sábado, 26 de agosto de 2023

¿Por qué no te callas ?


Que no. Que un presidente no puede construir su mandato sobre lo que sería un nivel de corrupción tan profundo como comprar diputados electos de otros partidos en una democracia.
PNV y Junts ya han dicho que no. Ni PSOE ni Sumar, pueden ser la solución al ansia de poder del PP. Feijóo sigue tan solo como el primer día, sin posibilidad de ser investido como presidente del Gobierno. Pues esa realidad tendremos que soportarla durante un mes aún, por una decisión cuestionable de Felipe VI.
¿Qué habremos hecho para merecer esto y como alternativa escuchar a Rubiales? Que castigo.

MURIENDO DE ÉXITO


El éxito deportivo colocó a todos bajo los focos, y todos querían su trocito de medalla. Los “enhorabuena” merecidos por ellas, debían ser repartidos entre todos. De no haber ganado el mundial, la mayoría de españoles no sabríamos que personaje preside el futbol español. No hay que decir nada de él, porque con su discurso de ayer se retrata solo.
Primero negó los hechos o tergiversó con su versión los mismos: ambos queríamos, ella es la que me provocó, la que tenía ganas de marcha. Luego quiso diseñar un entorno favorable a él: la he tratado como si fuera de mi familia, todo es fruto de la alegría incontrolable de ser campeones del mundo que ya justifica cualquier comportamiento y cualquier barbaridad, pero eso no es sexo, es celebración, yo no soy su superior y si ocurrió es porque ella quiso, las demás mujeres que lo habéis visto sabéis que yo no soy así, y esto sucede por un falso y mal entendido feminismo despreciable. Y por último, el mundo está contra mí porque yo soy un héroe y los malvados quieren matarme: yo he actuado normalmente y el problema lo tienen quienes no piensan como yo, nunca yo, pero todos vienen a por mí, yo soy la víctima, si hace falta pedir disculpas las pido, pero yo no soy culpable de nada, y tenéis que ayudarme porque esta tía viene a por mí.
De libro el caballero. En fin, que después de todo su discurso, no hemos podido saber quiénes son las buenas feministas españolas, pero si hemos podido constatar que este señor sigue pensando que vive en la España de hace 40 años, que todo sigue igual, le ha faltado decir que con Franco vivíamos mejor. También es evidente que existen muchos hombres cómplices por su silencio ante lo sucedido, lo que al contrario de lo que piensan, su complicidad silenciosa convierte esto en un acto de machismo.
Preocupante el silencio de muchos clubs de futbol y personajes ligados al deporte que callan como si fuesen sordomudos. Claro que viendo el número de españoles a los que no les han importado las mentiras continuadas y las propuestas fascistas en las ultimas elecciones y las han apoyado, lo de cómo quiere justificar este señor su comportamiento, no debería sorprendernos que haya quienes se sientan identificados con este personaje.
Le han perdido su ideología, las formas, la poca educación, el pensar que estaba en la barra del bar con el cubata, donde puede agarrarse sus atributos cuando quiera. Pero, sobre todo le ha perdido su falta de humildad. Un triunfo que nos ha hecho enorgullecernos de nuestras futbolistas y avergonzarnos de sus dirigentes.
A ver cuando los pobres y marginados ganan el mundial de la pobreza y la marginación, para que nos demos cuenta de que existen. España solo se fija en los triunfadores.

Rubiales

Hoy solo existe Rubiales, lo demás no se encuentra en los medios del viernes o hay que buscarlo en un rincón.
Hoy la España en blanco y negro nos ha demostrado como piensa: si estás eufórico no hay problema en plantarle un beso en la boca a la mujer que tengas al lado, porque la euforia lo permite; pero si estás cabreado puedes gritarle, ordenarle que se calle o denigrarla en público para que todo el mundo sepa que tú eres el que manda.
Son cosas sin importancia, como siempre han ocurrido, todo lo más que te puede ocurrir por eso, es que te de una guantada porque ella sea una puritana o una estrecha, o que si es tu pareja, lo más que puede pasarte es que tengas un divorcio duro.
Para todos y todas las que vean injustificadas las críticas que se hacen a la actitud machista de Rubiales, o las achaquen a un feminismo mal entendido, y defienden a este caballero, les hago una pregunta ¿lo defenderían igual si el beso se lo hubiese dado al delantero centro de la selección masculina cuando ganó la Copa de Naciones? Igual le pedían su cese inmediato por maricón. No por gay, claro, por mariconeos en público.
Las diferentes varas de medir que demuestran la desigualdad que existe.



