domingo, 6 de agosto de 2023

Feijoo baila la yenka

Feijoo baila la yenka. Un pasito adelante, otro para atrás. Es un barco que navega como puede. Lo mismo acusa al Gobierno de improvisación que él mismo entra en contradicción con sus propuestas. Ahora
ha abandonado su oposición a gravar fiscal mente los beneficios extraordinarios que eléctricas y energéticas. Ahora sus precios disparatados se deben a la invasión rusa de Ucrania y no a Pedro Sánchez. Cuando Sánchez anunció en el debate sobre el estado de la nación la aprobación de dos nuevos impuestos para obligar a eléctricas, energéticas y bancos, las empresas que más se están beneficiando de la situación, Feijóo se opuso. Era una idea muy mala que las energéticas y a los bancos acabaría repercutiendo a los consumidores. El proyecto le parecía “populista” y prueba de la podemización del gobierno. Ahora Feijóo está a favor del nuevo gravamen. Al líder del PP le parece bien obligarlas a pagar siempre que su contribución sea sobre los beneficios y pide que el dinero recaudado se destine a reducir la factura de los consumidores. Igual hizo sobre la bonificación a la gasolina y el gasoil, que votó en contra en el Congreso.Ahora ya no cree que eléctricas y energéticas imputen el impuesto a los consumidores. Su cambio se debe a que ese gravamen que ahora apoya, lo acaba de proponer la Comisión Europea.
Otra contradicción es que a Feijóo, por un lado no para de denunciar la elevada deuda pública española, pero por otro no le parece bien que el dinero que se recaude sea para reducir esa deuda o mejorar la sanidad, la educación o a financiar las medidas sociales que tratan de paliar los efectos negativos de nuestra elevada inflación.
Vamos que tiene un proyecto para España absolutamente claro y definido, que si mañana gobierna, pasado mañana todo está arreglado en un santiamén.


13 de septiembre a 14 septiembre 2022

El PP ha presentado sus propuestas de ahorro energético. Ya era hora. La medida más llamativa es la que premia con un bono de descuento extra a las familias o empresas que más ahorren en su consumo energético con respecto a lo que gastaran antes.
El resultado es que podrán ahorrar más los que gastaban mucho, es decir, los que tenían más dinero. Quienes ya vivían pasando frío por no ponerse el radiador, poco más podrán bajar su factura.
Ese descuento acaba siendo un gasto de dinero público porque sería el Estado el que se lo compensaría a las empresas de luz. Si sumamos esto a que el PP sigue sin aceptar el impuesto a los beneficios de las eléctricas, pues tenemos bastante bien resumida la política económica del PP en este asunto.


Las noticias procedentes de la institución más importante del poder judicial siguen siendo funestas: nada invita a rebajar la alarma que este periódico ha expresado repetidas veces. La conspiración armada por un grupo de vocales conservadores del Consejo General del Poder Judicial para dilatar la renovación del Tribunal Constitucional tiene una finalidad irreconciliable con un sistema democrático en el que los jueces actúan con independencia del poder ejecutivo para cumplir con la ley (en lugar de conculcarla). España ha vivido la experiencia de encarcelar a dirigentes políticos en activo por desobedecer abiertamente la ley, como sucedió en Cataluña y sentenció en su momento el Tribunal Supremo con altas penas de cárcel por sedición. Hoy son juristas y magistrados del órgano de gobierno de los jueces nombrados en su día a propuesta del PP —José Antonio Ballestero, Ángeles Carmona, Nuria Díaz, Juan Manuel Fernández, Carmen Llombart, José María Macías, Juan Martínez Moya y Gerardo Martínez Tristán— quienes han impedido cumplir la última reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobada en el Parlamento el 27 de julio para renovar los miembros del Constitucional que le corresponden al Consejo antes del 13 de septiembre, es decir, hoy termina el plazo.
El País, no un medio de izquierda extrema.



