martes, 13 de marzo de 2018

NO ESTAMOS LOCOS, Y SABEMOS LO QUE QUEREMOS.



Estamos en vísperas de la comparecencia del presidente del gobierno en las cortes para hablar de pensiones. No lo haría si no fuese porque el sábado hay anunciada otra manifestación de jubilados. Las pensiones preocupan igual que hace tres décadas, pero a Rajoy solo le preocupa que la protesta aparezca en la calle, no que esté justificada esa protesta. Los jubilados están dispuestos a volver a darnos el sábado otra lección de lo que es pelear en la defensa de los derechos. Obligados a hacerlo, ante la tozudez gubernamental de no subirlas igual que el IPC, de un gobierno preocupado solo por los problemas de la banca y de las grandes empresas. Todo apunta a que no será la última protesta que veremos este año.
Ellos saben mas por sus años que por diabólicos, y son auténticos maestros en lo que es resistir ante las adversidades. Saben que los derechos se consiguen luchando, que nada es gratis para el pobre, que no vale callar, sino protestar ante lo injusto, y que en ocasiones, ni aún así. Ellos no tienen miedo al mañana sino a su presente. Su lucha no es por el presente, sino para conseguir que mañana sea como ellos quieren que sea, más justo y solidario. Saben que no es necesario faltar al  respeto, sino firmeza y el convencimiento de que si se quiere se puede. Sin arrugarse ante las presiones de los poderes político y económico, con la cara descubierta, volverán a llamar de nuevo a las puertas del congreso. 
Triste es que diriman esa batalla solos, sin nosotros entender, que esto es una lucha intergeneracional. Pero la hacen solos, porque mientras ellos se movilizan, muchas generaciones de españoles siguen sentados frente al televisor, como si la reivindicación de unas pensiones más acordes con el coste de la vida, fuese solo un problema de “los viejos”, y que a ellos no les afecta. Es de ilusos, de acongojados, pensar que su papel debe limitarse a verlos en las noticias, como si su lucha no nos afectase. Las generaciones de nuestra democracia, parecen navegar en la resignación, como si algo les impidiese entender que la calle es suya y que el gobierno de turno es solo un mero y transitorio administrador. Demasiado calladas, tragando todo lo que el poder echa cada día sobre sus hombros de obreros, tratados como idiotas.
Esos pensionistas de hoy, son los jóvenes de los años setenta, los que con menos eco internacional que el mayo francés, salieron a la calle para traer la democracia y enterrar el tiempo negro de la dictadura. Muchos de ellos sufrieron la represión franquista de entonces, pero no les importó sufrir sus últimos coletazos porque sabían que había que acabar con aquella situación. Hoy saben que no pueden permanecer impasibles ante un gobierno que antepone los poderes económicos sobre los ciudadanos.
Son los mismos que contra viento y marea, promocionaron la cultura de la libertad, los que lucharon por los derechos que hoy tenemos, los que no se movían al son que les tocaba el poder, sino después de la reflexión, del análisis y la crítica social. Muchos de ellos saben de luchas obreras muy duras, y recuerdan lo difícil que les resultaba a sus hijos llegar a tener estudios universitarios, solo por ser los hijos de los pobres, y si eran hijas aún lo tenían más difícil que sus hermanos. A muchos, su pasado anti franquista les ha cerrado puertas, pero levantan de nuevo orgullosos la voz contra los abusos de un poder cada día más alejado de la calle.
Por eso nadie se debe extrañar si son de nuevo ellos los que se sienten obligados a moverse para despertar a una sociedad que se ha vuelto conformista con todo lo que desde el poder se le impone. Ellos saben muy bien que quien no defiende sus derechos, está condenado a perderlos, mientras las nuevas generaciones no parecen ser conscientes de eso. Son ellos, esos a los que se les reprocha que posean una vivienda, la que consiguieron con grandes sacrificios, muchos teniendo que emigrar y ahorrar durante años. Esa que en estos años duros de crisis, ha servido de techo a unos hijos que con salarios de miseria no han podido emanciparse, donde les han cobijado mientras sufrían el paro de larga duración, donde les ha anclado el umbral de la pobreza en el que las políticas del gobierno les han colocado. 
Parece como si exigiendo un sistema de pensiones más justo en España, quisieran hundir el país, sin pensar en el futuro de sus hijos y de sus nietos. No ver justa su lucha, nos da una idea del aburguesamiento en el que ha caído una sociedad que aunque la apaleen y le recorten derechos adquiridos, parece acomodada y dormida. Para muchos de esos hijos, solo parece importante lucir la bandera patria en el balcón, ponerle letra al himno, o que su equipo de futbol gane la Champions. Pocos, o muy pocos parecen entender que por muy legales que sean las medidas económicas que suponen la destrucción del estado del bienestar, no por ello son justas y deben ser admitidas y asumidas como inevitables.
Pocos son conscientes, que los discursos de lucha contra la corrupción, son también una parte de la cortina de humo, que impide ver que con corrupción o sin ella, el sistema les seguirá robando. Incluso algunos empiezan a creer que los partidos ultra liberales acabaran con esta situación, que con ellos no serán cada día más pobres, cuando eso ya está ocurriendo, y que ya son ellos quienes gobiernan y los que están desmontando todas las leyes que protegen a los trabajadores. En su resignación está el origen de muchos de nuestros problemas como país, y la probable causa de porque sigue funcionando el quietismo de Rajoy.
Este gobierno ha apostado por un modelo económico que busca aumentar los beneficios empresariales, no con mejora de las inversiones, sino a base de reducir los salarios. Y para que eso se olvide, pretende un enfrentamiento intergeneracional, con mensajes como “los mayores son los que impiden que puedan tener trabajo los jóvenes” o “no protesten los mayores que tienen una casa”, “la que no tienen los jóvenes”, como si de repente le preocupase la situación de los jóvenes, a los que en realidad solo ven como mano de obra barata para el mañana de sus empresas.
No están locos, saben lo que quieren. Su protesta pone de manifiesto el fracaso del estado de bienestar. Su desmantelamiento es signo de que la tan cacareada recuperación, o no es real, o solo llega al bolsillo de unos pocos. Hace unos días fueron las mujeres, ahora los pensionistas, y colectivo tras colectivo, acabarán reivindicando la solución a sus problemas, pero en las calles,  hartos de que el gobierno los tenga olvidados en un cajón desde hace años, con promesas incumplidas. Una parte de la izquierda nutre sus urnas del descontento, y eso hace difícil de entender que la otra parte de la  izquierda no las nutra de poner sobre la mesa propuestas de soluciones.
El sábado es su momento, porque los pensionistas están hartos. Son la generación que no ha conocido el miedo, y si ahora deciden tomar las calles, nos llevan ventaja, porque disponen del tiempo necesario para hacerlo. Pero no pueden estar solos, no pelean por ellos, lo hacen por nosotros.

