viernes, 9 de marzo de 2018

Comentarios de hoy tras las manifestaciones de ayer

Mientras muchos dependientes mueren sin haber recibido las ayudas, el gobierno deja sin ejecutar 44 millones del presupuesto para atenderles. Mariano eres un indecente.

AVISO A NAVEGANTES
¿No os sentís avergonzados porque tengan que ser los jubilados y las mujeres los que tengan que salir a defender los derechos de todos?


Me parece increible que a pesar de los avances cientificos y tecnologicos de los ultimos siglos, haya resultado tan difícil, avanzar en algo tan sencillo y evidente como la igualdad de género. Al ritmo que caminamos en políticas de igualdad entre hombres y mujeres, no la alcanzaremos hasta dentro de cien años.
Para que esta humanidad, que hasta ha pisado la luna, se lo haga mirar.



Me ha encantado este comentario
"Otros han pretendido descalificar esta huelga, que no va contra nadie en concreto y mucho menos contra los hombres, diciendo que es una movilización política. Naturalmente que es política. Política es que la rueda del mundo gire porque una parte muy importante del trabajo necesario para atender a mayores, niños y enfermos haya descansado y descanse sin remunerar sobre mujeres que acaban viendo truncadas o detenidas sus carreras y convertidas después en pensionistas más pobres. O en mujeres que lo hacen mal pagadas y sin asegurar su futuro. Política son las medidas necesarias para revertir esa situación. Política, las cuotas en los partidos y las empresas y las reglas para evitar la brecha salarial. Política, el Código Penal que castiga la violencia sexual y el acoso. Política, que en la escuela se eduque en igualdad."
PEPA BUENO


Paradojas de la vida.
No me direis que no os resulta paradojico, que las mujeres tengan que parar para que esta sociedad avance.
Como dice Asterix !Estos romanos están locos!


 Mariano, a ver si te enteras de lo que aconteció ayer y cambias o te vas: Menos gestos (que pareces un equilibrista) y más hechos.


"Aprendimos que “para cambiar la faz del mundo tenemos que estar sólidamente anclados en él”, como decía Simone de Beauvoir. Pero también hemos entendido que la mujer que se había lanzado a la conquista de su libertad sin más armas que la simple imitación del sexo contrario, caía –como no podía ser de otra forma- en los mismos errores que el hombre, sobre todo cuando no se elige bien el modelo a imitar."
Carmen Ciudad WILFP

jueves, 8 de marzo de 2018

DE HUELGA


Que no. 

Que no están más guapas calladas. 


Ni en casa limpiando.


Ni realizando ese trabajo en el que cobran menos que los hombres.


Que no son un objeto.


Que no pueden ser un capricho. 


Que no pueden ser el problema. 


Que no las quiero sumisas. 


Que no pueden seguir resignadas a un papel secundario.


Que no están en situación de igualdad. 


Que esta es una huelga útil, porque solo a base de huelgas, 

reaccionando contra las injustícias y alzando la voz, 

se ha conseguido avanzar a lo largo de la historia.

Y claro que esta huelga tiene que ver con la política y con la ideología, 

porque hay que hacer política para que el mundo camine hacia la igualdad, 

y es de eso de lo que va esta huelga. 

Que haya quien la cree injustificada, 

es precisamente lo que la hace más necesaria.

Media humanidad no puede continuar siendo invisible. 

Nos quiero iguales.

martes, 6 de marzo de 2018

UNA HUELGA FEMINISTA QUE LOS HOMBRES HEMOS HECHO NECESARIA




Contrariamente a lo que desde muchos medios se nos intenta convencer, la convocatoria de huelga feminista del próximo día 8 M, no es un capricho de las mujeres españolas de ideología de izquierda contra el gobierno. Además de coincidir con la fecha del Día Internacional de la Mujer (antes llamado Día de la Mujer Trabajadora) institucionalizado por la ONU para conmemorar la lucha de la mujer por su participación en la sociedad en pie de igualdad con el hombre, la convocatoria de esta huelga debe entenderse realizada dentro de un contexto internacional de eclosión feminista. Son muchas las ceremonias y eventos internacionales donde esa reivindicación se ha hecho patente. 



