domingo, 29 de diciembre de 2013

Adios a un 2013 nefasto

Oír el pasado viernes a Rajoy tras el Consejo de Ministros, dibujándonos una España en marcha y que ya está saliendo de la crisis, resulta patético, porque eso solo lo perciben los españoles con grandes cuentas corrientes que han incrementado sus ingresos, y desde luego no el ciudadano normal y corriente, cada día con mayores problemas para llegar a fin de cada día que ya ni siquiera a fin de mes. Si, patético, porque un gobernante que cada vez que le ha apretado el zapato de la corrupción en su partido, ha optado por esconderse de la prensa detrás de un televisor de plasma, podía haber seguido fiel a ese su modelo de cobarde, en lugar de salir a mentirnos importándole un bledo  desprestigiar con ello la democracia.
Y es que si no dar la cara desprestigia, mentir lo hace aún más. Daña más la apariencia de democracia que su falta, porque la mentira en sus discursos es la demostración del desprecio sistemático a todos los ciudadanos, esos que con su voto e impuestos unos, y otros solo con lo segundo, le mantenemos en la Moncloa para que sea el presidente de todos, no solo de la clase privilegiada de este país como si de una república bananera se tratase, y el fuese el dictador de pacotilla que la intenta dirigir.
No es fácil ser breve a la hora de resumir el año que termina. Una calificación como resumen: un año nefasto para los ciudadanos. Por mucho esfuerzo que el presidente haga para tratar de convencernos de que este 2013, ha sido un buen año gracias a las reformas que según él permitirán afrontar un 2014 mejor, no creo que exista un solo español (salvo los que viven ciegos en el fanatismo pepero) capaz de creérselo. Las profecías son propias de iluminados y no de estadistas, y Rajoy ni es lo uno, y ha demostrado que tampoco lo otro, por mucho esfuerzo que ponga en exteriorizarlo, y ni él se cree lo que nos dice.
Con la justificación de la herencia recibida (ya son dos años con la misma escusa), la obra pública ha continuado en una vía de parálisis e impase, y nuestras grandes constructoras, como nuestros investigadores, tienen más trabajo en el exterior que en nuestro país. En Galicia como antes fue el Prestige y sus hilillos, ahora ha sido el accidente del AVE en Santiago la punta del iceberg a una mala gestión de las infraestructuras, ahora enturbiando el modelo ferroviario de la alta velocidad. La solución para tapar la mala gestión: culpar al conductor del tren, culpar a la herencia recibida y no admitir que los recortes afectan a la gestión de las infraestructuras. La red de autovías estatales también sin avances en dos años y deteriorándose, y nuestro I+D+I en sus horas más bajas invitando a la fuga de cerebros.
La reforma laboral que se hacía para crear empleo, solo ha servido para abaratar los despidos, precisamente lo que específicamente el gobierno rechazaba pretender con su aplicación. La realidad es que seguimos en seis millones de desempleados, y la bajada de ese número es debida a la gente que ha emigrado (nacionales y extranjeros), y a quienes (cansados de no encontrar ofertas de empleo) han desistido de continuar inscritos en las listas del paro, pero en ningún caso a el resultado de un estímulo a la creación de empleo. A final de este año se ha decidido la congelación del salario mínimo, lo que nos sitúa a la cabeza de los países europeos con un salario mínimo más miserable. Y el remate, en estos días se ha aprobado que, si por trabajar se enferma, el control de la baja laboral se hará por las mutuas patronales y no por el médico de cabecera.
A la reducción drástica de los derechos de los trabajadores de esta reforma, y para acompañarla había que adoctrinar a los españolitos y españolitas, y nada mejor que hacerlo desde la educación primaria. Así la reforma educativa tan protestada por padres, alumnos y profesores se ha aprobado contra viento y marea, porque es la pieza imprescindible para que los contenidos de la reforma laboral sean tragables por cualquier joven que se incorpore al mercado de trabajo.

