viernes, 28 de agosto de 2015

LA MENTIRA QUE SE ESCONDE TRAS DEL RACISMO EUROPEO

Más de setenta personas fallecidas mientras intentaban acceder a Europa por Austria huyendo de la guerra. Miles ahogadas en el Mediterráneo, y unas cifras totales incontables en el movimiento de los refugiados. Las mafias sin escrúpulos hacen su agosto, como con estos que llevaban hacinados en un camión sin ventilación. Les da igual que se trate de hombres, mujeres o niños, porque para ellos solo son mercancía. Le toca actuar a la policía austriaca.

Pero ¿cuándo toca actuar a los gobiernos y políticos europeos? Si miramos la procedencia de estos refugiados, la gran mayoría viene de Siria, de Afganistán, Eritrea, Somalía, Nigeria, Yemen... Todos países en guerra, con regímenes autoritarios y donde las violaciones de los derechos humanos son moneda de uso cotidiano, y el germen del horror en el que están inmersos. Pero no olvidemos que también son los países de destino del armamento que vende las industrias europea y norteamericana.

Son los conflictos denominados “guerras olvidadas”, en cuyo origen siempre encontramos la mano de la industria armamentística norteamericana. Pero mientras EE.UU no recibe refugiados de estas guerras, para Europa suponen el gran conflicto moral al que ha de hacer frente. Gente que huye del hambre y de la pobreza, como haríamos cualquiera en su situación, pero que sin saberlo, su situación beneficia a un capitalismo europeo que obtiene así una mano de obra barata, que acepta condiciones laborales penosas pero mejores que las de sus países de origen.

Los gobiernos europeos se lavan las manos del origen del problema, y así nos hace que olvidemos de las verdaderas razones de la mala situación de algunos países europeos, que no es otra que la mala gestión de nuestros gobernantes. La inmigración que nos llega en avalancha, sirve para hacernos olvidar la incompetencia de los gobiernos capitalistas, más empeñados en trabajar a favor de los bancos y de las grandes empresas y lobbies de presión, que por el bienestar de sus ciudadanos. El motivo no es otro que poder tener luego una buena puerta giratoria tras su retiro de la primera línea de la política activa.

Mientras, los trabajadores europeos creen que esos refugiados vienen a quitarles su trabajo, e incluso hasta los ven como causantes de nuestra crisis. Pero nadie ve que si Europa dejara de vender armas a esos países, les sería imposible hacer sus guerras, y eso disminuiría en gran medida esta inmigración masiva que hoy vivimos.

La Europa de finales del siglo XX y de comienzos del XXI, es cómplice del militarismo agresivo de EEUU y siempre ante el mismo actúa con pasividad o lo apoya como ocurrió en la guerra de Irak, y con ello  fomenta esa inmigración con su política exterior. Así, unos y otros ganan millones con la venta de armamento, pero luego los países europeos vuelven a ganar cuando los ciudadanos de esos países emigran y se transforman en mano de obra barata. Lo que hizo EEUU con los conflictos en Latino América.

Parecemos tener los ojos cerrados y no percibir que el racismo que hoy crece en Europa es fruto de un miedo irracional de las clases medias europeas, que no son conscientes de ser víctimas de un capitalismo feroz que azota a todo el orbe. Alemania, que se muestra como la dueña de Europa, por ese liderazgo se ha convertido en el destino de todos esos refugiados, convencidos de que es el país europeo que les ofrece mayores oportunidades. Su mercado laboral se saturará de mano de obra barata, bajaran los salarios, y las grandes empresas alemanas tendrán el mercado laboral que cualquier gran empresario desea.


Todos los países recibimos inmigrantes y asistimos a un cambio en el mapa de las poblaciones del planeta. Es un problema económico, pero antes se trata de un problema humanitario. Pero para los españoles, debería resultarnos vergonzoso haber perdido la memoria, y habernos olvidado que en nuestra postguerra por problemas políticos, y en las décadas de los cincuenta y de los sesenta por problemas económicos, cientos de miles de españoles tuvieron que emigrar a América Latina, Rusia, Alemania, Francia y Suiza para ganarse la vida. Una situación tan idéntica como dos gotas de agua, a la que ellos viven ahora. Recuperar la memoria histórica no solo es recordar las cunetas.

domingo, 23 de agosto de 2015

23 agosto.- EL FMI RECOMIENDA LO QUE A ALGUNOS LES INTERESA


Hace unos días realice un comentario sobre el conjunto de recomendaciones que el FMI hacia a España para hacerle frente a la crisis económica. Por curiosidad esta tarde de domingo, he accedido a las cuentas de nuestro sistema sanitario y a la vista de las mismas, he querido ver si estaba justificada la recomendación concreta del FMI sobre que “aumente el copago ciudadano en sanidad”. Aquí expongo mi opinión.