Por la derecha el movimiento feminista siempre fue percibido como una amenaza, mucho más en nuestro país, y más aún cuando al gobierno del PP las encuestas le sitúan en sus horas más bajas. Estratégicamente la derecha vincula al movimiento feminista con la extrema izquierda, en un intento por posicionarles políticamente junto a sus adversarios, al desorden, a la inestabilidad social, etc. Tratan de alejar esta convocatoria de lo que es en realidad, una reivindicación de igualdad real. La ministra de sanidad afirma que irá a trabajar "por la igualdad". La presidenta madrileña no la secunda porque no cree que tenga que hacerla, y “no ve razones fundadas para secundarla” y la califica como un intento de desgaste político a Rajoy.  El presidente gallego afirma que “apoya la igualdad con propuestas y no con protestas”. 



Otros insignes miembros del partido del gobierno se despachan a gusto: “es una huelga elitista, insolidaria e irresponsable”; “Las mujeres normales y reales no secundarán”; "La huelga la impulsa un grupo político con nexos con países donde se lleva burka". Un interminable listado de exabruptos, que buscan mostrarla como inconveniente. Pero no solo lo hace la derecha conservadora, también anda por ese camino el neoliberalismo, hoy  aquí llamada "derecha moderna". C´s, no se ha quedado corto en sus valoraciones. Afirma Rivera que Ciudadanos "No apoyamos la huelga feminista porque no somos anticapitalistas"; Arrimadas rechaza la huelga porque esconde "cuestiones ideológicas” y “porque prefiere centrarse en "lo que une" a las mujeres”. 



Y como no, la iglesia católica, donde existe división de opiniones. El más sonoro rechazo ha venido desde el obispo de San Sebastián: "El demonio se puede meter un gol desde las propias filas. El feminismo se ha hecho un harakiri". Dentro de la curia y a favor de la huelga se ha manifestado el cardenal Osoro que por hacerlo ha sufrido ataques por parte de los movimientos ultra católicos.



El antifeminismo en la derecha no debe sorprender a nadie, porque es parte de una cultura heredada del franquismo, donde cualquier atisbo de igualdad de género, independencia, libertad u obtención de derechos, no eran una opción de la mujer sino algo dependiente del hombre y de la autoridad competente. Para el franquismo (y ahí están los fascículos de la Sección Femenina que así lo muestran) el papel de la mujer se reducía a parir, criar, guisar, limpiar, fregar, y convertirse en el descanso del guerrero para satisfacer al hombre en sus apetitos sexuales. Desde ese planteamiento de franquismo trasnochado, si se entiende la afirmación de la derecha “esta huelga promueve el odio entre mujeres y hombres” o que “está promovida por extremistas”. Su mensaje no es otro que reafirmar ante su electorado que sus adversarios políticos son “los enemigos del orden establecido”, del reiterado por Rajoy “lo que Dios manda”.



Entre la izquierda, como en casi todo, también hay división. Unos apoyan plenamente la huelga y otros hacen un planteamiento de apoyo por horas. Igual ocurre entre los sindicatos, donde encontramos esa división de posicionamientos. Se han manifestado a favor de su realización CCOO y UGT, mientras que en contra se ha posicionado el CSIF. Los primeros incluso se han implicado y han recurrido en muchos casos los servicios mínimos  fijados en algunas administraciones. Entre las administraciones, unas la apoyan y otras no reconocen el derecho a la huelga, como ocurre con mujeres militares, policías, juezas, y becarias. Incluso hay división entre las mujeres, porque se ha publicado un manifiesto de mujeres contra el feminismo, en respuesta a la publicación de otro manifiesto firmado por casi seis mil mujeres periodistas en el que denuncian el machismo existente en su sector.



