sábado, 2 de enero de 2016

2 de enero.- Primer comentario de 2016 LA RESPONSABILIDAD ES DE TODOS, Y NO SOLO DE SANCHEZ


Pese a lo que se lee se dice y se escucha, a día de hoy, segundo de este 2016 recién nacido, todo apunta a que aún el PSOE podría intentar gobernar, pero las líneas rojas marcadas por el Comité Federal del pasado lunes lo hacen difícil aunque esa posibilidad no está cerrada y Sánchez lo intentará. También es cierto que entre los miembros del Comité hay muchos que no desean ni que lo intente.

La dirección de Podemos también sufre las presiones desde sus coaligados regionales, que le exigen el referéndum sobre Cataluña porque en su celebración otros ven un precedente para plantear algo similar en sus Comunidades a medio plazo. En el PP ven como muy posible fagocitar a su sucedáneo Ciudadanos, y si no obtiene el apoyo o la abstención del PSOE tampoco le será un trauma, porque en Moncloa saben que ya paso el tiempo de obtener apoyos con cambiar a Rajoy. En estas circunstancias todo sugiere que debemos empezar a afrontar que las elecciones se van a repetir.

La opinión de la mayoría de comunicadores y comentaristas políticos apunta en ese sentido. Los sondeos señalan que unas nuevas elecciones cambiarían poco el resultado actual, pero puede que lo suficiente. En ellas se daría una nueva victoria del PP, incluso mayor a la del 20 D; el PSOE podría ser aventajado en votos por Podemos, aunque es difícil que también lo logre en escaños; todos apuntan a que Ciudadanos se hundiría; y ven factible poder producirse un resurgir de IU. Es una situación muy similar a la actual, pero que permitiría gobernar al PP con una mayoría minoritaria sin necesidad de apoyos para la investidura. Mientras. entre el resto de fuerzas continuarían sin darse puntos de encuentro.

Si ese es el escenario que se prevé también por Ferraz, lo lógico sería que el PSOE articulará ya una estrategia a nivel de todo el territorio del estado, buscando no solo mantener los resultados del 20 D, sino en la medida en que sea posible mejorarlos. Lo que no parece lo correcto es dar por irrebatibles las previsiones de que se disminuirá su apoyo en votos. Sin embargo parece que todo gira alrededor de la situación en la cúpula, olvidando una vez más el ambiente en las bases, diferente según cada circunscripción electoral.

Parece mentira que todos los dirigentes hayan realizado sus análisis en los medios, sin antes haberlo que hecho ante sus afiliados, puesto que ni los Comités regionales, ni los provinciales ni las asambleas locales, han sido convocadas. Y serian muchos los temas a analizar además de los resultados obtenidos el 20 D: si los candidatos han sido los idóneos o debe plantearse su renovación igual que algunos plantean la de Sanchez, si la campaña ha estado bien organizada, si los mensajes han sido los idóneos, si en el programa hay alguna oferta de más o alguna no figura en él, etc. Lo de consultar a los militantes sobre la postura a adoptar en cada situación, ya ni lo menciono por tener la sensación de que el principio de "un militante, un voto" quedó en el olvido.

Todo esto lo señalo, porque además llama mucho la atención que algunos líderes regionales y provinciales apelen a la necesaria auto critica del Secretario General, pero ellos no se la apliquen a sí mismos en su ámbito de responsabilidad. Lo fácil es culpar siempre al máximo responsable, y así intentar que pasen desapercibidos los aciertos y los errores que ellos hayan cometido en sus niveles de actuación. Aunque la costumbre es salir a saludar en los buenos resultados, cuando el resultado no es todo lo bueno que debiera, no puede ser el momento de esconderse o de dejar que pasen los días para que el enfado que manifiesten algunos no haya que afrontarlo.

La responsabilidad es de todos y cada uno de los militantes, no solo del Secretario General. Por eso es incomprensible que algunos si busquen la asunción de responsabilidades por el Secretario General mientras ellos se protegen. Muchos son conscientes de que su papel no ha sido el mejor en la pasada campaña, pero ahora callan. No vale hacer mutis por el foro, y aunque se oculten deben asumir su parte alícuota de responsabilidad en el resultado, porque sin duda, la hay.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

30 de diciembre,- Mi última reflexión publica de 2015 SENTADO EN LA MONCLOA VIENDO PASAR LOS DÍAS


Rajoy hace la estatua, no se mueve, no quiere que se le vea, no le hace falta mientras los otros candidatos anden a la gresca entre ellos Tampoco está obligado a hacer nada, porque todos sabemos que no tiene que hacerlo, al no depender de sí mismo. La única opción de no repetir elecciones pasa por el PSOE, pero no lo espera. Además está viendo la que en dos días se ha montado en las filas socialistas, y él se parte de risa. Está en su casa viendo que es el candidato que menos desgaste sufre por la situación de inestabilidad e incertidumbre surgida el 20 D.