Una fotografía documentada de nuestra sanidad pública.
El mapa de la desigualdad sanitaria: la calidad de la asistencia que recibes depende de dónde vivas
Miguel Ángel Muñoz Cadena SER Hoy
Hace justo dos años y medio, la pandemia llevó a nuestro sistema sanitario al borde del colapso total. El coronavirus puso en jaque la columna vertebral de nuestro estado de bienestar. Cuando se cumplen 30 meses desde la declaración del Estado de Alarma, la SER ha intentado analizar, con la ayuda de su red de emisoras, cómo está nuestra sanidad aunque la opacidad de algunas comunidades en la comunicación de los datos hace muy difícil establecer una fotografía exacta.
Afortunadamente, los hospitales han recuperado la normalidad tras dos años y medio de azote del coronavirus. A efectos sanitarios, la pandemia ha pasado. Oficialmente seguimos en pandemia, puesto que la OMS no ha levantado la alerta que activó en marzo de 2020, pero ya no tiene impacto sobre nuestra sanidad. Eso permite analizar la situación de nuestro sistema sanitario desde la atención primaria hasta la intervención quirúrgica.
La atención primaria
La primera línea de defensa sanitaria es la atención primaria. Lo primero que hay que decir es que hay seis comunidades autónomas que no facilitan información de su situación, pese a que la SER la ha solicitado. Son Murcia, Euskadi, Cantabria, Asturias, Canarias y Baleares. Entre las comunidades que sí facilitan la información se revelan grandes diferencias e incluso dentro de cada región hay mucha disparidad entre distintos centros de salud.
Por ejemplo, en Navarra, Castilla-La Mancha y La Rioja suelen dar cita —como media, porque en todas las comunidades hay centros más saturados en los que es más difícil conseguirla— en menos de 48 horas, en Madrid y Galicia en algo más de tres días, en Aragón, Extremadura y Andalucía en cuatro, en Cataluña en cinco, Castilla y León en seis. En la Comunidad Valenciana superan la semana, donde por cierto hay centros de salud muy saturados en los que se tarda más de un mes en conseguir cita.
Cita con el especialista
El segundo eslabón de la cadena es la consulta con el especialista, las también conocidas como consultas externas. Aquí hay datos actualizados de casi todas las comunidades, menos Euskadi, Galicia y Cantabria que no los han facilitado. En este capítulo, Aragón y Canarias son las que peor están: El tiempo medio de espera para que te vea el especialista en estas dos comunidades supera los cuatro mese. En Murcia, Andalucía y la Comunidad Valenciana superan los tres meses. En Asturias, Baleares, las dos Castillas, Extremadura, Andalucía, Navarra y Madrid rondan los dos meses. La Rioja es la que presenta mejores datos en este apartado: se espera menos de un mes de media. Cataluña, por su parte, no ofrece cifras globales, pero si facilita medias por servicio. Por ejemplo, en Urología el tiempo medio de espera es de cinco meses y en neurología de menos de tres.
Las pruebas diagnósticas
El tercer escalón sanitario son las pruebas diagnósticas. Conviene aclarar que se trata de pruebas diagnósticas no urgentes. Es decir, que si hay síntomas de que un paciente puede tener algo grave, las pruebas se hacen relativamente pronto en toda España.
Este parámetro es el más difícil de valorar porque hay bastantes comunidades que no publican de manera específica. No hay datos de Euskadi, Galicia, Cantabria, Comunidad Valenciana, Canarias, Aragón o Navarra. Y además, hay comunidades, como Cataluña, que no ofrece medias globales, sino por servicio. Así que, por ejemplo, se puede esperar casi 5 meses de media para una colonoscopia o 2 para una resonancia magnética en Cataluña.
Baleares es la que tiene una mayor demora media en la realización de pruebas diagnósticas: Más de 6 meses. No obstante, si la prueba es para una operación se hace antes de 60 días aunque también hay casos en los que no se sabe si hay que operar hasta que se hace la prueba. En Asturias, hay que esperar más de tres meses, en Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León en torno a dos meses y La Rioja y Murcia menos de un mes.
La espera para la intervención quirúrgica
El cuarto eslabón de la cadena sanitaria es la operación. Este parámetro sí lo facilitan todas las comunidades, sin excepción. Al igual que sucede con las pruebas diagnósticas, hay que aclarar que las operaciones oncológicas y traumatológicas o cardiovasculares urgentes -las producidas por un accidente de tráfico o un ictus, por poner ejemplo- se hacen sin apenas demora en toda España. A principios de año había más de 706.000 personas esperando una operación en nuestro país, según los datos del Ministerio de Sanidad.
Como la casuística es muy variada, hemos tratado de ver la demora media en una intervención traumatológica que no sea urgente, como por ejemplo, cadera o rodilla, puesto que es una afección que es incapacitante para el paciente y que tiene una de las esperas medias más elevadas en toda España.
Aquí también se aprecian muy notables diferencias entre comunidades. La espera media va desde los aproximadamente tres meses en Galicia, Navarra, Madrid o Murcia hasta los casi seis meses en Extremadura o Cantabria. Una operación de este tipo requiere de al menos cuatro meses en La Rioja o Castilla-La Mancha y cuatro y medio en Cataluña, Baleares o la Comunidad Valenciana