En está España, de su Marca, también son parte importante un modelo de sociedad patriarcal, liderazgos predominantemente masculinos, la violencia de genero, la brecha salarial, las gracias machistas, dependientes cuidados mayoritariamente por mujeres, etc.. Desde mucho antes de nuestras abuelas, las mujeres siempre han vivido en una situación de injusticia como colectivo, sin que eso nos haya avergonzado a los hombres a lo largo de los años. Estamos lejos de la igualdad real, y les debemos años de discriminación positiva para compensar tantísimos siglos de abuso. Por todo eso, entiendo más que justificada la iniciativa de una huelga feminista. 



Habrá mujeres que con independencia de su ideología, no apoyarán esta huelga. Algunas pueden ver en riesgo las prerrogativas de las que hoy disfrutan, y preferirán mostrarse obedientes si ello supone continuar con un buen salario, aunque sean conscientes de que esa no es la situación de la inmensa mayoría de mujeres. Para ellas prima el ande yo caliente… Tampoco otras la harán por cuestión de creencias, pero se olvidan que es el movimiento del feminismo lo que hoy cuestiona los patrones de comportamiento que les imponen esas creencias religiosas, y lo que les hará tomar conciencia para un día modificarlos o desear salir de ellos.



Y luego estamos los hombres, entre los que también encontramos esa divergencia de posiciones. Estamos desde a quienes les parece un derecho (e incluso poco ejercido) el estado de superioridad actual, hasta quienes se sienten en situación de inferioridad respecto a la mujer, y entre esos dos extremos, una inmensa gama de tonos y colores intermedios. Pero si se analizan nuestros papeles a lo largo de la historia reciente desde una visión de neutralidad, nosotros hemos de reconocer, que este modelo de sociedad ha otorgado y nos otorga privilegios a los hombres respecto a las mujeres, y que deberíamos ser nosotros los que rechazamos esa situación en pleno siglo XXI, en lugar de ser ellas las obligadas a reivindicar continuamente una igualdad real. 



Los hombres debemos ejercer todos nuestros derechos, pero nunca hacerlo a costa de los de las mujeres. Lo afirmaron Marx y Engels, la situación de las mujeres es el mejor termómetro de la realidad social “El grado de emancipación de la mujer, es el exponente natural de la emancipación de la sociedad”. Somos los varones con nuestros comportamientos, los que hacemos necesaria esta huelga, y no ellas.

jueves, 22 de febrero de 2018

ADIÓS FORGES


Hoy he ido al médico.
¿y qué te ha dicho?
¡Que huya!

Pocas mañanas al levantarse uno, siente la rabia que hoy sentí cuando mi hijo me dio la noticia de la muerte de Forges.

Con el se nos van cincuenta años de nuestra historia reciente, concentrados en un lápiz. Ha sido el humorista de la vida de muchos de nosotros, alguien que se convirtió en un compañero cada mañana desde allá por los años setenta, cuando con dos trazos de su lápiz, ponía voz a lo que sentíamos. Se va un maestro del humor, sí un maestro, porque con él todos hemos aprendido a ser críticos, y a reírnos de nosotros mismos. Un analista de su tiempo y un hombre comprometido con su tiempo, que nos ha enseñado con su humor de persona inteligente, como ponerle inteligencia al humor. Un libre pensador, un humanista, un defensor de la libertad, un historiador de este país, posiblemente el historiador más leído, lo que le convierte en genio. Recuerdo su "Historia de aquí" que además de hacerme sonreír, me hizo pensar y me enseño a desear un mundo más justo.

Pocos motivos me quedaban para hacerlo, pero con el se va el único que aún tenía para asomarme a El País.

Gracias por lo que nos dejas y por todos los buenos ratos que nos has hecho pasar. Adiós a alguien que en su lápiz llevaba el corazón, porque era su corazón el que dibujaba. Su muerte ha conseguido lo que pocos hechos en estos tiempos: ponernos a todos de acuerdo en que hoy se nos ha ido un grande.

Que la tierra le sea leve.

miércoles, 21 de febrero de 2018

CINCO COMENTARIOS

Artículo de Rodríguez Ibarra en El País. Con todo el respeto a su pasado: lo que dice para mí es infumable. Claro que para Cebrián será un Cohiba robusto.
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 Acaban de decirme que siempre critíco, pero que nunca propongo nada.

