jueves, 28 de febrero de 2013

Marianico corre el riesgo de que le de un apechusque


Cuando esta mañana me disponía a empezar a redactar mi artículo del día, he recibido un correo de una amiga en el que hablando de las  y comportamientos de las personas, afirmaba que existen tres cosas que caracterizan a los hipócritas: cuando hablan mienten; cuando prometen no cumplen; y cuando confías en ellos te traicionan. Debe ser por el cariño que le profeso, que enseguida me dije que España está gobernada por un hipócrita. Y nadie debe extrañarse de esta conclusión, porque no se puede negar que a Marianico se le fotografía con esas las tres características, aunque la última de ellas haya que aplicarla a sus votantes, porque personalmente nunca confié en él.

Pero como para muchos españoles no hay Marianico sin Mari Loli, enseguida pensé que ese calificativo también sería aplicable nuestra presidenta regional, puesto que también miente cuando habla, no cumple lo que promete, y muchos de sus votantes castellano manchegos, sienten hoy traicionada la confianza que le depositaron hace más de un año en las urnas. Sin embargo, después de escuchar el trabalenguas con el que Mari Loli trataba de explicar el despido con “indemnización diferida” y en modo de “simulación” del ex tesorero del PP, la mejor definición que he encontrado para ella es la de “leguleya”, que según la RAE es la persona que trata de leyes, sin conocerlas más que vulgar y escasamente. Lo grave es que es abogada del Estado y uno piensa que asi esta el Estado.

A nuestra presidenta deberían haberle dado un cursillo de derecho laboral acelerado para evitar el uso de términos para describir el despido, que los letrados califican de merecedores de un premio a la innovación. Si se oye su intervención, comprobaremos que habla de indemnización, es decir, de la compensación por un daño recibido, o sea que el dañado es Bárcenas y no el PP. Además lo califica de diferido, que significa posterior en el tiempo en que ocurrió, o sea que quiere decirnos que la cosa viene de antes, pero que se la pagan ahora.

Pero de todo, lo más llamativo de su intervención es cuando habla de simulación. En la wikipedia nos dicen que la simulación “es el proceso de diseñar un modelo de un sistema real y llevar a término experiencias con él, con la finalidad de comprender el comportamiento del sistema o evaluar nuevas estrategias -dentro de los límites impuestos por un cierto criterio o un conjunto de ellos - para el funcionamiento del sistema". Si el sistema es el PP, querrá decir que en el partido están experimentando para ver qué ocurre si se realiza un despido poco a poco, porque lo de Bárcenas y después lo de  Sepúlveda, son experimentos de despedido poquito a poco.

Marianico, el solito, llegó a la conclusión que verbalizo con su “es que no sabemos transmitir lo que hacemos”. Y parece que llevaba razón, porque para el papelón que ha representado Mari Loli, no le ha hecho falta ponerse ni mantilla ni peineta, le basta con poner la cara dura, y ya esta explicado.

Pero el problema del PP no se queda aquí en nuestra Mari Loli. Si unimos a la peineta dicharachera, con el esperpento valleinclaniano que está montando el ex tesorero, con la sana ministra que insiste en su actitud insana para la higiene de la política, con el chico educado y culto que se empeña en españolizar a los catalanes, con el contable que acusa a los diputados de no declarar a hacienda correctamente pero que no se dio cuenta de que su secretaria general tenía que rectificar la declaración de la renta, con el economista pijo rebuscador de palabras para explicar el déficit como si se tratase de que alguien resbaló sin querer, con un abogado que reduce la lista de espera de los juzgado poniendo un precio para que solo los ricos puedan pleitear, con un defensor que defiende a las empresas de defensa de las que fue defensor, con una trabajadora que dice pretender crear empleo pero que nunca ha trabajado, y con alguno más que en este momento se me escapa, llegaremos a la conclusión, al menos en eso el hipócrita Marianico lleva razón.

Mariano, fúmate uno de tus puros que se te aplaque la ansiedad, porque con el equipo que tienes a tu alrededor, cualquier día te va a dar un apechusque que van a tener que darte los “soleos” como dicen en Honrubia, y no va a ser una simulación ni en diferido, sino en vivo y en directo.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Privatizan el medio rural vendiendo montes públicos


Solo si los ciudadanos pensamos sobre cualquier asunto que nos afecte, seremos capaces de cambiar lo aparentemente inevitable. Los recortes están afectando a todas las políticas, pero de una forma muy importante a las partes de esas políticas que están destinadas a los ciudadanos y a los territorios rurales. Si la sanidad, la educación o los servicios sociales sufren la tijera del gobierno, en el medio rural el recorte es sinónimo de desaparición de los servicios y con ellos de más despoblamiento rural. A los ciudadanos rurales nos toca ponernos a pensar.
Desde la Conferencia de Cork existía un acuerdo unánime de que el modelo de desarrollo rural a implantar debería estar inspirado en los principios de cohesión, equidad, subsidiariedad, solidaridad, sostenibilidad, y en el resto de premisas recogidas en el decálogo de Cork. En cualquier caso, aplicar la  metodología de proyecta, realiza, evalúa y modifica parece lo más acertado en la implementación de este modelo, y ni en España, y mucho menos en Castilla La Mancha, esto se está teniendo en cuenta.
El medio urbano y el medio rural, no pueden concebirse como mundos enfrentados, sino como necesariamente complementarios, porque cada uno de ellos posee los elementos para lo que llamamos “calidad de vida” de los que carece el otro. Pero se parte de dos realidad es completamente diferentes, porque a la discriminación que ya suponen la propia ruralidad se añade el poco peso político contabilizado en número de votos que representa electoralmente el medio rural, y que si el despoblamiento continúa avanzando cada vez será menor.
 
Si la UE desea que sus políticas de desarrollo rural resulten eficaces, debería animar al trabajo en red y apoyar la aparición y posterior viabilidad de una multitud de redes de solidaridad, intercambio cultural, y con capacidad para compartir conocimientos y experiencias. Paralelamente, otras capacidades deberían ser confiadas a las sociedades locales y regionales (publico-privadas) para que fuesen ellas quienes aportasen las soluciones a los problemas dentro de y entre los territorios. Debería propiciarse el trabajo en red, porque sería la única manera de poder dar a estas sociedades los recursos para participar activamente en iniciativas regionales, nacionales y transnacionales que puedan servir de acicate para que el medio rural continúe vivo.
Y desde luego las Organizaciones Profesionales Agrarias y algunas ONG¨s deben tener un papel fundamental en esas redes. Pero la cuestión a plantear no es el papel de estas organizaciones sino si las Administraciones están dispuestas a asumir, que ese otorgamiento de capacidad de decisión a las sociedades rurales, no es una pérdida de poder político, sino parte de un proceso de profundización de la democracia.
Al menos en Castilla La Mancha, no parece que el gobierno regional piense en dar ninguna capacidad de decisión a quienes viven en el medio rural. Hemos visto cerrar escuelas rurales y puntos de urgencia sin tan siquiera preguntar a los vecinos afectados, ni alguna legislación, y siempre lo hacen escudándose en criterios “técnicos”. Ahora nos sorprenden con la venta de los Montes Públicos del patrimonio regional a propietarios privados pese a que la LEY 3/2008, de 12 de junio, de Montes y Gestión Forestal Sostenible de Castilla-La Mancha, dice que los montes del dominio público forestal son inalienables, imprescriptibles e inembargables
El gobierno regional debería saber, que para la puesta en práctica de cualquier proyecto de futuro en el medio rural, se ha demostrado imprescindible que la población afectada comparta su contenido. Ni fue compartido el cierre de las escuelas, ni el de puntos de urgencia, ni lo es ahora la venta de este patrimonio público. Para todo esto vale la justificación de siempre, la herencia recibida, y la búsqueda de un ahorro importante. Pero realmente lo único que hacen es no gastar energías en la defensa de los derechos colectivos, que es la primera obligación de cualquier gobernante.