Lo que defiendo

Los individuos somos semejantes, pero nos diferencian nuestras respectivas escalas de valores. Dicho de otra manera, nuestros objetivos vitales. Cada vez estamos más lejos de las luchas colectivas, y hoy las revoluciones deben ser individuales.
Ahora, si eres solidario resultas peligroso, porque puedes cambiar el destino de alguien. El egoísmo y el individualismo son las cadenas de color rojigualda con las que amarran a puerto el barco del fanatismo, ese que funciona con el combustible de la ignorancia. Y la ignorancia acaba siempre por normalizar la corrupción, la explotación, la palabrería, el verbo inventado, el triunfo inmerecido, el sobresalir entre el rebaño, el ruido en el silencio.
El final de esa estrategia no es otro que lograr hacer aceptable lo intolerable: que la tierra no sea para quien la trabaja sino para el intermediario; que una monarquía indecente se presente como meritoria; que el saqueo de lo público se vea positivo; que el voto se decida con las tripas y no con el seso; que la desfachatez se vista de libertad; que se pueda defender la violencia; que el discurso que se dice "de amor" incite al odio; que el trabajo decente genere frustración; que al español que trabaja bien se le sustituya por el amigo; que el oprimido le ría las gracias a su opresor.
Vivimos en el totalitarismo del dinero, donde el único resultado final es la injusticia, lo que hace imposible recuperar la democracia. El fanatismo no entra solo en las instituciones, sino que lo sitúan allí con sus votos, aquellos que viven en una constante contradicción entre lo que son y lo que hacen.



Política de hoy
Se hace política de baja calidad. No se va con la verdad por delante, se juega a lo fácil. La mentira hoy es rentable. Difamar al adversario es rentable. Todo se embarra si hacerlo huele a beneficio. Del dicho al hecho cada vez es mayor la diferencia. No sé es fiel a las ideas sino a las encuestas. No se dice lo que no gusta, sino lo que la masa quiere oír. Hay que acabar con el otro a cualquier precio. Ni siquiera importa si el otro está donde está por la regla democrática de las urnas. Cada uno impone su verdad porque detrás están sus pretensiones y anhelos de poder. El ciudadano es solo un número.
Buenas noches