En el dos mil doce se acometía la reforma sanitaria sin ninguna negociación, mediante un decreto ley, el 16/12, que dentro de un tutus revolutum abordaba cambiar situaciones laborales, sacar medicamentos del sistema público de salud, y auspiciaba las privatizaciones de hospitales y de la asistencia sanitaria general, a la vez que permitía excluir de esa asistencia a los colectivos mas desprotegidos. Pese a ser del año pasado, ha sido en dos mil trece cuando se han visto sus perniciosos efectos sobre la salud de la ciudadanía y del sistema sanitario español que ha pasado de la vanguardia mundial a un puesto de mediocre.
Con un componente que afecta al sistema sanitario, pero sobre todo como un recorte de derechos, a final de año se ha incorporado a la serie de dislates de este gobierno la Ley del aborto, que nos traslada a las épocas del franquismo más rancio, recortando los derechos de la mujer a decidir sobre su derecho a la maternidad, y con la cara dura de cemento y el cinismo eclesiástico que le es propio, su promotor dice que es la más progresista de las leyes europeas que hay sobre esta regulación. Eso sí, es la única promesa electoral del PP que ha cumplido en dos años.
Este mismo ministro ha sido el impulsor de la ley de tasas judiciales a finales de 2012, y que en este año han servido para impedir el acceso a la justicia a quienes medio carecen de recursos económicos, es decir al ciudadano medio que es el que ve vulnerados sus derechos, sin posibilidad de defensa jurídica por el alto coste de los trámites judiciales.
Tampoco se han librado las pensiones, pese a decir que eran intocables, pero con una maniobra de prestidigitación, anuncian una consolidación de una subida en época de vacas flacas pero que no obliga a incrementarla en época de vacas gordas. La consecuencia, esa pensión que estaba en 2013 permitiendo a los padres jubilados, hacer frente a los mínimos vitales de los hijos en situación de desempleo, queda de esta manera congelada desde enero (porque una subida de algo más de un euro mensual, no deja de ser una congelación encubierta). Veremos en 2014 si esto no desata una revuelta social, al estar garantizadas para este año la subida de alimentos, ropa, agua, luz, gas, etc. Junto a la congelación salarial
La ley de dependencia que nació sin dotación suficiente por el anterior gobierno, ha pasado con este directamente a carecer de dotación. Se vuelve al modelo de la caridad cristiana con el pobre y el desvalido. Rara es la agrupación de Nuevas Generaciones del PP que no ha puesto en marcha una iniciativa de recogida de alimentos o de juguetes en estas fechas, sin olvidar que detrás de esa dadiva está un posible votante a sus intereses partidistas. Esta no es una competencia que el estado privatiza, sencillamente renuncia a ella dejándola en manos de la Iglesia y las ONG´s, pero si puede conseguirse un voto, no dudan en transformar a sus cachorros en ONG. Puede que en la próxima Navidad, retorne aquel consejo gubernamental de sentar un mendigo a tu mesa, como en la dictadura franquista.
También nuestra defensa y nuestras relaciones exteriores han vivido etapas intensas. El gran empeño en vender la marca España como sinónimo de calidad, se ha visto truncado por una imagen de corrupción, de país en regresión de derechos ciudadanos y de atisbos de brotes procedentes de nuestras rancias raíces fascistas. Si en la época aznariana era Perejil, este año fue Gibraltar. Y si todos los años hemos dedicado más dinero a la defensa que al empleo, este año también lo hemos hecho, pero con el presupuesto ministerial repartido entre los demás ministerios de tal manera que ese incremento no sea evidente a simple vista.
Tampoco el ministerio de industria ha estado ausente de los trabajos para avanzar hacia un modelo neoliberal. Un ministro que no controla su departamento, que ha visto desde la expropiación de Repsol (vendida como un ataque de los marxistas argentinos a la patria hispana), a la última tragicomedia de las subastas eléctricas (te subo un once, pero luego subo un tres, y todos contentos con tener una subida de nueve puntos menos de lo previsto). Siempre a mano la tan socorrida herencia recibida para justificar cualquier fracaso, y además presumir con la frase “el gobierno tiene que gobernar y hemos hecho frente a los intereses de las empresas en favor de los ciudadanos”.
Y como no detenerse en la labor de un ministerio del interior empeñado en los recortes de derechos ciudadanos, en las leyes mordaza o en hacer guardianes del orden público a los vigilantes jurados de los establecimientos privados. Es el ministerio encargado de mostrar el desprecio sistemático al principio de que la democracia es el gobierno del pueblo. Este ministro demuestra que ante sus convicciones ultra católicas y reaccionarias, la democracia es una palabra vacía de contenido. Su última ley, la de seguridad privada es otra privatización más de lo público, que seguramente tenga en el horizonte la privatización de los establecimientos penitenciaria.
Y por último, el repaso a la labor de los ministerios de economía y de hacienda. Con un pijo y un déspota al frente de ellos respectivamente, son la muestra de lo que es esta derecha gobernante, son los encargados de poner a los ciudadanos al servicio de la economía, en lugar de la economía a nuestro servicio. Con sus reformas auspiciadas con el dato de que estaba bajando la prima de riesgo española, se han dedicado a traspasar los euros recortados en los servicios a las arcas de los bancos de quienes les propusieron para ser ministros, o sea, de sus amigos. Han realizado una reforma del sistema bancario que se inició con la promesa de que todo lo que se diera a los bancos lo devolverían y ahora ni se enrojecen para decirnos que lo pagaremos nosotros los españoles, todos y cada uno de nosotros. Son quienes han permitido el reparto de lo que era patrimonio de todos los ciudadanos entre los saqueadores de guante blanco, sin ningún tipo de escrúpulo ni reparo por su parte.
Parece que, ante este alud de ataques frontales a la ciudadanía, lo lógico sería que esa ciudadanía se mostrase indignada y se manifestase en la calle. Lo ha hecho, más de lo que nos han contado, pero no en la medida que un ataque tan brutal precisa para ser parado. Una explicación a esto: son tantos los frentes que nos han abierto, que el que más y el que menos podemos sentirnos agobiados o abrumados por esta avalancha.
La realidad, a nuestro pesar, es que el rodillo del capitalismo ha seguido avanzando en 2013 contra viento y marea, y en paralelo, los que dirigen el cotarro siguen dedicándose al expolio de todo lo conquistado con mucho esfuerzo (incluida la vivienda familiar, mediante los desahucios por el impago al que sus propias leyes y recortes nos obligan). Después del expolio vemos el reparto descarado del botín conquistado entre ellos, en sobres o en B.
Mi padre me decía que las guerras las provocaban las empresas de fabricación de armamento para así poder limpiar sus stocks de armas. Ahora no solo le creo, sino que estoy convencido que esta crisis es una jugada similar: esta crisis la han creado unos pocos para ponerse las botas con cargo a todos los demás.
El gobierno que hoy tenemos es solamente el representante de los creadores de esta crisis y actúa como gestor de su estrategia, le pese a quien le pese.

1 comentario:

  1. 2014 Año Internacional #AgriculturaFamiliar "Es muy importante el paisaje pero es más el paisanaje" ¡bien dicho en @la2_tve amigo Antonio¡

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