jueves, 9 de mayo de 2013

Los partidos políticos carecen de credibilidad ante el ciudadano.


 
Los ciudadanos españoles nos encontramos ante grandes retos sociales y políticos. Fundamentalmente ante una crisis de legitimidad de nuestros políticos ante nosotros los ciudadanos/as, y aunque aún la situación no aparece descontrolada, podemos encontrarnos ante una falta de gobernabilidad a la vuelta de la esquina.
 
Esta desconfianza es consecuencia de la sensación de que nuestros electos no representan nuestros intereses, y la sociedad española sufre una crisis de representación política, lo que esta agudizado en el día a día por la precaria organización del llamado tejido asociativo. Esta falta de confianza en nuestros electos provoca la aparición cada vez más frecuente de grupos que defienden causas muy concretas, pero sin una idea clara de la necesidad de unir fuerzas para una lucha en conjunto. No es que no protestemos, es que lo hacemos cada uno por nuestra cuenta.
 
Un segundo elemento es la falta de credibilidad de las actuales ofertas políticas, por falta de una orientación clara de los diferentes ofertas, y la manipulación de la información a la que estamos sometidos los ciudadanos. Todo esto produce que sean muy débiles las referencias de las que disponen los  electores para tomar sus decisiones y movilizarse.
 
Consecuencia de todo lo expuesto son las diferentes respuestas de los electores a la política que tenemos: abstencionismo, el voto por el anti político, un crecimiento del electorado independiente, y la aparición del llamado voto de opinión que suele dispersarse.
 
Estamos ante la necesidad de aplicar el principio de la acción política para poder recuperar la afección ciudadana. El mensaje básico debería ser un intento por pasar de las necesidades personales de cada individuo, a las necesidades colectivas. O dicho de otra manera la necesidad de ir desde la esfera doméstica a la esfera pública.
 
Esto no puede lograse sin la puesta en valor de unos principios éticos fundamentales y sin asumir el reto de reconstruir la sociedad. Por eso hoy es necesario que el mensaje que se envié desde los partidos a los ciudadanos sea de compromiso colectivo, y que recoja la defensa de los derechos humanos, de los valores de equidad, justicia, respeto, civismo, tolerancia,  solidaridad y de compromiso social.
 
Si no lo hacemos, el sistema político español se tambaleará más aún de lo que ya lo hace hoy.

1 comentario:

  1. El político que se precie, que exponga sus Declaraciones Anuales del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de los últimos 15 años. Plazo que se corresponde con el vencimiento de las obligaciones personales. Mientras no empiecen por ello, no se merecen credibilidad. Mira los concejales del Ayuntamiento de Albacete, que no quieren mostrar públicamente las correspondientes al Ejercicio 2011, y con tal finalidad están aplazando el cumplimiento de un Acuerdo plenario

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