miércoles, 20 de noviembre de 2019

EREs


Ya tenemos sentencia en el caso de los EREs en Andalucía. Resolución que no por esperada, deja de ser sorprendente por su contenido. Condenados once ex altos cargos, seis exconsejeros y dos expresidentes el gobierno andaluz. Los delitos, prevaricación y malversación. Según la sentencia, se creo un sistema que eludía los controles de una partida presupuestaria, que en nueve años permitió mover 677 millones de euros. Sentencia no firme que irá al Supremo, pero eso da igual porque sus efectos políticos ya hoy se están produciendo. Muchos califican la sentencia, como la condena a una forma de entender la política y de aplicarla. Me atrevería a afirmar algo más, que de ser todo lo juzgado cierto, incluso emanaría un tufo a que lo rancio del franquismo pervivió después de la muerte del dictador en algunas zonas del país, y sobre todo en la forma de entender las instituciones democráticas. Sin querer hacer comparaciones, a diferencia de lo ocurrido en la sentencia de la GÜrtel, aquí se inhabilita a los responsables, y allí no.
La sentencia se puede analizar desde todos los ángulos imaginables. Desde lo partidista de uno u otro lado, desde lo jurídico o lo ciudadano. Desde todos ellos, surge la duda sobre cuantos, solo con apartarse de la línea de tiro, se han lavado las manos de su responsabilidad en este asunto. Los datos señalan a más de seis mil perceptores de las calificadas por la sentencia como ayudas ilegales, personajes que como poco, deberían ser juzgados como cómplices necesarios, y ser quienes deberían devolver el dinero ilegalmente concedido e ilegalmente percibido. Que todos esos se vayan de rositas, convierte a los condenados en los “pagafantas” de aquellos, puesto que estos en nada se beneficiaron personalmente, mientras si lo fueron aquellos, tanto los empresarios en apuros, como los trabajadores perceptores de esas ayudas. Lo importante sería saber a que manos fue a parar ese dinero, pero como en el recate bancario del PP, nunca lo sabremos, aunque se sepa.

El sistema de la administración publica es conocido. El responsable de una administración, propone el anteproyecto de presupuesto, luego ese anteproyecto se aprueba por un Consejo de Gobierno en plenario. A continuación, pasa al Parlamento para su debate, y si allí no es enmendado en su totalidad, se le incorporan las enmiendas presentadas por los grupos políticos de ese Parlamento que sean aceptadas. Finalmente es aprobado y se convierte en Ley. Al acta de aprobación se añaden todos los informes de los letrados. Si un procedimiento sigue esos tramites, lo lógico es que sea legal.  La duda que crea la sentencia es, que si ese sistema de ayudas ha sido aprobado por todo el Parlamento andaluz (que es la voluntad popular transformada en ley), y no ha sido declarado ilegal por ningún tribunal, ni anulado por el Tribunal Constitucional, entonces quienes lo han aplicado solo estarían cumpliendo con su obligación, puesto que estarían ejecutando una Ley aprobada. Si su contenido era ilegal, deberían ser procesados todos los parlamentarios que lo votasen a favor, y no solo quienes eran responsables del anteproyecto (recordemos lo que ha sucedido en el Parlament de Catalunya). Por lo tanto, puede deducirse que habrá responsables políticos, pero difícilmente responsables jurídicos. Y a eso añadamos que tampoco parece claro el papel desempeñado por el Interventor y el Tesorero, que son quienes al final liberan los pagos. El Supremo tendrá que clarificar ese aspecto que puede cuestionar la sentencia en su totalidad, pero pocos pueden dudar, aunque algunos conscientemente lo hagan, que esta sentencia huele más a sentencia política a que a jurídica, porque no parece separar la responsabilidad política de la penal.

Lo anterior no niega que pudiese existir un sistema clientelar, conocido y tolerado, e incluso en ocasiones impulsado desde algún cargo publico, pero si puede cuestionar si existe una proporcionalidad entre la responsabilidad ejercida y las penas impuestas. Los partidos en su conjunto nos toman a los ciudadanos por los tontos útiles. Sin entrar en otras aristas de esta sentencia, lo cierto es que se puede hablar de que ha existido una arbitrariedad por mala administración de lo publico.  Hoy desde el PP hablan de recuperar el dinero, pero no citan los nombres de las empresas perceptoras, que tiene toda la razón, pero que afirmarlo lleva a pensar que es solo palabrería. Quien ha aplicado el clientelismo, difícilmente puede exigir responsabilidad al otro de su clientelismo. Se olvidan que el PP andaluz no recurrió al TC cuando la normativa hoy sentenciada, cuando fue aprobada, y con el agravante de que quien gobernaba en España era el PP y tampoco la recurrió