Incluso se permite aparentar que con su gestión puede ir de sobrado, y así busca que todavía alguien se crea su mensaje de que los sacrificios soportados eran necesarios y que nos los ha impuesto por nuestro bien, pero además nos apostilla que su obra salvadora está inacabada. Está tranquilo, porque en su partido pueden ser más corruptos que él, pero ninguno le supera en tener el cinismo necesario para mentir mientras nos sonríe y frunce el cejo, y sentirse ofendidísimo porque le califiquen de indecente. Sabe que eso le convierte en un líder del PP aún no amortizado políticamente. Y está contento, porque está consiguiendo que los demás se peleen entre ellos, lo ideal para garantizar que se repitan las elecciones son esos enfrentamientos, y todo sin que tenga que mover un dedo para que eso ocurra.

A nadie como a él le interesa que se repitan elecciones. Su único movimiento de ficha ha sido el anuncio de que será candidato, convencido de que contará con el voto fruto del desencanto que ya manifiestan muchos votantes de Ciudadanos. Sabe que solo puede subir en votos, a añadir a los que son su suelo electoral, un voto cautivo impermeable a la corrupción y a los errores de gestión. Mientras, fuera de la Moncloa, hace frío para los demás, y disfruta.

En el PSOE contempla que va a seguir su sangría de votos cualquiera que sea el candidato, y lo ve como el partido que más tiene que perder en cualquier supuesto, tanto si hay nuevas elecciones, como si se abstiene y permite la investidura de Rajoy. En Ciudadanos no les cabe el miedo en el cuerpo ante al desastre electoral que intuyen que se les avecina si se repiten las elecciones. Por eso están dispuestos a todo con tal de que empiece la legislatura. Y en Podemos le están haciendo el trabajo sucio machacando al PSOE, con lo que hace cada vez más imposible un acuerdo por la izquierda y se esfuma la posibilidad de que le desahucien de la Moncloa.

Ante sus ojos ve un panorama magnifico para sus intereses que ni imaginaba hace una semana: elecciones anticipadas. El PP reforzará su posición, parte del voto PSOE se trasvasará a Podemos, pero los números le aseguran que ese trasvase nunca llegará a inquietarle, porque sabe que el PSOE mantendrá su suelo electoral. Todo a pedir de boca.

Está convencido de que tendrá un feliz 2016, haciendo lo que en estos cuatro años, absolutamente nada, porque el trabajo para que se quede en la Moncloa ya se lo hacen los demás. Mira desde la ventana de su coche oficial a los parados y pensionistas que caminan por la calle, y le viene a la cabeza la frase de la hija de su buen amigo Carlos Fabra en el Congreso. Mariano sonríe, sabe que no será culpa suya.