Si entendemos que la innovación es básica en cualquier planteamiento de desarrollo rural, este innova más bien poco, y por lo tanto no puede calificarse de proyecto de desarrollo, sino contra el desarrollo colectivo, porque al privatizar lo público solo desarrolla el patrimonio del adquirente y no el colectivo.
Aunque hoy día no hay tanto que innovar y cada vez resulta más importante “saber copiar bien”, desde luego en países de gobiernos neoliberales, no se practican este tipo de actuaciones de desprenderse del patrimonio natural público. Más bien al contrario se adquiere cada vez más, y por tanto tampoco copiamos bien.

Pero no puede extrañarnos esta venta, puesto que nuestra presidenta está innovando en derecho laboral, y por lo tanto seguro que será capaz de innovar en derecho ambiental. Lo cierto es que si continuamos con un gobierno como el actual, habrá que empezar a hablar de la privatización de la ruralidad, y tendremos cada día más cerca un modelo de medio rural donde para pasear por el campo sea necesario abonar una entrada, naturalmente a propietarios privados. Y si son amigos, pues mejor. 

martes, 26 de febrero de 2013

La vivienda es un derecho de la persona, no un objeto de especulación


El problema de los desahucios ha irrumpido con fuerza en nuestra vida cotidiana. Rara es quien no conoce el caso de un amigo, familiar o conocido, afectado por una situación que puede llevarle a perder su hogar, los ahorros del pasado y las esperanzas de tener un futuro.
La causa de esta situación no solo es la falta de pago de la hipoteca leonina suscrita en tiempos de bonanza y de burbuja inmobiliaria, ni solo la falta de cálculo para comprar en proporción al salario que se percibía. El mal de fondo está, está en que en nuestro país la vivienda no está concebida como lo que constitucionalmente es, un derecho de las personas, sino como un objeto de especulación para que unos pocos se hayan enriquecido.

Cambiar esa concepción pasa necesariamente por la eliminación de una serie de legislaciones y normativas que permiten esa especulación. Desde acabar con la especulación existente con  la recalificación del suelo que ha sido la fuente de grandes beneficios para propietarios y especuladores, a modificar e incluso anular unas hipotecas con condiciones abusivas para los ciudadanos, e incluso obligar a los bancos a hacer frente ellos y no los ciudadanos, al riesgo de sus operaciones de préstamo. Si esto no se hace, toda la carga tendrán que soportarla los ciudadanos que un día creyeron lo que el director de su banco o caja les contaba, o dicho de otra manera, unos ciudadanos engañados.
Pero no parece que hayamos aprendido nada de lo acontecido. Hace solo una semana se ha aprobado por el Consejo de Ministros la Reforma de la Administración Local, y ni una línea aborda esta cuestión, pese a que el legislador debe ser consciente de que si se quiere evitar la corrupción inmobiliaria, no basta con ordenar que el déficit de la Corporación municipal sea cero, sino que ha de dotarse a los Ayuntamientos de recursos suficientes para evitar esa tentación con el suelo.

Tampoco se ha plasmado ni una sola línea sobre el uso del agua, de la energía, de materiales de construcción apropiados, en definitiva de lo que conocemos como urbanismo y arquitectura sostenibles en esa reforma, con lo que seguimos quedándonos en manos del promotor de turno. Si alguien conoce un caso de corrupción en el que no aparezca la figura de un promotor, que se lo haga mirar.
Por mucho que para todo lo que quiera hacer España, le pidamos opinión a la señora Merkel, para convertir la vivienda en un derecho de los ciudadanos, la solución no nos vendrá de ella y su política de austeridad para con los demás. Después de ver como con el rescate de Portugal y sobre todo de Grecia, lo que se ha hecho es conceder privilegios a la banca alemana, y en menor medida a la francesa, para que puedan recuperarse de sus inversiones fallidas en lugar de hacerles que asuman sus errores. Los únicos que estamos obligados a asumirlos somos los ciudadanos, que para eso ya nos han repetido hasta la saciedad don Mariano y sus ministros económicos, que la culpa es nuestra porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Al parecer para el PP, tener derecho a una vivienda esta solo entre las posibilidades no de quien puede ser despedido de la noche a la mañana, sino  de quienes si en un momento tuvieron dificultades económicas, aparecía un sobre y automáticamente nivelaban su situación.

 Los más beneficiados por la crisis son los que la provocaron, y este gobierno está empeñado en mantenerles sus privilegios. Hacerle frente a esta situación donde la banca tiene la sartén por el mango, solo es posible desde un movimiento colectivo, desde una gran movilización ciudadana, que debería empezar por superar la división existente entre las fuerzas progresistas.  Nadie tiene la patente de no errar nunca, y errores se habrán cometido, por unos o por otros. Pero si no es unidos, esta será una batalla perdida.
 

El Manifiesto, un instrumento para creer en la participación de la militancia

Desde que el pasado lunes un grupo de socialistas de Albacete presentamos un Manifiesto por el cambio en el procedimiento establecido para la toma de decisiones en la Conferencia Política del PSOE de octubre, y tras su presentación en una web para recabar apoyos a su contenido, han sido casi mil las personas que lo han refrendado en esta primera semana.
Al día siguiente de presentarlo, desde la Secretaria de Organización Provincial se afirmaba en los medios de comunicación, que se compartía su contenido, pero no se entendía porque estando abierto el proceso de la Conferencia se recurría a un manifiesto en lugar de realizar las aportaciones que se consideren adecuadas, por los medios establecidos a través de una dirección de la red abierta a este fin.
Resulta imposible compartir el contenido, y a la vez no entender porque no se usa el conducto establecido.  Si se lee el Manifiesto, queda claro que el contenido del manifiesto es en principio precisamente contra ese proceso ya pre establecido. Pero no obstante, si se afirma que se comparte por la dirección provincial propuestas como elecciones primarias, listas abiertas, limitación de mandatos, incompatibilidad absoluta para ejercer dos cargos, la necesidad de mejorar la participación, o la oportunidad de consultar a las bases para la adopción de decisiones importantes, lo único que puedo decir es que ya están tardando. No solo en rubricar el manifiesto, sino en empezar a aplicarlo en Albacete, y en aprobar por la Ejecutiva y por el Comité Provinciales estas propuestas. De lo contrario, resulta una extraña manera de compartir esos contenidos, o de no aplicarlos si se piensa que son acertados.
El otro aspecto referente al procedimiento que recoge el manifiesto, es que a esa Conferencia quienes asistan en nombre de las distintas representaciones que la Ejecutiva federal ha decidido, lo hagan siendo elegidos por ellos mismos y no por la militancia. Si se admite como correcto el procedimiento establecido que lo hace así, no puede afirmarse tampoco que se comparte el manifiesto.
 