Defiendo que se debe respetar siempre la libertad de cada uno para poder opinar libremente. Que ese respeto a la opinión del otro sea recíproco. Pero algo muy diferente es creer que todas las opiniones tienen la misma relevancia o repercusión. El opinador, debe tener en cuenta cuál será la repercusión de sus palabras, porque puede no ser un simple opinador, sino un creador de opinión. Es muy diferente el alcance de lo que se dice en función de una serie de circunstancias: si se ejerce un cargo público, si se tiene capacidad de decisión, si se posee una influencia social relevante, etc.
Todas esas circunstancias deben hacernos meditar muy mucho lo que se expresa y como se expresa, y en caso de error de palabra o de interpretación, no deben doler prendas en corregir o aclarar lo fallido o malinterpretado. El peor enemigo de la convivencia es la mentira. El derecho a la mentira es parte de la libertad humana. Pero eso no convierte en admirables a quienes prosperan gracias a un discurso basado en lo falso, lo que no está reñido, con que ese discurso sea el que mucha gente desea escuchar, por ver en él, la luz al final del túnel ante una serie de necesidades que le son imposibles de satisfacer, en ese momento. Sin embargo, en nada puede inferirse que un discurso de argumentos falsos sea reflejo de la realidad misma. Detrás de quien usa la mentira solo hay mucha inmoralidad.
Ese es el núcleo central de la estrategia del conservadurismo ejercido por los poderes fácticos, que profundiza más por la debilidad de la gente que por la fortaleza de los argumentos en los que se apoya. El objetivo es que la política con mayúsculas desaparezca, para que el vencido además se sienta culpable de su derrota. Es el triunfo del cinismo, de la mentira como argumento. Son muchos y variados los ejemplos que tenemos a diario: se considera disparatada la exigencia de una subida salarial, intentando hacer ver que es necesario mantener unos salarios que hoy tenemos por debajo de lo que podemos llamar subsistir; decir que la gente no quiere trabajar porque prefiere cobrar el paro, para así justificar la bajada o la supresión de las ayudas a los desempleados sin las que no comerían; o no querer asumir como necesario el contrato de trabajo estable y no precario porque no lo pueden soportar las empresas, esas mismas que pagan (o no siempre) las horas trabajadas por sus empleados en exceso de su horario laboral.
Todos estos discursos de una España conservadora y alejada de los conservadores europeos, los justifican con la denominada “situación económica”, que debe ser la de unos pocos, que se permiten calificar de despilfarro público, las ayudas a quienes viven en situaciones de marginación y exclusión social, mientras proponen rebajas de impuestos a los que pueden pagarlos. Este conjunto de planteamientos, los realizan en aras a alcanzar el crecimiento económico, cuando la realidad es que, ese tipo de crecimiento económico que propugnan no crea riqueza, sino que es a ellos solo a quienes hace más ricos.
Solo la redistribución de la riqueza puede encaminar a un país a mayores cuotas de igualdad. Respetar la propiedad privada sí, pero eso no es óbice para que el poder se ejerza por quien decide la voluntad popular. La derecha económica debería empezar a admitir que es legítimo que ella no gobierne, pero como es incapaz de hacerlo por convicción democrática, su discurso se basa en la mentira y siempre es catastrofista si no ejerce el poder. Si damos por bueno el refrán “tanto tienes, tanto vales”, estaremos asumiendo el modelo totalitario impuesto por el dinero, que solo puede llevarnos a la desigualdad y a la injusticia. Digan lo que digan, como ciudadano tu sin nada, vales tanto como el otro con todo.
Contra toda esa maraña de mensajes tendenciosos, apoyada por un ejército mediático a su servicio, solo hay un instrumento válido: más democracia.
Buen fin de semana.

Triste, pero nada ya sorprende.

Triste, pero nada ya sorprende. Todo está estudiado.
Si solo escuchas tus sentimientos, no analizas la realidad y dejas aparcado cualquier atisbo de objetividad para con lo que acontezca a tu alrededor en la vida cotidiana de la gente, incluso de tu gente.
Ninguna cadena nos ata más que el fanatismo.
Podemos ser pobres, pero el fanatismo ideológico nos genera una sensación mental de ricos, que nos arrastra a votar como si fuésemos ricos. Se puede vivir de alquiler, no tener trabajo, y llegar a fin de mes a duras penasy no ser consciente. Al fanático le basta con ver en la puerta un buen coche que se cree que es suyo, aunque sea a pagar a 10 años, para sentirse propietario. Le basta con ponerse una camisa cara y ya se cree un importante empresario. Se siente como un rico.
Y si piensa así, lo suyo pasa de ser una idea a convertirse en una actitud. Entonces ya asume, que se puede ser machista, porque desde hace años ha imperado el machismo. Que se puede ser retrógrado porque se siguen y se creen válidas las enseñanzas presentes en textos de hace siglos. Asume que se puede negar la memoria histórica, porque la iglesia española desde 1936 solo tiene la memoria del lado al que siempre estuvo volcada, aunque el actual Papa rechace esa visión. Y asume, que no importa si lo que posee es porque es miembro de una institución que ha sido la más beneficiada por el antiguo régimen. “Nada debe cambiar porque a mi me va bien así” es su máxima favorita. Se vuelve incapaz de asumir que se equivoca, hasta sabiendo que se equivoca. Escucha más a quien le apoya ciegamente en el error que a quien se lo critica o cuestiona porque carece de capacidad de autocrítica.
Porque llega un momento, en el que si tienes asumido e interiorizado todo lo anterior, la simpatía personal ya no puede servirte como carta de presentación. Te toca escuchar, aunque no te guste, todo lo que tus palabras y tus actos han provocado en los demás porque te han escuchado y te han visto como actúas. Te toca asumir las consecuencias de cómo eres o de cómo te han hecho que seas. Para bien y para mal.
Eso es ley de vida para el fanático ideológico que no evoluciona con los tiempos. Es incapaz de mirarse a un espejo y verse de verdad.