martes, 29 de diciembre de 2015

29 de diciembre.- Después del Comité Federal. . DECEPCIONADO


Decepcionado como muchos. Todo parecía discurrir por los cauces que conducían a un acuerdo unánime ayer en el Comité Federal del PSOE. El objetivo era indagar las posibilidades de acuerdo con otras fuerzas para alcanzar un gobierno progresista. Se sabía que habría un veto al referéndum en Cataluña, aunque nadie ha explicado aún por qué ese referéndum necesariamente rompe España, en lugar de cerrar el asunto si su resultado es un no a su independencia.
Pero se alargó el debate con la fecha del próximo Congreso federal. Si en el asunto de las condiciones para un pacto de gobierno si hubo respaldo del Comité, no lo hubo para aplazar el Congreso hasta que la negociación finalice. Ambas decisiones simultáneas son planteamientos contrapuestos: por un lado, admiten que Sanchez intente ser presidente del gobierno pero a la vez no lo dejaran ser ni candidato si no lo consigue y se repiten las elecciones. Pues que nos lo expliquen que no se entiende.
El Secretario General proponía aplazar el congreso hasta conocer los resultados de las conversaciones con las otras formaciones de izquierdas, y así saber si habrá elecciones anticipadas, afirmando que lo lógico sería esperar a que esa duda se despeje para convocar un nuevo Congreso Federal. Pero las federaciones de mayor poder en la organización socialista, con los estatutos en la mano, quieren el congreso en su fecha o de lo contrario forzarían su celebración mediante la recogida de firmas que estatutariamente lo convocaría. Todos en su derecho de actuar según su visión.
El debate ha hecho no valorar que Rajoy ha conseguido que su problema por no poder conformar un gobierno, acabe siendo una responsabilidad de los demás y no suya, pero sobre todo del PSOE. La maniobra del Comité hace, que si Sanchez no logra que Podemos ceda en sus posiciones, a Sanchez le costará no solo no volver a ser candidato en una repetición electoral, sino también perder la secretaria general. Los miembros del Comité no le otorgan ningún valor al hecho de que la premura de las elecciones puede haberle impedido a Sanchez cuajar como nuevo secretario general y formar un equipo sólido. Pero demuestra que sí ha logrado que muchos hayan visto amenazado su estatus personal dentro del partido.
Como siempre suele ocurrir, lo urgente aplaza lo fundamental. El movimiento de Sanchez era previsible, sabiendo que los retrasos congresuales son lo habitual y que los han realizado todas las ejecutivas que han precedido a la actual. A veces, pero no siempre, ese retraso ha implicado que el socialismo haya llegado tarde a dar respuesta a los problemas ciudadanos. Nuestra costumbre es gastar todas las fuerzas en las batallas internas, y ahora vuelve a ocurrir lo mismo. Hacemos urgente ponerle fecha al próximo Congreso Federal, y gastamos en eso las energías, mientras aplazamos lo fundamental, que es recomponer el partido lo antes posible. El PSOE es una fuerza política necesaria para garantizar cierta estabilidad en el país, pero algunos de sus dirigentes parecen más empeñados en hacerlo desaparecer, que en que siga siéndolo.
Sanchez no es un santo ni lo ha hecho perfecto. No se puede negar, que el actual Secretario General debe asumir la responsabilidad d unos resultados electorales que son los peores de la historia, y que hacerlo no puede quedarse solo en palabras. Tampoco se debe negar que no se han hecho las cosas tan bien como se debería en el caso de Madrid donde apenas queda partido, y donde Sanchez decidió unas incorporaciones que no fueron bien recibidas por un sector, y que sirvieron para desplazar en la candidatura a Madina. Aunque en su descargo hay que decir que al igual que Tomás Gomez preparó el final de sus predecesores, Sanchez preparó el de Tomás Gomez y ahora no puede extrañarse de que a él le preparen un final parecido. Pero no parece políticamente el momento más adecuado para plantearse la necesidad de su dimisión inmediata, en esta coyuntura política.