Tampoco en Ferraz pueden pretender irse de rositas, porque si a tomadura de pelo suena la petición de dimisión que hace el PP y Cs a Sánchez, cuando Sánchez no era dirigente del PSOE, o las afirmaciones del PP que implica que ellos dan por hecho que todos los EREs fueron irregulares, lo que no es cierto, lo de Ábalos, afirmando que este asunto no afecta al gobierno, tampoco parece de recibo. Afirmar eso es querer tirar balones fuera, en lugar de hacerle frente al problema. Señalar que es algo de antiguos responsables de la Junta, olvidando que dos de ellos han sido presidentes de su partido, es también tomar el pelo al respetable. Tendrían que callar PP y PSOE, y ambos pedir perdón al conjunto de los ciudadanos, los unos por la Gurtel y los otros por los EREs.

Pero eso petición de perdón, no convertirían las conclusiones del tribunal en incuestionables, porque chirrían por muchos lados. Si la sentencia es errónea, es daño será irreparable para muchos, sobre todo, porque pasaran meses y puede que años, hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie, y en ese tiempo habrá gente con su nombre y su honor manchados, que sufrirá verdaderos linchamientos de los indas, marhuendas o claveres de turno. Solo recordemos lo ocurrido a Demetrio Madrid en Castilla León, trampolín para la llegada de Aznar. Seguramente, con los palos que hoy dan a Sánchez, muchos ya se sentirán satisfechos, o al menos eso parece por la virulencia de sus declaraciones. Pero puede que estén abriéndole una autopista de cuatro carriles a la ultraderecha hacia la Moncloa. Claro que esos son periodistas “corcho” que flotan en cualquier liquido.

Y nada de lo anteriormente expuesto, significa que opino lo contrario de que “quien la haga, la pague”.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

REACCIONES


Nos quejábamos del bloqueo político. Ahora nos quejamos del intento de desbloqueo. Ya sabemos ese principio tan hispano, que da igual lo que se haga, o como se haga, que nunca lloverá a gusto de todos.
El acuerdo PSOE-UP parece haber abierto la caja de los truenos y los exabruptos. Afirman en los medios pro derecha, que a los españoles nos ha llegado el Apocalipsis, el comunismo, que nos pondrán un Maduro intravenoso a cada uno y una de nosotros, que vamos a asistir a la venta o subasta de España por un puñado de dólares, que un acuerdo de la izquierda sola, sin ellos, es una deshonra nacional, etc. Parece que ese país al que tanto dicen amar, con una firma (que no es la suya), lo han convertido en una franquicia del infierno. Todo el pataleo, porque no se ha hecho una gran coalición PP-PSOE que les garantizaría la desaparición del PSOE, en los siguientes comicios.
Poco parece importarles no seguir en la pura critica política, que deberían limitar a si los protagonistas del acuerdo, ahora dicen digo donde antes dijeron Diego, o si el contenido el acuerdo (que desconocemos en su letra pequeña todos, ellos también) es positivo o negativo. Tampoco les interesa resaltar que solo se trata de un pre acuerdo y no de un gobierno cerrado. Todo eso queda ya a un lado, para así poder justificar que hoy toda la artillería de los no firmantes esté en los medios. La política española es tan seria en esta etapa, que a ningún partido en la derecha moderada, le interesa analizar el porqué de sus resultados, ni cual es la causa del porque se han dejado comer la tostada por la ultraderecha. La estrategia es la huida hacia delante, poner los focos en lo malo que es lo que hacen los otros por la izquierda, y tapar lo malo que han podido hacer ellos.
Se llenaban la boca con la consigna de que "había que desbloquear la situación para salvar a España" que era lo único importante. Pero hoy, a quienes intentan desbloquear les acusan de buscar solo salvarse ellos. Quieren, que desde el principio quede muy claro, que los firmantes del acuerdo lo van a tener todo en contra. Se olvidan que lo que hace más necesario que nunca este acuerdo, es precisamente eso, que las dos formaciones que lo protagonizan, tras la repetición electoral lo tienen todo en contra.
Deberían recordar, quienes tratan de dar ejemplo de su amor a España con una verborrea fanática y trasnochada, que no basta con una simple ducha, para quitarse de la piel el rastro que deja la mugre de haber ido dopados a las elecciones, o de haber robado a manos llenas, o de hacer su virtud a base de mentiras, o de confundir la defensa de la libertad con las prohibiciones, o de disfrazar el fascismo con un “atado y bien atado”. Y es que a los del “como Dios manda” parece importarles un pimiento la constitucionalidad de una Constitución que ni votaron ni se quitan de la boca, o que son las urnas las que mandan, aunque no sean ellos los protagonistas de ese mandato.
Estamos en tiempos que mas que vísceras nos exigen políticas. La derecha económica, la política y la mediática ya han empezado sus trabajos forzados para evitar lo que ven inevitable. Su objetivo es impedir que ese acuerdo termine en la formación de un gobierno. Si se analiza la situación, el miedo que tratan de transmitir y que sus rostros expresan, no es a que ese proyecto de gobierno de coalición fracase, sino a que resulte un éxito. La furia que este incipiente acuerdo ha desatado, es la prueba de que algo bueno para los de abajo pueda estar ocurriendo. De no ser así, quienes siempre vivieron arriba, seguirían en sus palacios de invierno.
Como siempre, sin preocuparles lo que ocurre abajo.