Hay que empezar diciendo que cualquiera puede acceder a los datos del sistema sanitario, disponibles en internet en el denominado Sistema de Cuentas de la Salud. Acaba de publicarse el informe correspondiente a 2013, y de los datos disponibles se puede afirmar que el gasto sanitario global ha disminuido en el conjunto del país, porque el dinero público destinado a sanidad ha seguido disminuyendo respecto a años anteriores.

Pero también esos datos demuestran que casi la mitad del gasto que soportan los hogares españoles en sanidad se destina a realizar los copagos. En 2013 alcanzaron los 10.600 millones de euros, lo que significa que las familias gastaron 922 millones más que el año 2012 en adquirir medicamentos y productos sanitarios. En cifras relativas hablamos de un aumento del 9.5% en la factura sanitaria familiar, y eso que solo ha pasado un año de la publicación del decreto 16/12 de medidas de sostenibilidad del sistema sanitario publicado por el gobierno Rajoy, del que muchos afirmamos que iba a suponer un aumento del gasto de las familias.

Por lo tanto, podemos afirmar que la recomendación de aumentar los copagos en sanidad es innecesaria, puesto que desde que llegó el PP al gobierno se está aumentando año tras año su cuantía.

Pero esos mismos datos también muestran que se han incrementado las privatizaciones sanitarias, y que el importe abonado a empresas privadas que gestionan atención sanitaria ha aumentado un 52 % respecto al año anterior, a lo que hay que añadir que más de la mitad de la inversión en infraestructuras sanitarias va a centros de titularidad privada. Si además por la fórmula del copago se mantiene el beneficio de las industrias farmacéuticas, que ganan igual o más, aunque el estado pague menos, resulta muy llamativo que el FMI no nos recomienda que frenemos nuestra factura con la sanidad privada y el gasto farmacéutico.

Con recomendaciones del FMI o sin ellas, en los últimos años se ha estado desmantelando el sistema de bienestar en todos sus pilares, y paradójicamente, mientras pagamos cada vez más impuestos o nos los disimulan como copagos, recibimos menos prestaciones estatales. Nuestro dinero para la sanidad no es finalista. El sistema sanitario funciona como si de un negocio seguro se tratase, porque si la gestión privada de hospitales públicos daba perdidas, la administración ha estado ahí para hacerles frente, siempre bajo la amenaza de los adjudicatarios de que de no hacerlo el sistema se colapsaría Los paganos somos siempre los ciudadanos, porque la administración sabe que donde se ha aplicado la gestión privada el gasto sanitario siempre aumentó con referencia al PIB de ese país aunque no lo hiciera en los datos absolutos, y pese a ese dato, siguen las privatizaciones.

Lo cierto es que de nada sirve conocer estos datos que demuestran que se nos engaña, si no perdemos el miedo, porque raro es el día que el gobierno no nos amedrenta con lo de que si el PP no gana esto se hundirá. Todo es un intento de hacernos olvidar que no ha cumplido con sus compromisos electorales, que nos mintieron afirmando que no se incrementaría el coste de nuestra asistencia sanitaria, ni el IBI, IRPF, o IVA, aunque ahora nos vendan como si de unos grandes almacenes se tratase, sus rebajas del verano.


En un país con una población cada vez con más personas mayores, a la carga familiar que suponen los copagos farmacéuticos, se le debe añadir el gasto que representan los cuidados de enfermos crónicos, cada día en mayor número. Un atisbo de mejora para las familias puede darse en algunas CCAA como Castilla La Mancha, donde esa situación podría cambiar porque en el programa electoral del nuevo gobierno socialista se refleja el compromiso de suprimir los  copagos y de mejorar la atención a las situaciones de dependencia. Mejor pronto que tarde.

sábado, 22 de agosto de 2015

22 de agosto.- LA ASISTENCIA UNIVERSAL NO ES CUESTIONABLE



Que por decidir prestar asistencia sanitaria a los inmigrantes sin papeles, el gobierno  amenace a las CCAA con posibles sanciones a  nuestro país por parte de la UE, podría valer como argumento de un sainete. Pero que esto lo haga el mismo gobierno cuyo ministro de sanidad se comprometió hace cinco meses a devolver la atención primaria a los inmigrantes en situación irregular, y que a  vez es el mismo gobierno que retiró el derecho a la sanidad universal en 2012 (con excepción de las embarazadas, los menores y la asistencia en urgencias), son incongruencias concatenadas que rozan el esperpento.