Venga que voy a proponer algunas medidas, a ver que os parecen: Aumentar la fiscalidad a las empresas dedicadas al alquiler de viviendas; Una nueva Ley de arrendamientos que proteja tanto los derechos del propietario como los del inquilino; una regulación oficial de los alquileres de vivienda; un aumento del IBI a las viviendas que se encuentren vacías y adquiridas solo como inversión
Ya se que no me harán caso, puesto que si lo hacen ¿cuándo iban a vender todo el stock de viviendas que poseen los bancos, y los fondos buitre? Nunca. Ya se sabe que a los amigos no se les deben hacer esas putadas.
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Sentencia del TC.

Tanto el catalán, como el galego, el euskera, como cualquier otro idioma del mundo mundial, son ante todo, cultura y conocimiento. Lo que debería hacer un buen gobernante es facilitar que todos los ciudadanos puedan acceder al aprendizaje de cuantos más idiomas mejor.
Claro que si eso ocurre, igual a la gente le importaría más la cultura y como se pisotean nuestros derechos, que la letra sin chicha de un himno, o si debe cantarse en la final de la copa de un rey.
Mu fuerte Mariano, mu fuerte.

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Por fin. De Guindos ya ha conseguido su retiro dorado. La parte buena es que hay uno menos aquí. La mala es ¿cuánto ha costado (o nos costará) ponerle allí?

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Últimamente no suelo ver ese programa, pero anoche vi unos minutos de la entrevista a Cifuentes en la Sexta. Si poco lo veo, el oír a esta señora decir que vive de alquiler y que le quedan 3000 euros en la cuenta corriente, me hizo cambiar de canal.
Lo que vi era falsa modestia, victimismo propio de delincuentes y corruptos, y a alguien alejado de la realidad. La sensación es que le faltó pedir limosna.
¿De verdad piensa que los españoles la podemos creer? Es vergonzoso. O mintió o es una despilfarradora, y ambas cosas la inhabilitan para ejercer un gobierno.
Y lo que más la incapacita: estar convencida de que la "la gente es tonta".

ESTADO DE DESECHO


Repasar hoy los medios de comunicación, obliga a preguntarse, sobre hacia donde camina este país nuestro, tantas veces calificado de Estado de Derecho. Vamos para atrás como los cangrejos. Lo de tener derecho a la libertad de expresión, parece algo que aún no está adaptado a la legislación europea, y se siguen emitiendo sentencias a sabiendas que luego Estrasburgo las tirará para atrás, e incluso en algún caso, obligará a indemnizar al Estado español, (o sea , nos obligará a los españolitos a rascarnos el bolsillo).


Ayer un rapero era sentenciado a tres años y medio de cárcel. Hoy una jueza secuestra el libro "Fariña". Solo el hecho de en lugar de gobierno tener desgobierno, o que vivamos en un nuevo franquismo disfrazado, puede hacer explicable lo que ocurre. Porque junto a este resurgir de la inquisición, vemos como paralelamente, se califica de "algo normal" que un locutor de radio y TV, demuestre con sus comentarios, hasta donde puede estar arraigado el machismo en nuestro país, y leer a gente justificándolo porque está en el uso de su libertad de expresión.


Veamos lo del libro. Su autor se pondrá las botas de vender ejemplares mientras lo retiran o no de librerías e internet, gracias a la publicidad gratuita que esta censura le hace. Tal y como funciona la justicia, hasta dentro de muchos años, no sabremos si existe base jurídica para el secuestro del libro, porque lo lógico hubiese sido denunciar por calumnias a su autor y no retirar la obra. Y muy curioso también, que la denuncia se haga ante una jueza en Madrid, y no en Galicia de donde son el autor y el ex alcalde denunciante. Se quiera o no, esto es un insulto a la inteligencia del respetable, un nuevo intento de poner puertas al campo.


