientras sigamos sin realizarnos los test, todo ese colectivo que no podemos quedarnos en casa ni en los días de confinamiento, porque se nos califica como esenciales, seguimos igual y podemos estar ayudando a la propagación, tanto los sanitarios como los cuidadores. No parecemos tan esenciales, si ese aspecto no se valora.

Poco hemos aprendido de anteriores pandemias, y muchos piensan que de esta tampoco aprenderemos mucho. Personalmente me gustaría pensar que si lo haremos, pero no estoy seguro.

Todo lo anterior es una opinión personal, y como tal cuestionable.

Buenos tardes. Mañana empiezan las salidas de niños y niñas. Por favor, con responsabilidad.

Diario del coronavirus 78

25 de abril 2020. Los datos
España
378 nuevos fallecidos, ya son 22.902 las personas que han perdido la vida.
Los contagios diarios diagnosticados son 2.944 para un total de 223.759 infectados
3.353 curados lo que hace un total de 95.708.
Otros
Alemania, referencia de gestión para muchos, registra este sábado 152.438 casos positivos por coronavirus, según los datos publicados por el instituto Robert Koch. Han registrado 2.055 nuevos casos, con un total de 5.500 personas muertas, 179 más que el día anterior. Las cifras oficiales registran además 109.800 personas que ya han superado la covid-19, lo que supone más de la mitad de los infectados.
En el mundo 2,8 millones de personas se han infectado y 197.217 han muerto según los datos de la Johns Hopkins.
África, la siempre gran olvidada, supera los 28.000 contagios, y las víctimas mortales hasta el momento son 1.300. Datos de la Organización Mundial de la Salud, pero esos registros son solo la punta del iceberg.
Comentarios
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sostenido hoy que “no hay pruebas” de que una persona que ha pasado el coronavirus no pueda volver a infectarse y ha alertado a los países de que los pasaportes de inmunidad para pacientes recuperados pueda aumentar el riesgo de contagios.
Los test de anticuerpos son esenciales para planificar la desescalada conociendo las estadísticas de inmunizados. Pero su desarrollo está en manos de las CCAA.
El Gobierno ha empezado a definir los criterios para relajar o estrechar las medidas de confinamiento según evolucionen las cosas. Proponen las CCAA, pero ahora sí que decide Sanidad. Paciencia que quedan semanas para aplicar los cambios.
Mañana salen los niños de hasta 14 años, deben mantener la normas de higiene y las distancias con las persona que no vivan en su misma casa.
El virus sigue circulando por el mundo, no hay tratamiento ni vacuna y los recursos sanitarios son insuficientes para afrontar una pandemia como esta.
Hay más gente pasando hambre, y los comedores sociales están desbordados. Hay un mundo más allá de nuestras casas.
Mientras se acercan al millón de contagiados y a los muertos superan los 50.000, en EEUU su presidente sigue haciendo el chorra y diciendo barbaridades. La última es que para curarse se inyecten desinfectantes. Dice que era un sarcasmo, pero hoy los servicios sanitarios de Nueva York ya han notado un aumento de las urgencias por intoxicaciones químicas.

Diario del coronavirus 77

Buenos días.  Hoy algo más tarde que de costumbre.

EL RIESGO DE VER SOLO UN RESPONSABLE

Escalofriante el dato que conocí anoche en no recuerdo que medio informativo. Los sanitarios afectados por Covid-19 son ya 35.295, un incremento de casi mil nuevos casos desde ayer. El total de sanitarios afectados, sobre el total de positivos notificados, supera ya el 17 %. Sin posibilidad de discusión del dato, son demasiados.

Curiosamente todos, culpan al gobierno del Estado de esta apocalipsis. Medios televisivos, prensa afín a la derecha, colegios profesionales, sindicatos amarillos, empresarios, etc. Vaya por delante que en un estado de derecho como este, el que tenga responsabilidad en los errores cometidos lo pagará, sea el gobierno o cualquier institución o persona. Muchas son las iniciativas judiciales ya emprendidas, y será la justicia la que habrá de dilucidar en su momento.