10 de agosto a 18 agosto 2022

Hace tiempo que la comunidad científica vincula la aparición de nuevos virus con el cambio climático, aunque algunos nieguen que ese fenómeno es real, y afirmen que las medidas que proponen los países son solo capricho de algunos dirigentes. Como esto no parece tener freno, tras el COVID-19 ya tenemos nuevo visitante que nada tiene que ver con el mono y sus viruelas, pero si con los murciélagos. Nuevo virus a la vista.
Se llama 'Langya', y ha surgido en China. Es un virus de animales que ha saltado a los seres humanos. No es un coronavirus sino un henipavirus. Ha sido confirmado por un estudio publicado en la revista científica New England Journal of Medicine, después de que el virus haya infectado a 35 personas en el este y el centro de China. La procedencia podría ser del contacto con animales. El informe revela se ha encontrado en muestras de frotis de garganta de pacientes febriles chinos con antecedentes de contacto reciente con animales. Los síntomas asociados son: fiebre, irritabilidad, tos, anorexia, mialgia, náuseas, dolor de cabeza y vómitos.
La transmisión del virus de persona a persona aún no ha sido demostrada, no obstante, informes anteriores sugieren que el virus sí puede transmitirse entre individuos.
Seguro que ya hay quien lo atribuye al poder destructor de Pedro Sánchez.



La Xunta de Feijóo aconsejó limitar a 19 grados la calefacción y a 25 el aire acondicionado para ahorrar. Ahora el Gobierno gallego publica guías de ahorro energético con temperaturas límite para aire acondicionado y calefacción, y en las que pide "no abusar". Y mientras la dirección del PP califica las medidas del gobierno como estas de "ocurrencia" o de "broma de mal gusto". Este verano, ya con Rueda en la presidencia, la Xunta volvió a publicar estas recomendaciones. Entre ellas, "controlar el consumo del aire acondicionado" o "mantener puertas y ventanas cerradas cuando el aire esté funcionando". Ellos saben lo que dicen, pero piensan que tú no sabes lo que votas y se permiten engañarte.
Tú mismo.

No es difícil verlo, pero es imposible verlo si no se quiere ver.
“El PP hace años que entiende la oposición como el peldaño desde donde arrojar la bola de derribo permanente contra el Ejecutivo. Da igual el tema: economía, paquetes de ayuda anticrisis, estado de alarma en una pandemia, reforma laboral pactada con la patronal o la necesidad de ahorrar gas en plena guerra de Ucrania. Con el piloto automático del no, el modus operandi es poner en la diana a Pedro Sánchez y sacudirle en bucle. Una estrategia que por indiscriminada perjudica los intereses de los ciudadanos y de país. Vox no se ha movido de la negación del cambio climático pero ha estado en un segundo plano comparado con Ayuso y Feijóo en cuanto a descalificar las medidas de ahorro. “Ineficientes e inútiles”, según los populares. Una política que difunden en España pero serían incapaces de defender en la tribuna del Parlamento Europeo. Como bien ha dicho la líder de su partido en Europa, Ursula Von der Leyen, subir dos grados el termostato, cerrar las puertas para contener el aire acondicionado y apagar escaparates nocturnos son parte de la estrategia “vital” de la seguridad energética de Europa.”
Pilar Velasco.

Con una sanidad pública en claro proceso de degradación, que cada día está más Infradotada, con unas instalaciones que sufren un deterioro progresivo sin que se reparen los desperfectos que con el paso del tiempo surgen, y con el personal que las atiende físicamente agotado y psíquicamente hastiado, lo lógico es que el ciudadano recurra a la sanidad privada como único remedio ante una enfermedad que le sobrevenida.
No hay que estar a favor de la sanidad privada y verbalizarlo a diario, basta con degradar o permitir que se degrade la sanidad pública, mientras paralelamente se firman conciertos con la privada y ya están listos para sentarse a esperar a que lo público se desprestigie solo. Pongamos que no solo hablo de Madrid, porque son muchas las CCAA donde ese es la fotografía del día a día.