martes, 12 de noviembre de 2019

Sobre el acuerdo de hoy.




Sorprendente por lo fugaz de la concreción de un acuerdo que hace nada era imposible alcanzar. Seguro que el ascenso de la extrema derecha ha tenido mucho que ver en esa rapidez, por parte de ambos dirigentes. Diez puntos programáticos, seguro que con sillones detrás, pero sin citar los sillones en el acuerdo.
Las reacciones en tromba y para todos los gustos, que no se han hecho esperar. La ultraderecha ve frustrada su ambición de llegar ya, y habla de acuerdo bolivariano contra los españoles. La derecha, que hace solo cuarenta y ocho horas hablaba de la necesidad de salir del bloqueo, ahora habla de que los socialistas abrazan el comunismo, y Casado se queja de que este acuerdo cierra cualquier colaboración con ellos, como si en algún momento en su partido hubiesen mostrado algún interés en colaborar para salir del bloqueo. Los zombis que aun quedan con un micrófono enfrente en el partido de Rivera, parecen olvidar su reciente fallecimiento electoral, y continúan con su vomito de odio visceral a todo lo que suene a Sánchez. En su conjunto, la reacción del bloque de derechas, apunta al pánico entre sus dirigentes, a que el acuerdo suponga una salida del bloqueo actual, con políticas progresistas y que busque la justicia social. Esa sensación se ve ratificada con los movimientos en bolsa nada más conocerse el acuerdo alcanzado, y llama la atención que el PP culpe a Vox y Cs de haber hecho posible el acuerdo PSOE-UP por no haber aceptado su propuesta de España Suma.
Pero en la izquierda, tampoco llueve a gusto de todos. Mientras muchos en UP califican el acuerdo como una victoria de Iglesias, otros muchos votantes de UP lo critican en las redes, y hablan de un Iglesias que se ha vendido al poder, o que ha sido engañado. Muchos tendrán que tragarse sus odios a los socialistas, y empezar a entender que en política, una cosa es predicar y otra dar trigo. Y en esas mismas redes, algunos votantes socialistas hablan de cesiones de Sánchez con Iglesias, porque siempre los cargos y “carguetes”, se van a ver obligados a reflexionar, a cambiar sus formas, a abandonar la ostentación, ya poner los pies en el suelo aunque no quieran.
¿Pero no habíamos quedado en que lo más importante era desbloquear? Entonces ¿Por qué se molestan por el desbloqueo?. Habrá aspectos en los que habrá cedido el PSOE, y otros en os que lo habrá hecho UP, como en cualquier negociación que sea tal. Lo importante era desbloquear una situación que nunca debió llegar al 12 de noviembre, sino haberse resuelto el 30 de abril, por parte de unos y de otros.
Toca mirar adelante e intentar sumar al acuerdo a otras fuerzas que hagan posible un gobierno estable, difícil donde hay muchos intereses, pero sin duda posible. Si realmente las medidas que se desarrollen surten efecto, y se forma un autentico gobierno socialista y de izquierda, serán muchos los países que se vean en la necesidad de andar un camino similar, en una Europa que hoy solo camina hacia la derecha. Es una oportunidad que no puede dejarse pasar. Lo único que puede frenar el crecimiento de la ultraderecha en Europa, son políticas sociales que frustren el discurso populista y falsamente social.
Creo que quienes se sienten progresistas, mejor harían arrimando el hombro, y remando en la misma dirección, para hacer posibles políticas sociales, una fiscalidad progresiva, una sanidad y educación más publicas, unos salarios y unas pensiones justas, y tantas y tantas aspiraciones de los que estamos abajo, en lugar de continuar en la lucha fratricida a la que la izquierda lleva más de un siglo acostumbrada. No es el momento de empezar a embarrar un posible gobierno, que hoy es solo eso, una posibilidad.
No toca ahora tener miedo, a descalificaciones y ataques que ya vienen y seguirán llegando desde posiciones reaccionarias, cuando no puramente fascistas.

