miércoles, 20 de marzo de 2013

Una transición aún incompleta


Negar la existencia de la crisis, adoptar mediadas neoliberales impuestas por Europa, y modificar la Carta Magna sin consultar a los ciudadanos, pueden ser las tres grandes razones que nos sacaron  a los socialistas del gobierno, aunque serían mencionables otras muchas. Negar su incapacidad para afrontar la crisis económica, adoptar todos los mandatos de Bruselas sin discutirlos, y gobernar de espaldas a la calle, pueden ser los motivos que se lleven por delante al gobierno actual.
La percepción de mucha gente es que eso no ocurrirá, precisamente porque en el PSOE no nos atrevemos a mirar de frente a la realidad, y a acabar asumiendo la necesidad de refundarnos para responder a lo que hoy espera la sociedad de un partido que se llama socialista. No hacerlo es la principal razón que tiene el PP para continuar aplicando su desgobierno.
En la calle se tiene la sensación de que nadie quiere escucharla. Y un partido de gobierno sin proyecto y una oposición con miedo al cambio que esa calle pide, es sinónimo de crisis del sistema político en su conjunto. Desde fuera, parece que al PP le interesa que pase el tiempo y que vengan mejores, y que en el PSOE dan miedo hacer cambios que pudiesen llevarle al gobierno. A diferencia de en los partidos, en la calle se demanda un cambio y rápido.
 
Gobernar en democracia es la expresión del espíritu de servicio a la sociedad de los gobernantes, de la entrega a los demás para mejorar la calidad de vida del conjunto de la sociedad. Nada más lejano a la realidad imperante, donde el clientelismo, la corrupción, o el vivir de la política como profesión, solo pueden encontrarse con la repulsa ciudadana.
 
Que nuestra transición del franquismo a la democracia se quedo inacabada es algo que muchos pensamos, y es preciso completarla, porque según mi abuela, medias tintas nunca fueron buenas, y nuestra transición ha sido la de las medias tintas. Empezando porque tuvimos que acatar una monarquía como modelo de estado, por admitir un estado autonómico con carencias en su planificación, o por mantener un Senado que desde su creación parece estar sobrando, son muestras de ello. Esto no ha sido una transición real, sino solo andar camino.


El gran enemigo para adoptar el camino correcto a seguir solo es el miedo, esa arma de destrucción masiva que se utiliza por el poder cada vez que se siente cuestionado. O la sociedad española es capaz de desprenderse del lastre de nuestro pasado, o lo arrastraremos contaminando nuestro futuro.
Ha llegado el momento de darnos cuenta de que mientras la derecha se mira el ombligo, en la izquierda nos seguimos mirando de reojo, y eso que entre nuestros eslogan más repetidos siempre estuvieron los de “la unión hace la fuerza” o “el pueblo unido jamás será vencido” o “mejor morir de pie que vivir de rodillas”. Me parece que ha llegado el momento de aplicar estas máximas y dejar de usarlas como palabrería y  demagogia. O lo hacemos, o nos darán todas en el mismo carrillo.