La sanidad durante y después de la pandemia.
Cada vez hacen de nuestra salud un mayor negocio. Ya es un oligopolio, pero a la vuelta de la esquina se avecina el monopolio.
No es una cuestión de si en una Comunidad se hace más menos que en otra (porque avanza en todas la privatización), ni de si se complementan lo público y lo privado, ni de rechazar lo privado y aplaudir lo público, sino de impedir que los cuidados de salud sean gestionados solo desde una óptica comercial.
Estamos dejando de ser usuarios para ser unos clientes. No valdrá nada el modelo social que nos demos, sino la capacidad que tengamos en la defensa de nuestros derechos como consumidores y usuarios. Será concebir la consulta médica como un súper.
No es una opinión, sino la conclusión a la lectura de estos datos.
1 El negocio del seguro médico privado crece un 7,2% respecto a un 2021 que ya fue de récord.
2 La facturación alcanza los 5.287 millones en los seis primeros meses del año, marcando una subida interanual más fuerte que las de 2020 y 2021, con lo que el auge no sólo se mantiene sino que se refuerza.
3 El sanitario es el seguro que más sube, lo que beneficia a cinco grandes dominadores del sector, que acaparan casi tres cuartas partes del mercado.
4 El negocio marca una trayectoria que apunta con claridad a la posibilidad de superar por primera vez los 10.000 millones a final de año. En los últimos cinco años el incremento del gasto medio por hogar dedicado a seguros sanitarios es del 11,14%: de 1.153,88 a 1.282,52 euros.
6 El porcentaje de hogares con gasto en seguros sanitarios de salud ha pasado del 21,28% en 2019 al 22,35% en 2021. En 2016 era del 19,59%.
7 La penetración con respecto al total de la población del seguro privado, que se beneficia de deducciones fiscales, varía según la comunidad autónoma. Las tres con mayor porcentaje son Madrid (39%), Cataluña (35%) y Baleares (33%). Al otro lado están Navarra (13%) y Murcia (15%), Castilla La Mancha, Galicia y La Rioja (las tres con el 19%), según datos de la Fundación IDIS.
8 El porcentaje de hogares con gasto en seguros sanitarios de salud ha pasado del 21,28% en 2019 al 22,35%. En 2016 era del 19,59%. Entre todas ellas suman un 83,84% del total de facturación del sector seguros.
9 Las cinco primeras –Segur Caixa Adeslas, Sanitas, Asisa, DKV y Mapfre– acaparan el 74,17% del negocio. Lidera la clasificación Segurcaixa Adeslas con casi un 30% de la cuota de mercado.
10 Los que defienden la bondad de este modelo argumentan que a ti como paciente te da igual público o privado porque no te cobran, cuando en realidad esa asistencia concertada también la pagas con tus impuestos exactamente igual que la asistencia pública. La diferencia es que en la prestación pública no se busca el beneficio económico, en la concertada si.
Los accionistas de las aseguradoras son los beneficiados, tú no.