Establecer la sanidad universal es dar cumplimiento de uno de los derechos humanos fundamentales. El supuesto "ahorro" que se consigue en principio al restringir la asistencia universal, se ve incrementado exponencialmente, si no se detectan precozmente enfermedades fácilmente tratables, y posteriormente hay que abordar su tratamiento (prevención). En respuesta a la promulgación de la ley 16/12, que retiraba la asistencia universal, el 29 de Enero de 2014 el Consejo de Europa, a través del Comité de Derechos Sociales, realizaba un reproche a España por incumplir los artículos 11 y 13 de la Carta Social Europea, la noticia decía "Europa avisa a España de que incumple sus normas al dejar a los sin papeles sin la sanidad". Que ahora el gobierno diga que Europa amenaza con multas millonarias por cumplir esos artículos, resulta una amenaza chusca.

Todas estas declaraciones de los voceros del PP, están en la línea del mensaje "o nosotros o el caos", y nos anuncian catastróficas consecuencias, demostrando una vez más su carácter poco democrático y su baja catadura moral al tomarnos por imbéciles. ¿Cuándo se ha visto que transgredir una norma estatal, puede ser sancionada por la Unión Europea? Estamos ante un intento más de manipulación, que busca encizañarnos a los ciudadanos unos contra los otros, convencidos de que mientras nosotros los españoles de a pie nos dediquemos a despotricar contra los inmigrantes, los amigos del gobierno pueden continuar sacando pingues beneficios en las privatizaciones sanitarias, aprovechando para ello la ley, pero pervirtiendo para ello el espíritu de la propia ley.

Si cumpliesen la promesa del ministro de dar asistencia sanitaria a los inmigrantes ilegales, no garantizarían con ello una atención normalizada, y mucho menos cuando a estas alturas del partido ese compromiso es de un gobierno asustado y casi convencido de que tras las elecciones deberá coger las de Villadiego. Todo hace pensar que en Moncloa no quieren enterarse de que en muchas CCAA se ha producido un cambio político y ya no pueden continuar con el ordeno y mando al que estaban acostumbrados. Los nuevos gobiernos autonómicos actúan en el pleno ejercicio de sus competencias, y ahora se unen a los que, pese a la legislación estatal, continuaron prestando esa asistencia sin ser sancionados.

Una revisión de las cifras del propio ministerio, tampoco dan la razón a los alarmistas por las consecuencias de retornar a una cobertura universal de nuestro sistema de salud. Lo acreditan datos como que en 2013 nuestro gasto sanitario total ha vuelto a descender en casi 3.600 millones de euros, con lo que el dinero público destinado a sanidad ha caído en dos ejercicios un 9% de lo que se le aporta vía impuestos desde 2011 que el PP llegó al gobierno central.

Lo que el gobierno nos oculta es que de ese dinero público, gran parte se ha trasvasado a las empresas privadas de la sanidad, ni que los ingresos de las sociedades privadas por regentar hospitales públicos, más el importe de los conciertos para pruebas diagnósticas e intervenciones se mantuvieron estables en casi 10.000 millones. A eso se deben añadir otros 2.000 millones de euros de las residencias privatizadas que son más de la mitad, y que gestionan las mismas empresas.

Decidida la universalización no es cuestión de improvisar, sino de que cada Comunidad Autónoma redacte sus propias normas para regular esta situación, pero el ministerio no puede hacerles actuar bajo amenazas, y debe ser el primero que entienda que no atender a los inmigrantes en situación irregular es poner en riesgo la salud de toda la población del Estado. No es una cuestión de que lo hagamos por caridad con los inmigrantes, sino por seguridad sanitaria para todos.