lunes, 11 de noviembre de 2019

ASÍ LO VI, ASÍ LO CUENTO

Tras el acto de escenificación de la dimisión de Rivera, y sin pretender hacer leña del árbol caído.
Demasiado llanto sobre actuado. El resultado de un marketing electoral fallido, por querer ser el mirlo blanco del PP. Víctima de la foto de Colón, de sus coqueteos con Vox. De creerse que había votos en una actitud de confrontación. Rivera buscó un voto de extrema derecha, que ayer se le fue a la extrema derecha. Pp y Cs han convertido en útil a Vox. Nadie dentro de la formación cuestionó al líder, y si lo hizo, tuvo que irse. Nadie hizo autocrítica. De tanto cambio del lider, el partido acabó sin credibilidad. Su dimisión honra al lider, pero no repara los errores del partido. No hubo remontada sino debacle.
La desaparición de Cs condena a los grandes partidos a pactar con posiciones en los extremos. En política todo se paga, y hoy Rivera ha abonado su billete de salida.

Casado sonreía anoche. Ha subido en escaños respecto a abril, pero la procesión debe ir por dentro. Sonriendo en mitad del desastre. Sabe que con una extrema derecha pisándole los talones, y crecida, el y su PP no pueden gobernar en este escenario. Han sido su aliado en Andalucía, Murcia, Madrid y Castilla León, pero ese giro en el discurso del PP para que Vox le apoyase, ha convertido a Vox en su competencia más directa. Además deben saber en la calle Genova, que si intentan sumar con Vox, ningún otro grupo parlamentario con peso querrá ser su socio visto lo visto con Cs.
Rivera se ha ido, y Casado solo puede llegar a la Moncloa con Vox, pero sabe que no puede, porque si lo hace, en los siguientes comicios Vox se los devora.

Gran cagada la división de votos en la izquierda por parte de Más Pais. Los tres diputados que tiene son los tres de menos que tiene el Psoe, posiblemente porque son los votos que el Psoe recibió prestados desde su izquierda.
Pero sobre todo es un error, porque Podemos y Más Pais juntos, tienen más votantes que Vox y sin embargo, separados, cuentan con 14 diputados menos que el partido de extrema derecha. Sino se la llega a pegar Cs, hoy hablaríamos de que la derecha repetiría la jugada de Andalucía.
Podemos a vuelto a caer en diputados y votos. La gestión de Iglesias en su partido podría cuestionar su liderazgo en cualquier otra formación, pero no van a cuestionarle porque siguen siendo un apoyo imprescindible para el Psoe. Eso no debe ocultarnos, que desde hace 3 años Podemos ha perdido la mitad de los escaños, y que por eso suena a frivolidad en Ferraz, que se pida la dimisión de Sánchez por perder tres.

Y en el Psoe, bien harían con agradecer los servicios prestados y despedir al asesor electoral del Secretario General. El empeño en buscar mejorar resultado en unas nuevas elecciones se ha demostrado un error de calculo, o un error de interpretación del escenario, lo que en ambos casos invita a cambiar de consejero. Y lo peor, que repetir no saldría bien, era algo previsible antes de convocar de nuevo elecciones.
Ahora solo tienen como salida, decir si (donde antes dije no), o no (donde dije sí). Su único consuelo es que podría haber sido aún peor para el Psoe, y la cuerda les ha apretado pero no les ahoga. Alguien en Ferraz debería empezar a hacer autocrítica, que es la mejor manera de aprender de los errores propios.
Cualquier formula para alcanzar el gobierno implica muchos riesgos para el PSOE. Si se apoya en una abstención de PP o Cs, a UP le habrá hecho la campaña electoral por anticipado para los próximos comicios porque le acusara de derechización. Un acuerdo con UP no suma y necesita a los partidos independentistas. No era tampoco un momento para anunciar nada, aparte de que el Psoe había sido el partido más votado.