Para quien desconozca la distribución de los  1090 delegados que asistirán a la Conferencia, esta será la siguiente: 275 corresponderan a los Órganos Federales (CEF, Comité Federal, Comisión de Ética y Garantías); 450 lo harán en nombre de las Federaciones regionales designados por las Ejecutivas Regionales; 20 en representación de JJSS; 15 por la corriente interna de Izquierda Socialista; 30 de las organizaciones sectoriales del PSOE; 250  Participantes Invitados de Movimientos Sociales; y 50 en nombre de los municipios representativos del conjunto de tramos de población.
Si se analizan esas cifras nos damos cuenta de varias cosas: que los órganos federales parece lógico que estén representados todos; que con mas de veinte federaciones, a cada una le corresponderán entre 20 y 25 asistentes, que es un número inferior al de componentes de las respectivas ejecutivas regionales, y que en esa representación es lógico que se dé cabida a la representación de las ejecutivas provinciales; que las fracciones de JJSS, IS, y Organizaciones sectoriales son escasas; que la de los municipios resulta casi ridícula cuando existen más de 8.000 Ayuntamientos; y los participantes invitados con la cantidad de movimientos sociales puede calificarse también corta pero aceptable.
Ante esta distribución surge una pregunta ¿Dónde está la representación de la militancia que no ocupa cargos en el partido? La respuesta parece obvia: en la oficina bancaria más próxima a su domicilio pagando la cuota de afiliación.
Además no queda aquí la exclusión que se hace de las bases, sino que las propuestas que esas bases realicen, serán ordenadas, debatidas y aprobadas por los asistentes a la Conferencia, y remitidas como algo ya acordado a las Agrupaciones Locales, para su cumplimiento por estas. Aquí surge la segunda pregunta, también muy clara ¿así es como se potencia el papel de las Agrupaciones Locales?
Cuando uno se responde a las dos cuestiones planteadas, difícilmente puede optar por algo diferente al apoyo del manifiesto, salvo que se ocupe un cargo orgánico. Por eso desde un puesto de la Ejecutiva provincial se puede compartir su contenido, pero no se puede apoyar el manifiesto con su firma.
Por eso, cada vez estamos más convencidos de que es necesario obtener un apoyo masivo al texto del manifiesto, para que de una vez por todas, las direcciones Federal, Regionales y Provinciales, sepan que la militancia, como Teruel, también existe.
La apuesta por la participación, solo se puede encontrar en el enlace que sigue mediante la firma que manifiesta el apoyo a un cambio necesario.

https://www.change.org/es/peticiones/militantes-simpatizantes-y-votantes-del-psoe-cambiar-el-proceso-de-la-conferencia-politica

lunes, 25 de febrero de 2013

Las grandes corporaciones económicas, son las dueñas del poder


Si algo ha demostrado la actual crisis, es que los seres humanos estamos en manos de cuatro desalmados dueños de las grandes corporaciones financieras. Así lo demuestran hechos como que un banco ponga en el mercado hipotecas basura, y pueda poner en crisis a todo el sistema bancario; o que una agencia de calificación decida, por su propio interés, disminuir el valor de la deuda de un país, lo que trasforma sus bonos país en basura; o que una señora decida en Alemania que a mí me bajen el sueldo, cuando ni me conoce,  y con esa decisión convierte mi trabajo en basura.
El poder de los estados es cada vez menor, y eso nos deja a los ciudadanos en manos de esas grandes corporaciones mundiales que hacen y deshacen a su antojo. Cuando uno se pregunta si es posible crear sistemas o mecanismos que escapen a su control, la respuesta siempre es negativa, porque es imposible regular a quienes son los que designan a quienes deben actuar de reguladores. Una agencia de calificación dice que el bono país de España, se acerca al bono basura, pero no nos dicen que esas agencias están pagadas precisamente por quienes ponen en riesgo a nuestro estado.

Otro ejemplo lo expuso en una reciente charla en Albacete el economista  Arcadi Oliveres. Comentaba como los responsables de la mayoría de bancos centrales y del BCE provenían de la misma empresa, Goldman Sachs, una de las que necesitaría ser regulada, y que gozan de la tranquilidad que da el hecho de que si no lo hacen bien, no deban preocuparse porque esa misma empresa volverá a ofrecerles empleo en otra de sus filiales. De esto saben bastante Papademos, Draghi, Monti o Rato.
Que las transacciones financieras no paguen impuestos, que no exista una regulación férrea del sistema bancario, que se permita a los bancos hacer cualquier operación, o que siga aumentando el poder de los lobbies financieros, demuestran a todas luces la necesidad de rescatar la dimensión pública del estado, como única defensa de los individuos frente al sistema. Pero para que ese papel del estado sea eficaz, los políticos que gobiernen ese estado deben ser elegidos por personas de verdad y no por personas jurídicas como está ocurriendo, aunque creamos ser nosotros quienes los elegimos.

Una  ley de financiación de los partidos políticos que responda a esta realidad en nombre de los ciudadanos, es el único instrumento capaz de regular imponiendo la financiación exclusivamente pública de las campañas electorales y prohibiendo las donaciones privadas para ese fin, y que nos garantice que quienes elegimos representan realmente nuestros intereses y no los de quienes les financian. Si se continúa con el sistema actual, solo va a persistir la corrupción y la defensa de intereses en ocasiones inconfesables,  por parte de algunos partidos políticos.
De esta realidad, no podemos sustraer el papel que desempeñan las empresas de medios de comunicación, convertidas en una maquina de manipular informaciones, e instaurar hábitos de  consumo y estilos de vida, que nos llevan a tener las necesidades que sus clientes y dueños quieren, y no las que la lógica debería dictarnos.