¿PARA QUE NOS SIRVE UN REY QUE NO ES IMPARCIAL?


Que los republicanos cuestionemos a la monarquía parece algo lógico. Que la monarquía nos dé a los republicanos motivos para cuestionarla, no solo carece de lógica, sino que apunta a que sigue existiendo un tufo del tradicional “aquí se hace lo que yo digo porque nadie va a moverme los pies del suelo”.
La Constitución señala que la figura del rey es imparcial, pero en el caso de la designación de candidato a la investidura, esa imparcialidad queda desmentida por la falaz justificación que la Casa Real hace de la misma. Y lo que me parece más importante reseñar, es la duda que se provoca respecto a esa imparcialidad, porque sino se demuestra imparcial ¿Cuál es la utilidad de la participación del rey en este proceso?
Ha querido justificar su decisión en la costumbre, pero no puede hacerlo. La costumbre nunca ha sido designar a un candidato que no reuniese los apoyos suficientes para ser investido. Siempre se ha hecho la designación a partir del momento en que un candidato informaba al monarca de que ya disponía de los apoyos necesarios para intentar la investidura. Era en ese momento, cuando el rey lo designaba y más o menos en una semana, investidura concluida. ¿A qué viene ahora dar un mes de plazo para buscar los apoyos? Podía habérselo dado a los dos si ninguno los tiene, pero no designar a uno.
Y si además considera que la costumbre es proponer al candidato que más apoyos tiene, la fotografía en la que tiene que basar su decisión, no es el más votado, porque siempre ha sido la costumbre, el designar siempre al candidato del partido que ha alcanzado la presidencia de la Mesa de las Cortes en la constitución del Parlamento. ¿Alguna vez en nuestra democracia se ha propuesto para la investidura a un candidato que no sea el del partido que ha ganado la presidencia de esa Mesa? La respuesta es nunca. Entonces ¿en base a qué costumbre ha designado a Feijoo? Hay que pensar en lo dicho al principio, todo apunta al convencimiento real de que “aquí se hace lo que digo yo”. La costumbre ha sido, que si no ha reunido las condiciones para ser investido ningún candidato, el rey no ha hecho ninguna propuesta. Eso hubiese sido la demostración de que actúa con total imparcialidad.
Muchos piensan que hay que exigir un referéndum sobre la monarquía, pero eso es algo de lo que el pueblo español se convencerá poco a poco. Pero ese mismo pueblo, que hoy se muestra deslumbrado con la nueva princesa vistiendo el traje caqui militar, lo mínimo que puede pedirle a su padre es que cumpla lo que está previsto en la Constitución, al menos mientras ejerza como jefe del Estado.
El rey se debe al pueblo, a las leyes de nuestra democracia, y no está para justificar sus interpretaciones, sino para su estricto cumplimiento. Hoy su figura goza de inviolabilidad, la misma que tenía su predecesor, hoy la figura del Emérito está denostada porque tras su abdicación en el actual rey, se ha demostrado que existía un caparazón bajo el que nos ocultaba la triste realidad, que le importaba más su bolsillo que su pueblo.

Si me la pegas una vez, tú eres el listo. Si lo haces dos, yo soy el tonto. O, dicho de otra forma, tropezar dos veces en la misma piedra es humano pero no inteligente. Que cada cual se responda a la pregunta del título de este post. Mi respuesta es que para nada.