Frente a la decisión, las CCAA se van a encontrar a quienes argumentan que no puede universalizarse la asistencia en España teniendo seis millones de parados, y un mercado de trabajo saturado. Si se mira a quienes representan esas voces discrepantes, veremos que son los mismos que se han olvidado cuando utilizaban a los inmigrantes ilegales para el servicio doméstico o agrícola o de la construcción sin darles de alta, ni cotizar por ellos a la SS. Para ellos los inmigrantes son buenos mientras les sirvan para mantener y realimentar sus negocios, y malos cuando requieren de los recursos públicos. El término “hipócrita” define bien su posicionamiento.

Como médico entiendo que la sanidad debe ser universal, y me resulta indignante pretender separar a los pacientes por categorías cuando estos acuden a consulta. La argumentación del PP vulnera nuestra Constitución al anteponer los intereses económicos a la salud, no sólo de los inmigrantes, sino que ha llegado a hacerlo con los propios españoles retirándole la tarjeta sanitaria a los parados de larga duración, aunque luego rectificara por la presión social.  Esta nueva amenaza provocará el efecto contrario al que pretende, por ser una incoherencia que vulnera un derecho y aumenta el riesgo de epidemias en nuestro país.


En lugar de adoptar esta postura, la Administración Central debería haber hecho sus deberes y proveer un fondo de compensación interterritorial,  en los precoces Presupuestos Generales de 2016 para haber acabado de una vez con una situación absurda y peligrosa.. Si no lo ha hecho es porque para quienes hoy gobiernan,  debemos estar hablando solo de seres humanos, y no de potenciales consumidores. Si lo fueran entonces si serían merecedores de su interés.

miércoles, 19 de agosto de 2015

20 de agosto.- LA TRANSPARENCIA EN ESPAÑA ¿SE LLAMA FRANCISCA, O PACA?



Entre noticias de más casos de esa lacra que llamamos violencia machista, el escándalo de los aeropuertos griegos ya germanizados, las vacaciones de Carmena, la aprobación alemana del rescate a Grecia, ha aparecido un asunto no por esperable menos curioso. Me refiero a la negativa del PP a que la presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno comparezca para explicar los presupuestos del Consejo.

En un país acostumbrado a enterarse de todo gracias a la investigación periodística, se atisbó una lucecita esperanzadora de mejoría democrática, con la aprobación de La Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, que puso en marcha el Consejo de ese nombre. Ahora, tras costarnos el Consejo en 2015 más de dos millones y medio de euros, ningún gesto mejor de compromiso con la transparencia y el buen gobierno, que ver a su presidenta explicar ese gasto y su propuesta de incrementarlo en medio millón en los Presupuestos 2016.

La noticia es que el PP ha decidido que mientras ellos gobiernen, de eso nada. No sirve recordarles, que en su creación, Soraya (la segunda de Rajoy), nos dijo que para el PP la transparencia en la gestión de lo público era clave “para preservar el interés de todos y prevenir el abuso de algunos”. Como tantas otras afirmaciones de este gobierno, esta también se les ha olvidado, y ha resultado ser un brindis al sol. Con esta negativa, el PP ha construido el oxímoron, “transparencia opaca”, y nos demuestra su espíritu innovador a la hora de gobernar.

Los ciudadanos debemos preguntarnos que si ni las cuentas el propio Consejo de la Transparencia son transparentes, ¿qué transparencia garantiza este Consejo para con el resto de la gestión pública? ¿Para qué se gastó tiempo y  dinero público en hacer esta ley si ahora prima la opacidad? Una vez más nos han tomado a los ciudadanos como los tontos “pagafantas”, porque no habrá ninguna transparencia mientras el PP nade en la corrupción, y demuestra al actuar así, que esta ley la hicieron para aplicársela a los demás pero no a ellos mismos.

La justificación que han dado para su negativa de comparecencia, es que la partida carece de relevancia en el conjunto del presupuesto. Dicho de otra manera, que este gobierno permite la chapuza si su cuantía es pequeña. Esa es la manera de entender la democracia del PP, la del ninguneo y el desprecio a los ciudadanos, en un ejercicio de surrealismo democrático. Aunque hay que reconocerles que son buenos en lo suyo, al ver la facilidad con la que ejecutan semejantes maniobras y contemplar como nosotros los ciudadanos seguimos sin inmutarnos.

Pero no hay que preocuparse si no comparece, porque tampoco serviría para nada. Si lo necesita acudiría y mentiría, y si les pillamos usarían su mayoría absoluta, para rechazar todo lo que les incomode. Aunque la  no comparecencia, de quien dice muy poco es de la presidenta del Consejo. Que la garante de la transparencia en la gestión pública tenga que esperar a la autorización del PP para comparecer, demuestra a todas luces que su persona no es garantía de nada. Si una persona cree en la transparencia, jamás se opondría a dar explicaciones, y debería dimitir porque está admitiendo ser una marioneta “bien pagá”, agradecida con el gobierno que la nombró, pero no con el pueblo que le paga.