Y lo de Vox es el arte de sacarle el máximo rédito a los errores de los demás. Un discurso plagado de populismo, dirigido a quienes se han declarado antipopulistas viscerales con U Podemos por populistas. Pero en un escenario de descontento con la clase política, con miedo a una crisis económica que se avecina, y con unos partidos rivales metiendo la pata a diario en temas importantes como Cataluña, la justicia, la economía, o el cambio climático. A ellos nadie les ha exigido nada al respecto porque ya se sabía de antemano que esos temas no les resultan como básicos.
Una celebración post electoral con el cántico de "a por ellos" que recuerda más a un partido de futbol, que a la alegría de un partido que tras unas elecciones pretenda gobernar un país. Tres millones y medio de votos a un programa electoral lleno de contradicciones, falsedades e inconstitucionalidades. Lo mismo proponen expulsar inmigrantes, que concederle ayudas a los empresarios que los contraten.
Puede que en realidad, lo que estén planteando, es un modelo social que aplique a los nacionales las mismas condiciones socio-laborales que ahora aplican a los inmigrantes.
Vox sube en todas las CCAA pero sobre todo donde el PP y Cs les ha hecho visibles e imprescindibles para alcanzar el gobierno. Para votar el sucedáneo, la gente prefiere votar el original.

sábado, 27 de julio de 2019

EL PRECIO DE LA DISCORDIA


Decidí darme  tiempo para elaborar esta opinión. Parece que nadie nos dice la verdad, sino su verdad. Ninguno tiene la culpa, es del otro. La realidad es que si no tenemos un gobierno de progreso es por ambos partidos, no importa en qué proporción es responsable cada uno sin datos constatables. Eso solo permite opinar sobre una información sesgada.

Poca confianza mutua entre Sánchez e Iglesias. La no investidura de ayer del primero, ha servido para aumentar esa desconfianza. Ninguna de las partes parece dispuesta a la autocritica. Todo huele a tacticismo, estrategia, mentalidad manipuladora, autoritarismo, falta de respeto, desprecio, teatro, exhibicionismo, prepotencia, arrogancia. Todo lo bajo y rastrero, que se le presupone a la política con minúsculas. Una ruptura que solo justifican los próximos a cada partido, dan igual los motivos. 

Situación de difícil gobernabilidad la nuestra, que solo beneficia a la Jefatura del Estado, que pese a no ser, aparece como la garante de la democracia;  y a las élites dirigentes españolas, que se sienten hoy más relajadas en su poltrona. Esta incertidumbre interesa al PP, y a todos los que se mostraron contrarios a la moción de censura que desalojó a Rajoy. Si nada lo impide antes, el 24 de septiembre se publicaría en el BOE la convocatoria de nuevas elecciones y se abriría un plazo para volver a las urnas el domingo 10 de noviembre.
De por qué hemos llegado hasta aquí, encontramos de todas las versiones. El líder propio nunca es culpable, lo es el otro. Mayoría entre quienes piensan que lo son ambos. Opiniones que son el resultado de una negociación frustrada, celebrada in extremis, con una metodología negociadora que creaba suspicacias en el otro negociador, y con unos equipos negociadores que, pasado el tiempo no han resultado efectivos para alcanzar el objetivo del acuerdo. No se debió apurar desde abril hasta julio para hacer propuestas de negociación.

Luego, las prisas siempre malas consejeras (amenaza de repetición electoral; cálculos sobre las encuestas; poca voluntad de cesiones mutuas; no una clara propuesta de acuerdo; petición de abstención a la derecha; el veto a Iglesias (líder del "socio preferente"); errores de cálculo y exceso de estrategias mutuo; mensajes hirientes hacia el futuro socio (el PSOE no es de izquierdas; nunca ha querido negociar; necesitan ser vigilados; prefieren a Cs). Y luego las tracas finales: desvelar los contenidos de la negociación en el debate sin estar cerrada; filtraciones de documentos de “propuestas” convertidos en exigencias; un discurso de lastra hiriente, y unos comentarios de Iglesias insultantes. Pasaron de ser “socios preferentes “a "enemigos preferentes". Hay que decir que no todo el PSOE ha compartido esa forma de negociación fijada desde Moncloa (Iván Redondo, jefe de Gabinete del presidente es señalado por muchos), y que tampoco en UP ha habido cierre de filas en torno a Iglesias, ni desde el sector anticapitalista, ni desde toda IU. Pese a esas divergencias, el resultado es continuar con gobierno en funciones.