Lo hicieron con los titiriteros, con el Jueves, con Mongolia, siempre intentando amordazar a dibujantes, humoristas o escritores . Parece como si viviesen en un permanente campeonato interno entre los administradores de justicia, a ver quien hace la tontería mas gorda. Ahora dan la imagen de que lo más importante es la defensa del honor de gente de moral dudosa, no vaya a ser que se enfaden, y la caguemos o nos caguemos. Mientras, nadie se explica que partidos con cuentas opacas, faltos de escrúpulos hasta con su electorado, y cómplices de corruptelas y corrupciones, continúen sin ser puestos en su sitio, lo que nos convierte a la sociedad en su cómplice necesario.


Pero aquí no pasa nada. Nuestro sistema judicial, cada vez tiene más lejana la posibilidad de demostrar que es independiente. Lo vemos callar, cuando la ultraderecha ataca en publico a la democracia, a sus instituciones y a las organizaciones que la defienden. Lo vemos enfurecerse, y volverse ágil, cuando se dice algo en contra del poder o de quienes viven en sus alrededores, tanto que por nimio que sea lo dicho, puede ser considerado delito, incluso por solo narrar unos hechos opinables. Y que decir ya, si el comentario es alusivo a la iglesia o la Jefatura del Estado, entonces da igual la forma en que te expreses, te cae la del pulpo.


La Justicia parece que cada vez es menos de todos, y cada vez más una justicia de parte. Por eso Trump nos envidia. Aquí el libro sobre sus tejemanejes, nunca habría visto la luz. No sé como no ha decidido hacerse español por decreto. Mariano y los suyos estarían encantados, y hasta le pedirían una letra para el himno.