De estas situaciones deberían tomar buena nota Pedro Sanchez y los demás aspirantes a presidir el gobierno, para anular toda posibilidad de veto a una petición de comparecencia. Si no lo hacen, significará que esta democracia sigue sin funcionar,  y la transparencia no será Francisca, será OPACA, aunque cambien sus gobernantes. 

martes, 18 de agosto de 2015

19 de agosto.- EL DÍA HA IDO DE EXPERTOS ECONOMISTAS


Arrancaba la mañana con la comparecencia del economista gobernador del Banco de España en la Comisión de Presupuestos. Después de media hora afirmar y reafirmar que Mariano es cojonudo y que como Mariano no hay ninguno, luego ante las preguntas de la oposición ha dejado tres pinceladas.

La primera al reconocer, que aun viendo posibles las previsiones de crecimiento hechas por el gobierno para los presupuestos 2016, estas eran unas previsiones bastante vulnerables (Ni si, ni no, sino todo lo contrario). Segunda, que nuestro endeudamiento público y privado es un problema de difícil corrección, y que su solución pasa por “más exportaciones, más empleo y más inversión” (¡Toma ya!). Y la última, afirmando que el Banco de España castigará a los bancos que cobren doble comisión en los cajeros (¡Menos mal!). Resumiendo nos ha dicho que todo es posible si las cosas van bien, y que si no suena la flauta, veremos donde acaba esto. En resumen, un homenaje a Pero Grullo.

Luego ha llegado el turno del gran economista, ese cerebro del mundo mundial llamado Luis De Guindos. Él lo hacía en el Congreso para exponer las bondades del tercer rescate a Grecia. De Guindos, el genio formado en la escuela de Goldman Sachs, el director de estrategias en Lehman Brothers cuando en 2008 se declaró en bancarrota provocando el destape de la crisis que hoy vivimos, y el que fuera fichaje estrella de la temporada para la Moncloa de Mariano para salvar la economía patria, fue al Congreso más que a hablar del rescate griego a cargar contra lo que denominó "cantos de sirena de populistas y políticas irresponsables".

No hay que extrañarse de nada. Como en nuestra política todo vale, a De Guindos no le tembló la voz aunque parece que le falló la memoria. Se olvidó de que Rajoy prometió crear 3,5 millones de empleos y bajar los impuestos sin tocar ni Sanidad, ni Educación y pensiones, precisamente haciendo una soberbia demostración de lo que son los "cantos de sirena de populistas” de los populares, visto lo visto estos cuatro años.

Y para hablar de “políticas irresponsables", necesariamente también ha tenido que olvidarse de que las del gobierno al que pertenece, han producido que 3,5 millones de personas no tengan ningún ingreso, que 5 millones sigan sin trabajo, que 13,5 millones de personas estén en el umbral de la pobreza, que las nuevas empresas que dicen crear son obreros despedidos obligados a hacerse autónomos, y que la deuda pública es un 40% superior a la de su llegada al gobierno. Han de ser olvidos, porque son datos de su ministerio.

Es el discurso obligado siendo miembro de un gobierno con la credibilidad perdida, y que en precampaña intenta sacar su redito político vendiéndonos como un fracaso del nuevo gobierno griego este nuevo rescate. El gobierno al que pertenece el señor De Guindos, además de estar en campaña electoral, es cómplice de Alemania en su intento de ahogar el sistema bancario griego para así obligar a Tsipras a aceptar las medidas que Alemania le impone, confirmado hoy por la noticia de que los aeropuertos griegos han pasado a manos de empresas y bancos alemanes.

Y como parte de la precampaña, se despide cínicamente y afirma que el gobierno español es “solidario con Grecia” cuando con Grecia quienes somos solidarios los españoles, no nuestro gobierno. Y como no podían faltar, en la réplica a los grupos de la oposición, tampoco se privó de hacer amenazas y más amenazas ya clásicas del PP, afirmando aquello de "o nosotros o el caos".