A toro pasado, la sensación es que ambos partidos han olvidado que somos los ciudadanos quienes les hemos votado, no sus partidos, y que a sus votantes nos costará olvidar las sonrisas de la derecha. Una negociación así, debe estar exenta de acritud, de odios, de descalificaciones, de faltas de respeto, y el fracaso de la misma demuestra el bajo nivel de nuestros representantes públicos. Poco ha ayudado, calificar de endiosado a Iglesias, o ver a algunos empeñados en recordar a UP que el PP le paseo por todos los medios para dividir el voto del PSOE, ni las redes llenas de afirmaciones de que el PSOE no es de izquierdas, o que no es de fiar. Son muchos, los que antes del fracaso negociador, se han estado dedicando a descalificar al otro, incluso a atacar a los propios que no asentían con el líder. De la suma de todo esto, no podía salir nada positivo.

Cualquiera que haya seguido el proceso de la fallida investidura puede preguntar a UP, que si el PSOE no es de fiar, ¿para qué entrar en su gobierno? Quizás le resultaría más positivo, pactar un programa de gobierno, evitar la llegada de la derecha apoyándole, para luego ejercer una oposición dura cada vez que se produjese un incumplimiento de ese programa. Difícil imaginar a UP como parte de un gobierno (vicepresidencia y dos o tres ministerios), saliendo a protestar a la calle contra sus decisiones. Si el PSOE tiene mayoría minoritaria, aún dejándolo gobernar, estaría obligado a sacar adelante sus decisiones de gobierno con otros. Mientras que un gobierno ya sea de coalición, de cooperación, o medio pensionista, en el actual ambiente es de corto recorrido.

Muchos votantes de izquierda, apostaban por una fórmula de gobierno a la portuguesa. No ha sido posible, no solo por un exceso de ego en los líderes de PSOE y UP al que muchos apuntan (que también), sino por un excesivo cálculo electoral en ambas formaciones. Ese modelo portugués, apunta a un crecimiento en intención de voto de los socialistas, pero no de su izquierda, y puede que a UP no le parezca una buena salida. Pero la causa fundamental de este desencuentro es, que ambos partidos no han entendido la negociación como una colaboración a favor de la ciudadanía y para evitar un gobierno de la derecha, sino como una disputa por el voto en la izquierda.  Ni unos ni otros han tenido la convicción y la ilusión necesarias por alcanzar el acuerdo, sin pensar primero en el interés de su partido.

Los medios señalan que Moncloa y Ferraz optan por mantener el silencio hasta analizar los siguientes pasos. “Hay que volver al punto de inicio y explorar otros caminos", ha señalado Sánchez. Pero hay divergencia de opiniones entre la cúpula socialista: unos apuestan por retomar las conversaciones en breve, y otros dicen que el tiempo de negociaciones con UP ha pasado y apuestan por ir a elecciones. En cualquier caso, se quiere ganar tiempo para evaluar las encuestas en septiembre. En UP, tampoco está claro el rumbo ahora. La valoración positiva al paso a un lado de Iglesias, se mezcla (fuera del círculo de admiradores), con la imagen de quien disputa sillones y el control de parte del poder, y desvalorizan la renuncia al recaer la vicepresidencia en su compañera sentimental. A la postura inicial del sector anticapitalista de no entrar en el gobierno, se le añade ahora la propuesta de IU de apoyar a Sánchez sólo con un acuerdo programático.

Ambas formaciones están construyendo su relato de los hechos, pensando en unas próximas elecciones. Por un seguro mayor apoyo mediático, el relato del PSOE tendrá mayor difusión, y por tanto más posibilidades de llegar al electorado. En ese relato se imputará a UP que ha tirado por tierra las esperanzas de muchos ciudadanos y que ha sido el obstáculo para alcanzar un gobierno de la izquierda. El PSOE se mostrará como la izquierda moderada, centrada, incapaz de irse demasiado a la izquierda, y se dibujará a un UP como una izquierda a su izquierda, incapaz de pactar la moderación. Se le atribuirán a UP excesivas exigencias, intransigencia, y tacticismo. Se recordará la anterior investidura fallida de Sánchez, antes fue no y ahora  abstención, pero con el mismo resultado: se ha evitado un gobierno de izquierdas. Se dibujará a UP como un partido de izquierda radical que no ha sabido medir sus fuerzas y que ha convertido su teórico purismo izquierdista, en algo inútil. La buena oratoria de Iglesias, no valdrá de nada, frente a su falta de flexibilidad.

