sábado, 16 de noviembre de 2013

La ultima ocurrencia de Cospedal


Como dicen por La Mancha, lo de nuestra Presidenta es “pa mear y no echar gotas”.  Ayer se cubría de gloria con una de sus frases ingeniosas “los jóvenes españoles tienen que imitar a Carromero y no a Bárcenas”. Digo yo, que mejor que los jóvenes españoles no imiten a ninguno de los dos. El primero no es un ejemplo de los jóvenes, sino un ejemplo de los jóvenes del PP, y el segundo es un ejemplo de los altos cargos que ha tenido y tiene el PP. Así que mejor no imitarles.
 
Supongo que no imitar a Bárcenas lo dice para que no acabemos en la cárcel por habérnoslo llevado calentito, o no hacer el tonto haciendo que muchos se lo hayan llevado calentito y ser tú quien acaba en la cárcel. A Carromero, imitarlo significaría conducir a toda pastilla poniendo en riesgo la vida de otras personas, y que por ello te nombren asesor de algún Ayuntamiento. Creo que debería premiarlo nombrándolo su chofer oficial, aunque su sueldo no llegue a los sesenta mil euros anuales que ahora cobra como asesor municipal.
 
Pero lo más grave de todo, no es esta frase dirigida a las NNGG de un partido al que no se preocupa de los muertos por imprudencias de conducción (hasta indulta a los condenados por ello), y que parece que lo de la financiación ilegal y los sobres con sobresueldos no va con ellos. Lo realmente grave es que quien pronuncie esta frase sea una persona que profesionalmente es abogada del estado, y que tiene la responsabilidad del gobierno de una  Comunidad Autónoma.
 
Si en los estudios que ha cursado de Derecho se hubiese enterado de algo en los libros que sirvieron para su formación, sabría que ir a otro país a jugar a las intrigas de espías, está penado por el derecho internacional, y que saltarse las normas  de circulación es sancionable en cualquier país donde el derecho exista. Esta tan cegada en su odio a los socialistas que a veces no solo se le va la lengua, sino que no recuerda nada de lo que estudió.
 
Dicho lo anterior, no hay que ser muy imaginativo para poder constatar que la Presidenta de Castilla La Mancha se rige por una doble moral, una la que le aplica a sus rivales políticos, y otra la que aplica a sus correligionarios. Y si se quiere otra prueba de esa doble moral, puede recurrirse al diario de sesiones del Parlamento Regional en el que consta que esta señora en su toma de posesión como Presidenta, se comprometió a serlo de todos los castellano manchegos y solo lo es de quien le vota o le promete el voto, como quienes vivimos en esta tierra podemos comprobar a diario.

jueves, 14 de noviembre de 2013

EL PSOE SE HA RADICALIZADO

Hoy revisaba prensa de hace unos días, y hay que ver como lo que a muchos en la conferencia del PSOE nos ha parecido “un pequeño avance hacia la izquierda, y solo en algunos aspectos”, para el PP y sus periódicos aduladores, ha sido una radicalización del PSOE. Siempre se ha dicho que cuando un maestro en alguna materia, emite un dictamen sobre un hecho de esa materia, debemos hacerle caso, y si el PP dice que el PSOE se ha radicalizado, más que hacerle caso, significa que debemos estar ante la excepción que confirma toda regla.
Lo veo así, porque poca gente puede ser tan radical como los cachorros y jefes del PP, y a su frente Cospedal. Ellos si son maestros del radicalismo: radicales creando parados en la región, radical cerrando escuelas rurales, radicales recortando en sanidad, radical recortando en dependencia, radicales quitando la paga complementaria a las viudas, radicales colocando al radical Nacho Villa en la televisión regional, radicales colocando de asesores a amigos y familiares, radicales  metiendo la religión católica hasta en la sopa, radicales en la mantilla y la peineta, radicales mintiendo en la financiación de su partido, y así un largo etcétera de actitudes radicales. Que ellos califiquen al PSOE de radicalizarse solo puede ser calificado de excepcional.
Cualquiera que con interés mire la documentación de la Conferencia a la que se va accediendo, verá que el radicalismo solo brilla por su ausencia. Porque declararse partidario de un modelo laico de Estado, no puede ser  radical, si paralelamente se sigue ayudando a la iglesia a través de la declaración de la renta, con marcar con una equis el recuadro a tal efecto, se le permite que continué con bienes públicos que Aznar le permitió inscribir en el registro de la propiedad, o se le sigue dando ayuda a los colegios religiosos, manteniendo la simbología católica en las clases.
No puede ser radicalismo que se asuma la monarquía cuando se dice tener un sentimiento republicano sin poner esta cuestión en referéndum para que sea el pueblo español quien decida qué modelo de Estado quiere. Que se hable de economía de mercados y de cómo salir de la crisis, y no plantear que quienes nos condujeron a esta situación acaben con sus huesos en la cárcel, o los bancos y cajas rescatados nacionalizados, no parece un ejercicio de radicalismo.
Que ha habido pronunciamientos de acercamiento a la socialdemocracia sí, pero que no se explicita como recorrer ese camino, también. Por eso no acabo de ver claro que la confianza ciudadana regrese al socialismo, pero no por su radicalización. Puede que la frustración de los últimos años en el votante socialista, no se revierta con pasitos cortos como los dados en la Conferencia.
 Puede que lo que haga falta sea precisamente aquello que según el PP dice que sobra: un mayor radicalismo que haga el cambio que se anuncia creíble.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Conferencia Política: aprender de los propios errores