UN PAÍS PARA COMERLO


Puede que sea mi profesión de médico la que me hace entender así la vida. O tal vez sea mi forma de entender la vida, la que me hizo escoger esta profesión. Sea una u otra la que predominó en su momento, lo cierto y verdad es que siempre he pensado que lo más importante por lo que merece la pena pelear cada día, desde que te levantas hasta que te acuestas, es por mejorar la vida de la gente (del latín gens gentis, tribu o familia). Pero no solo debemos limitarnos a la gente que nos rodea, sino entender el concepto de gente en el sentido más amplio de la palabra.
Una sociedad como la española, europea, moderna, con ciudadanos muchos de ellos formados en nuestras universidades, escuelas, o institutos, no puede regirse por unas reglas que no estén basadas en la solidaridad, en la cooperación Inter generacional, en el apoyo mutuo. Solo si lo concebimos así, nuestro país podrá tener un futuro esperanzador. Nuestros hijos y nietos no se merecen que les dejemos la herencia de un paisaje estéril, de un aire irrespirable, de trabajos precarios, de condiciones laborales insufribles, de servicios públicos deficientes, y tantas cuestiones mejorables. Si esa es la herencia, serán jóvenes desilusionados con su futuro, las víctimas de una desigualdad que convierte a las mujeres en seres que pueden ser maltratados u obligados a guardar silencio. Y a nosotros ver cómo nos hacemos mayores, pero alentados solo por la esperanza de que nuestra vida se limite a recibir una pensión de subsistencia, o a que nos reconozcan un grado de dependencia que nos abra la puerta a un centro socio-sanitario o a una residencia.
No, yo no quiero una sociedad como la actual, donde importan más los beneficios económicos de la banca, las grandes empresas y las industrias, que la vida de los ciudadanos. Aún sufrimos las consecuencias del modelo neoliberal que durante muchos años ha convertido a las personas en un instrumento al servicio de la economía, en lugar de colocar esa economía a nuestro servicio como personas. Han puesto la carreta delante de los bueyes, los intereses económicos de la empresa por delante de la calidad de vida de sus trabajadores. Pero el paso del tiempo no ha cambiado ese enfoque, continúa hoy, y cuando ahora los defensores de ese modelo de sociedad nos prometen defender nuestros derechos, debemos darnos cuenta que representan a los mismos poderes que cuando les ha venido bien restringirlos o directamente quitárnoslos, lo han hecho sin ningún pudor. Tu tal vez puedas, pero yo no puedo creerles.
Tampoco puedo entender, como puede ser tan importante para unos seguir creyendo que vivimos en la época de los imperios, cuando mantener las fronteras el reino era algo incuestionable. Viven como entonces, convencidos de que lo importante es conquistar territorios y llevar nuestras fronteras un poco más lejos cada día. Tampoco puedo entender que otros, que dicen ser rivales de los primeros, también quieran dibujar nuevas fronteras, porque no se sienten a gusto donde viven, en lugar de pelear porque se viva con más derechos en ambos lados de esa línea imaginaria que pretenden crear como nueva frontera. Igual no se han dado cuenta de que quienes vivimos en uno de esos territorios, no nos consideramos ni mejores ni peores que los que viven en el otro. No digo que algunos no puedan pensarse mejores, pero deberían analizar si no se debe a que nos han mentido y nos han quitado muchos derechos, precisamente buscando dividirnos, para que nos sintamos individuos y no sociedad, porque es ese individualismo lo que nos convierte en siervos de esos poderes fácticos.
Han inventado las deidades, las divinidades, el pecado, la gloria y los infiernos. Todo para que creamos que existen cuestiones sagradas, cuando lo único que merece ser considerado sagrado es la vida. También han inventado las naciones y las patrias para poder llamarse nacionalistas y patriotas, con lo que fabrican su excusa perfecta para enarbolar banderas y símbolos. Pero las únicas banderas que merece la pena enarbolar, en un planeta finito y que agoniza poco a poco con nosotros a bordo, son las de la lucha contra la pobreza, contra la xenofobia, contra el machismo que hoy nos avergüenza ante el mundo, contra una visión de la sexualidad retrograda y castrante, contra el cambio climático, contra las guerras y la destrucción.
Estos días de intento de investidura las caras visibles de esa ideología, nos van a decir que su España no se puede romper, que nuestra monarquía es moderna e intocable, que los caseros tienen derecho a cobrarnos el alquiler que quieran porque para eso son los propietarios, que los bancos pueden subirnos las hipotecas porque ellos nos prestaron el dinero para adquirir un techo bajo el que vivir, que subir los salarios hará quebrar a las empresas, o que subir las pensiones según el IPC es algo insostenible. Pero mientras les escuchamos y algunos les hacen caso, y otros nos reímos o lloramos, el rey seguirá viviendo como un rey, los fondos buitres se pondrán las botas, los beneficios bancarios seguirán creciendo, las empresas aumentarán sus beneficios, y los fondos de pensiones serán la gran esperanza de los mayores para su mañana.
Muchos respaldan con sus votos esas grandiosas propuestas. No les importa si mañana son las víctimas de ese patriotismo de hojalata que les están vendiendo, porque piensan que analizar esas cosas es un trabajo pesado, mucho más fácil les resulta creer a pies juntillas lo que un pseudo erudito televisivo les cuenta. Lo más importante para ellos será convencernos de que con ellos España no se rompe, que en su España no puede haber comunistas ni separatistas con derecho a gobernar, ni que los ex-terroristas tengan derechos ni a arrepentimiento ni a perdón, ni mucho menos a integrarse en la democracia.
Y luego se irán a la cama felices, eso si después de haber rezado un Padre Nuestro por si mañana no se despiertan y eso les puede abrir las puertas de un cielo que alguien le dijo que existía, y que si quieren un día llegar a él, deberán seguir pensando cómo piensan.
Tenemos un país para comérselo, como dice una publicidad, pero no nos damos cuenta de que solo unos pocos se lo comen. Comen todo lo que quieren, siempre a costa de los demás.