No sabemos la solución final. Todas las posibilidades siguen abiertas. Lo cierto es que ya no es momento para las teorías o las justificaciones de unos u otros. Paso la hora de la crítica al otro, y toca proponer soluciones y hacer cosas, o el resultado electoral de ambos partidos solo será como u bonito sueño, en el que si nadie cambia su estrategia y ni el PSOE se desplaza hacia la izquierda, ni UP hacia el centro, nos despertaremos sobresaltados. Los ganadores de este fracaso colectivo, serán los de siempre: banca, el gran empresariado, iglesia. Y como no, la derecha política, sabedora que en una repetición electoral, la izquierda nunca logrará que vaya a votar tanta gente como en las últimas elecciones. Si volvemos a votar, PSOE y UP pagarán en votos la discordia de estos días.

jueves, 20 de junio de 2019

EL PISTO MANCHEGO PSOE-Cs



Pasó el tsunami electoral. Mientras Sánchez busca apoyos para su investidura, hemos asistido a la formación de los ayuntamientos y empezamos a conocer las negociaciones en las Comunidades. La novedad municipal es la alternancia en la alcaldía (que no es algo nuevo aunque algunos se cuelgan la medalla de la innovación). No solo en el caso de Madrid, también en Albacete o Ciudad Real, donde accede a la alcaldía alguien que ha conseguido una representación ínfima. Buen momento para hacer algunas reflexiones al respecto. Post electorales, sin posibilidad de influencia en la decisión de los electores.


Constitución española en sus  artículos 137, 140, 141 y 142 (Capítulos I y II del título VIII).  El artículo 137 define el principio de autonomía de los entes públicos territoriales. El artículo 140 nos define el principio de autonomía municipal “La Constitución garantiza la autonomía de los municipios. Éstos gozarán de personalidad jurídica plena. Su gobierno y administración corresponde a sus respectivos ayuntamientos, integrados por los alcaldes y los concejales. Los concejales serán elegidos por los vecinos del municipio mediante sufragio universal, igual, libre, directo y secreto, en la forma establecida por la ley. Los alcaldes serán elegidos por los concejales o por los vecinos. La ley regulara las condiciones en las que proceda el régimen del concejo abierto.”

Pregunta: los pactos post electorales alcanzados en muchos municipios decidiendo quién debe ser el Alcalde o la Alcaldesa, e incluso el tiempo que ha de permanecer en el cargo ¿no contravienen nuestra norma fundamental? No es la primera vez que se hace esto en España. Una cosa son las negociaciones entre los electos y otra repartirse el botín de los cargos. Una decisión, adoptada en un despacho, no directamente por los miembros de la Entidad Local en el Ayuntamiento, sino por la dirección de una formación política en su sede partidaria, socava claramente la autonomía municipal. Puede favorecer un determinado interés o a una determinada concepción ideológica, pero el resultado final, altera gravemente los resultados electorales adoptados democráticamente, porque en muchos casos un partido acaba recogiendo más poder, del que los ciudadanos le han otorgado, ya que se produce una modificación de la voluntad ciudadana manifestada en las urnas.

Difícil calificar esos pactos como proyectos programáticos rigurosos y colaborativos. En ese escenario, la política municipal corre el riesgo de convertirse en mediocridad en los próximos cuatro años. Eso, de por sí  grave, en paralelo daña la credibilidad de los responsables políticos ante los ciudadanos, A la gente le va a costar creer que en esas negociaciones se ha hablado de sus problemas, o de programas, y no de un reparto de sillones, da igual el partido. Huele a estrategia, no basada en el modelo de ciudad apoyado con el voto, sino en la mayor o menor capacidad de unos pocos para mantener el poder. Esto no es democracia representativa (de participativa, ya ni hablamos), sino en una forma de esquivar el principio citado de la autonomía municipal, a sabiendas de que la decisión adoptada, repercutirá sobre los ciudadanos y sus electos, adoptados a espaldas de los ciudadanos.

Se quiera o no, esta forma de actuar sirve sobre todo, para desmotivar al votante en el futuro. Y algo similar ocurre en la elección de los diputados provinciales, que deben ser elegidos por los concejales en cada partido judicial, pero que son los partidos quienes los designan, y también aquí el principio de autonomía municipal brilla por su ausencia. El resultado final siempre acaba siendo el mismo: la concentración de todo el poder local en unos pocos, que casi siempre coinciden con quienes a la vez ostentan el poder orgánico en las formaciones políticas. Tampoco esto motiva a los miembros de a pie de los partidos, con quienes se cuenta solo para llenar locales en actos partidistas.

