miércoles, 13 de mayo de 2026

SANTIAGO TRES EN UNO. LA PRIORIDAD NACIONAL LO ARREGLA TODO

 Oír a la derecha tratando de convertir un problema de salud pública internacional en parte de su discurso contra el gobierno legítimo de este país, solo se lo puede tomar uno con la mayor de las ironías, si no quiere vomitar cada vez que abren la boca los portavoces y demás hierbas de sus partidos. Ahí va mi ironía.

En el Reino de la Bandera Siempre Ondeante, los valientes caballeros de Vox patrullaban las calles con su capa verde fosforito, atentos a cualquier amenaza contra el pueblo. Nada escapaba a su mirada.

Una mañana, llegó la noticia: un gran crucero navegaba con un misterioso mal traído por un ratón rabilargo. “¡Ajá!”, exclamaron los caballeros al unísono. “Esto solo puede ser obra del malvado Sánchez, Señor del Falcon Volador y Protector de los Secretos Inconfesables”.

Convocaron a la prensa y relataron con gran seriedad y ayudándose de mapas dibujados con rotulador, que el malvado Sánchez había surcado los cielos en su Falcon presidencial hasta la lejana Patagonia. Allí, tras una épica persecución, capturó a un ratón sospechoso de estar enfermo, y lo convenció de que para curarse la única solución era subir a un crucero y estornudar estratégicamente.

“Todo para que no se hable de su terrible y misteriosa corrupción”, susurraban los caballeros, mientras asentían con gravedad.

Pero la cosa no acababa ahí. El malvado Sánchez, siempre un paso por delante, habría comprado al capitán del barco con un saco de monedas invisibles, obligándolo a desviar la ruta hacia Cabo Verde, donde cuenta la leyenda, que los hospitales eran tan escasos como la coherencia. Finalmente, el barco, en su confusión, terminó rumbo a Tenerife, porque la bruja Mónica García, aliada de Sánchez con un conjuro había poseído al GPS del barco.

“¡Tranquilos!”, dijo Santiago y cierra España (que pa eso es mía) a lomos de su corcel proclamó: “Nosotros tenemos la solución definitiva, infalible e incuestionable”.

El pueblo contuvo la respiración.

“¡Propondremos hundir el barco y acabar con el problema de raíz!”. 

Alguien pregunto: ¿Pero entonces trataremos a todos los pasajeros igual? 

Y Santiago respondió. “De eso nada, nosotros siempre aplicaremos la “prioridad nacional” , primero ahogaremos a los españoles., luego a los extranjeros ricos, y por último a los negros y demás razas de mal vivir." 

Y todos los presentes aplaudieron a su líder con entusiasmo, por haber cerrado España, como su propio nombre indica.

Y colorín colorado, problema solucionado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

OPINAR SIN INFORMARSE A FONDO

Hay un fenómeno muy visible y bastante preocupante porque afecta directamente a la calidad democrática. Es como la expansión de las redes so...