LA PREVISIBLE EUFORIA TRAS LA INJUSTIFICADA, QUE NO INJUSTIFICABLE, DESIGNACIÓN DEL MÁS VOTADO


Lo comenté en este muro anoche. Saldrían eufóricos con la designación de Feijoo por el monarca, pero esperaba que se dieran 24 horas para preparar la estrategia. No lo calculé bien, porque en el PP debían tener ya previsto que le monarca ayer mismo, y sin la menor dilación, designase a su Feijoo candidato a la investidura. Lo de su majestad en este asunto es, como dicen por aquí, para echarle de comer a parte, pero no es ese el motivo central de este post, y dentro de unos días analizaré el papel que está jugando el rey en este puzzle, pero con más constataciones.
Pero vamos con la alegre muchachada de las hijas de Elena. La primera Bendodo, el profeta que ha estado en la Ser, y que además de vaticinarnos que conseguirán los apoyos para investir a su jefe, nos anuncia para que nos vayamos preparando, que, si se nos ocurre investir a un candidato que no sea Feijoo, será una investidura ilegitima. Este señor, que al parecer ahora se dedica a otorgar visados de legitimidad, se permite interpretar la democracia a su conveniencia, solo la entiende a su manera, es decir, aquella interpretación que le garantice que su partido lo hace muy bien. Que este señor, que como coordinador electoral es el máximo responsable de una segunda semana de la campaña electoral pasada, más propia de que la diseñara el mayor enemigo del candidato, que su coordinador general, ahora pretenda decirnos lo que es legítimo y lo que no, suena a chiste. El título de coordinador le viene grande, el apellido de “general” le pega bastante, puesto que siempre nos transmite que lo que más le gusta es el “ordeno y mando”.
La segunda hija, Semper el moderado, o el Pancho de verano azul, ese señor que se vino de Euskadi a centrar al partido que se estaba escorando a la derecha. Menudo exitazo ha tenido en Madrid para alcanzar ese objetivo. Hoy ha estado esquiando en EsRadio, la radio del también muy moderado Federico, que le ha dejado toda la pista para él solito. Primero nos dice, con mucha modestia, que no es imposible que gracias a sus dotes de persuasión, él convenza al PNV para que apoyen a Feijoo. Se queda tan ancho, pero no lo deja ahí, sino que ya anuncia oficialmente que en el PP apelaran a algunos dirigentes del Psoe, a los que califica de “responsables” para investir a Feijoo. Vamos, que su misión hoy es tensar la cuerda todo lo posible para que, si algún socialista quiere representar la tragicomedia de Tamayo y Sáez, que sepa que ellos le ponen el escenario, le pagan los carteles para anunciar la función, y si hace falta hasta, unas vacaciones todo incluido en el extranjero.
El moderado, aún no ha debido notar, que el patio entre la izquierda está como para que alguno de sus electos se mueva en esa línea, tanto que si alguien lo intenta se tendría que ir del país. Pero él lo deja caer, sin pensar en que al hacerlo ya coloca bajo sospecha, no solo a los posibles sinvergüenzas que picasen su anzuelo, sino que extiende la duda sobre la honestidad de todos los diputados electos, y sobre el propio sistema democrático al que considera vulnerable con sus palabras. Hoy las redes están inundadas de comentarios sobre sus palabras, temiéndose un nuevo tamayazo.
Qué tiempos aquellos, cuando los antepasados franquistas del PP, se consideraban ofendidísimos si alguien pedía democracia para España. Le llamaban injerencias extranjeras, pero el moderado Borja no debe considerar sus palabras como injerencias en otros partidos, sino que las debe entender como la petición de un ejercicio de responsabilidad. Este secuaz a sueldo, no solo está haciendo que sobre las cabezas de los electos socialistas planee un halo de deshonra, algo que ninguno ni ninguna de ellos se merece, sino que no se da cuenta que está invitando a que la gente piense que la famosa caja B sigue funcionando en su partido, porque solo desde ahí podrían agradecer esos apoyos.
Y luego está Cuca, la tercera hija de Elena. Siempre tan cuqui, ella es la secretaria general del PP, la “celestina de sus citas clandestina” que dirían en Mocedades”, por eso quizá nos dice que esta dispuesta a citarse con todos los partidos, hasta con el partido del que todos en el PP llaman prófugo (todos menos hoy González Pons, dispuesto a hablar catalán en la intimidad y a perdonarle ya hoy si hace falta). Eso sí, nunca con EH Bildu. Cuca ha estado como siempre, tan simpática y cercana a todos, dispuesta a hablar con todo el mundo. Ella afirma que solo hablará con constitucionalistas, como si alguno de los parlamentarios no fuese legitimo. Esta señora no quiere saber que es su mano derecha, Vox, el único partido que quiere acabar con el estado de las autonomías que define nuestra Constitución, y su partido el PP el que incumple la Constitución no renovando el CGPJ. Pero para ella nos no constitucionalistas son los otros.