lunes, 18 de marzo de 2013

Renovarse o morir

Ayer, viendo las noticias de la última semana, parece que a Rubalcaba todo el mundo tiene derecho a apalearle. Desde los medios afines al PP, porque solo se teme como adversario al PSOE, por muy en horas bajas que podamos estar. Esos medios saben que en quince autonomías es el único rival al que le guardan el aire, y lógicamente se dedicarán a publicitar cualquier problema que exista en Ferraz si con ello debilitan al rival, y nada mejor que hacerlo en castigar la figura de su Secretario General.
Para los medios de izquierda ávidos de nuevas caras, Rubalcaba representa a la vieja guardia, y para los que apuestan por partidos con otras alternativas de izquierdas, nada mejor que agrandar nuestras disputas como si en sus formaciones no existieran disputas y enfrentamientos mayores o como estas.
Tampoco los llamados barones territoriales van a arreglar la situación, y ninguno sería mejor que el actual Secretario General, y si alguno lo piensa, con ello demuestra que sería peor Secretario General por falta de compañerismo, en un partido en el que en estos tiempos el compañerismo a veces se echa de menos.
Y qué decir de lo que ocurre entre los y las militantes. Nos ponemos nerviosos contemplando como la falta de rumbo está detrás del deterioro que nuestro partido sufre, y nos gustaría comenzar a ver un cambio. Sinceramente creo, que el primero al que le gustaría no estar en el centro del remolino es al propio Rubalcaba, pero tanto si se marcha como si se queda, le toca comerse unos "marrones" que en ambas situaciones también se comerá el sucesor o sucesora.
Estamos en ese punto donde haga lo que haga, y diga lo que diga, da lo mismo. Me parece que Rubalcaba no se merece salir de manera forzada. Siempre ha demostrado ser un buen político, y no descubro nada nuevo si digo que tuvo la oportunidad de retirarse por la puerta grande en otro momento. Pero en estos momentos, por muy buena que sea, cualquier propuesta suya se encontrará con el inexorable "haberlo hecho tú antes", y así el desgaste personal y el de la organización se acrecientan cada día. Repito, que no lo merece.
Los tiempos están cambiando desde que la globalización ha hecho que las comunicaciones y las redes sociales sustituyan a los mítines, a los programas electorales de mano, a las consignas de partido, etc., y eso hace que los partidos políticos ya no sean útiles a la sociedad tal como los conocemos. Necesitamos un nuevo concepto de partidos defensores de nuestros intereses, que permitan la participación ciudadana en la vida política, que consulten las grandes decisiones, que puedan elegir en listas abiertas a sus representantes, que sus afiliados tengan la palabra y no solo la obligación de pagar la cuota, etc.
Es cambiar las formas de hacer política, cambiar sus estructuras y formas de elección internas, y sobre todo cambiar las formas de relacionarse los partidos con la sociedad, y no solo un cambio de caras de los representantes de los partidos. Esa será la única manera de que la sociedad se sienta representada, pero sobre todo RESPETADA por sus instituciones y por quienes en ellas la representan. Lo dice el refranero, es el momento de RENOVARSE O MORIR.
Aunque cueste admitirlo a muchos dirigentes, necesitamos recuperar la credibilidad, y para ello hace falta que nuestros candidatos sean creíbles, que es la única forma de que sean creíbles nuestras propuestas, y eso pasa obligatoriamente porque todos y todas, dirigentes y candidatos, sean elegidos por el voto del conjunto de afiliados y simpatizantes. Hablo de más democracia interna. Pero además se necesita un programa claramente de izquierda sin ambigüedades, entre otras cosas que apueste por un estado laico, por un cambio de la estructura fiscal, por un cambio de la Ley electoral, y sobre todo por una apuesta decidida contra el desempleo que pasa desde luego por anular no solo la reforma laboral actual, sino muchas leyes laborales obsoletas.
No hace falta ser sociólogo para darse cuenta que en la calle reina la desolación y el pesimismo, sobre todo en las clases obreras porque las dirigentes cada vez hacen mayor ostentación de lo bien que viven, y cambiar eso es nuestra obligación como socialistas. Puede que la alternativa a la derecha gobernante sea una gran coalición de las fuerzas de izquierda, pero eso será difícil si a diario, desde una izquierda que se considera en posesión de la pureza ideológica, se continúa poniendo en el mismo nivel a PSOE y PP, porque son organizaciones cuyas bases son ideológicamente muy diferentes, y seguramente quien más reclama purismo solo vea la mota en el ojo ajeno y nunca la viga en el propio,
Pero quiero terminar con una advertencia a esos medios que tanto atacan al PSOE personalizando el ataque en Rubalcaba. Hay una cuestión de la que no deben olvidarse y que parece que obvian en sus editoriales, con lo sencilla que es: este es un asunto que debemos resolver los militantes y simpatizantes socialistas, no ellos.