Ojala se acabe este castigo, porque este país se merece una derecha europea moderna, sin atavismos franquistas. No es imaginable una derecha europea que haga una ley mordaza, que se reúna en los ministerios con presuntos delincuentes, que sea capaz de condecorar vírgenes, o practique el nepotismo y conviva con la corrupción sin ruborizarse como la española.


Todo lo relacionado con las actuaciones de verano de este gobierno, viene a confirmar que desde el presidente al último de sus ministros, son una banda de facinerosos, palabra que según la Real Academia significa “hombre malvado, de perversa condición”. Visto lo que dicen y lo que hacen, me parece una definición perfecta.

lunes, 17 de agosto de 2015

18 agosto.- LA BANCA SIEMPRE GANA



La noticia la han publicado varios medios: los bancos han ganado casi tres mil seiscientos millones de euros en el primer semestre del año. Hasta desde la propia banca se afirma que han ganado mucho, porque han aprovechado las medidas de estímulo del Banco Central Europeo para especular con deuda soberana, y han conseguido sanear sus números.

La banca sólita se metió en el agujero sabiendo lo que hacía. Nuestros banqueros, los que luego presumieron de haber avisado a Zapatero de que llegaba crisis, con ello se demuestra que sabían años antes la que se avecinaba. Pero aun sabiéndolo, siguieron otorgando créditos millonarios, seguros de que no podrían cobrarlos porque la crisis estaba ya instaurada. Pero esa banca también sabía que tenían a todos los partidos políticos cogidos en préstamos, y que eso les garantizaba que habría ayudas de rescate si ellos se estrellaban. Y dicho y hecho, acometieron una huida hacia delante más propia de chorizos que de banqueros.

Hoy, unos años después, los bancos se han convertido en los dueños de los países en los que operan, y nuestra banca española también lo ha hecho. Primero consiguieron dinero muy barato y la dedicaron a la compra de la deuda de países soberanos a precios muy bajos. Fue tan sencillo como cambiar el papel tradicional de la banca como prestamista, y convertirse en especuladora que compra y vende deuda. En la España mariana, dimos dinero de los contribuyentes para rescatar a cajas y bancos privados, y luego los grandes bancos compraron a otras entidades previamente saneadas. Hoy sabemos que ya obtienen beneficios, pero también que el gobierno no se atreve a pedirles que devuelvan lo que les dimos.

En el otro plato de la balanza, las estadísticas del INE muestran que nuestros sueldos han caído y que los créditos bancarios no acaban de repuntar. La cuadratura del círculo la tenemos con otro dato: que la cuantía del rescate a la banca (más de cuarenta mil millones de euros), es la misma cuantía en que se han disminuido las ayudas al desempleo. Ahora nadie en el gobierno quiere acordarse del compromiso público de Draghi, al afirmar que las ayudas a la banca procedentes del BCE, tenían como condición hacer llegar el crédito a los ciudadanos, algo que hoy sigue sin cumplirse.

A pesar de este panorama, en el que la banca vive una situación similar a un paraíso fiscal, ni se ha elaborado por el gobierno, ni se ha exigido por la oposición, que se redacte una ley que frene la avaricia voraz de los bancos. La única diferencia apreciable entre los partidos es que el gobierno calla y la oposición protesta, pero aun así, no se propone legislar.

No hay otra solución que no sea una ley que obligue a la banca a solo  dedicarse a su actividad empresarial (que es custodiar depósitos y prestar dinero a empresas y particulares), y que le prohíba terminantemente la especulación en la que hoy está inmersa. De no hacerse pronto, difícilmente van a existir dudas ciudadanas, de que los gobiernos, con independencia del partido que los ejerza, solo legislan en beneficio de los bancos y no en favor de la ciudadanos.

Y parece claro que con estos datos, la única recuperación que el PP perseguía ya está aquí. Los bancos han sido salvados por nosotros los ciudadanos, pero lo que les dimos no lo van a devolver. Ahora además, tenemos que esos bancos han aprovechado la crisis para convertirse en propietarios de los medios de comunicación y así influir en que versiones de los hechos se consideran información. Y por si alguien se desmadra, tenemos la ley mordaza. Todo un éxito para el PP.

Podemos concluir que el gobierno ha hecho perfectamente su trabajo, y a eso Rajoy le llama “gobernar para el pueblo”.