lunes, 19 de febrero de 2018

SANIDAD PÚBLICA, MOTIVOS DE QUEJA Y PARA SU CONTINUIDAD




Dicen nuestros mayores que la salud no tiene precio.  Pero si se revisan los datos económicos de nuestro sistema de salud, habría que llevarles la contraria y decirles que, en España hoy, sí lo tiene. Es fácil de comprobar como progresivamente ha ido disminuyendo el presupuesto de la sanidad pública, frente al incremento de las inversiones y de los ingresos en la sanidad privada en estos años. Lo que los recortes han hecho que se desatienda desde lo público, ha encontrado respuesta en la parte privada. Cualquier empresario tiene derecho a invertir para ganar, pero lo grave es que ese beneficio procede de fondos públicos, que en lugar de invertirse en el sistema público, se han abonado por contratar prestaciones en lo privado. Se puede afirmar si temor a equivocarse, que la salud en España, es cada día más un “negocio”.
Salvo excepciones, que en todo existen, a lo que asistimos es a un  desmantelamiento progresivo y sin pausa, de todo lo público. Y lo más llamativo, sin oponer demasiada resistencia, como si no fuésemos conscientes de que se nos está  quitando algo que poseíamos. Visto así, mientras la sanidad pública sigue un progresivo deterioro, la sanidad privada crece, hoy transformada en un negocio que suma cada día nuevos clientes y nuevos ingresos. Y al hablar de sanidad privada, no es de un profesional que abre una consulta para complementar un salario público que ha perdido poder adquisitivo, sino a grandes empresas, multinacionales, aseguradoras y fondos de inversión que han visto en la salud un caladero en el que echar sus redes para aumentar sus beneficios.
El origen del deterioro de lo publico debe buscarse, en que desde 2011, y pese a reiterados mensajes de recuperación en los últimos dos años, se mantienen todas las medidas restrictivas en la sanidad pública, motivo de que presente deficiencias. Por ello podemos afirmar que la situación del sistema sanitario público es fruto de una política bien definida, que persigue su desmantelamiento. Todo forma parte de un modelo para privatizar lo público, que no ha tenido suficiente con afectar a los trabajadores sanitarios y a las dotaciones de medios del sistema, sino que ahora también lo vemos ya como avanza en el campo de la investigación, y a la docencia de las universidades y al conjunto del sistema educativo.
Para esta y otras maniobras, siempre hay una misma justificación: la crisis económica. Los recortes no son exclusivos de una Comunidad Autónoma, sino que estos se han realizado en todas las CCAA, percibidos como una necesidad imperiosa ante la crisis, y no como una brutal agresión al sistema público, que es su verdadero objetivo. En todas las CCAA, la repercusión no ha sido la misma, y en realidad lo que se ha producido es un agravamiento de la brecha ya existente entre CCAA pobres y las más ricas, que solo ha servido para acentuar una desigualdad entre territorios cada vez mayor, por una financiación autonómica injusta e insuficiente.
Ahora nos anuncian que la tendencia está cambiando y que ya existe un repunte de los presupuestos destinados a sanidad. Pocos señalan que ese repunte en financiación, también es diferente según la Comunidad, y que viene a contribuir aún más a la desigualdad antes citada, puesto que no se realiza el mismo esfuerzo en todas ellas. Y tampoco se dice que, pese a ese aumento, todas están muy lejos de sus  cifras de gasto en  2009. No es una u otra Comunidad las que presentan datos de deterioro, sino el conjunto del sistema, y de ello hay que dar las gracias tanto al gobierno central como a los autonómicos, porque ninguno puede negar que cada vez ha invertido menos. Un dato para argumentar esta afirmación: de 2011 a 2015, el gasto público en sanidad pasó de 75.000 a 71.000 millones de euros.
Sin duda la mayor repercusión la hemos sufrido los trabajadores sanitarios, que hoy somos menos en número, y trabajamos en peores condiciones laborales, y con peores salarios. Hemos visto deteriorarse los servicios porque no se han cubierto las bajas, las libranzas, las ausencias, etc., escuchando que para eso no existen recursos económicos, pero si para la contratación de servicios en la sanidad privada, que se han dejado de prestar en la sanidad pública. En los últimos años, la prioridad de las políticas sanitarias nunca ha sido mejorar el sistema público, sino deteriorarlo.
Desde 1983, de forma progresiva, todos los gobiernos han permitido el trasvase de recursos de la sanidad pública a la privada. Aunque esa situación se agravó por el PP con la publicación y aplicación del RDL 16/2012. A esto se añade el hecho de permitir a las compañías de asistencia sanitaria privada seleccionar a sus pacientes, interesadas en atender solo los problemas menores, y nunca los procesos más costosos, para lo que se aseguran antes de la firma de cualquier contrato exigiendo un buen estado de salud del contratante. Y es que cuando se gestionan los cuidados de la salud con criterios de beneficio y según las reglas del mercado, los cuidados se convierten en un negocio. Si la salud se rige por criterios empresariales, deja de ser un bien de utilidad pública, el paciente deja de ser usuario y pasa a ser un cliente, se transforma en un objeto de lucro porque entonces importa más la cuenta de resultados de la institución, que su salud.