Medidas de ahorro energético y PP

Mañana entran en vigor las medidas de ahorro energético, y bien haríamos todos los ciudadanos europeos en ponernos las pilas y cumplir, porque el asunto no es ninguna broma. Aunque para algunos lo parezca, una vez que lo han convertido en otra guerra más contra el gobierno, sin importar que sea un asunto de interés europeo consecuencia del conflicto Rusia-Ucrania.
En Génova 13 Feijoo no lleva el timón. Primero pedían al gobierno dialogo para las medidas de ahorro energético aprobadas, la justificación era “para no judicializar el asunto”, luego rechazan cualquier medida sin plantear alternativas argumentadlas. Pero mientras ese tira y afloja se producía, Madrid iba por libre y ya anunciaba un recurso al Constitucional. Es otra evidencia más de que Feijoo no controla lo que su partido decide, sino que las directrices se dictan en la Comunidad de Madrid, y es MAR a través de IDA quien le marca el paso. Así se puede afirmar, que Ayuso ha embarcado a todo el PP en una guerra que no conduce a nada bueno, pero no al PP o al gobierno; sino al país y a todos sus ciudadanos., y con repercusión en Europa.
Todos deberíamos preguntarnos ¿dónde se quedó nuestra solidaridad con Europa, en su intento por no depender del gas ruso? En el PP no se lo preguntan. Primero era la insumisión, pero luego ha reculado la señora y ahora va con el recurso. Ya no se acuerda Madrid, de que no hace ni dos años, Andalucía presumía de ahorro energético apagando los edificios públicos vacíos, lo que era una medida estrella de Moreno Bonilla. Ahora no debe ser igual, porque no le interesa a la señora de Madrid. El PP ha pasado de exigir las medidas, a no compartirlas y ahora recurrirlas. Quien manda, manda más que quien aparentemente manda.
Pero lo peor, es que detrás de una estrategia de desgaste político al ejecutivo, lo que es democráticamente legítimo, como ya es costumbre, se utiliza la mentira. Ni se ha elaborado a espalda de las CCAA, como afirman, ni se ha improvisado porque no se ha modificado desde el origen y ya se recogía la flexibilidad en función de que negocio se tratase, y siempre adecuándose a la legislación laboral, e incluso admite excepciones según las particularidades del establecimiento.
Pero sobre todo mienten cuando lanzan el mensaje de que esto solo se hace en España y no en los demás países europeos. Basta mirar Francia o Alemania para ver que esas medidas llevan aplicadas ya días, y es la UE la que indica que se debe ahorrar energía en el aire acondicionado en el verano y en las calefacciones en invierno y se puede comprobar que hay medidas similares a las aprobadas en España en otros países.
Y la guinda del pastel. Ahora resulta que estas medidas serán negativas para las mujeres por problemas de seguridad y “la violencia sexual”. Según parece, entienden que de lo que se trata es de apagar las ciudades por completo, como si las ciudades se iluminan por los escaparates y no por el alumbrado público.
Supongo que el siguiente paso será culpar a Sánchez de cualquier violencia sexual que pueda producirse a partir de mañana.
Visto lo visto, creo que más que del gobierno, de quien se debe preocupar Feijoo es de Ayuso, y si no que le pregunte a un tal Pablo, que ya ni le llama ni le escribe.

TODO ES YA UN AUTÉNTICO MANTRA

Que no os confundan porque nada tiene que ver una enfermedad con la otra.
1 La viruela del mono, no es un virus nuevo como sí lo fue la COVID-19.
2 La propagación de la viruela del mono no es tan rápida como la del COVID-19.
3 Su transmisión no es por vía respiratoria sino que se produce por contacto muy estrecho con material infeccioso.
4 Con lo que se sabe hasta ahora, la probabilidad de que la viruela del mono cause una pandemia es baja.