17 de agosto.- EUROPA Y LA INMIGRACIÓN, RESPUESTA CONJUNTA PERO PRONTO



La Europa que estamos construyendo no nos sirve. Se ha convertido en un territorio lleno de vallas con concertinas, alambradas de espino, muros, un mar inmenso y  centros de internamiento. Todo ello forma parte de una Europa insolidaria  a la que personalmente me avergüenzo de pertenecer.

El Mediterráneo, el mar más contaminado del planeta y la cuna de las civilizaciones, se ha convertido en una enorme frontera que miles y miles de personas intentan cruzar a la búsqueda de su suerte o de su muerte. Saben que tienen muchas más posibilidades de alcanzar la segunda, a que les sonría la primera, y aun así son constantes los intentos. Las noticias de naufragios y de fallecidos intentando cruzarlo resultan incontables también este verano.

Pero que eso se repita cada día desde hace años, solo puede significar que algo muy grave pasa con la especie humana, posiblemente sea que estamos perdiendo la humanidad que debería ser inherente a nuestra naturaleza. Desde cada lado del mare nostrum se ven las cosas de una manera diferente. Para los europeos es una amenaza a las economías de nuestros países, mientras para ellos es una cuestión de supervivencia.

Desde el lado europeo sentimos que con la llegada de refugiados se verá incrementada nuestra deuda, aumentaran las cifras de nuestro paro, que pueden afectar a nuestras primas de riesgo, que pueden provocar recortes que sufrimos en los servicios públicos. Curiosamente, nos preocupa la corrupción  de cerca, sin imaginarnos que detrás de estas migraciones también está la corrupción y el cinismo de la política europea.

Ningún medio de comunicación europeo nos dirá, que detrás de esos intentos por llegar a Europa también están las industrias europeas que esquilman sus países de origen, o que (según sus intereses) Europa comete injerencia política en ellos, o que somos los europeos los fabricantes de las armas con las que se matan después de que se las vendamos, o de como la política económica europea es el mayor condicionante para sus políticas sociales.

Resulta muy claro que para occidente, nuestros intereses están siempre por encima de las vidas de quienes se arriesgan a cruzar el mar. Los gobiernos europeos a través de los medios, nos hacen pensar, que quienes intentan llegar a Europa en busca de una oportunidad para mejorar sus vidas, son nuestros enemigos. Pero nos basta con rascar un poco sobre la superficie del asunto, para darnos cuenta de que precisamente con ellos tenemos en común los mismos enemigos.

Pero mientras, nos preocupa más que nos manchen las calles o vivan de nuestra economía sumergida. La mentalidad de “vivir en crisis” que el sistema financiero nos ha hecho asumir a los europeos, les  permite a nuestros gobernantes dirigirnos para que actuemos contra los propios valores europeos. No hablo de que debamos actuar de forma bondadosa, sino de que lleguemos a entender que para nosotros solo es un asunto económico, y que para ellos es una verdadera cuestión de supervivencia.

Nos estamos convirtiendo en una Europa cruel y envejecida, y no somos consciente de que nuestro bienestar acabará dependiendo de esas migraciones. La solución al problema debe ser conjunta de toda la Unión Europea, que debe asumir el coste de mantener a todos los refugiados en Europa. Si no es así, o cambia milagrosamente la mentalidad de los europeos, o seguirá prevaleciendo la sensación de que quienes llegan a nuestros países nos quitaran algo, y ese es el germen de la xenofobia que interesa a la extrema derecha.

Ya se nos ha olvidado a los españoles o italianos, que hace pocos años nuestros abuelos o padres si les iba mal aquí, buscaban su futuro en otros países. Por eso no se entiende que hoy parezca que no vemos como nuestros hijos se ven obligados a hacer lo mismo que hacen esos que cruzan el Mediterráneo, solo que no lo hacen en pateras ni en colchonetas. Podemos cerrar los ojos, pero existe un grave problema con la situación que viven millones de personas en el sur del Mediterráneo, y esa situación solo puede empeorar en los próximos años.


La cuestión no parece tan complicada de abordar en su origen. O dejamos de vender armas a esos países y de actuar pensando solo en nuestros intereses sin tener en cuenta los de ellos, o la gente cruzará porque no le quedará otro remedio. Buscaran suerte o muerte, pero estarán obligados a arriesgar sus vidas como hoy hacen, y cada vez lo harán en mayor número si esto no cambia.

El botín de las pensiones: la trampa de privatizarlas

Detrás del discurso agorero sobre la «insostenibilidad» del sistema de pensiones no hay rigor técnico, sino codicia. La propuesta de la extr...