Permanecer impasibles ante el fenómeno del hambre en el mundo, la falta de acceso a la educación o a la atención sanitaria de millones de seres humanos, mientras nos convierten a los moradores de los llamados países ricos en consumidores de todo lo promocionable, debería estar prohibido, sino queremos sentirnos parte de una humanidad que en su conjunto nada entre la abundancia de alimentos y la miseria ética.
En cualquier caso, cada uno de nosotros deberíamos empezar a tomar conciencia de hacia dónde caminamos, y a sentir vergüenza de ver como de la basura que arrojamos a contenedores millones de seres humanos privilegiados, es donde otros muchos millones de seres humanos encuentran su sustento de cada día.

No sé si al levantarnos mañana, lo haremos con el convencimiento de ser privilegiados, pero si no es así, al menos estaremos todos de acuerdo en que a tanta desigualdad, no hay derecho.

domingo, 24 de febrero de 2013

Más impuestos, pero bien redistribuidos


En un impuesto intervienen dos sujetos: el que cobra, y al que se destina lo recaudado. La redistribución de lo recaudado forma parte del corazón de cualquier sistema que se precie de democrático. Cuando desde el gobierno nos repiten hasta la saciedad que su gran objetivo es bajar los impuestos, en realidad nos están diciendo que lo que quieren es que la distancia entre ricos y pobres se acreciente. Por que cuando se analiza la estructura presupuestaria del Estado español, nos damos cuenta de la injusta que puede llegar a ser, de ahí que seamos muchos quienes creemos que necesita ser revisada con urgencia.
El objetivo de una política fiscal progresista no puede girar sobre plantearse  bajar los impuestos, sino en que estos sean socialmente más justos y en que se destinen a donde más se necesiten según criterios sociales, y yo añadiría que tal y como avanza el deterioro de nuestro planeta, también destinarlos aplicando criterios ambientales.

No parece serio que cuando el sistema financiero atraviesa dificultades pueda recurrir al estado (que es como decir que recurre a todos los ciudadanos), y que cuando ese mismo sistema se enriquece mediante la especulación, no esté dispuesto a sufragar las necesidades de ese estado mediante el pago de unas tasas por sus transacciones, lo que permitiría generar financiación para las políticas de reequilibrio social.
Tampoco parece descabellado plantearse la imposición de impuestos específicos a las grandes fortunas como fuente de recursos públicos. Una estadista que he buscado en la red, dice que el diez por ciento de las familias del planeta acumula el noventa por ciento de la riqueza del globo terráqueo. Si se profundiza el análisis, estamos hablando de familias que  dejan su fortuna de unas a otras generaciones de su familia desde tiempos algunos inmemoriales. No debería ser por tanto fruto de un afán recaudatorio desmedido plantearse un impuesto sobre la herencia, sino más bien un planteamiento de redistribución social.

En nuestro país, donde nos dicen que paga más quien más tiene, esto es verdad solo a priori, porque llegados a un nivel de renta, paradójicamente  el que más tiene paga menos cada vez. Parece lógico entonces plantearse la necesidad de un sistema tributario que corrija este aspecto del actual, y que a la vez premie el rendimiento de las actividades productivas y penalice aquellos beneficios que provengan de la especulación. Por lo tanto sería un sistema progresivo buscando el equilibrio social.
Ligadas a las grandes fortunas, también se encuentran las grandes industrias que curiosamente se benefician de la ingeniería financiera que el sistema permite para sus propietarios. Puede y debe plantearse la imposición ligada a la protección ambiental puesto que son esas industrias las mayores consumidoras de recursos naturales, sin olvidar que a la vez son las grandes emisoras de gases tóxicos y de efecto invernadero que causan el alarmante cambio climático que sufre nuestro planeta y que nos acerca a la destrucción del mismo. 

Un cambio en la forma de estructurar los ingresos del presupuesto del estado, debe permitir plantear que ejerza un más eficaz y eficiente papel como redistribuidor de riqueza, fundamentalmente destinando mayores recursos a las políticas que constituyen nuestro estado del bienestar: salud, educación, y servicios sociales. Pero no solo incidiría este cambio en esas políticas sino que produciría un incremento de los recursos públicos que bien redistribuidos permitirían a su vez mejorar el consumo, y con ello reactivar la maltrecha economía.
Nuestro gobierno solo se plantea disminuir el gasto mediante recorte tras recorte, y con ello nos encamina hacia la recepción y la inestabilidad social. Si nos acogemos a los manuales de desarrollo endógeno, territorial, local o con el apellido que queramos ponerle, que utilizan los alumnos de economía, vemos que cualquier modelo de desarrollo debe sostenerse en los tres pilares llamados esenciales: el económico, el social y el ambiental.

Las experiencias de muchos países, nos dan miles de ejemplos que indican que los recursos que se destinan a la base del sistema, es decir a los trabajadores, son inmensamente más productivos que los destinados a su cúpula económica, fundamentalmente porque permiten mejorar la calidad de vida del conjunto, y con ello aumentar el consumo y la dinamización de las actividades económicas.
Ahora que la corrupción está en el centro del debate político, conviene recordar, que en su origen se encuentra el hecho de que unos pocos se llegan a apropiar de los mecanismos que deciden la distribución de los recursos públicos, lo que permite a los corruptos financiar la campañas que les garantizan a su vez poder mantenerse al frente de los órganos que establecen esos mecanismos de distribución. Dicho en román paladino, estamos poniendo al zorro a guardar el gallinero.

De este círculo vicioso y viciado, solo se puedo salir de una forma, y es democratizando no solo todos los centros de decisión, sino también los órganos de control de esos centros de decisión. Si no lo hacemos de una vez por todas,  hoy será el Bar cenas, y mañana será el Bar desayunos, o el Bar almuerzos, pero el pagano seguirá siendo el mismo: todos y cada uno de nosotros y nosotras.

sábado, 23 de febrero de 2013

Este es el enlace de la intervención que realice en la mesa redonda que sobre los recortes al estado del Bienestar, organizó CCOO el pasado dia 19 de Febrero de 2013. Mi intervención fue sobre el pilar de la sanidad. Lo cuelgo por si su contenido puede ser del interés de alguno de vosotros o vosotras

http://www.slideshare.net/antoniogonzalezcabrera7/acto-ccoo190213?utm_source=ss&utm_medium=upload&utm_campaign=quick-view

Este es el contenido de una mesa redonda en la que intervine el pasado 14 de febreo de 2013 en la Facultad de Economicas de Albacete sobre la Reforma de la Administración Local que propone el PP


http://www.slideshare.net/antoniogonzalezcabrera7/economicas-140213?utm_source=ss&utm_medium=upload&utm_campaign=quick-view

Trabajar menos para trabajar todos


Esta mañana he leído en un medio, que como ayer yo exponía, se piensa que posiblemente los nuevos ajustes para nuestro país vayan dirigidos a disminuir las prestaciones y ayudas económicas a los desempleados. Su justificación teórica, compartida por los partidarios del modelo neoliberal, es que el parado se acomoda si recibe estas ayudas, y deja de buscar empleo.