Veamos el pacto alcanzado entre PSOE y Ciudadanos en Castilla La Mancha. Puede que sea el mejor posible, pero la justificación que se hace por el PSOE es demasiado vaga. Se fija como gran objetivo, sacar al PP de los gobiernos municipales, lo mismo que el PSOE critica cuando a quien sacan es a un alcalde o alcaldesa socialista. Allí se  levanta la voz contra esos manejos, mientras aquí se habla de "gran ejercicio de responsabilidad colectiva”. No parece un argumento que salvaguarde la dignidad ideológica, sino el interés partidista. Representa el blanqueo de Cs por parte del PSOE castellano manchego, lo que en ningún caso puede justificar la euforia de muchos socialistas, entre los que quienes critican el acuerdo, callan.

Difícil ver como positivo desde la izquierda un pacto con el partido de Rivera, cuya única ideología es posicionarse contra el independentismo. Rivera ya no engaña a nadie, se muestra como un personaje camaleónico, capaz de pasarse de un lado a otro sin despeinarse, y hoy muy alejado de aquel político que hizo pensar a muchos que se encontraban ante alguien que buscaba la estabilidad del país, lo que ya no está en su horizonte político. Ciudadanos celebra el acuerdo, y  Rivera lo califica de "histórico, por lo que significa de contención y contestación al sanchismo". Políticamente, este pacto favorece el interés de Cs, el mismo partido que ha llegado a acuerdos de gobierno con el PP y Vox. El pacto provoca un choque entre el PSOE de CLM y el PSOE Federal, puesto que Cs lo ha convertido en arma arrojadiza con el Secretario General del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno del Estado, y cuestiona el liderazgo de Pedro Sánchez, y socava la unidad del PSOE federal.

Para empezar, en los ayuntamientos que han precisado de este pacto, hoy tendrían alcaldías socialistas si Cs no estuviese optando por ir en las coaliciones de PP y Vox. ¿Era necesario que el acuerdo entrase en temas de política nacional, como Unidad nacional, cómo y cuándo se debe aplicar el Artículo 155 de la Constitución en el caso de que el Gobierno de Cataluña siga sin acatar el orden Constitucional, etc.? No parece lógico, pero si se admite eso, ¿por qué los negociadores socialistas no han introducido temas nacionales como la lucha contra la pobreza, la desigualdad, la violencia machista, etc.? O ¿por qué no se ha impuesto que la opción en Cataluña sea el  diálogo político como solución al conflicto territorial, como se recoge en las resoluciones del 39° Congreso del PSOE? Todo apunta a que la ideología socialista ese día estaba aparcada.

Tampoco está de más recordar que en ese 39º Congreso, se aprobaron unos Estatutos, en los que se recogía la necesidad de consultar a la militancia en asuntos importantes ¿Es que ese pacto no es un motivo de consulta a toda la militancia por su especial transcendencia? ¿Es que esto no ha sido un acuerdo de Gobierno de especial trascendencia? ¿Es que ese acuerdo no decide el sentido del voto, y supone  que en las respectivas sesiones de investidura se facilita el gobierno a otro partido político? Al parece el artículo 53 de los Estatutos Federales, en sus apartados 1 y 2, no es aplicable en Castilla La Mancha, porque de serlo, el pacto suscrito se habría tenido que someter a consulta de la militancia previamente a su firma, o como mínimo al acuerdo político de los gobiernos locales afectados.

Los votantes socialistas, callan y asisten (contentos, resignados y/o anestesiados), pero parece que el PSOE de Castilla La Mancha todo es aprobación al líder, y que apenas queda ya capacidad crítica, imprescindible en una formación que se dice de izquierdas. Los defensores del pacto dicen que hay que esperar un tiempo para valorar el resultado de estos acuerdos, que hay que ser prudentes. Todas posturas razonables, pero ¿y sí resulta ser un grave error? ¿Dimitirán los negociadores o las reclamaciones se harán al maestro armero? ¿Quién indemnizará por dos años perdidos? Lo que es evidente es que, en ningún caso, ese pacto debería ser motivo de euforia, y menos cuando se ha suscrito con una formación que acuerda sin pudor con la ultra derecha como en la alcaldía de Madrid, y está dispuesta a impedir que el PSOE ejerza el Gobierno del estado. Que ese mismo partido sea en CLM un aliado del PSOE es una tomadura de pelo.

Aunque haya que esperar la evolución de los acontecimientos, estamos ante un acuerdo inapropiado políticamente, poco claro, que restringe la autonomía municipal, y que incumple los Estatutos Federales.

¿Cuál será el próximo pisto u ocurrencia que deban asumir las Agrupaciones Locales socialistas sin ser consultadas?


¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...