domingo, 10 de mayo de 2020

Diario del coronavirus 111

Domingo previo al paso de fase. Llueve en San Pedro, y ha bajado la temperatura.
Donde no ha bajado es en el ambiente político. Ya se sabía, que fuese cual fuese la decisión de qué zonas pasarían y cuáles no, a la siguiente fase de desescalada, a nadie le parecería una decisión acertada. O al menos a los que nunca les parecen acertadas las decisiones que no toman ellos. Esto parece que algunos se lo han tomado como una competición, olvidándose que no hay que llegar primero, pero hay que saber llegar.
Si has estado enfermo, te ponen un tratamiento y has mejorado, pero cuando esperas el alta, el médico te dice, que por seguridad , debes seguir en tratamiento una semana más, cualquiera pensaríamos que será lo mejor para nosotros, y lo aceptaríamos, aunque nos hubiese gustado más que nos dijese "estas curado". Tampoco te molestaría que le dieran el alta al paciente de la cama de al lado. En esto de la pandemia no sucede así. Para algunos, no importa si lo hacen por asegurar nuestra salud, están ya, antes de que el medico tome su decisión, convencidos de que ellos merecen el alta, más que el de la cama contigua, y que les da igual lo que piense el médico, porque el médico no tiene ni idea. En esas estamos.
Pero por mucho que algunos se sientan ofendidos por no pasar de fase, el virus sigue estando ahí, y nos obliga a mantener las distancias, usar mascarillas y extremar la higiene. A pesar de esa cruda realidad, hay quien piensa, que la decisión es una confabulación judeomasónica contra sus creencias ideológicas.
Andalucía, dice que no la han tratado como a la Generalitat Valenciana o a Castilla León, o que tiene tanto mérito como Navarra, o que no se les ha tratado como a los demás. Vamos, que al de la cama de al lado lo tratan mejor. Sus dirigentes se sienten muy agraviados, y afirman que han sufrido un ataque frontal del gobierno. En ningún momento hablan de cómo está su sistema sanitario en atención primaria, ni de si el cumplimiento de las normas esta garantizado. Los comentarios de profesionales, y la evidencia de incumplimientos en algunas imágenes, hacen dudar que todo esté tan fuera de riesgo como dicen, y que el sistema andaluz de salud es una máquina perfecta.
Todos somos libres de opinar como queramos, pero puede que además de todo lo que afirma el gobierno regional, el grupo de expertos encargado de adoptar las decisiones, haya ante-puesto el preservar la salud de los ciudadanos sobre todo lo demás. Puede que de la decisión de no otorgar el pase a la siguiente fase, se intente ahora sacar un rédito político con un victimismo impropio del momento, como parece. Pero se olvida lo que el partido gobernante en esa Comunidad, siempre le recuerda al gobierno, el número de muertos. Y puestos a cuestionar la credibilidad de los expertos del Ministerio, podemos cuestionar la de los expertos del andaluz. No parece que sea infalible la del Gobierno de Andalucía, que no salió muy bien parado de la gestión sanitaria que hizo en el brote de la intoxicación por carne mechada, donde se preocupó más en defender a los empresarios que habían vendido la carne contaminada, que de sus víctimas. Andalucía no ha sido la región más castigada, pero si parece que existe un exceso de confianza en su gobierno, de que allí con gobernar ellos, ya no va a suceder nada. Pero el bicho no tiene carnet de partido.
Madrid es otra de las comunidades que también se siente atacada, y eso que su presidenta, el pasado jueves fue cuando cambió de criterio, porque antes no veía la fase 1 ni en pintura, y de la noche a la mañana creyó en se había producido el milagro. El gobierno madrileño afirma, que se les ha tratado como a unos recién llegados, que ha sido una comunidad abandonada en esta pandemia y que no se la ha ayudado y se la ha dejado sola. Pero viendo el comentario de su vicepresidente Aguado, de que la decisión de no pasar fase, supone que miles de autónomos, bares y pequeños comercios no podrán abrir este lunes, ni trabajar las empresas. Aparte de ser excusas de mal pagador, lo que deja, (más que claro), transparente, es que lo que allí importan primero son las cuestiones económicas, y que la salud se queda en un segundo plano. La decisión del Ministerio, es tan simple, como que no pasa porque no cumple los criterios fijados. Y eso es lo mismo que pensaba la Directora General de salud Pública dimitida hace dos días, y la presidenta hasta el jueves.
Tampoco la Comunidad Valenciana está satisfecha con la decisión del Ministerio, que ha dejado a las ciudades de Valencia, Alicante, Castellón y sus áreas metropolitanas en la fase 0. La Generalitat asegura estar en mejores condiciones que otras comunidades autónomas. Pero también sabe que la densidad de población y la elevada movilidad de las tres capitales de provincia y sus áreas metropolitanas son los factores que han pesado en la decisión del Gobierno. No ha sido por capricho, pese a que el gobierno regional sea del mismo signo político que el central.