Pero no deja de ser llamativo, que la sanidad sea una competencia transferida hace muchos años a las CCAA, que en ellas gobiernan diferentes partidos responsables de su servicio de salud regional, y que de la nocge a la mañana todo sea responsabilidad del Gobierno central,  y nada responsabilidad autonómica.

 Se acusa de falta de previsión en la llegada de la pandemia ¿ hubo previsión en alguna de las 17 CCAA? Se acusa de falta de material en hospitales y centros de salud ¿pero los hospitales y centros de salud no pertenecen a los respectivos servicios regionales? Se acusa de mala gestión en la adquisición de material al gobierno central ¿alguna CA ha hecho buena gestión de la adquisición de material? Los profesionales sanitarios nos quejamos del trato recibido ¿somos trabajadores de los servicios regionales o de los estatales? Se acusa al gobierno del Estado de ocultar el número de muertos reales ¿pero no son las CCAA  las que facilitan esos datos y el Ministerio los suma? No nos hacen los test a los sanitarios ¿pero no son los servicios regionales de prevención de riesgos laborales los encargados de realizarlos? Y así podría continuar un largo listado de cuestiones, donde todo el mundo despeja los balones que caen en su campo.

Y si bajamos a niveles provinciales, nos daríamos cuenta que en todos los sitios cuecen habas, y en la inmensa mayoría mal cocidas. El gobierno central es responsable de los errores que son de su competencia, como las CCAA, con  independencia del signo político gobernante en ellas. Sin embargo estás, en lo de asumir sus responsabilidades, hacen mutis por el foro, hablan de empleo, del sexo de los andenes, etc. Todo vale si con ello, y con un poco de suerte, la factura completa la paga el gobierno del Estado. A los responsables regionales se les olvida, que las CCAA también son Estado. Y luego tenemos a quienes simplifican todo, y resumen a todos los responsables en una palabra: "gobierno", sin distinciones, que igual los de Madrid no me conocen y los de mi región si, y no quiero que se enfaden conmigo. Hay otros que directamente culpabilizan, sin saber de que están hablando. Volvemos a la consigna de que Zapatero fue responsable de la crisis mundial, y ahora toca que el gobierno socialcomunista, ese que se olvida que ha salido de las urnas, es el único responsable de los 35.295 sanitarios contagiados, e incluso de los más de 750.000 fallecimientos en el mundo por la pandemia.

¿A quién se le está haciendo el juego, olvidando la responsabilidad de las CCAA que son las competentes en materia sanitaria? (no hablaré de la responsabilidad sobre las residencias de mayores, que también deben ser dependencias ministeriales). El descontento y la incertidumbre, pueden cargar la culpa sobre el gobierno en ejercicio, sin darse cuenta de quién recoge los frutos de esa estrategia. En España, serían precisamente los principales causantes de las carencias previas de nuestra sanidad, quienes, sin el menor escrúpulo, fomentan la angustia social para recoger sus amargos frutos en forma de votos.

El desenlace de esta estrategia en la que muchos participan hasta inconscientemente, sería el más ilógico. Y es que a los humanos, a veces nos aterroriza más, tener la sensación que nos gobiernan políticos ineficaces, que ver a los que se postulan para relevarles, aunque se demuestren como auténticos farsantes, con recetas mágicas, pero sin proyectos reales, y dispuestos sólo a asaltar el poder.

Si se pone uno a pensarlo, se les ve venir de lejos. Claro que ya se sabe, no hay más ciego que el que no quiere ver.

Tenía que decirlo. Último sábado de abril. Disfrútalo que falta un día menos.

El botín de las pensiones: la trampa de privatizarlas

Detrás del discurso agorero sobre la «insostenibilidad» del sistema de pensiones no hay rigor técnico, sino codicia. La propuesta de la extr...