viernes, 9 de marzo de 2018

Comentarios de hoy tras las manifestaciones de ayer

Mientras muchos dependientes mueren sin haber recibido las ayudas, el gobierno deja sin ejecutar 44 millones del presupuesto para atenderles. Mariano eres un indecente.

AVISO A NAVEGANTES
¿No os sentís avergonzados porque tengan que ser los jubilados y las mujeres los que tengan que salir a defender los derechos de todos?


Me parece increible que a pesar de los avances cientificos y tecnologicos de los ultimos siglos, haya resultado tan difícil, avanzar en algo tan sencillo y evidente como la igualdad de género. Al ritmo que caminamos en políticas de igualdad entre hombres y mujeres, no la alcanzaremos hasta dentro de cien años.
Para que esta humanidad, que hasta ha pisado la luna, se lo haga mirar.



Me ha encantado este comentario
"Otros han pretendido descalificar esta huelga, que no va contra nadie en concreto y mucho menos contra los hombres, diciendo que es una movilización política. Naturalmente que es política. Política es que la rueda del mundo gire porque una parte muy importante del trabajo necesario para atender a mayores, niños y enfermos haya descansado y descanse sin remunerar sobre mujeres que acaban viendo truncadas o detenidas sus carreras y convertidas después en pensionistas más pobres. O en mujeres que lo hacen mal pagadas y sin asegurar su futuro. Política son las medidas necesarias para revertir esa situación. Política, las cuotas en los partidos y las empresas y las reglas para evitar la brecha salarial. Política, el Código Penal que castiga la violencia sexual y el acoso. Política, que en la escuela se eduque en igualdad."
PEPA BUENO


Paradojas de la vida.
No me direis que no os resulta paradojico, que las mujeres tengan que parar para que esta sociedad avance.
Como dice Asterix !Estos romanos están locos!