Otras opiniones sobre la decisión son diferentes. Nos encontramos que la Generalitat catalana se ha mostrado satisfecha, algo hasta ahora insólito con una decisión del gobierno. Afirman que es una decisión acertada y que el Gobierno de España ha escuchado sus peticiones. Casi nada.
También la Junta de Castilla y León valora positivamente la decisión, porque considera que es como mejor se puede controlar el número de casos, garantizar la trazabilidad, aislarlos desde el punto de vista sanitario, y ese retraso en pasar a la siguiente fase, puede permitir una mayor implicación de los ayuntamientos.
Las demás comunidades han aceptado la decisión del Ministerio, o al menos no se han escuchado estridencias. Aunque en Castilla La Mancha tres provincias no han pasado, su gobierno se ha comprometido a revisar los criterios que no han avalado el pase. En Atención Primaria y algún otro aspecto, toca mejorar para pasar el siguiente lunes.
Pero donde siguen con demasiado ruido es en la calle Génova. Hace unos días comenté, que el PP tiene en la Comunidad de Madrid su talón de Aquiles, porque la usa como su ariete contra el gobierno. La decisión de dimitir de la Directora general de Salud pública les huele a cuerno quemado porque se les ha visto el plumero. Era de esperar por tanto, que la decisión de que Madrid no pasase a fase 1, no la iba a contestar solo la presidenta, sino que desde Génova debían poner toda la artillería para jugarse el resto en la partida. Y como no podía ser de otra manera, la estrategia es la huida hacia adelante, y no corregir la ni enmendarla. Poco han tardado en salir en defensa de Madrid, para confirmar esa apreciación. Además sería lo lógico, si consideran errónea la decisión. Pero lo que en este asunto les ha perdido, son los argumentos utilizados para construir la defensa.
Casado ha dicho que, en 10 años, Madrid ha subido su gasto en sanidad un 14%, que han aumentado la plantilla de sanidad con 11.000 profesionales,que cuentan con 12 hospitales y 100 centros de salud públicos más. No es precisamente una fotografía de la realidad sanitaria madrileña, sino la repetición del viejo discurso de la señora Aguirre, negando lo evidente. Aunque Casado lo niegue, Madrid es la comunidad con mayores recortes en sanidad de todo el país en los últimos años, y donde la gestión favorecedora de lo público–privado, en detrimento de lo público, ha supuesto una marcha atrás que es parecida y conocida por los profesionales y por los pacientes. Amén de que posiblemente es donde la pandemia ha tenido una peor gestión, pese a que se trate ahora de disimular con declaraciones grandilocuentes. Mejor pregunten a los madrileños/as que de listas de espera, y otras hierbas saben bastante. No ha sido la semana más brillante de Casado.
Pero era necesaria más tropa en esta guerra, y de pronto ha reaparecido la portavoz estrella del PP en el Congreso, doña Cayetana Álvarez de Toledo. Parece, por sus argumentos, que estamos en el inicio de la pandemia. Solo así se puede entender, que aún siga con sus críticas por la manifestación del 8M (Al parecer la única concentración celebrada ese día Hasta con asistencia de compañeras suyas de bancada), de los tests chinos (no debe saber nada del resultado obtenido con los test holandeses adquiridos por Ayuso), de las mascarillas inútiles (también debe ignorar las tres partidas adquiridas por Andalucía, o la de Madrid para el H. Puerta de Hierro), de las mentiras a la OCDE (debe desconocer que muchos países declaran los test serológicos como pruebas de PCR, y esos no le producen dudas), de los comités opacos de pseudo-expertos ( los verdaderos expertos son: el doctor Egea, campeón de lanzamiento de huesos de aceitunas; el doctor Maroto, experto en tres masivos; el doctor Montesinos, autor del plan B contra el coronavirus basado en banderas a media asta; o ella misma, Master en arrojar solución hidroalcoholica cada vez que abre la boca). Y no podía faltar, lo de que tenemos los muertos sin contar ( ignorando que los muertos que se comunican son la suma de los que comunican todas las CCAA, o que la Fiscalía investiga a la inmensa mayoría de residencias de Madrid).
No es para continuar en un “y tú más” que no nos conduce a nada, pero si para que quien tiene algo por lo que callar, lo piense antes y se calle. Y eso es aplicable a todos los partidos. Pero parece que a doña Cayetana la han tenido aparcada tanto tiempo,que necesitaba resetearse para actualizar su discurso.
Insultar, chillar, agraviar, discutir, o no razonar, es mucho más sencillo, que ponerse a pensar que quienes toman estas decisiones no miran el color del gobierno de la Comunidad Autónoma, sino que intentan preservar la salud de los ciudadanos que en ella viven, aunque se equivoquen al hacerlo. Nadie está en posesión de la verdad absoluta. En ningún partido, pero en el PP tampoco.
Lo he dicho antes, hace fresco, pero no baja el fervor patriótico de algunos. Aunque sólo sea por una vez, podrían pensar en remar todos en la misma dirección, que la barca no para de dar vueltas en el estanque, y no alcanzamos la orilla.
Buen día de domingo.

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