TODO ES YA UN AUTÉNTICO MANTRA
Podemos pensar, que al escuchar por boca de algunos dirigentes auténticas sandeces, solo pretendían mostrarnos su nivel intelectual, pero nada más lejos de la realidad. Todo es parte de del proyecto. Asistimos a la propagación del nuevo mantra, creado en Génova 13: este gobierno es dictador y autoritario. Hay que repetirlo hasta la saciedad. No basta ya con mentir afirmando que el gobierno es ilegítimo. Ahora, también hay que calificarlo de autoritario y dictatorial, aunque sus decisiones las vote y las gane en el Parlamento.
Nada es gratuito, ni son el fruto de las ocurrencias de un bobo o de alguien con más alcohol en sangre del aconsejable. Son auténticas consignas para repetir sin freno. Lo dijo hace unos días el alcalde de Oviedo, y ahora lo repiten muchos de los dirigentes de ese partido. El último en salir en las pantallas para proclamarlo a todo trapo ha sido el consejero madrileño de Educación, Universidades, Ciencia, portavoz y vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio. Este señor, que recordareis saltó a la fama por no encontrar pobres en Madrid detrás de la bancada del PP durante un debate, pero que de vez en cuando se aburre, y sale a la palestra para mostrar su ingenio o reforzar alguna genialidad de las muchas dichas por su jefa.
Ayer sin ir más lejos, Ossorio realizaba unas declaraciones en las que calificaba las medidas de ahorro energético impulsadas por el gobierno siguiendo las directrices de la UE, como inaplicable. Para ello se basaba en que sería imposible sancionar su incumplimiento, y en que era muy fácil cumplirlas y a la vez saltarse la ley. Lo único que necesitamos en este país, es que una presidenta de comunidad o un consejero nos animen a incumplir las leyes. Pero eso es mucho pensar, cuando algunos llevándoselo a lo grande rápidamente están en la calle, dependiendo de que juez te toca. Aunque otros, pobres roba gallinas, para comer, acaban irremisiblemente en el talego. Son cosas de nuestra justicia de hispanidad.
Decía el genial consejero que con apagar diez segundos el escaparate, ya se cumple la ley porque esta no dice cuanto tiempo debe estar apagado el escaparate. Siguiendo esa misma línea argumental, este señor podría concluir, que se puede beber mientras no bebas al mismo tiempo que conduces, y con eso estamos con la ley cumplida. O viéndolo desde el otro extremo de las interpretaciones, que un bar obligado por ley a cerrar a las dos de la mañana, debe permanecer cerrado de por vida, puesto que la ley tampoco dice específicamente que puede abrir a su hora por la mañana. Naturalmente, esas declaraciones siempre van ataviadas con las típicas alusiones a ETA, Venezuela, independentistas, bolivarianos, o el Falcon presidencial, muletillas que acostumbran a recuperar cada verano.
Y si nos paramos a pensar solo un poquito, ese tipo de declaraciones son una ofensa a la inteligencia. Uno puede pensar ¡qué atrevida es la ignorancia!¡qué falta de sentido del ridículo!! qué mal le sienta al franquismo la democracia!!qué mal llevan que pueda gobernar quien más apoyos recoja! Pero lo cierto es que eso no importa, que detrás de esas frases no importa que su contenido sea falso o irreal, porque solo son parte de una estrategia de oposición, titulada “caiga quien caiga”. Ellos sueltan su barbaridad o falsedad de cada día, y ya luego se encargan las televisiones de repetir una y mil veces el mensaje de que todo está mal hecho, aderezada la noticia con otras de que la ocupación en vacaciones de hoteles y restaurantes es de casi el 100%, aunque España va mal y nos importe una mierda que el derroche energético acabe con el planeta.
Poco reparan en si los mensajes que se transmiten a los ciudadanos son negativos. Ejemplos: las leyes solo son para unos pocos; que sus intervenciones, más que soluciones alternativas a las propuestas del gobierno, rebosen odio y fanatismo; que estén promoviendo la insolidaridad entre los europeos y entre los españoles; que no se vea como lo más fácil cumplir lo que dicta Europa para todos los europeos; que no admitan que todo está aprobado por ley y votado en el congreso que nos representa a todos; que no planteen alternativas ni se den argumentos. Que esos mensajes llenen las urnas, es penoso. Esta es la España que con falsedades y medias verdades están creando, y es en esa mediocridad en la que se sienten como pez en el agua.
Aclaremos, dictadura y autoritarismo es otra cosa muy diferente, y que si se lanzan este tipo de mensajes es porque consideran que el nivel intelectual de los ciudadanos está bajo mínimos, o no tendríamos dirigentes infantilizados con un discurso con ausencia de propuestas propias y únicamente basado en el rechazo constante a cualquier propuesta del gobierno. Que haya hasta quien en las redes les da la razón afirmando ¡En qué país vivimos! ¡Nos obligan a cumplir sus normas! ¿en qué cabeza cabe semejante barbaridad? Pocos parecen recordar hoy ya, la gestión del gobierno madrileño de sus residencias en la pandemia, y pocos parecen querer saber que en Madrid hay viviendas donde los niños estudian con velas y se quitan el calor con abanicos de cartón.
Pero eso sí, solo en Madrid viven en una libertad que el gobierno madrileño ha conquistado para ellos. Ni en el resto de España, ni en los otros veintiséis países con los que conformamos Europa, se vive así, porque nos han dictado unas órdenes de ahorro energético caprichosas, que van a impedir alumbrar las calles con los escaparates o lucir sus monumentos de noche. Todo eso es incomprensible para el gobierno madrileño con su presidenta a la cabeza. Y encima, al comentar sus desvaríos, les publicitamos.

¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...