Esta es una visión perversa de los desempleados, que es a diario desmentida por los hechos, porque trabajar para salir de la pobreza es el mayor estimulo de cualquier ser humano. Y si no es posible para muchos encontrar empleo, hay que mantenerles esas ayudas porque el dinero es más útil donde es más necesario, y hay que recordar que en España estamos en los trece millones de ciudadanos que viven por debajo del umbral de la pobreza, y esa ayuda raya el concepto de limosna.

Ahora que se habla de modificar la Constitución para recoger nuevos derechos ciudadanos, parece que se nos olvida cumplir antes con los derechos ya incluidos en la Carta Magna. Expresamente esta, recoge el derecho de toda persona que quiera ganar el pan de su familia, que pueda tener acceso a un puesto de trabajo.

Suelo viajar, aunque ahora menos, por muchos pueblos de nuestro país, y raro es el lugar donde si se presta un poco de atención, no se aprecian aspectos mejorables, tanto en infraestructuras como en servicios. Por eso, en un país donde hay tantas cosas para hacer, resulta incomprensible que tengamos a seis millones de personas sin acceso al trabajo. No somos un país tercermundista, y disponemos de los recursos, de los conocimientos técnicos necesarios,  y de un tejido social suficiente para garantizar que en cada pueblo y ciudad españoles, desempeñar un trabajo resulte socialmente útil a la vez que necesario y posible.

La solución pasa por algo que ya he expresado en otros artículos, que deberíamos trabajar menos para conseguir que  trabajemos todos. La redistribución social del trabajo es cada día una necesidad más perentoria, que por fuerza habrá que plantearse debatir. Es evidente que este planteamiento  mucha gente no lo compartirá, pero la realidad es que con la llegada de la maquinaria, la industrialización y la tecnología digital, producir cada vez precisa menos mano de obra, y tener que reducir la jornada de trabajo para toda la humanidad, solo será una cuestión que el transcurso del tiempo terminará por imponernos.

Disminuir el tiempo de trabajo, nos hará disponer de más tiempo para hacer otras cosas en la vida, y con ello mejorar el bienestar de la población. No tiene porque conllevar una disminución de la riqueza del país, solo que esta se generará en otros sectores vinculados a la cultura, el ocio y el tiempo libre. Eso sí, se precisa un cambio de mentalidad en los ciudadanos, que deberemos dar más valor al concepto de calidad de vida que al hecho de disponer del mejor coche, el mejor chalet, o el último modelo de electrodoméstico.

Lo expuesto pueden parecer solo planteamientos etéreos, pero cada vez me parece más constatable que basar el desarrollo solo en las tecnologías destinadas a producir más, mientras aumenta la masa de personas excluidas o en riesgo de serlo, conduce a la inestabilidad social. La desigualdad que conduce a la pobreza, constituye la mecha conectada al bidón de gasolina, que un día alguien hastiado puede prender. Y aunque de desigualdad no se hable en el debate del estado de la nación, siempre debe evitarla quien puede: un gobierno que practique la democracia participativa, esa donde la solución a los problemas de todos, la aportamos entre todos.

viernes, 22 de febrero de 2013

Nostalgias y recuerdos de un pasado no tan lejano


Estrategia del PP: vencer por agotamiento ciudadano

Después del pestiño de debate del estado de la nación de estos días, donde el aplauso desde las filas del PP provocaba que Marianico se las prometiera del todo felices. Arropado por ese optimismo desbordante que les hace ver mejoras de la situación por doquier en las cifras económicas de nuestro país, llegan los de Bruselas y se despachan haciéndoles que tengan que cerrar la boca ante la realidad que desde allí nos dibujan, tan distante de esas mejoras.

Y esperemos que no les hagan tragarse la lengua a Marianico, Montoro, De Guindos, Fátima y Mari Loli, porque se envenenarían y no deben desearse males a nadie, ni aunque actúen como hacen estos gobernantes: como lo haría un voraz enemigo. Hace tiempo que cuando los citados auguran algo bueno, lo mejor es echarse a temblar, y de nuevo esta vez es así, porque sus datos de crecimiento indudable contrastan frontalmente con los que nos da Europa.

La previsión europea augura a nuestra economía para 2013 una caída del 1,4% y que el paro seguirá incrementándose hasta cifras próximas al 27%. Y si el gran objetivo repetido hasta la saciedad por este gobierno era la reducción del déficit en 2012, los hechos solo acreditan que este es un gobierno de inútiles que pese a castigar a toda la población española (menos a los poderosos) no ha conseguido que este baje del 10,2% en el pasado año, entre otras cosas por las ayudas a sus amigos y jefes los bancos, que han supuesto un tres por ciento de ese déficit final registrado.

Y es que si alguien, aparte de los incondicionales del PP, se creía que ya habíamos tocado fondo, estaba equivocado, porque estas cifras negativas lo único que anuncian es que vamos a tener que afrontar más recortes. No quiero ser pájaro de mal agüero, pero viendo la estructura del presupuesto y sus partidas intocables, les toca a las pensiones y a las ayudas al desempleo. En unos días, por desgracia, lo veremos.

Otro dato que parece que últimamente se ha olvidado que existe, y en olvidarlo ha puesto todo el empeño el gobierno a través de los medios adictos al régimen, es la prima de riesgo. Nadie parece ahora atento a que ha subido, y aunque no nos parezca algo importante que oscile de 350 a 360 puntos, lo cierto es que cada uno de esos puntos de subida en la prima significa 125 millones de euros más de intereses a pagar.

Los recortes nos han hecho más pobres, y empieza a ser un clamor que estas políticas no nos sirven y nos llevan al desastre. Continuar con más recortes solo hará que la gente, aunque aún permanezca  agazapada en sus casa (con hambre en muchos casos, pero todavía agazapada en casa) una mañana se levante diciendo aquello de “hasta aquí hemos llegado”, segura de que el dinero de sus sacrificios acabará en los bolsillos de algún ex tesorero o repartido en sobres complementarios. A ver si de una puñetera vez, nos damos cuenta de que hay que recuperar unos derechos conseguidos muy a su pesar, y que de un plumazo en solo un año nos han quitado. Y para eso hay que salir de casa.

Ayer escribía sobre el debate diciendo que la gente de a pie esta aburrida de la política, pero en realidad de lo que estamos aburridos es de que la política nos haga vivir cada vez peor. El gobierno con su mayoría absoluta, frente a una oposición que no aprovecha el desgaste del desgobierno que practica, y ante el fracaso que está cosechando, podría plantearse un  cambio de política puesto que aún falta para lo único que le preocupa, las elecciones. Pero los ciudadanos cada vez tenemos menos tiempo de espera para que llegue ese cambio, y mucho menos viendo que lo este gobierno hace es convertirnos a los ciudadanos en moneda de cambio para sus negocios. Los tiempos en política no son los tiempos de la gente en la calle, y eso acabará notándose.