sábado, 16 de marzo de 2013

Hechos del PP en 2012: Sin dinero para bienestar, pero si para armamento

El gobierno Rajoy, por su cuenta y riesgo ha decidido, cambiar el plan estratégico de defensa nacional que aprobó el anterior gobierno, con la justificación de que la crisis económica es una amenaza para la seguridad nacional. Argumentan cambiar el departamento de Defensa para tener “mayor credibilidad” ante la OTAN y la Unión Europea, y así justifican una modificación de la estructura de las Fuerzas Armadas.
Pero cuando todos esperábamos que como es lógico, la crisis suponga también recortes en este ministerio, nuestro gobierno hace lo contrario, crear nuevos organismos para una mejor gestión. Digo yo que podrían haber hecho lo mismo con la gestión de la sanidad o de la educación.
Lo llamativo es que cuando ayer revisaba la estructura de la deuda pública española, me encuentro que un 3,6 % de la misma corresponde al Ministerio de Defensa, ese que dirige un ministro llamado Morenes, que parece que no es miembro del gabinete salvo el día de la Fiesta de las Fuerzas Armadas. Ese tanto por ciento representa 32.000 millones de euros del montante total de la deuda y se ha generado por las ayudas a los Programas Especiales de Arma­mentos, que según el Centre Delàs d’Estudis per la Pau en su informe Verdades y mentiras en el presupuesto militar español de 2013, carecen de utilidad.
Todo esto lo expongo, porque se nos está engañando con la cuantía que se destina a Defensa. En principio en el presupuesto de 2012 aparecían 7.000 millones de euros, lo que anunciaba un recorte de más del 6,7 % según el propio gobierno,  pero los datos del importe real de nuestro gasto militar en ese año han ascendido a casi 16.500 millones de euros, o sea, más del doble de lo anunciado, pero camuflado en partida en el resto de Ministerios. En resumen que nos gastamos en defensa el 1,55% de nuestro PIB.
Ahora nos dicen que dejaremos las misiones del extranjero, pese a lo poco que suponen económicamente. Esto también es mentira porque presupuestan 15 millones de euros y se gastan 700 millones.
O sea que hay dinero para aumentar el presupuesto de las fuerzas armadas y sin embargo no lo hay para estado del bienestar, o I+D por decir alguna. Esto debe ser la otra forma que tiene el PP de entender las consecuencias de la crisis.
Este es solo un ejemplo de cómo el PP vive en la mentira constantemente, no solo sobre Bárcenas, o la Gurtel, sino hasta sobre los presupuestos del Estado. Solo me surge una curiosidad ¿Dónde está la oposición? Lo digo porque en este asunto ni se les ve, ni se les espera.

viernes, 15 de marzo de 2013

La deuda pública del PP, eso sí que será una herencia

Ayer el Banco de España publicaba los datos de la deuda pública de nuestro país, y aunque los números aburren, es necesario conocerlos. El salto que ha sufrido nuestra deuda pública de un año a otro, pasando del 69,3 % al 84,1% del PIB, es para echarse a temblar, con ponernos a pensar en cómo podremos hacerle frente, en los próximos años. Esta si que será una herencia recibida de la que nos acordaremos muchos años. Son 884.416 millones de euros, que representan el volumen más alto de nuestra historia. Después de tantos recortes en sanidad, educación, salarios a funcionarios, pensiones, y demás iniciativas del gobierno, habrá que concluir que no han servido para nada.
 
De esa cantidad, corresponde a la Administración Central el 72,3% del PIB, o sea, 760.262 millones en 2012, lo que significa que con este gobierno la deuda de esa Administración se incremento en 140.000 millones respecto a la de 2011. Aunque todo quieran justificarlo con la herencia recibida, este ha sido un ejercicio contable completo con el PP como responsable de esa administración. También creció la deuda de las CCAA, alcanzando un nuevo record histórico, y también en casi la totalidad de Comunidades en 2012 ha gobernado el PP. Cada vez es más difícil que la gente se crea que la culpa de cualquier mal es de Zapatero.
 
Dejando a un lado la frialdad de los números, hay que decir que la principal causa de ese incremento está en la socialización de las perdidas y necesidades de la banca española asumida por el gobierno, convirtiendo en deuda pública una deuda que debería ser absolutamente privada. Todo lo ahorrado a base de recortes a los ciudadanos ha ido a parar a esa banca, que ahora no se preocupa de las pérdidas de los ciudadanos ni de nuestra necesidad de ayudas de hoy como hemos tenido que hacer los ciudadanos con ella. Menos mal que no hemos sido rescatados como país al estilo Grecia o Portugal, porque esto según el gobierno se llama rescate bancario. No soy economista y me cuesta ver la diferencia técnica, pero si veo que las consecuencias sociales están siendo las mismas, lo bauticen como lo bauticen.
 