Ya ha pasado la esperada Conferencia. No fue perfecta, no se consiguió todo lo que muchos esperábamos, pudieron organizarse mejor algunos aspectos, pero es innegable que algunas piedras se movieron. Contabilizar si fueron muchas o pocas, es algo que depende del cristal con que lo mire, quien haga el recuento.
Personalmente, ver reflejadas algunas de las propuestas contenidas en las enmiendas presentadas, no puede por menos que ser motivo de satisfacción, y de aceptar que las horas de trabajo que hay detrás de esas enmiendas sirvieron para algo. Decepción por ver que otras propuestas se diluyeron en la redacción final que decidieron los responsables del texto final.
En cualquier caso como valoración global, creo que sería absurdo no admitir, aunque hoy ya leí que hay quien no quiere ver nada, que hay unidad de criterios en laicismo, en recuperar derechos abolidos por el PP, reforma fiscal, igualdad, cambios internos en el modelo de partido (aquí queda camino por recorrer). Todo ello forma parte de una vuelta a los orígenes de izquierda de los que este partido nunca debió alejarse, aún a pesar de algunos notables.
Soy un convencido de que el problema de este partido no es de falta de líderes, ni dudas sobre el pensamiento y la ideología de sus bases, ni carencia de programa político. Todo esto en la Conferencia se ha visto que no son carencias del PSOE (lideres de sobra, ideas por doquier, propuestas en abundancia). De los comentarios a las conclusiones se induce que lo que se percibe, incluso de los votantes tradicionales, es desconfianza en que seamos capaces de cumplir los compromisos contenidos en esas conclusiones.
Nadie debe extrañarse si se ve nuestro programa del 2007, y las decisiones adoptadas cuando nos apretó el zapato y filtreamos con los mercados antisociales. Y menos se extrañaran si miran el cumplimiento del programa del actual gobierno. Quien no sea escéptico respecto al cumplimiento de los programas electorales en este país, es que es un crédulo o no vive aquí.
Creo que en el caso del socialismo, el problema de esa desconfianza explicitada, es consecuencia de la falta de valentía una vez alcanzado el gobierno, para poner en práctica esas ideas y esos programas. Baste de ejemplo la imagen de la vicepresidenta socialista con el Papa, en lugar de denunciar los acuerdos con la iglesia.
Este partido con ciento treinta y siete años de antigüedad, solo necesita una cosa: aprender de sus propios errores, y ello significa ser capaz de hacer frente a lo que los ciudadanos necesitamos, que se respeten nuestros derechos como ciudadanos, los que el actual gobierno pisotea mientras nos engaña con “su todo es necesario ante la herencia recibida”.
Este partido puede hacerlo, y se le debe exigir que lo haga. Es un problema de decisión política, de querer hacerlo, porque la única forma de volver a ser un partido de gobierno es que los ciudadanos sientan que el partido está de su lado y cerca de ellos, no del lado de quienes solo adoran a su bolsillo, y que lo afrontemos desde una política social y de izquierdas, y eso no puede hacerlo cualquier partido.
El reto es tan grande como la merecida desconfianza que hemos generado. Pero no hay más salida que afrontarlo ejerciendo como partido de izquierdas, capaz de hacer frente común con quienes compartan principios como la solidaridad, la libertad, la igualdad, y que estén convencidos de que esto es responsabilidad de todos y todas, no solo de los gobernantes.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Solo se exige respuesta a quien puede darnosla