En el paquete a retirar con Sanchez van incluidos sus más próximos, Luena, Hernando, Oscar Lopez y alguno más, cuya labor tampoco ha sido especialmente brillante. Aun siendo así, lo lógico es que ese grupo se resista a su caída, y más sabiendo que el único flotador posible para no ahogarse sería que Sanchez alcanzará la presidencia del gobierno. Por eso, tiene explicación que de la noche a la mañana vean en Podemos a un posible aliado cuando hace una semana era un ogro. Si Sanchez alcanza la presidencia muchos veran abortadas sus ambiciones a corto plazo. Pero el momento más oportuno para exigirles responsabilidades a unos, o para saciar los deseos de otros, no debería ser este.
Frente a Sanchez ayer, se posicionaron las federaciones más potentes con Susana Díaz como cabeza visible, y con los apoyos de todos los que se han sentido desplazados por Sanchez. El argumento declarado para su exigencia son los malos resultados obtenidos por Sanchez, sin plantear que también hay responsabilidad en todas las ejecutivas regionales , provinciales y locales, a quienes no se les exige un congreso inmediato por sus resultados. Lo cierto es que con malos resultados o regulares para las circunstancias en las que se han desarrollado los comicios, ellos ya han decidido que quieren a otra persona al frente de la SG y como cabeza de lista si hay adelanto electoral. Sobre todo exigen controlar la negociación con Podemos, y si Sanchez quiere hacerla solo, pues a congreso.
El espectáculo para los militantes de base no es agradable. Sus sensaciones son muy diferentes a las de los miembros de las direcciones regionales o de la federal. En las redes se ven calificativos como "penoso", al ver a sus responsables políticos anteponiendo sus intereses por delante de los deseos de los militantes. No entienden que en primarias esos dirigentes apoyaran a Sánchez, y ahora que se puede llegar a gobernar, cuestionen su idoneidad. No entienden ese cambio. Hasta se preguntan si hay algún dirigente al que le interese algo más que su poder, o si son conscientes de que ahora el PSOE está entre la espada y la pared y tendrá que encomendarse a que sus votantes antepongan el interés del partido sobre el del país.
La percepción es que la única garantía para que el PSOE no facilite el Gobierno del PP es que Pedro Sánchez siga como Secretario General, y que quienes rechazan un gobierno progresista son los mismos que sno quieren que Sánchez continúe. Muchos manifiestan que estas guerras internas les aburren, que las protagonizan siempre los mismos, que nos hacemos trampas al solitario, que nunca se nos consulta a los militantes en las decisiones importantes como las de ayer sobre posibles pactos o sobre la fecha del congreso. Y lo que parece mucho más grave, que a los ciudadanos se nos utilice en esas luchas internas, porque la dirección carece de un posicionamiento ideológico claro.
Creo y lo reitero a diario, que lo mejor que podrían acordar es incorporar a la militancia en la toma de decisiones, porque parece que lo que esta opina no les importa, con el agravante de que si algo se le consulta se hace bajo el control de las direcciones provinciales o locales. La situación de la militancia es de desmovilización, porque se siente atrapada en una guerra que nada tiene que ver con su ideología, y que ven como está provocando la salida de compañeros y la pérdida de votos sin que ellos puedan hacer nada para impedirlo.
Cada vez son más los que expresan que ellos no importan, que lo que importa en Ferraz es cuanto poder tienen los barones, cuanto se resistirá Sanchez o quien tiene más posibilidades de sucederle, aunque ese debate dañe nuestra posibilidad de aspiraciones electorales de mañana. Pero curiosamente, con este ataque a Sanchez, él está ganando una popularidad que no logró cuando era el líder de la candidatura, quizás por la sensación que transmitía de no tener un rumbo concreto. La sensación que se percibe en las redes es que ahora las bases apoyan abrumadoramente a Sánchez, porque le identifican con su deseo de pactar con Podemos y no les asusta tanto el referéndum, si eso supone lograr la salida de Rajoy.
Entre la militancia socialista, es generalizado el deseo de trabajar en positivo, de buscar acuerdos en asuntos socio-económicos que son compartidos entre la izquierda, pero el mayor deseo, de la inmensa mayoría, es que se aparquen de una vez los problemas internos. Alguien debería darse cuenta de que en las bases, hay más preocupación por la supervivencia el partido, que por la situación personal de ningún cargo, aunque para alguno la salida a esta situación pueda suponerle perder su sitio.