Mientras la deuda sigue creciendo, en la reunión de ayer y hoy de líderes europeos (es también una calificación eufemística de esos señores y señoras) se continua apostando por mas austeridad y más recortes, al menos hasta que se celebren las elecciones alemanas y doña Ángela pueda ser reelegida. Nuestro gobierno hoy habla ya de dificultar la jubilación anticipada y de recortes en las ayudas al desempleo de los mayores de cincuenta y cinco años. Como la práctica totalidad de esos líderes europeos, sobrepasa esta edad, es de suponer que ninguno piensa jubilarse anticipadamente, para nuestra desgracia
 
Nadie en España en su sano juicio, puede ya dudar que los recortes han sido la manera de que la riqueza que se había redistribuido entre la población en forma de servicios públicos, vuelva al bolsillo de los que mandan. Y tampoco es dudoso que detrás de esa política de austeridad para con la ciudadanía, no existe también esa política de austeridad con la banca, porque la deuda española se ha incrementado exactamente en la cantidad que ahora les debemos a esos bancos, a sumar a la que ya les debíamos. Mal estamos, pero me parece que la avaricia del capital ejercida a través de políticas neoliberales, no tiene final, y seguirán los palos a los más débiles.
 
Visto lo visto, cada vez parece más lógico, necesario, y urgente realizar una auditoría de nuestra deuda pública, y asumir que aquella que corresponda a la prestación de servicios públicos nos corresponde hacerle frente entre todos. Pero la que ha sido generada para cubrir las pérdidas y ayudas que ha necesitado la banca, que la afronte la banca, que ella no afronta la de los ciudadanos. Que mi partido no apoye una auditoria para saber exactamente la composición de la deuda, con todo el respeto a mis compañeros diputados y diputadas, no lo puedo entender.
 
Después de lo expuesto, escuchar al presidente Rajoy diciendo que se salta su programa electoral para hacer lo que tiene que hacer, resulta penoso, porque con ello solo expresa lo que piensa, que los ciudadanos somos un rebaño de ovejas sin capacidad de raciocinio. En honor a la verdad, Rajoy debería decir que hace lo que le ordenan hacer sus acreedores, que seguro lo entenderíamos mejor todos, convencidos desde siempre por algo que se recoge en el refranero "quien paga manda".
 
Sería más sencillo de explicar para él, pero sobre todo, sería la verdad., que es lo mínimo que se debe exigir a un dirigente político. Lo único que explica su actitud es que no es un dirigente, sino un dirigido.

jueves, 14 de marzo de 2013

Los desempleados entre 30 y 45 años, problema de las ONG´S según el Gobierno


Aunque tocaría hablar del nuevo Papa, he obtado por hablar de Fatima, no del milagro, sino del Empleo Juvenil que impulsa la ministra.
En la barra de la cafetería, con aspecto de manoseado, había un ejemplar atrasado de un diario local. En su portada lucia palmito Rajoy flanqueado por los secretarios generales de los dos sindicatos de clase, mientras algo más atrás asomaba la imagen del presidente de la CEOE y parte de la cabellera de la ministra de empleo.
La columna más leída de ese diario, es donde dicen quien sube y quien baja en popularidad entre sus lectores. Con un “baja” calificaban a los sindicatos a los que se  preguntaba el precio a pagar a los líderes sindicales por permitirle al gobierno hacerse esa foto. Aunque la crítica es desde posturas conservadoras, nadie podrá extrañarse de esa apreciación del columnista, si hace unas horas los veíamos manifestándose contra la reforma laboral, y ahora los vemos  regalándole esa foto a Rajoy, sin que el PP haya cambiado nada de su política de empleo. Por lógica, nadie piensa que la instantánea le saldrá gratis al presidente, y eso es el desprestigio para los sindicatos que buscaba el columnista.
 