Nadie pondrá en duda la capacidad de autocritica que muchos socialistas tenemos. Lo hacemos porque nos parece que la forma de avanzar es analizar la propia acción de gobierno y si se aprecian errores hay que hacer dos cosas: pedir perdón por el error y rectificarlo. Incluso después de que los ciudadanos nos hayan retirado de la responsabilidad del gobierno en cualquiera de sus niveles.
Lo que tampoco parece lógico es que solo a los socialistas se nos exija esa autocritica, y no a los demás partidos y entidades que contribuyeron a que desembarcara en el gobierno de España, un partido que ha hecho saltar por los aires cualquier resquicio de solidaridad y de servicios públicos, y que ha vuelto a dividir el país en las dos españas: la de los ricos y la de los pobres.
Expongo esto porque, en la llegada del PP al poder, gran parte de responsabilidad corresponde al anterior gobierno socialista, pero también otra parte que muchos se auto niegan, corresponde a una izquierda que se felicitó, no por sus buenos resultados, sino por los malos resultados electorales del socialismo. Quienes se han regocijado acusando de derechización al PSOE, son los mismos que ahora dan patadas en la boca a quienes queremos propiciar el desplazamiento hacia la izquierda del PSOE. Es aquello tan propio de la soberbia fascista, de negar el derecho a la rectificación al que erró.
Pero si hay también responsabilidad en otros partidos de izquierda en la mayoría absoluta del PP, donde sin lugar a dudas se coció el mayor ataque al PSOE y a Zapatero fue en los medios de comunicación. La distribución del gobierno Aznar de las licencias de cadenas y el desembarco del gran capital tanto en los medios escritos como en los audiovisuales, es posiblemente el punto desde el que se produjo el acoso y derribo al gobierno socialista y propició la mayoría absoluta de Rajoy.
Hoy revisando la prensa de hace unos años, he comprobado que son muchas las paginas donde a diario se machacaba a la opinión pública un día tras otro, con las cifras del paro o denominando a la congelación de pensiones y de los sueldos de los funcionarios realizada por el anterior gobierno socialista, como “los mayores recortes sociales de la historia de España”. Esos mismos medios son los que ahora a los recortes del PP le denominan "ajustes", y para los que el paro pasa a ser un fenómeno estacional, casi sin importancia ante los numerosísimos brotes verdes que esos medios encuentran en todos los datos que dan Montoro o De Guindos.
Y por último, como curiosidad de estos últimos meses, parece que todos los españoles están enfadadísimos con el PSOE por no aprobar en la Conferencia el reglamento y la fecha de sus primarias. Yo soy partidario de que eso se debata en la Conferencia, pero haceros una pregunta ¿Alguien ha visto alguna demanda de primarias en el PP o en IU o en UPyD, o en CIU, o en el PNV, C´s, Esquerra Republicana?. La respuesta es evidentemente que no.

Un viejo aforismo dice, que solo se exige a quien te puede dar. Quizás por eso algunos aún seguimos convencidos de que una gran mayoría de españoles están esperanzados en que los cambios en el PSOE le sitúen donde siempre debió estar: al lado de ellos.  

martes, 5 de noviembre de 2013

Releyendo la Ponencia Marco de la Conferencia

Asistir a la Conferencia no significa asumir los contenidos de la ponencia marco como un dogma. Por ello se han elaborado enmiendas a la totalidad de párrafos de ese texto. Preparando la asistencia, he releído el documento marco, y además de las enmiendas que he presentado, ahí dos cuestiones que creo errores de partida, aunque puede que el error sea mío por seguir confiando en que la Conferencia es una oportunidad para el socialismo español.
El primero es que no solo no se fijara fecha de primarias, algo organizativo y debatible, pero si lo que queremos poner sobre la mesa son las ideas del socialismo para las próximas décadas, no entiendo porque tampoco se debatirá sobre la forma de la Jefatura del Estado. De los casi mil ochocientos apartados del documento marco de la Conferencia Política solo se habla de republica en total en medio folio. Se pide igualdad en la sucesión al trono entre hombre y mujer, en segundo lugar se plantea cambiar la Constitución para que pueda decir Rey o Reina, y por último se plantea una regulación de la abdicación. Menos mal que somos republicanos y tenemos voluntad de cambiar cosas. A veces me cuestiono cómo los que nos sentimos republicanos y socialistas continuamos dentro del PSOE. Debe ser el gen masoquista inherente a la izquierda.
El segundo asunto llamativo, al menos para mí, es de la imagen que se percibe desde fuera. Difícil será dar una nueva imagen del socialismo español con el índice de actividades establecido. Sin que con ello quiera mostrar una falta de admiración a ellos y a su papel en la historia de este partido, cuando he visto los nombres de las personalidades que van a intervenir en la Conferencia: Felipe González, Rubalcaba, Zapatero, o Ramón Jáuregui, me he decepcionado, o estoy muy equivocado con lo que pretende ser la Conferencia. No digo que no intervengan, pero si lo que se pretende es hacer notar que de nuevo corre aire fresco dentro del partido, no parecen los más adecuados para encabezar los diálogos y sesiones. Con ello. Nos hacemos más difícil poder dar la imagen de un partido renovado, con nuevas ideas, y capaz de generar nuevas ilusiones. En este viejo partido del PSOE, o llega gente nueva o en la calle se piensa que la travesía del desierto, lamentablemente, no acabará pronto.
A pesar de estas suspicacias personales, no pierdo la esperanza de que muchas cosas cambien. Algunos intentaremos ponerle voz a las enmiendas.