 Mariano, a ver si te enteras de lo que aconteció ayer y cambias o te vas: Menos gestos (que pareces un equilibrista) y más hechos.


"Aprendimos que “para cambiar la faz del mundo tenemos que estar sólidamente anclados en él”, como decía Simone de Beauvoir. Pero también hemos entendido que la mujer que se había lanzado a la conquista de su libertad sin más armas que la simple imitación del sexo contrario, caía –como no podía ser de otra forma- en los mismos errores que el hombre, sobre todo cuando no se elige bien el modelo a imitar."
Carmen Ciudad WILFP

jueves, 8 de marzo de 2018

DE HUELGA


Que no. 

Que no están más guapas calladas. 


Ni en casa limpiando.


Ni realizando ese trabajo en el que cobran menos que los hombres.


Que no son un objeto.


Que no pueden ser un capricho. 


Que no pueden ser el problema. 


Que no las quiero sumisas. 


Que no pueden seguir resignadas a un papel secundario.


Que no están en situación de igualdad. 


Que esta es una huelga útil, porque solo a base de huelgas, 

reaccionando contra las injustícias y alzando la voz, 

se ha conseguido avanzar a lo largo de la historia.

Y claro que esta huelga tiene que ver con la política y con la ideología, 

porque hay que hacer política para que el mundo camine hacia la igualdad, 

y es de eso de lo que va esta huelga. 

Que haya quien la cree injustificada, 

es precisamente lo que la hace más necesaria.

Media humanidad no puede continuar siendo invisible. 

Nos quiero iguales.

martes, 6 de marzo de 2018

UNA HUELGA FEMINISTA QUE LOS HOMBRES HEMOS HECHO NECESARIA




Contrariamente a lo que desde muchos medios se nos intenta convencer, la convocatoria de huelga feminista del próximo día 8 M, no es un capricho de las mujeres españolas de ideología de izquierda contra el gobierno. Además de coincidir con la fecha del Día Internacional de la Mujer (antes llamado Día de la Mujer Trabajadora) institucionalizado por la ONU para conmemorar la lucha de la mujer por su participación en la sociedad en pie de igualdad con el hombre, la convocatoria de esta huelga debe entenderse realizada dentro de un contexto internacional de eclosión feminista. Son muchas las ceremonias y eventos internacionales donde esa reivindicación se ha hecho patente. 



Por la derecha el movimiento feminista siempre fue percibido como una amenaza, mucho más en nuestro país, y más aún cuando al gobierno del PP las encuestas le sitúan en sus horas más bajas. Estratégicamente la derecha vincula al movimiento feminista con la extrema izquierda, en un intento por posicionarles políticamente junto a sus adversarios, al desorden, a la inestabilidad social, etc. Tratan de alejar esta convocatoria de lo que es en realidad, una reivindicación de igualdad real. La ministra de sanidad afirma que irá a trabajar "por la igualdad". La presidenta madrileña no la secunda porque no cree que tenga que hacerla, y “no ve razones fundadas para secundarla” y la califica como un intento de desgaste político a Rajoy.  El presidente gallego afirma que “apoya la igualdad con propuestas y no con protestas”. 



Otros insignes miembros del partido del gobierno se despachan a gusto: “es una huelga elitista, insolidaria e irresponsable”; “Las mujeres normales y reales no secundarán”; "La huelga la impulsa un grupo político con nexos con países donde se lleva burka". Un interminable listado de exabruptos, que buscan mostrarla como inconveniente. Pero no solo lo hace la derecha conservadora, también anda por ese camino el neoliberalismo, hoy  aquí llamada "derecha moderna". C´s, no se ha quedado corto en sus valoraciones. Afirma Rivera que Ciudadanos "No apoyamos la huelga feminista porque no somos anticapitalistas"; Arrimadas rechaza la huelga porque esconde "cuestiones ideológicas” y “porque prefiere centrarse en "lo que une" a las mujeres”. 