Acostumbraros, hermanos y hermanas. Desde hoy estarán repitiendo sus mantras en cualquier alcachofa que les acerquen. Pero solo iniciarán sus contactos el lunes, para así estirar la cuerda mediática. Pero no parecen la dirección de un partido que busca apoyos para investir a su candidato, su lenguaje es más propio de una turba de malhechores, dispuestos a lograr esos apoyos con cualquier vía, tamayazo incluido. Ya dice el refranero aquello de lo que piensa el ladrón, me pregunto lo que dirían ellos si alguien plantease que los moderados del PP que no están a gusto con Vox, apoyasen a Sánchez para que no necesite a Junts o a EH Bildu a quienes tanto odian. Según ellos plantean al Psoe, igual deberían planteárselo si Feijoo no consigue ser investido.
Esperemos que esa posibilidad de alcanzar la investidura de manera mafiosa no la hayan verbalizado también ante el rey, como argumento para lograr que lo designara ayer, y este la haya considerado como algo factible. Si eso sucediese, la primera que quedaría tocada es la corona, lo digo por si en la Zarzuela ayer no lo pensaron, porque entonces nadie creería en la teórica neutralidad del monarca.
El rey no ha podido decidir designar a Feijoo, porque Sánchez no tenga los apoyos suficientes, porque tampoco los tiene Feijoo. La mejor salida real, desde la óptica de la neutralidad, habría sido otorgar un plazo razonable a ambos posibles candidatos, y posponer la decisión y celebrar una segunda ronda para designar al que garantizase sus apoyos. Pero no lo ha hecho, y nos cuenta el argumento de que, si ha designado a Feijoo, es por ser el más votado, “como es la costumbre”. Esa costumbre, como argumento del jefe del Estado o de la Casa Real, como se prefiera, es insustancial, y mucho más me lo parece cuando luego, en el mismo comunicado, dice “aunque alguna vez ha habido excepciones”. Lo de que esto sea el argumento para que empiecen a correr los plazos es para mear y ni echar gotas.
Se mire por donde se mire, puede hacerlo, pero no es una actuación razonable constitucionalmente. Esperemos que desde la monarquía no se haya buscado reforzar la figura de Feijoo, o recortar los plazos de negociación a Sánchez. No dudo que ese no habrá sido el objetivo de la casa real, pero es lo que ha conseguido al no posponer su decisión, y una segunda consecuencia es que retrasa la confección de los presupuestos lo que tendrá un impacto negativo en pensiones, salarios, inversiones, etc.
Hace unos días escribí, que me gustaría que designará a Feijoo para que se retratase con su programa de gobierno. Así que no soy sospechoso de estar sorprendido, sino satisfecho con la designación del candidato del PP. Pero creo que, en cosas de estado, nada sucede por casualidad. Hablar abiertamente de conseguir el apoyo de unos diputados tránsfugas de otros partidos, cuyas direcciones ya se han pronunciado en sentido contrario a apoyar la investidura del PP, es bastante peligroso para la credibilidad de un partido y de su candidato. Pero creo que esa falacia del PP, de considerar posible la investidura, gracias a los votos individuales entre diputados miembros del grupo parlamentario socialista, es parte de una estrategia diseñada para generar catastrofismo entre la izquierda y dudas internas sobre los electos de los partidos de la izquierda, todo ello con un único objetivo: el desencanto y la desconfianza del votante de izquierdas que consiga llevarles a la abstención.
Saben que ellos no pueden alcanzar la investidura, y que Junts pide a Sánchez el cielo, cuando como mucho pueden recibir una nube. Todas estas piruetas, saltos mortales, conejos de la chistera y demás maniobras circenses por parte del PP son para conseguir su tan anhelada repetición electoral. La banca, la iglesia, y las grandes empresas también así lo quieren, y si tienen la menor duda, escuchen los informativos y lean los medios escritos, porque eso se entre lee en todos los editoriales y comentarios.
Si el rey también quiere una repetición electoral no lo sabemos, pero con su decisión, al menos, nos ha creado dudas.
Veremos hasta dónde llega la neutralidad constitucional de la figura del monarca y su papel.