lunes, 28 de diciembre de 2015

28 de diciembre.- EL DÍA DE LOS INOCENTES


El 20 D elegimos un parlamento pluripartidista donde, para alcanzar un gobierno, las diferentes formaciones están obligadas a entenderse. Dimos por hecho que el objetivo de todos los partidos era nuestro bienestar, pero hoy cunde la sensación de que unos partidos defienden los intereses de una minoría, y otros anteponen sus intereses de partido (o los personales de un líder), sobre los de la ciudadanía. Tal vez los ciudadanos pecamos de inocentes creyéndolo, y hoy debe ser nuestro día. Al menos eso sugieren los acontecimientos de las últimas veinticuatro horas.
Anoche la asamblea de la CUP finalizaba con empate en su última votación y dejaba en el aire la investidura de Mas hasta el año que viene. Muchos califican de improbable que entre más de tres mil votantes se empate, pero es lo que hay. Parece que alguien adelanto al 27 el día de los inocentes en Cataluña. Parece un panorama que invita a la risa, si no fuese porque es para llorar que una formación con muy pocos escaños, este manejando a su antojo a toda una comunidad autónoma amparada en la debilidad de Mas. Ya veremos el final.
Hoy 28 se celebra Comité Federal del PSOE. Se abordaba la postura socialista en los pactos postelectorales. Sanchez ha marcado los tiempos, afirmando que corresponde ahora al PP intentar formar Gobierno, y que si no lo logra será cuando el PSOE buscará una nueva mayoría progresista y de izquierdas. Sobre todo ha dejado claro que el PSOE votará en contra de la investidura de Rajoy y de cualquier otro candidato del PP, y reitera su apuesta por buscar puntos de encuentro con las otras opciones de izquierda.
Aunque parece que otros han planteado la necesidad de ponerle fecha al próximo Congreso Federal, se han explicitado los posibles contenidos de una negociación con Podemos: una recuperación para todos, un pacto por la educación, la ciencia y la cultura, la tarjeta sanitaria universal, más ingresos para el sistema de pensiones, regenerar la política y reformar la Constitución. Descartado el referéndum en Cataluña entre las líneas para un futuro acuerdo de Gobierno.. El comité se está alargando por el gran número de intervenciones y hasta esta tarde no habrá conclusiones y acuerdos. Inocentes quienes tras el pre acuerdo de anoche en Ferraz pensaban que el Comité hoy sería un mero trámite.
De inocente el PP nada de nada, porque hasta ahora no ha revelado cuál será su estrategia para gobernar, pese a ser el queprimero debe intentarlo, Lo que inequívocamente si está haciendo, es aprovechar las diferencias existentes en el Comité del PSOE para dibujar a un Sanchez debilitado y así presionar mediante la opinión publicada para que por los socialistas se apoye la investidura de Rajoy.
Parece lógica esa estrategia por parte del PP, buscando sacar provecho a lo importante que es para el electorado socialista, que en Ferraz resuene una sola voz, y no una por cada comunidad como parece ocurrir, Como está el patio, eso es más importante aún que decidir en el Comité si unos son tirios y otros troyanos.
También esta mañana Rajoy ha continuado su ronda de contactos para ver si tiene que llamar al camión de la mudanza o se queda cuatro años más en Moncloa. Tras el encuentro del viernes con el ”macarra Sanchez”, hoy le tocaba reunirse con “el coleta Iglesias” y el “empollón Rivera”. Lo ha hecho con el boato propio de estas ocasiones, y de inocentes sería pensar en el apoyo de Podemos o la oposición de Rivera.
En la intervención posterior a la reunión, Iglesias, aparte de confirmar que no apoyará la investidura de un presidente del PP, lo más destacable que ha hecho es acusar al PSOE de no estar a la altura de las circunstancias, afirmar que en el PSOE no manda su secretario general, o que el PSOE hace teatro para no decir que va a facilitar un Gobierno del PP, o que intuye un pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos. No parece su discurso el de alguien con voluntad de acuerdos en la izquierda, sino más bien de quien metiendo el dedo en el ojo al posible socio, busca repetir los comicios.
Podemos no quiere un pacto de izquierda, convencido de que si se repiten las elecciones, aún tiene tiempo para buscar votos entre el electorado socialista, pero en su estrategia parece olvidar que en una previsible repetición, el PP se comerá a Ciudadanos y el pacto de izquierda ya no sería necesario. Lo más cómodo para la tercera fuerza, es verlas venir, pero Iglesias tiene prisa por conseguir su gran objetivo que no es gobernar, sino acabar con el PSOE. Solo así se explica que dé prioridad a su compromiso de referéndum sobre otros de sus compromisos como también lo son luchar contra el paro, los salarios, los desahucios o la sanidad, asuntos sobre los que si se intuye posibilidad de un acuerdo.
Luego ha sido el turno de Rivera, que ha confirmado su abstención a la investidura de Rajoy. Hoy la justificación para abstenerse es la necesidad de impulsar reformas que considera necesarias, y afirma que no habrá reformas sino hay gobierno y que su formación permanecerá como oposición. De Inocente es pensar que Rajoy acometería reformas pensando en los ciudadanos, pero lo que Rivera reclama son reformas a favor de una minoría poderosa de la que el es representante. No perdió la ocasión de meter también el dedo en el ojo entrando en el debate interno socialista y pidió a Sánchez que escuche a sus barones.
El PSOE es para todos ese oscuro objeto de deseo. Solo se puede concluir eso, y que la altura provoca vértigo, y mucho más aún, si la subida se realiza deprisa, porque crear expectativas y no cumplirlas, provoca una caída mucho más rápida que fue la subida. Podemos y Ciudadanos se han hecho mayores demasiado de prisa, y han adquirido compromisos que de renunciar a ellos supondrán defraudar a sus electorados.
Puede ocurrirles ese vértigo, pero no por inocentes, sino por sus prisas, que siempre fueron malas consejeras. Si no lo creen, que le pregunten a Sanchez.
Eso sí, ¿inocentes? Nosotros.