Mientras pasa algo, que estoy seguro acabará ocurriendo, lo que cada día parece más claro es la estrategia de Rajoy que no es otra que la de acabar ganando por agotamiento del contrario. Empieza a notarse el desanimo hasta en los más fieles seguidores de Marianico.

Espero que no lo consiga y sigamos en la lucha, aunque a veces confieso que me agota hasta a mí, y quienes me conocen saben que eso es bastante difícil.

Un debate con los ciudadanos ausentes


Hoy si escribiré del debate sobre el estado de la nación. Y empezaré diciendo, que al contrario que en años anteriores, y lo digo desde una apreciación personal y de la de mis amigos más cercanos, la mayoría de ciudadanos no ha aguantado delante del televisor el debate en su integridad. Trozos de algunas intervenciones sí, pero la totalidad debemos admitir que era demasiado para el cuerpo, y el personal se ha dedicado a otras cosas más interesantes.

Compartiréis conmigo muchos y muchas, que este año el debate puede calificarse como mínimo de aburrido. Ni Rubalcaba ha dicho todo lo que esperáramos que dijera;  ni Cayo Lara que inicia con un amago de intervención contundente para acabar por el etéreo cielo del Congreso de los Diputados porque no hay nubes en el hemiciclo; ni Rosa Diez más interesada en mostrarse como la prima donna que en fajarse; y unos nacionalistas preguntando qué hay de lo mío, más que por lo que no hay ni de lo suyo ni de lo nuestro.

Y no se me olvidaba Rajoy, que lo he dejado para el final: un plasta. Un presidente que no sabe lo que ocurre en su casa, pero que se permite dar lecciones a todos porque para eso tiene la mayoría absoluta, porque para este presidente de devoción mariana, la democracia se circunscribe a un día, el de las elecciones, los otros cuatro años son para recordar que ese día él ganó.  

El único atisbo que tuve de que se estaba hablando de política, se produjo cuando Rubalcaba reclamó el derecho a rectificar, o dicho de otra manera, cuando el líder socialista asumió el”me equivoque o nos equivocamos” frente a un Rajoy envuelto en la soberbia del dictador venido a menos, que se presentaba convencido de poseer la verdad absoluta y de que para salir de la crisis solo hay una fórmula: la suya.

Muchas veces he comentado que quien se cree en posesión de la verdad absoluta no da seguridad, da miedo. Rajoy se pasa el día hablando de la herencia recibida como su gran argumento de defensa, y si alguien menciona la corrupción del PP, responde con que para él lo importante son las medidas que propone para que no exista de aquí en adelante, olvidándose de la corrupción en la que nada. No se da cuenta que esa es la herencia que recibiremos de él, bastante peor que la de Zapatero.

Trasladando el debate a nuestra provincia, recuerdo que cuando planteamos un manifiesto por la regeneración interna en el PSOE provincial, comenzábamos resaltando la necesidad de pedir perdón por los errores cometidos a toda la ciudadanía. Este planteamiento solo encontró el rechazo de la actual dirección provincial tanto en el Congreso, como posteriormente en el Comité Provincial. Que ahora el gesto lo haga el Secretario General Federal, solo supone que pronto el perdón por los errores será una práctica habitual de nuestra Ejecutiva provincial,  por la necesidad de mimetismo con Rubalcaba.

Confieso que al oírle, comenté en voz alta ¡ya era hora!  Solo haré una matización sin querer caer en la verdad absoluta a lo Rajoy, y es decir a esa dirección que hemos perdido un año para darnos cuenta de que asumir errores y reclamar el derecho a rectificar era necesario.

Pero en el fondo lo peor de este debate  es que las propuestas que se han hecho son pan para hoy y hambre para mañana. Ni los servicios sanitarios, educativos y sociales han ocupado en el debate el tiempo que los ciudadanos necesitamos que hubiesen ocupado, porque son lo que más interesaba oír, en un país donde poder recibir esas prestaciones es como tener un sueldo en especie, ahora que seis millones de españoles no lo tienen.

Hablar de frenar los desahucios solo se ha hecho para decir que de dación en pago retroactiva nada de nada. Y si eso son las cosas que interesan a la gente de la calle y de eso no se habla, el debate solo puede calificarse de aburrido.

Hace un rato miraba en la prensa si para unos ha ganado Rajoy, para otros Rubalcaba, para otros IU o la señora de UPyD. Visto lo visto, sin querer ser pesimista y pecando de realista, en mi opinión no ha ganado ni el uno ni el otro, ni aquel o aquella.

En una situación como la que vivimos, los que ganan o pierden no son los que intervienen en el debate, sino los ciudadanos y ciudadanas, y creo que hemos nosotros, todos y todas, hemos perdido esta vez. Y sobre todo, también hemos perdido la oportunidad de reconciliarnos con quienes nos representan.

jueves, 21 de febrero de 2013

El escaso valor que da el gobierno a quienes viven en los pueblos


Esta mañana, como cada miércoles alterno, he pasado la consulta en una pequeña aldea dependiente del centro de salud donde ejerzo la medicina de familia. En los últimos años nunca son más de diez los pacientes que atiendo en esa consulta, porque en la aldea ya solo viven entre diez y catorce personas, dependiendo esa oscilación de si sus hijos han decidido o no, que el invierno en Albacete es menos crudo para ellos. Es una población muy envejecida, que como dice uno de ellos sonriendo, acostumbra a morirse tarde.

Cuando iba a escribir sobre el debate del estado de la nación, he pensado que erra mejor hacerlo sobre algo más importante: la gente de ese estado o nación. En esa aldea hace treinta y tres años, yo he llegado a ver más de cincuenta personas habitándola de manera permanente, y no he podido evitar una reflexión sobre cómo ha ido perdiendo población de forma progresiva y acelerada. Es el fenómeno del despoblamiento rural, al que le podemos señalar dos clases de causas, una directa y otra indirecta.

La primera es la salida de población hacia las ciudades. Al gran movimiento migratorio de los años cincuenta y sesenta, donde muchos ciudadanos se vieron obligados a emigrar en busca de empleo, se ha ido añadiendo una pérdida progresiva de habitantes, en gran medida propiciada por la búsqueda de una mejor calidad de vida en otras zonas, fundamentalmente ante la escasez de empleo y la falta de servicios públicos en el medio rural. La mejora de estas condiciones en las últimas décadas y la falta de empleo en las ciudades, ha amortiguado esta salida, pero sin llegar a detenerla.
La causa indirecta, y seguramente la más importante, es la salida de la juventud rural, generalmente para su formación, pero sin retorno a las poblaciones de origen una vez completados los ciclos formativos. Esto no solo ha traído consigo el envejecimiento de la población que ha permanecido en las zonas rurales, sino también una nula reposición, que afecta a dos generaciones de ciudadanos, hoy residentes en las ciudades.