CRONICA DE UN ENCARGO DE INVESTIDURA ANUNCIADO


El rey acaba de designar a Feijoo candidato a la investidura, pero salvo que compre tránsfugas, acabará consiguiendo que Sánchez sea investido presidente, no por lo simpático que le resulte a los demás partidos, sino por lo antipático, inútil y falto de credibilidad con que cada día Feijoo se empeña en que le veamos.
Feijoo le ha solicitado a Felipe VI poder protagonizar su sesión de investidura. Todo apunta a que fallida, pero el rey ya le ha dicho que lo intente. Debería haber dejado un tiempo a los posibles candidatos, porque ninguno tiene mayoría suficiente para ser investido. Pero ha decidido que lo intentara Feijoo, solo que el argumento de que lo designa por “costumbre “ suena a chiste malo impropio de un jefe de Estado. Algo más sólido habrá para esa prisa. Sabía que el PSOE no se iba a oponer.
En Génova andaban, y andan, encolerizados por el estrepitoso fracaso de la bola de nieve que en sus cabezas se montaron, y como buenos mentirosos, hasta ellos mismos se creyeron. Y ahí seguimos, pero la designación de hace un rato es un alivio para el PP y para que Feijoo pueda seguir con la huida hacia adelante. No lo conseguirá pero mientras lo rechazan, sus partidarios nos lloraran por las esquinas y los platós de televisión esa cantinela de que su lista es la más votada, el mismo argumento que ellos no han respetado ni respetan si no les beneficia. Es como un nuevo mantra de la derecha solo apto para estúpidos, bobos e indecentes.
No debiera o debiese ser tan difícil entender, que una cosa es ganar unas elecciones y otra bien distinta poder gobernar. Si ganas las elecciones te pueden designar como primer candidato a la investidura. Pero si no tienes mayoría parlamentaria no puedes gobernar. Ahora, Feijoo intentará hacernos visualizar, que si el rey lo ha designado es porque él llevaba razón, pero en realidad lo que ha hecho es ponerlo en un trampolín para que presenciemos su triple salto mortal, con doble tirabuzón, y caída contra el suelo, con fractura de mandíbula y destrozo dental. Es lo previsible, pero hoy le toca sonreír y vanagloriarse, recibir loas de sus fieles, y parabienes de sus lameglúteos, pero en unos días puede ser la mayor evidencia su derrota electoral.
La corte de medios a su servicio junto con los variopintos presidentes del PP, le apoyaran las veinticuatro horas de los siete días de la semana, pero todos saben que los números no les salen. No les importa que el escenario de la derrota sea el Parlamento, lo ven como un problema solo para Feijoo, a ellos les importa que los espectadores vean y oigan en todas las televisiones amigas, esos grandes argumentos de sus tertulianos a sueldo, porque saben que pocos ciudadanos se sorprenden ya con el discurso de su líder. Feijoo no tiene votos suficientes, pero va a reivindicar machaconamente que le corresponde gobernar solo porque le han dicho que debe decirlo. Reconozcamos que, como poco es muy curioso, que quienes nos repiten una y otra vez que su victoria es indiscutible, saben que tienen como único objetivo lograr una repetición electoral.
Pero en Vox, deberían verse venir que, si ese es el objetivo de Feijoo, es porque está esperando una deserción masiva de votantes de Vox que ellos recogerían. Sin embargo, en Vox parce importar poco ese riesgo, porque tienen más odio a la izquierda, que miedo a la posibilidad de desaparecer como partido. Entre los de Abascal, todos saben, que militar en el PP o hacerlo en Vox es lo mismo, porque son dos vasos comunicantes, hermanos de sangre, pero que salir de Vox es encontrase en el PP las puertas abiertas, eso que antes era “y viceversa”, ahora no lo es, de l PP a Vox.