Y como no, la iglesia católica, donde existe división de opiniones. El más sonoro rechazo ha venido desde el obispo de San Sebastián: "El demonio se puede meter un gol desde las propias filas. El feminismo se ha hecho un harakiri". Dentro de la curia y a favor de la huelga se ha manifestado el cardenal Osoro que por hacerlo ha sufrido ataques por parte de los movimientos ultra católicos.



El antifeminismo en la derecha no debe sorprender a nadie, porque es parte de una cultura heredada del franquismo, donde cualquier atisbo de igualdad de género, independencia, libertad u obtención de derechos, no eran una opción de la mujer sino algo dependiente del hombre y de la autoridad competente. Para el franquismo (y ahí están los fascículos de la Sección Femenina que así lo muestran) el papel de la mujer se reducía a parir, criar, guisar, limpiar, fregar, y convertirse en el descanso del guerrero para satisfacer al hombre en sus apetitos sexuales. Desde ese planteamiento de franquismo trasnochado, si se entiende la afirmación de la derecha “esta huelga promueve el odio entre mujeres y hombres” o que “está promovida por extremistas”. Su mensaje no es otro que reafirmar ante su electorado que sus adversarios políticos son “los enemigos del orden establecido”, del reiterado por Rajoy “lo que Dios manda”.



Entre la izquierda, como en casi todo, también hay división. Unos apoyan plenamente la huelga y otros hacen un planteamiento de apoyo por horas. Igual ocurre entre los sindicatos, donde encontramos esa división de posicionamientos. Se han manifestado a favor de su realización CCOO y UGT, mientras que en contra se ha posicionado el CSIF. Los primeros incluso se han implicado y han recurrido en muchos casos los servicios mínimos  fijados en algunas administraciones. Entre las administraciones, unas la apoyan y otras no reconocen el derecho a la huelga, como ocurre con mujeres militares, policías, juezas, y becarias. Incluso hay división entre las mujeres, porque se ha publicado un manifiesto de mujeres contra el feminismo, en respuesta a la publicación de otro manifiesto firmado por casi seis mil mujeres periodistas en el que denuncian el machismo existente en su sector.



En está España, de su Marca, también son parte importante un modelo de sociedad patriarcal, liderazgos predominantemente masculinos, la violencia de genero, la brecha salarial, las gracias machistas, dependientes cuidados mayoritariamente por mujeres, etc.. Desde mucho antes de nuestras abuelas, las mujeres siempre han vivido en una situación de injusticia como colectivo, sin que eso nos haya avergonzado a los hombres a lo largo de los años. Estamos lejos de la igualdad real, y les debemos años de discriminación positiva para compensar tantísimos siglos de abuso. Por todo eso, entiendo más que justificada la iniciativa de una huelga feminista. 



Habrá mujeres que con independencia de su ideología, no apoyarán esta huelga. Algunas pueden ver en riesgo las prerrogativas de las que hoy disfrutan, y preferirán mostrarse obedientes si ello supone continuar con un buen salario, aunque sean conscientes de que esa no es la situación de la inmensa mayoría de mujeres. Para ellas prima el ande yo caliente… Tampoco otras la harán por cuestión de creencias, pero se olvidan que es el movimiento del feminismo lo que hoy cuestiona los patrones de comportamiento que les imponen esas creencias religiosas, y lo que les hará tomar conciencia para un día modificarlos o desear salir de ellos.



Y luego estamos los hombres, entre los que también encontramos esa divergencia de posiciones. Estamos desde a quienes les parece un derecho (e incluso poco ejercido) el estado de superioridad actual, hasta quienes se sienten en situación de inferioridad respecto a la mujer, y entre esos dos extremos, una inmensa gama de tonos y colores intermedios. Pero si se analizan nuestros papeles a lo largo de la historia reciente desde una visión de neutralidad, nosotros hemos de reconocer, que este modelo de sociedad ha otorgado y nos otorga privilegios a los hombres respecto a las mujeres, y que deberíamos ser nosotros los que rechazamos esa situación en pleno siglo XXI, en lugar de ser ellas las obligadas a reivindicar continuamente una igualdad real. 