27 de diciembre.- Mañana de domingo rara MEJOR NO ESPERAR MILAGROS

Aunque deseable un pacto progresista de gobierno, todos sabemos que no será fácil de alcanzar. Demasiados los intereses y demasiados los protagonismos personales de los divos de todas las formaciones, los que confluyen para que sea posible. Y si se alcanza, mucho trabajo por delante solo con derogar la cantidad de legislación aprobada en estos cuatro años, que para los ciudadanos es urgente, y con el muro que supondrá un Senado con mayoría absoluta del PP. Difícil pero no imposible el gestionar esa coalición, y Sanchez debe intentarlo si en Ferraz se lo permiten.

Por mucho que en el PP sigan con su machacona idea (impropia en una democracia parlamentaria), de que debe dejarse que gobierne el partido más votado, no es menos democrático un gobierno de coalición de la izquierda, que además tendría toda la legitimidad que le otorga haber obtenido más votos que el conjunto de la derecha. Dos grandes dificultades para lograrlo: el desafío de Cataluña, que requiere de un nuevo modelo territorial, y mientras ese modelo se negocia, el compromiso de un referéndum debería aparcarse, que no olvidarse; la otra rémora que supone el cainismo de la izquierda, que dificultará que se apueste decididamente por la unidad, al estar muchos pensando en cómo quedarse con el espacio político del que está a su lado.

Con este panorama, el horizonte adivinable hoy domingo 27 de diciembre, es que nos dirigimos hacia una legislatura que con PP o coalición progresista se prevé corta. Nos vienen unos meses en que todos los partidos jugaran según sus estrategias, sin que nadie ceda un ápice en sus posiciones. Eso acarreará en poco tiempo, la sensación de encontrarnos en una situación de bloqueo, lo que muchos aprovecharan para recurrir al miedo, a afirmar que nos convertiremos en otra Grecia, a decirnos que si no se continua con las reformas que ordena Europa no hay salida. Tampoco guardaran silencio los empresarios que nos dirán que sin Mariano no hay futuro, y de remate tendremos a la iglesia española metiéndose donde no la llaman.

Todos esos elementos perseguirán como objetivo común,  que vuelva a gobernar el PP, y para convencernos nos dibujaran esa alternativa como el mantra de la estabilidad, y les escucharemos exigiendo al PSOE una altura de mirar que ellos nunca tuvieron ejerciendo como oposición.
El diagnóstico es que hasta marzo nos esperan meses de incertidumbre. El termómetro que nos dirá si el puzle tiene solución o no, serán los movimientos que se realicen desde las diferentes formaciones, porque si no creen posible un gobierno, rápidamente apuntaran sus focos a preparar sus arsenales para la próxima cita electoral.


La primera clave para completar la solución final, la tendremos el lunes cuando sabremos si se le permitirá a Sanchez explorar las posibilidades de ese gobierno progresista, o por el contrario se hace caso a los que piensan que no se debe buscar ese acuerdo. Si alguien apuesta por esperar la llegada de un nuevo mirlo blanco que se instale en Ferraz, debería valorar, si por esa espera, cuando finalmente llegue, pueda encontrase que el edificio ya está en cenizas. Mejor no esperar milagros, impropios de una izquierda laica.

sábado, 26 de diciembre de 2015

26 de diciembre.- Esperando que se decide el día de los inocentes ¡SUERTE! PEDRO SANCHEZ


En las primarias, esperaba que el PSOE eligiera al candidato con más talla política, que a mi entender era Pérez Tapias. No ocurrió así y se eligió a Pedro Sánchez, quizás la que parecía más inconsistente de las tres opciones posibles. Pero frente a sus dos rivales, Sánchez contó con el apoyo de la mayoría de estructuras territoriales del PSOE, esas que tras los resultados del 20D no han tardado en cuestionarle. Siempre pensé que para liderar este partido había que haber soportado varios hervores y que Sanchez los necesitaba, pero nunca dude de que fuera buena gente y que a partir de ese momento debería tener tiempo para trabajar.