Lo rural siempre se identificó exclusivamente con lo agropecuario, aunque una segunda función, no reconocida, siempre fue la de aportar mano de obra barata y carente de especialización a otros sectores de la economía, fundamentalmente a la construcción y a la industria.
Ahora a comienzos del siglo XXI, los recortes también llegan a estos lugares, y vemos como desaparecen las escuelas rurales en nuestra región, y se cierran los puntos de atención permanente de urgencias médicas. Es la puntilla que nunca se pensó que alguien osara dar al medio rural. Estos recortes justificados por la crisis, vuelven a convertir a los ciudadanos de los pueblos en ciudadanos de segunda, y a los de pequeñas aldeas como la citada en ciudadanos de categoría regional, ni tan siquiera preferente.

Hoy la imagen de diez personas muy mayores esperando a que les tomen la tensión, o les ausculten por una tos invernal, me ha hecho pensar que los habitantes rurales solo valen cada cuatro años, ni más ni menos, que el voto que periódicamente hace que en un despacho se acuerden de su existencia.

martes, 19 de febrero de 2013

El deterioro electoral, fruto del desencanto de las bases


El manifiesto que presentamos ayer, es solo una muestra del desencanto existente entre una parte cada vez más numerosas de las bases del PSOE, no solo en nuestra provincia. Los promotores del mismo sabemos que el proceso abierto con la Conferencia política, es el más participativo que nunca se hizo en la historia democrática de este país nuestro llamado España, pero no por ser participativo, deja de estar bajo el control de una cúpula dirigente.

Pedimos apoyos para cambiar solo dos aspectos del proceso de esa Conferencia. El primero de ellos es que a la fase decisiva de la conferencia quienes acudan lo hagan elegidos por los militantes de las agrupaciones locales en lugar de ser designados por las Ejecutivas regionales a propuesta de los Secretarios Generales. Eso legitimará sin duda mucho más el aspecto participativo del proceso.

El segundo aspecto que solicitamos modificar, es que una vez realizado el trabajo de síntesis y redactado el documento, este sea devuelto a todas las agrupaciones locales para que cada una de ellas lo ratifique. Con ello, ese texto será asumido por las propias agrupaciones como propio, en lugar de ser un dictado venido desde arriba, a diferencia de cuando en tantas ocasiones lo que se facilita es una ponencia marco realizada por un grupo de expertos.

Este planteamiento no es banal, porque que se haga por las agrupaciones hará que las bases se sientan parte de la decisión del modelo de partido y del proyecto político que se defenderá en los próximos años. Si queremos recuperar la cercanía con los ciudadanos deberíamos empezar haciéndolo con nuestra militancia.

Por si alguien no lo ha pensado, que seguro que si, cuando decimos que el PSOE no sube en las encuestas pese a la caída en picado de la derechona del PP, deberíamos pensar si detrás de ese estancamiento no se encuentra precisamente el desencanto de las bases. El concepto de partido implica un sentimiento de colectivo de personas que comparten no solo una historia y unos principios, y una cultura de formas de actuar, y la participación plena, siempre fue una bandera vinculada a la izquierda. Pero desde luego es mucho más que una dirección.

Puede que estos años pasados, fundamentalmente por las políticas económicas aplicadas, nos hayan hecho sentir a los militantes que los socialistas nos alejábamos de la izquierda, y eso desde luego por las bases de las otras fuerzas de la izquierda se ha percibido como derechización. Pero eso se ha hecho desde las direcciones y no desde las bases del partido. Por eso, si queremos cambiar la percepción que desde fuera se tiene de nosotros, esta es una buena oportunidad para hacerlo con las propuestas que recoge el manifiesto: más participación y mas profundización en la democracia interna.

Necesariamente, en una democracia joven como la nuestra, es fácil que se consideren como de todo el partido y sus votantes, las decisiones de los dirigentes. No es raro que si desde la dirección se han aplicado políticas económicas más próximas a planteamientos de derechas que a los principios socialistas, se nos califique a todos como partidarios de esos derechización, y detrás de eso siempre llega el desencanto de los militantes. Habrá que asumir el mea culpa, y no por ello rasgarnos las vestiduras.

Hemos gobernado en ocasiones con criterios aportados por profesionales de la economía, no por pensadores de izquierda, y eso nos ha hecho a muchos militantes sentirnos alejados de algunas acciones de gobierno, e incluso avergonzarnos cuando, en tiempos no tan lejanos, alguien públicamente nos increpaba como autores de actuaciones que no compartíamos. Esto es una prueba más de que en la militancia no hemos asimilado esos cambios, y seguimos sintiéndonos de izquierda.

La dirección de este partido, debe empezar a darse cuenta de que vamos a necesitar algo más que una nueva cara y un nuevo discurso para recuperar un gobierno progresista en España, o de lo contrario el PP no caerá por sí solo.

Desde hace tiempo, algunos reclamamos una unidad de acción desde la izquierda como la única forma posible de hacer frente a esta situación para que no llegue a perpetuarse la derecha como gobernante. Solo con un proyecto nuevo surgido de las bases que pueda ser identificado con ese origen, puede hacer que las bases de otros partidos de izquierda lo compartan.

Solo así, hablar de esa unidad puede resultar posible, que no quiere decir fácil.

lunes, 18 de febrero de 2013

Manifiesto por la transparencia, la democracia y la participación: PSOE el cambio necesario