Los hombres debemos ejercer todos nuestros derechos, pero nunca hacerlo a costa de los de las mujeres. Lo afirmaron Marx y Engels, la situación de las mujeres es el mejor termómetro de la realidad social “El grado de emancipación de la mujer, es el exponente natural de la emancipación de la sociedad”. Somos los varones con nuestros comportamientos, los que hacemos necesaria esta huelga, y no ellas.

jueves, 22 de febrero de 2018

ADIÓS FORGES


Hoy he ido al médico.
¿y qué te ha dicho?
¡Que huya!

Pocas mañanas al levantarse uno, siente la rabia que hoy sentí cuando mi hijo me dio la noticia de la muerte de Forges.

Con el se nos van cincuenta años de nuestra historia reciente, concentrados en un lápiz. Ha sido el humorista de la vida de muchos de nosotros, alguien que se convirtió en un compañero cada mañana desde allá por los años setenta, cuando con dos trazos de su lápiz, ponía voz a lo que sentíamos. Se va un maestro del humor, sí un maestro, porque con él todos hemos aprendido a ser críticos, y a reírnos de nosotros mismos. Un analista de su tiempo y un hombre comprometido con su tiempo, que nos ha enseñado con su humor de persona inteligente, como ponerle inteligencia al humor. Un libre pensador, un humanista, un defensor de la libertad, un historiador de este país, posiblemente el historiador más leído, lo que le convierte en genio. Recuerdo su "Historia de aquí" que además de hacerme sonreír, me hizo pensar y me enseño a desear un mundo más justo.

Pocos motivos me quedaban para hacerlo, pero con el se va el único que aún tenía para asomarme a El País.

Gracias por lo que nos dejas y por todos los buenos ratos que nos has hecho pasar. Adiós a alguien que en su lápiz llevaba el corazón, porque era su corazón el que dibujaba. Su muerte ha conseguido lo que pocos hechos en estos tiempos: ponernos a todos de acuerdo en que hoy se nos ha ido un grande.

Que la tierra le sea leve.

miércoles, 21 de febrero de 2018

CINCO COMENTARIOS

Artículo de Rodríguez Ibarra en El País. Con todo el respeto a su pasado: lo que dice para mí es infumable. Claro que para Cebrián será un Cohiba robusto.
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 Acaban de decirme que siempre critíco, pero que nunca propongo nada.

Venga que voy a proponer algunas medidas, a ver que os parecen: Aumentar la fiscalidad a las empresas dedicadas al alquiler de viviendas; Una nueva Ley de arrendamientos que proteja tanto los derechos del propietario como los del inquilino; una regulación oficial de los alquileres de vivienda; un aumento del IBI a las viviendas que se encuentren vacías y adquiridas solo como inversión
Ya se que no me harán caso, puesto que si lo hacen ¿cuándo iban a vender todo el stock de viviendas que poseen los bancos, y los fondos buitre? Nunca. Ya se sabe que a los amigos no se les deben hacer esas putadas.
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Sentencia del TC.

Tanto el catalán, como el galego, el euskera, como cualquier otro idioma del mundo mundial, son ante todo, cultura y conocimiento. Lo que debería hacer un buen gobernante es facilitar que todos los ciudadanos puedan acceder al aprendizaje de cuantos más idiomas mejor.
Claro que si eso ocurre, igual a la gente le importaría más la cultura y como se pisotean nuestros derechos, que la letra sin chicha de un himno, o si debe cantarse en la final de la copa de un rey.
Mu fuerte Mariano, mu fuerte.

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Por fin. De Guindos ya ha conseguido su retiro dorado. La parte buena es que hay uno menos aquí. La mala es ¿cuánto ha costado (o nos costará) ponerle allí?