lunes, 4 de noviembre de 2013

!Salud y Republica!

Hoy me han confirmado que, aunque en calidad de observador, el próximo fin de semana, acudiré a la Conferencia Política del PSOE, mi partido. Creo que tenemos la oportunidad de hacer lo que se quedo pendiente en el Congreso de Sevilla: debatir sobre las ideas y realizar las propuestas que necesita nuestro país para los próximos años. Pero eso sí, con la esperanza de que esas propuestas e ideas conecten con la ciudadanía y obtengan su respaldo. Ojala lo consigamos, porque todos y todas, socialistas o no, lo necesitamos para recuperar un optimismo perdido respecto al futuro de la sociedad española.
Que el PSOE no está en su mejor momento es evidente, pero eso no le convierte en el PP, por mucho que algunas voces desde la autodenominada izquierda autentica así lo proclamen, y por mucho que se afanen en denostar todos los intentos de muchos de acercar orillas dentro de la izquierda.
Pero si mala es esa  cerrazón de algunos de fuera en impedir cualquier acercamiento, igual de negativas para la unidad de la izquierda resultan actitudes internas en el PSOE de cierre de filas a ultranza alrededor del Secretario General. Quienes temen a las voces que no compartimos sus postulados, parecen no ser conscientes del flaco favor que le hacen a una organización que siempre ha tenido a gala haber sido abierta y democrática.
Si queremos recuperar el terreno perdido para las próximas elecciones, los cambios que hay que abordar tanto organizativos como programáticos, son verdaderos retos que suponen un “darnos la vuelta como a un calcetín”. No es cuestión de cambiar para ganar, sino de ganar para cambiar el rumbo actual del país. Por eso quiero asistir, para convencerme de que ese cambio interno es posible. No sé si podré hablar o no, aunque he realizado enmiendas al documento marco, pero si no puedo, escucharé.
Espero que de esta Conferencia surjan compromisos de regeneración ética de la política, de transparencia, de igualdad, de una manera de gestionar mejor el sistema económico. Pero algo importante sería alcanzar el compromiso de que de una vez por todas se permita a las bases del partido expresarse libremente en aspectos como el laicismo, la republica, o elección de candidatos tanto orgánicos como electorales. Eso me importa más que la fecha de las primarias.
Sin embargo, hoy leía unos comentarios, que me hacen temer que la Conferencia corre el riesgo de convertirse en oportunidad perdida. Eran redundantes sobre la necesidad de abrir el partido a la sociedad, una idea que en los más de treinta años de democracia, la hemos expuesto en varias ocasiones. Por eso y por quien los hacía, me hace pensar que realmente este partido ha permanecido años cerrado y de espaldas a la sociedad, y entre otras muchas causas de esa situación, esta la actitud de algunos dirigentes enrocados para permanecer, que han olvidado que generosidad y solidaridad son hermanas.
No sé si es una revolución lo que los socialistas necesitamos, o nos bastaría con una renovación. En cualquier caso tenemos la oportunidad en la Conferencia de devolver este partido a los principios del socialismo, y darnos cuenta que desde la socialdemocracia hemos llegado a los filtreos con el liberalismo, y así nos ha ido.
El próximo fin de semana, este partido tiene la oportunidad de recuperar el viejo saludo: salud y republica. Muchos mantenemos la esperanza de que lo haga.

jueves, 31 de octubre de 2013

El momento del cambio en los partidos


Hoy los informativos iban cargados de decisiones judiciales sobre la Gurtel, Bárcenas, los ERE, etc. como lo más destacable del día Sea esta reflexión sobre el sistema de partidos, sus talones de Aquiles, y la necesidad de que los partidos cambien.