Pero desde posturas progresistas, también extraña la postura sindical de flotador para un gobierno con el agua al cuello. Si por un lado CCOO y UGT nos piden lucha sindical para evitar que el PP siga arrasando con las conquistas sindicales de décadas, y por otro, ellos se sientan a su vera, que ya se encarga protocolo de que siempre sea a la verita suya, explicar que es una foto forzada por las circunstancias, no se lo creen ni ellos mismos. Así que mientras algunos reivindicamos la lucha de clases, los que representan a esas clases trabajadoras ¿se dedican a practicar la concertación? Difícil entenderlo.
Intentando no ser malo pensando, puede que detrás de esta foto conciliadora se encuentre la preocupación sindical por el mas de un millón de menores de veinticinco años inscritos en la mayor empresa de nuestro país: la oficina de empleo. Sin embargo, cuando uno se lee, de pasada, porque a fondo es imposible, el plan de empleo motivo de tan mediática presentación, entonces sí que no se entienden que hacían allí Toxo y Méndez.
 
Esta maravilla gestada en el departamento de la señora Bañez, se denomina “Emprendimiento y Empleo Joven” y piensa desarrollarse por medio de cien actuaciones o medidas, entre ellas la de que el joven se haga autónomo y cotice 50 euros los primeros seis meses, aunque yo diría solo los seis primeros meses.
Hasta ahí, todo parece serio, pero cuando resulta que la dotación es de tres mil quinientos millones de euros pero en cuatro años, o sea ni seiscientos por año, la seriedad empieza a tornarse en cabreo, al ser más de un millón los afectados. Pero cuando empieza uno a pensar que es una tomadura de pelo, es cuando te das cuenta de que lo que más se publicita es un portal informático. O sea un instrumento de publicidad del gobierno
 
Os cito parte del enunciado de alguna de estas medidas “Contribuir al desarrollo de una investigación de calidad.; …estimular un intercambio fluido con otras universidades,…”;  “En el ámbito universitario fomentar el espíritu emprendedor …..promover las iniciativas de emprendimiento”; “Seguir potenciando las fórmulas del empleo a tiempo parcial…l”; “Hacer posible que los jóvenes que hayan concluido su formación tengan, cuanto antes, una primera experiencia profesional…”. Después de leerlo, uno solo puede tener una expresión: ¡Por Dios, que esto no puede ser en serio!. Cualquier economista o planificador, le recomendaría esperar a las próximas navidades y presentar el plan en forma de carta a los reyes Magos, lo que sería mucho más acorde con su contenido, a hacerlo con la parafernalia que se ha hecho.
 
Hay que añadir al plan otro aspecto, la explotación salarial que conlleva para los jóvenes. Y otra cuestión más, la situación de los jóvenes que el plan no considera jóvenes, es decir los de treinta y más años que se quedan fuera de la gran propuesta, porque a ellos nadie los contratará si pueden contratar a uno de menso de treinta años por un salario de miseria.
Estos deben ser un problema de Caritas u otras organizaciones similares y no del gobierno, al ser ellas las encargadas de facilitarles el llevar algo que comer a sus casas. Son los grandes olvidados de una España con un gobierno pensando en que necesita hacerse fotos que hagan olvidar a Bárcenas, y unos sindicatos que en la calle a veces, muy a mi pesar, no se sabe si están pensando en los trabajadores o si también necesitan el retrato.