Si creo, que como Secretario General no se rodeó del mejor equipo que hubiese podido configurar, salvo los casos puntuales e alguna nueva incorporación. Creo que de ese equipo, partieron muchas de los errores e incongruencias cometidas, sobre todo la de justificar el cambio de la ejecutiva de Madrid por la falta de apoyo electoral, puesto que por ese mismo motivo debería haber relevado a las ejecutivas de muchas provincias. Antes de las elecciones, mi reproche era que no había realizado a nivel interno, los cambios que las bases del partido piden.

Ya en campaña electoral, contemplé como se fajó en los debates (a veces con más acierto que otras), pero he de admitir que se lo ha currado, bastante más que muchos de sus prohombres provinciales o regionales, que tenían segura su elección o su (en la muchos casos) reelección. Puede que la noche electoral estuviese algo torpe, pero en su comparecencia de hace dos días, creo que estuvo impecable. Tal vez ha cometido un grave error: no haberse dado cuenta hasta después de los comicios, que es el SG de un partido incapaz de dejar atrás sus tradiciones, como lo son conspirar y apuñalarnos entre nosotros en cuanto se nos presenta la más mínima ocasión.

La encrucijada en la que está Sánchez en vísperas del Comité Federal, no es la más cómoda para quien es el SG del partido clave para cualquier posibilidad de cambio de gobernó en España. Sanchez ya ha expresado su voluntad de explorar la posibilidad de que haya una alternativa progresista de gobierno, porque tiene meridianamente claro, que ningún socialista ha votado al PSOE para que permita que gobierne el PP. Pero sabe que quienes desde dentro quieren frenar esa iniciativa, le quieren segar la hierba debajo de sus pies, lo que en la calle se está interpretando, como si muchos líderes socialistas  territoriales, prefiriesen mantener a Rajoy de presidente antes que escuchar la voz de sus votantes. Son los que no han visto inconvenientes para pactar con Podemos y alcanzar su investidura regional.

Nadie duda que tomar una decisión u otra, no es fácil, y menos cuando probablemente el PSOE se juega su futuro con la apuesta por la que opte. Ambos posicionamientos tienen sus pros y sus contras, apoyar al PP o la opción que plantea Sanchez que me parece la más acertada sin ser un regalo para quien pretenda liderarla. Personalmente dudo mucho que la otra opción, repetir elecciones, sea lo mejor para el PSOE aunque ponga a candidato o candidata, diferente a Sanchez. Nadie duda hoy, que si se repiten las elecciones el PP mejorará a costa de Ciudadanos que pasará a ser irrelevante, y Podemos crecerá a costa del PSOE.

Parece que pesan todavía mucho en el PSOE, los que tratan de frenar algo que ya no hay quien lo detenga: la necesidad de regeneración y de cambios internos. Esos que hoy no comparten la propuesta de Sanchez, consiguieron frenarlos en el último congreso federal y en muchos congresos provinciales, pero el resultado electoral ha vuelto a situar sobre la mesa la necesidad de afrontarlos. Para muchos cabezas pensantes de este partido, parece resultarles difícil entender, que (según las encuestas), más de un setenta por ciento de españoles no quieren a Rajoy otra vez de presidente, y eso hace que su planteamiento les coloque frente a quienes piensan que lo mejor que podrían hacer es tomarse en serio un merecido descanso, pero de verdad, y no para que permanezcan intentando dirigir en la sombra.

Y es que aunque esas cabezas pensantes se consideren imprescindibles para el socialismo, ya no tienen que preocuparse por defender sus posturas y presionar a Sanchez, porque en ese mismo sentido ya le presionan desde el Ibex-35, desde Bruselas, y como no, desde los medios conservadores. Desde este muro, llevo varios días repitiendo la misma idea, que lo más sencillo es que el PSOE pregunte a sus militantes para que se pronuncien sobre si quieren que su partido apoye por activa o por pasiva no solo la investidura de Rajoy, sino la de cualquier candidato del PP, pero no lo harán porque ya conocen la respuesta y esa no les gusta. Pero aunque no les guste, esa sería la mejor y única manera de evitar que se puedan confundir los intereses de unos pocos con los de la inmensa mayoría de sus votantes.