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Últimamente no suelo ver ese programa, pero anoche vi unos minutos de la entrevista a Cifuentes en la Sexta. Si poco lo veo, el oír a esta señora decir que vive de alquiler y que le quedan 3000 euros en la cuenta corriente, me hizo cambiar de canal.
Lo que vi era falsa modestia, victimismo propio de delincuentes y corruptos, y a alguien alejado de la realidad. La sensación es que le faltó pedir limosna.
¿De verdad piensa que los españoles la podemos creer? Es vergonzoso. O mintió o es una despilfarradora, y ambas cosas la inhabilitan para ejercer un gobierno.
Y lo que más la incapacita: estar convencida de que la "la gente es tonta".

ESTADO DE DESECHO


Repasar hoy los medios de comunicación, obliga a preguntarse, sobre hacia donde camina este país nuestro, tantas veces calificado de Estado de Derecho. Vamos para atrás como los cangrejos. Lo de tener derecho a la libertad de expresión, parece algo que aún no está adaptado a la legislación europea, y se siguen emitiendo sentencias a sabiendas que luego Estrasburgo las tirará para atrás, e incluso en algún caso, obligará a indemnizar al Estado español, (o sea , nos obligará a los españolitos a rascarnos el bolsillo).


Ayer un rapero era sentenciado a tres años y medio de cárcel. Hoy una jueza secuestra el libro "Fariña". Solo el hecho de en lugar de gobierno tener desgobierno, o que vivamos en un nuevo franquismo disfrazado, puede hacer explicable lo que ocurre. Porque junto a este resurgir de la inquisición, vemos como paralelamente, se califica de "algo normal" que un locutor de radio y TV, demuestre con sus comentarios, hasta donde puede estar arraigado el machismo en nuestro país, y leer a gente justificándolo porque está en el uso de su libertad de expresión.


Veamos lo del libro. Su autor se pondrá las botas de vender ejemplares mientras lo retiran o no de librerías e internet, gracias a la publicidad gratuita que esta censura le hace. Tal y como funciona la justicia, hasta dentro de muchos años, no sabremos si existe base jurídica para el secuestro del libro, porque lo lógico hubiese sido denunciar por calumnias a su autor y no retirar la obra. Y muy curioso también, que la denuncia se haga ante una jueza en Madrid, y no en Galicia de donde son el autor y el ex alcalde denunciante. Se quiera o no, esto es un insulto a la inteligencia del respetable, un nuevo intento de poner puertas al campo.


Lo hicieron con los titiriteros, con el Jueves, con Mongolia, siempre intentando amordazar a dibujantes, humoristas o escritores . Parece como si viviesen en un permanente campeonato interno entre los administradores de justicia, a ver quien hace la tontería mas gorda. Ahora dan la imagen de que lo más importante es la defensa del honor de gente de moral dudosa, no vaya a ser que se enfaden, y la caguemos o nos caguemos. Mientras, nadie se explica que partidos con cuentas opacas, faltos de escrúpulos hasta con su electorado, y cómplices de corruptelas y corrupciones, continúen sin ser puestos en su sitio, lo que nos convierte a la sociedad en su cómplice necesario.


Pero aquí no pasa nada. Nuestro sistema judicial, cada vez tiene más lejana la posibilidad de demostrar que es independiente. Lo vemos callar, cuando la ultraderecha ataca en publico a la democracia, a sus instituciones y a las organizaciones que la defienden. Lo vemos enfurecerse, y volverse ágil, cuando se dice algo en contra del poder o de quienes viven en sus alrededores, tanto que por nimio que sea lo dicho, puede ser considerado delito, incluso por solo narrar unos hechos opinables. Y que decir ya, si el comentario es alusivo a la iglesia o la Jefatura del Estado, entonces da igual la forma en que te expreses, te cae la del pulpo.


La Justicia parece que cada vez es menos de todos, y cada vez más una justicia de parte. Por eso Trump nos envidia. Aquí el libro sobre sus tejemanejes, nunca habría visto la luz. No sé como no ha decidido hacerse español por decreto. Mariano y los suyos estarían encantados, y hasta le pedirían una letra para el himno.

¿Huelga general? ¿y si el maximalismo reactiva a la derecha?

La política de izquierdas vive atrapada en una paradoja recurrente: confundir la pureza del instrumento con la eficacia del resultado. Ante ...