Nos espera una temporadita bronca, mortal de necesidad, con toda la derecha mediática a la carga para que la repetición electoral se produzca. Pero antes tienen que hacer su trabajo de precampaña que es lo que ha empezado hoy. Primero deben convencer al respetable de que la obligación del Psoe es votarles a ellos, o abstenerse para que puedan gobernar. Segundo, cuando fracase el intento de investidura de Feijoo, el mensaje será que la izquierda es incapaz de respetar el resultado de las urnas, lo mismo que dijeron cuando acabó saltando por los aires el gobierno Rajoy con la moción de censura.
Y por último, si llega a formarse un gobierno de coalición, será mucho peor, porque nos dirán que es un gobierno ilegitimo y que lo que quiere es romper su España patria querida. Nos tocará leer estos días editoriales fanáticos, artículos de opinión rayando la ignominia, y declaraciones rancias y bochornosas. Todos los instrumentos de sus lacayos los veremos desatados, y como poco a poco se irán desquiciando mientras buscan y rebuscan a esos ansiados socialistas buenos, igual que hicieron para con doña Esperancita, y más recientemente para romper la ejecutiva del Psoe y que gobernase Rajoy. Llamaran a aquellos que consideren capaces de venderse al mejor postor. No les será fácil encontrarlos, porque en este escenario de tanto odio entre los bloques, que ellos mismos han polarizado y alimentado hasta el extremo, nadie se moverá para salir en la foto de traidor mayor del reino.
Pero si Puigdemont aprieta más de lo que puede y tampoco hay gobierno de coalición, dirán que no hay más que hablar, que ellos quisieron salvar a España pero que se repetirán las elecciones por culpa de Sánchez. Pero digan lo que digan, y por mucho que lo repitan, eso no cambiará el problema de fondo del PP: que el PP y Feijoo han llegado a esta investidura atados de pies y manos a los caprichos de Abascal y sin otra salida posible, aunque eso es responsabilidad de los mandos en Génova que aún no admiten que ir con Vox es un suicidio. Pero ahora, después de tantos pactos y gobiernos en coalición, ya no les queda otra, y Vox representa su única posibilidad de acercarse a los números que puedan permitirles gobernar. Nadan pero sabiendo que van a morir ahogados en la orilla.
Lo que digo no es una suposición personal. Ayer, ese insigne periodista caracterizado por su neutralidad y amor a la España gris, del blanco y negro, y de la paz de cementerio de la dictadura de un genocida, llamado Antonio Naranjo, al que nos sacan casi a diario en el programa Todo es Mentira para que se luzca con sus chorradas fascistoides, planteó que Felipe VI no debía aceptar una investidura de Pedro Sánchez, con los votos de los "enemigos de España". Mirar si estaban ya furiosos ayer, que hasta otros tertulianos afines, que normalmente son tan exaltados como él o más, le respondieron que no le pidiese al rey saltarse la Constitución. Cuando Feijoo tenga que declinar en su intento de investidura se pondrán rabiosos.
Con este circo que tienen montado con Feijoo como su pelele, la señora de la tierra del chotis está noche estará frotándose las manos de ver como al que llamar líder no le han puesto red para el salto desde el trampolín en el intento de investidura.

¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...