¡Ojala que el lunes decidan lo mejor! pero en cualquier caso, quiero desearle toda la suerte del mundo a Pedro Sanchez, por el bien de todas y todos y por evitar otros cuatro años de infierno con el PP al frente.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Madrugada del 24 de diciembre.- NUNCA ESTÁ DE. MÁS CONSULTAR A LOS MILITANTES


Hasta el Financial Times se declara convencido de que si el PSOE pacta con el PP, será entonces cuando habrá iniciado el mismo sendero que el Pasok en Grecia, y no por rechazar la continuidad de Rajoy pese a las presiones que deba soportar. A pesar de que ese es el sentir generalizado entre la militancia, parece que quienes siempre han tenido capacidad de influir en que rumbo debían tener los acontecimientos en este partido, lo ven de una manera completamente distinta.
Para entender estas disputas internas por quienes no son militantes, lo primero que habría que explicarles es que los socialistas nos hemos pasado años aprendiendo a odiarnos entre nosotros mismos, e incluso a trabajar por alcanzar nuestra propia perdición. Y en esta encrucijada que ahora afrontamos, no podíamos actuar de manera diferente. Parece que muchos no están dispuestos a aceptar que solo tendremos credibilidad si recuperamos nuestra identidad original de partido de izquierdas, lo que a alguno le haría incomodo permanecer en la organización.
Quienes apuestan por dejar gobernar al PP, se olvidan de que en la calle se pensará que al PSOE le trae al pairo lo que significará para las clases trabajadoras de este país, en lo referente a sus derechos laborales y sociales, cuatro años más de PP. No parece preocuparles es riesgo de que esa cesión puede dejar al PSOE sin votantes, incluso aunque en sus mentes este cambiar de cabeza de cartel electoral dentro de cuatro años.
Se han olvidado en dos días de que el PSOE se ha presentado a las elecciones con un programa que define un modelo de país, y ahora, pasados los comicios, lo único que procede es responder de los compromisos que ha adquirido con sus electores. Nadie puede dudar, que haga lo que haga el PSOE, va a ser la diana para los disparos del resto de partidos, cada uno buscando sus objetivos. Pero lo será mucho más si en lugar de tener un solo discurso por boca de su secretario general, hacemos diecisiete discursos diferentes, como está ocurriendo.
Si se cree en ese modelo recogido en el programa, no puede descartarse un gobierno de izquierdas a priori, sin constatar los motivos para desechar esa idea, y mucho menos hacerlo porque así opinen algunos que cuando se expresan lo hacen como socialistas, pero viven como conservadores. El programa socialista de estas elecciones es el que más se asemeja al de un partido de izquierdas, y quienes critican esa posibilidad, no han criticado ese programa mientras se elaboraba.
Llama la atención las llamadas a dejar gobernar a la derecha que se hacen desde Andalucía. Nadie cuestiona la fuerza del socialismo andaluz, pero eso no le otorga mando en plaza para condicionar una decisión que debe ser cosa de todos. No vale el argumento de que el PSOE de Andalucía haya aguantado mejor que los otros dieciséis en estas elecciones, porque de los veinte escaños perdidos, seis lo han sido en Cataluña, tres en Madrid, tres en la Comunidad Valenciana y tres en Andalucía. En todos los sitios nos ha ido de manera similar aunque en algunos mejor que en otros.
No es cuestión de escaños obtenidos, sino de que una federación no está por encima del conjunto, porque hacerlo ayuda a ningunear al responsable de ese conjunto y se le está haciendo el juego a Podemos al debilitar a la organización. El afirmar eso, no supone que se esté poniendo en duda algo tan claro, como que Podemos no quiere colaborar con el PSOE, sino darle el abrazo del oso, si este se lo permite.
Tres días después de las elecciones, parece que en Podemos todavía no se han dado cuenta de que no han ganado las elecciones, cuando su líder afirma que si no tiene éxito en su ronda de contactos, está dispuesto a ir de nuevo a elecciones. En el PP están acogotados pese a su triunfo, y por eso nos hablan de responsabilidad y altura de miras, precisamente de lo que ellos han dado muestras de carecer en estos cuatro años. A Ciudadanos se le ve como un azucarillo en vías de disolverse en manos de papá PP. Y a los medios empeñados en no querer asumir que si se repiten las elecciones no será culpa del PSOE, que está obligado a ser coherente con sus compromisos electorales, y tratar de cambiar lo soportado en la pasada legislatura.
Aunque no sea costumbre en el PSOE, no sería descabellado por parte de la Ejecutiva Federal asumir, que si tienen dudas en la dirección del partido sobre la decisión mejor a adoptar, quizás deberían acordarse de que sus bases existimos, y que no estaría demás un ejercicio de regeneración democrática, y dignarse a consultarlas antes de tomar ninguna decisión.
Buenas noches

¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...