Lo vivido en los últimos años demuestra que no ha existido inconveniente en perjudicar el sistema público de salud, si al hacerlo se benefician los sistemas privados, a sabiendas que pocos españoles podrían pagarse una sanidad exclusivamente privada. Si a eso sumamos que la gestión de los servicios públicos tampoco ha sido un dechado de virtudes, el resultado es que muchos ciudadanos piensan en que es mejor la privada. La saturación de los servicios de  las urgencias de los hospitales públicos, o el incremento de las listas de espera, han sido piezas clave en el reforzamiento de esa idea.
Es frecuente escuchar que el elemento fundamental para una buena  asistencia es el hospital. Craso error, porque la realidad es que la saturación hospitalaria es la  consecuencia de haber situado en el centro del modelo asistencial al hospital, el hospitalocentrismo, que ha sido el causante del desmantelamiento de las gerencias de atención primaria. Si en primaria no se cubren las libranzas, no se cubren las vacantes, y hay cupos de más de 2300 pacientes por facultativo, sin una redistribución de recursos en función de demanda, etc., el paciente siempre acude a donde primero se le atiende. Y si la demanda no se atiende en primaria, y eso ocurre cuando una cita para el medico de familia tiene una espera de tres días por ejemplo, lo normal es que ese paciente acuda a un punto de atención continuada o a un servicio de urgencias y los sature, siendo mucho más costosa la asistencia hospitalaria que la del consultorio de primaria.  En este escenario, no se puede decir que los ciudadanos son los culpables de llenar las urgencias, o del mal funcionamiento del sistema. Cualquier trabajador del sistema sanitario público, sabe de sobra que no funciona todo lo bien que debiese y fuese deseable, pero el problema surge en la infradotación en primaria y no en el hospital.
Todo se convierte en un eslabón de la misma cadena, y lo expuesto contribuye a deteriorar y a impulsar el desmantelamiento del sistema sanitario público.  Y aunque por algunos no se quiera admitir, ha sido el modelo neoliberal el que ha hecho suyo como objetivo, apropiarse de la atención a la salud y de todos aquellos sectores cuya utilización es inevitable para el ciudadano. Ahí está lo que cada día ocurre con servicios como la educación, la sanidad, la energía, las pensiones, etc. El neoliberalismo persigue tener a su disposición, todo aquel servicio con el que pueda tener al ciudadano agarrado durante la mayor parte de su vida. Algunos pensaran que afirmar esto es ver fantasmas, pero los datos y como se aplican las correspondientes políticas, sugieren que todo forma parte de un plan bien tejido y estructurado. Nada ocurre por casualidad, y menos cuando hay dinero de por medio.
El sistema sanitario publico está sufriendo un ataque frontal, parte de una estrategia de asalto al llamado Estado del bienestar. Todo parece conducirnos a un modelo que los norteamericanos conocen bien: quien no gane un salario alto (lo que en España es cada vez es más raro), no podrá acceder a estudios, a la atención a su salud, a que se le suministre energía, etc. Esto nos convertirá en un país con una sociedad formada por obreros de salarios baratos, obligados a no poder aspirar a estudios superiores (restringidos para quienes puedan pagárselos),  a no poder afrontar el coste de la asistencia sanitaria, a sufrir la pobreza energética en el hogar, etc. Todos estos son elementos con gran impacto sobre la salud, y sobre la esperanza de vida. Las pensiones en ese contexto dejan de ser un problema, y como dicen en mi tierra, el negocio les sale redondo. Al menos eso me sugiere, ver como se mueven muchas piezas, a la vez o de forma sucesiva: aumenta la edad de jubilación, se deteriora el  servicio sanitario universal,  las pensiones pierden poder adquisitivo, etc. Todo contribuye a un deterioro de la salud de las personas mayores ¿cómo influirá esta situación en el número de pensionistas de nuestro país?
Un país se supone que es de sus ciudadanos, pero en el nuestro, se nos está obligando a asumir situaciones en las que importan más las grandes empresas que sus ciudadanos. Ser una sociedad en la que todos tengamos los mismos derechos, nos obliga a tener que luchar por ellos, y respecto al modelo sanitario, hay que luchar por una Sanidad Pública mejor y de calidad, pero a la vez se debe limitar la sanidad privada como negocio con cargo a la sanidad pública. No digo que no exista la sanidad privada, sino que ella se genere su clientela y sus beneficios por una oferta de mayor calidad que la pública, y no por el deterioro de lo público por un trasvase de los recursos a la privada. La subcontratación de servicios por la pública a la privada, solo puede ser admisible en una situación límite, excepcional y por un tiempo limitado.
Necesitamos un modelo sanitario fruto del consenso y no que cada cuatro años quiera modificarse. Tienen que sentarse los partidos con los sindicatos, las asociaciones de pacientes, las plataformas sociales y sanitarias, los ayuntamientos y las asociaciones de vecinos y desarrollar una ley que garantice la equidad de trato a todos los ciudadanos con independencia a cuales sean sus recursos económicos. La salud no puede acabar siendo un bien solo para quien pueda pagársela, y eso solo se evita incrementando la financiación al sistema sanitario público.
Un servicio público siempre es, y debe ser mejorable. Cierto que hay motivos para la queja sobre un deficitario funcionamiento de lo público, pero hay muchos más para la reivindicación de su continuidad y su mejora. Y en eso debemos estar juntos tanto por los ciudadanos como por los profesionales sanitarios.

¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...