De lo que se va conociendo de todos estos casos, no es difícil inferir que el control de la financiación de los partidos, la fiscalización periódica de sus contabilidades, o la reducción de los cargos de confianza al mínimo, estarían entre las medidas imprescindibles para evitar que en el futuro se reproduzcan situaciones similares a las que hoy vivimos con nuestro sistema de partidos. Pero sería de ciegos no ver que el principal problema es la propia estructura organizativa de los partidos.
Los militantes de base no aparecen en estos episodios judiciales, sino que son las personas vinculadas a sus cúpulas las que lo hacen como testigos o como imputados. La gran mayoría de los motivos que acaban con los partidos en los juzgados ocurren por el hecho de que las direcciones priman sobremanera, respecto al papel de la militancia, que no permitiría los desmanes y delitos, prescritos o no, que se están conociendo.
Algo tan sencillo e intrínseco al sistema democrático, como es que cada militante tenga un voto en las decisiones de su partido, resulta una reivindicación que las direcciones se encargan de acallar por el propio sistema de voto que estas implantan dentro de sus organizaciones. Parece que ha llegado el momento de que esto cambie, si se quiere que el sistema de partidos perviva.
Para ello, deben ser los militantes y no los órganos del partido quienes decidan quienes componen las listas electorales, quienes deben ser los dirigentes del partido, o quienes acuden a las conferencias y actos en nombre de la organización. Dejar esto en manos exclusivamente de las direcciones, convierte a estas en un grupo cerrado e impermeable a cualquier intento de autocritica. Son los militantes quienes deben asumir responsabilidades en los órganos del partido.
Pero lo anterior es imposible sin la existencia de un procedimiento de primarias, de un sistema de listas abiertas y de la elección directa en los cargos orgánicos por los militantes. Las direcciones siguen sin asumir que para los ciudadanos que no militan, esta es la mejor garantía de transparencia y participación en estas organizaciones, y a la vez la mejor manera de involucrar más a los afiliados y de posibilitar el debate interno.
Otro aspecto que parece como fundamental es la limitación de los mandatos y la incompatibilidad para ejercer más de un cargo de representación u orgánico, así como incompatibilidad para figurar en más de una lista electoral, acceso por meritos, expulsión por transfuguismo o implicación en procesos judiciales,
Ser cargo de un partido, no puede ser una forma de ganarse la vida. Los cargos de un partido, primero han de ser militantes y por lo tanto deben tener la ideología del partido al que van a representar, pero también la preparación adecuada para ejercer el cargo al que optan en nombre de su partido. Ahora que comprobamos con tristeza que los programas electorales son solo papel mojado para muchos partidos, es el momento de reafirmarnos en las ideas que representamos como el único referente valido para que el ciudadano nos de su apoyo electoral, y el momento de hacer de la fiscalización de esos programas electorales por la militancia un instrumento de garantía para los votantes, y complementar esa fiscalización haciendo que los cargos públicos den cuenta periódica de sus gestión, tanto en gobierno como en la oposición, ante la militancia.
Las nuevas tecnologías pueden facilitar un modelo de partido que permita y fomente la participación real de los militantes, su formación política e ideológica, la comunicación de los militantes con los cargos del partido, un mejor aprovechamiento de los recursos humanos, y poder incorporar a nuestras listas electorales a las personas mejor preparadas para el ejercicio a desempeñar.
Las sedes del partido deben dejar de ser solo oficinas, para convertirse en lugares de cultura y encuentro. En el siglo XXI, los partidos no pueden ser la casa cerrada donde se deja entrar a los ciudadanos solo cuando llegan las elecciones, y eso es imposible si solo se mueven mediante actos cerrados a la militancia, y no se incorporan a los movimientos ciudadanos.
Crecer en militancia debe ser un objetivo inexcusable, puesto que una gran afiliación es garantía de no manipulación, y de estar cercanos a la sociedad y a sus inquietudes. El papel de los jóvenes y mujeres es fundamental en la sociedad, y su presencia en la afiliación se debe propiciar con una discriminación positiva para que el partido sea fiel reflejo de la sociedad a la que intenta representar.
La próxima semana comienza la Conferencia Política del PSOE, y parece un buen momento para que estos planteamientos se debatan sin ningún miedo al cambio. De no hacerse, el miedo que puede aparecer es a la desaparición de un partido con más de un siglo de historia, y que ha sido capaz de llevar a nuestro país la las mayores cotas de derechos y libertades de su historia.

¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...