PSOE: EL CAMBIO NECESARIO

Los ciudadanos asistimos en los últimos tiempos a un preocupante deterioro de la “política” fruto de actitudes indeseables y por inacción de las cúpulas dirigentes de los distintos partidos. A la vez contemplamos como  el poder de los mercados se está imponiendo al poder democrático, y como consecuencia directa de ello la población española está siendo agredida por las desigualdades y las injusticias que provocan las medidas aplicadas por los distintos gobiernos, en las que predominan los intereses económicos sobre las necesidades básicas de la ciudadanía.
A esto no es ajeno el PSOE que está realizando propuestas para la resolución del problema político, dirigidas a lograr el incremento de la transparencia, mejor democracia y más participación. Pese a compartir esas iniciativas, somos muchos  y muchas los militantes y simpatizantes que, aún sintiendo que el PSOE es nuestro partido, nos mostramos insatisfechos  con el funcionamiento interno y con los posicionamientos de los últimos años, alejados de nuestros principios.
Los y las firmantes de este manifiesto, militantes y simpatizantes del PSOE reivindicamos que estos aspectos se incorporen en la vida diaria de nuestro partido. Consideramos que la actual realidad tiene que ser transformada para que el protagonismo corresponda a la militancia y a simpatizantes. En el 38 Congreso aprobamos que “La ciudadanía tiene que participar de forma más activa en los procesos de toma de decisiones”, lo que nos obliga a más democracia interna, más pluralismo, más libertad y más tolerancia en el debate de propuestas.
El pasado 12 de enero el Comité Federal declaró abierta una Conferencia Política que pretende ser el mayor proceso de participación que hayamos abordado. Y cierto es que tanto la militancia, simpatizantes y movimientos sociales podremos aportar ideas, propuestas y reflexiones, pero no es menos cierto que la decisión sobre cuál será nuestro proyecto de futuro y de qué forma nos organizamos democráticamente estará reservada en exclusiva a las cúpulas dirigentes (Comisión Ejecutiva Federal, Comité Federal y Comités Regionales) que son precisamente las que han elaborado las normas de la Conferencia.
Para frenar esta deriva, y convertir la Conferencia Política del PSOE en un auténtico ejercicio de refundación del socialismo español, donde los resultados de la misma estén en consonancia con lo que nos demanda nuestro electorado, tenemos que perder el miedo a grandes reformas internas, porque un partido difícilmente podrá recuperar la credibilidad si no es capaz de aplicar dentro lo que defiende para la sociedad, dándole la voz a su propia militancia y a sus simpatizantes.
 Sólo la presión fuerte y sostenida de la militancia y simpatizantes, exigiendo sus derechos políticos en sintonía con millones de ciudadanos que desean y necesitan un partido socialista sólido, conseguirá que nos adaptemos a la sociedad actual. Las bases deben superar el desencanto y la desmotivación y convencerse de que el futuro del PSOE está en sus manos.
Para lograr este objetivo entendemos que la Conferencia Política del PSOE no puede eludir el debate sobre aspectos fundamentales como los siguientes:
·       El establecimiento de PRIMARIAS CIUDADANAS de forma generalizada, abiertas tanto a militantes como a simpatizantes, para la confección de las candidaturas a todo tipo de elecciones y también para la elección de los cargos del partido.

·       La implantación de LISTAS ABIERTAS para la elección de los órganos de dirección del partido.

·       La LIMITACIÓN DE MANDATOS, tanto para cargos electos como para cargos públicos, sin excepción alguna.

·       La INCOMPATILIDAD ABSOLUTA entre dos o más cargos públicos de elección directa sin excepciones.

·       EL REFUERZO DE LA PARTICIPACIÓN, para tener una militancia y un electorado activo que no se reduzca al pago de una cuota de afiliación.

·       La obligación de los órganos de dirección de CONSULTAR A LA MILITANCIA Y A SIMPATIZANTES para los asuntos de especial trascendencia.
Por todo lo expuesto, los y las militantes y simpatizantes firmantes de este escrito SOLICITAMOS de las Ejecutivas Federal, Regional, Provincial y local:
·       Que los delegados y delegadas que participen en todo el proceso relacionado con la CONFERENCIA POLÍTICA del mes de octubre sean elegidas a través del sufragio directo de toda la militancia, y que se elimine cualquier procedimiento que deje en manos de las cúpulas federal y regionales el nombramiento de representantes. NO QUEREMOS SER APADRINADOS POR NINGUNA CÚPULA DEL PARTIDO, sino participar en procesos democráticos de elección.

·       Que al finalizar el proceso de la Conferencia Política el PROYECTO POLÍTICO RESULTANTE SEA TRASLADADO A LA MILITANCIA PARA SU APROBACIÓN O NO.

domingo, 17 de febrero de 2013

Días de escuela

Acabo de llegar a casa y no tengo ganas de redactar un articulo aunque no es por falta de temas. Me permito a los nacidos antes de 1960 haceros un recordatorio de lo que fue nuestra vida, y a los mas jóvenes mostraros cómo crecimos. Que lo disfrutéis.



sábado, 16 de febrero de 2013

Cargos públicos iguales. Pero con exigencias distintas


Desde que la corrupción se ha convertido en nuestro pan de cada día en los medios audiovisuales, el cargo público se ha transformado en pieza a cobrar en la cacería que los descontentos ciudadanos tienen derecho a organizar, puesto que son los ciudadanos quienes les han otorgado esa condición, y a su juicio deben someterse.

Interesadamente por quienes no creen en el sistema democrático sino en los autoritarismos, se intenta convencer a los electores de que todos los cargos públicos son iguales con independencia del partido al que representen en las instituciones. Y hay que decir bien alto que no es así ahora, ni lo fue nunca.

Y no es así, porque la maldad o la bondad no son patrimonio exclusivo de un solo partido, y encontramos buenos y malos en todos los rincones de nuestra política con independencia de las siglas que representan. Pero además, tampoco pueden ser todos iguales, puesto que los niveles de responsabilidad que cada uno ejercer son diferentes, y sería injusto meter en el mismo saco al concejal del pueblo de menos de mil habitantes junto al senador con cargo de tesorero en un partido mayoritario en el Estado.

Pero a quienes más se exige, y es bueno que así sea, es a los cargos públicos de los partidos de izquierda, tanto orgánicos como institucionales, que deben  acreditar que están para servir a los intereses de sus electores a través de sus hechos y comportamientos. Cuarenta años de franquismo han hecho que a la derecha se le permita lo que con la izquierda es una exigencia.
A quienes nos representan a los votantes de izquierda, hay que exigirles que sean capaces de vivir conformes a como pensamos, que no se acomoden a pensar conforme a cómo les gusta vivir. Y esto que solo parece una frase al uso, debe estar en la base de cualquiera de los cambios que planteemos en la refundación de una alternativa de izquierdas creíble para la ciudadanía.

Partiendo del cumplimento de esta máxima, lo demás debe resultarles bastante sencillo de realizar si a ese principio añaden un segundo: que están ahí al servicio de los electores y no al servicio de su partido que los propuso. Eso se entendería mejor con un sistema de listas abiertas.
También es importante comentar, que uno de los grandes déficits del ejercicio de la representatividad política, es que los cargos públicos suelen confundir con cierta frecuencia su actividad política con la gestión del servicio público, de tal manera que los propios ciudadanos los identifican más como funcionarios que como sus representantes en las instituciones. Hay que intentar diferenciar estas dos funciones porque es el cargo público quien debe marcar los criterios, las pautas, para que los responsables de los servicios públicos las ejecuten, y dedicar su actividad a percibir y resolver  las necesidades de la sociedad.

El ejercicio de un cargo público es una etapa en la vida de un profesional al que se encomienda desempeñar esa tarea. Cuando un cargo público se olvida de que es un representante ciudadano, casi inconscientemente pasa a convertir la vocación en profesión, y a partir de ese momento ´permanecer en el cargo se convierte en un modo de vida. A la derecha se le perdona, a la izquierda no, y es bueno que eso sea así, por eso debe ser la izquierda la más interesada en la limitación de mandatos.
Los ciudadanos solo nos ven a todos iguales si nos mostramos todos iguales. Y no lo somos, ni por principios ni por la forma. Y el cargo público de izquierdas que no lo entienda así, ya está tardando en dejar la silla.

Estupidez

  "Es solo por su estupidez que algunos pueden estar tan seguros de sí mismos". Franz Kafka, escritor checoslovaco. Nunca podemos ...