miércoles, 13 de marzo de 2013

No te rindas

La democracia es el más perfecto de los imperfectos sistemas de gobierno, pero si dejamos que se descomponga, su descredito puede  llamar a la puerta de algún salva patrias. Su descomposición viene de la corrupción, y un país no es corrupto de por sí, lo hacemos corrupto sus ciudadanos, ya sean políticos, empresarios, banqueros o ciudadanos anónimos. 
Esta mañana he oído la entrevista que en la SER hacían a la Vicesecretaria General de mi partido. Aún compartiendo parte del contenido de sus respuestas, en otros contenidos he llegado a pensar que defendía lo indefendible, sobre todo en referencia al asunto Ponferrada.
Hago este comentario, porque siempre pensé que la mejor defensa es un buen ataque, y sin querer dar lecciones a la Vicesecretaria, creo que se ha limitado a la defensa del Secretario de Organización, sin tan siquiera citar, que hasta la moción de censura, el PP ha estado gobernando gracias al apoyo del acosador que ahora tanto les preocupa, que el acoso se produjo militando acosador y acosada en el PP, y que si el acosador está en la Corporación ponferradina es porque los ciudadanos así lo quisieron. No es el “y tú más”, es la verdad.
Elena Valenciano no ha andado rápida de reflejos, porque si quería defender podía haber utilizado esa connivencia hasta ahora del acosador con el PP, que seguro es algo digno de reseñarse en un momento en que parece que para el PP y medios afines, lo de Bárcenas es un chiste de sobremesa, y lo único grave, que lo es, es esto.
Al regresar a casa del trabajo, he encontrado a un antiguo compañero de partido. La situación política ha salido en la conversación, y me manifestaba haber escuchado también la entrevista de esta mañana. Su comentario textual ha sido “después de oír esta mañana la entrevista, cada vez estoy más convencido de que acerté dándome de baja del partido, porque ya ni somos socialistas, ni obreros, ni nada”. Daba igual mi argumentario en su descarga, se reafirmaba en lo expresado. Yo me he ido a casa con un bajón de moral.
No me siento identificado con algunas actuaciones de mi partido, pero asumo ser coparticipe de sus consecuencias, no es la primera vez que afirmo mi percepción, de que se ha perdido el rumbo, el proyecto socialista, y puede que en ocasiones como esta, hasta la ética. A pesar de ello, no arrojo mi carnet. Cuando critico a mi partido, que nadie interprete en esto un apoyo al PP porque en ese partido se ha carecido siempre de rumbo, de proyecto, y de la ética no saben su significado. No hago un ataque a mi partido, sino a quienes provocan que estemos perdiendo nuestras señas de identidad.
No sé si para cambiar el rumbo que hoy llevamos, tendremos que obtener un resultado más pésimo que en las últimas elecciones generales, pero si se pone el empeño que parece que ponemos, actuaciones como las ultimas nos llevaran a conseguirlo. A mí me duele pero no me iré de sus filas.
Quizás sea necesario repetir a nuestros dirigentes, para que no lo olviden, que los votantes de izquierda rechazamos con mucha más fuerza los errores propios que los votantes de la derecha. Pero tampoco los ciudadanos que asisten a esta degradación de la política deberían olvidar que en la derecha añaden gasolina a los errores de la izquierda, mientras arrojan agua sobre los suyos para apagar el incendio.
Van celebrados dos bloques de la Conferencia Política, con una mínima repercusión mediática en comparación con cualquier resbalón que sufra un socialista al entrar en su casa. Mientras eso sea así, de nada nos valdrán las aportaciones, ni los debates, ni la democracia interna, de cara a la opinión pública. Pero mucho menos se percibirá ese trabajo si ante errores nuestros no somos radicales, no en pedir disculpas, sino en asumir responsabilidades. Si no lo hacemos, sobra preguntarnos porque pese al desgaste del PP no mejora nuestra expectativa de voto. Ya vale de hacernos trampas jugando al solitario.
Poca gente puede tener tanta experiencia política, capacidad de trabajo y de convencimiento, como el actual Secretario General. Pero eso no es óbice para que la primera obligación de un dirigente político sea ganar las elecciones, y nuestro Secretario no lo ha conseguido y es difícil que en la actual situación lo consiga. De la Conferencia puede salir el mejor proyecto y el mejor modelo de partido, pero tampoco eso tendrá el apoyo mayoritario si quienes lo presentan no tiene absoluta confianza no dentro del partido, sino entre los ciudadanos.
Empiezan a soplar vientos de Congreso Extraordinario y cambios en las direcciones. Eso en lugar de abatirnos a los socialistas de base, debería servirnos de estimulo para pensar que algo mejor es posible, y que depende de nosotros, pero no podemos arrojar la toalla en el camino hasta ese proceso. Por eso, creo que vienen a colación unos versos de Mario Benedetti, titulados como esta entrada “No te rindas” y que dedicó al evocarlos a todos mis compañeros y compañeras socialistas, y que dicen así:
“No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero”.

¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...