jueves, 30 de mayo de 2013

El retorno de ANSAR (Acronimo de Aznar No Soporta A Rajoy)


Con cuanta soberbia y prepotencia se expresaba Aznar en la entrevista que en una televisión le realizaban hace unos días. Fiel a su convencimiento de “soy el ombligo del mundo”, se ofreció como el salva patrias que, para algunos, este país necesita en el difícil momento que atraviesa. Esos podrán creer que su retorno a la política activa sería bueno, pero que sepan que nunca segundas partes fueron buenas. Para mí, no ha dejado de ser el mismo miserable que nos embarcó en una guerra sin sentido, y que nos oculto la verdad el 11M por intereses partidarios del PP.
Mucha tinta se ha empleado en hablar de esa entrevista. Pero me ha llamado la atención el comentario que hacia al respecto, un miembro de su partido. Hacia una curiosa lectura de la situación que vivían en el PP: Jose Maria tiene a los electores, pero Mariano tiene al partido.
Y aceptando eso, uno piensa (solo en este caso), que menos mal que en la España de hoy, los electores no pintamos nada. A nadie se le oculta que cualquier dirigente intenta agradar mas al partido que a sus votantes, porque así opta a continuar en su cargo, puesto que es el partido quien confeccionará las listas y no los electores. De no ser así el mecanismo, igual teníamos la desgracia de encontrarnos el resurgir en primera línea, la mentalidad cavernaria del que en el PP llaman presidente de honor.
Pero hay que analizar que no parece lógico que Aznar aparezca de pronto en primera línea, sin un motivo claro. Días atrás, hemos visto como Esperancita y otros barones del PP, le plantaban cara a Mariano por muchos asuntos, la ultima con el asunto del déficit asimétrico (eufemismo barato de “contentar a todo quisqui).
Puede que alguien este planteándose fundar un nuevo partido con los más acérrimos y extremo derechistas populares. No sé si será ese el motivo, yo no lo creo, pero lo que es seguro es que todos se han tirado al cuello del ex presidente, y no creo que en este caso ese cierre de filas junto a Rajoy haya sido casual.
También cabe preguntarse, si en ese alejamiento de los miembros del aparato PP respecto al ex presidente, no estará el miedo a los papeles de la Gurtel que afectan a Aznar. Puede que ese sea el motivo de que ningún cargo, de la noche a la mañana, quiere que se le vea junto a quien un día lo fue todo para ellos. La crueldad de la política.
Lo que no puede negarse es que Aznar cuenta con el apoyo de los desencantados de Mariano, incumplidor de todos y cada uno de los puntos del programa electoral que le llevó a la Moncloa. Y visto lo visto, este parece el primero de una serie de ataques a Rajoy, que sepa Dios cuantos será capaz de aguantar, pero a esta marcha no pasa de finales de año.
La política neoliberal ha tocado fondo en España y en otros países europeos que se creían que la crisis no iba con ellos. Mi miedo, es que a este fracaso le siga una ola de neo fascismo, porque o es con la vara en las espaldas, o los ciudadanos no van a aceptar que se perpetué esta situación a la que esa política nos ha arrastrado.
Si se necesita alguien que juegue ese papel en España, ¿a alguien se le ocurre mejor candidato que Jose Maria el que habla catalan solo en la intimidad? A mí no. Para ese papel represor, nada mejor que un perfil de gobernante neo franquista y sin escrúpulos. O sea ANSAR.

domingo, 19 de mayo de 2013

¿Por qué otra vez nos entran las dudas sobre las primarias?

El 25 de abril se anunciaba por sorpresa que habría primarias en el PSOE. Muchos nos creímos que las cosas empezaban a cambiar Esta mañana, jarro de agua fría, porque se anuncia que en octubre se decidirá si hay primarias o no para elegir al Secretario General. Todos saben que no se puede eludir esta demanda de las bases, pero hay miedo a los riesgos que ese método suponga.
Por si éramos poco creíbles, esto nos hace menos creíbles aún.  Estas dudas de hoy chocan con pronunciamientos a favor de mejorar la calidad de nuestra democracia representativa. Las primarias son una de las necesidades que tenemos en el PSOE si queremos levantar cabeza, pero no es la única.
Nadie duda que si nuestro Secretario General surge de unas primarias, tendrá la confianza de todos los militantes, al ser elegido de forma democrática por todos. Y tampoco nadie duda que hay mucho por hacer y que se necesita alguien capaz de lidiar con ese enorme trabajo que hay que realizar.
Estamos obligados a un cambio radical si queremos desafiar a encuestas como las de los últimos días. Nuestros votantes y simpatizantes, se sienten  frustrados, y no volverán a votarnos si no somos creíbles, y eso solo lo lograremos con  trasparencia, democracia interna y una amplia participación de toda la militancia en la designación de quien nos dirija.
Pero eso solo no será suficiente. La elección de un Secretario General en primarias tiene que acompañarse de la autocritica y de un nuevo proyecto claro y detallado que convenza a los ciudadanos de que es el necesario para sacarnos del agujero en el que esta nuestro país. La competencia a ganar es la de la credibilidad ante el electorado.
Y para ser creíbles, no solo necesitamos un giro a nuestros orígenes de partido de izquierdas, también necesitamos que la clase trabajadora, se sienta de izquierdas, porque a veces parece que ha dejado de serlo, y puede que hasta por culpa nuestra en la forma de ejercer los gobiernos. Que el PSOE ha hecho políticas neoliberales no es negable, pero gran parte de la clase trabajadora las pedía, aunque no quiera aceptar hoy que fue así.
Pero sobre todo necesitamos darle la vuelta al partido como si fuese un calcetín en lo referente a nuestro funcionamiento interno. O se logra desterrar la costumbre de arrinconar o expulsar a quien destaque en nuestras filas, si esas personas son vistas como una amenaza por los miembros de las direcciones, o nunca tendremos a los mejores en la dirección, sino a los mejor posicionados en las estructuras partidarias.
La solución no es fácil, pero pasa por empezar de cero. Hace falta un nuevo diseño de la organización, apostar por un nuevo papel de los militantes en la organización del partido que los implique más en las decisiones y proyectos, y buscar nuevos líderes capaces de desarrollar el proyecto.
Si las primarias es el inicio de este proceso de cambio, y ya andamos con dudas sobre si sí, o si no, lo demás no puede ser posible por increíble.

viernes, 17 de mayo de 2013

La facilidad con que nos convertimos en jueces

Para que haya justicia, cualquier acusado o acusada debe ser informado de la acusación que se ha formulado contra él o ella, porque con ello se evitan las  acusaciones sorpresivas y ayudar a que pueda preparar desde el primer momento la defensa adecuada a la acusación que se le hace
También tiene derecho a no reconocer su participación en un delito, y faltar a la verdad  no puede ser objeto de sanción, excepto cuando no sea una declaración y se intente ocultar pruebas.
El más conocido de los derechos de la persona acusada, es que no tiene la obligación de probar su inocencia, sino que ésta debe presumirse y el Tribunal actuar consecuentemente con esta presunción. Si la persona que juzga no llega al convencimiento de la culpabilidad, deberá declarar su inocencia.
Pero también existe el deber ciudadano de que la verdad resplandezca, y el ciudadano honrado debe asumir sus errores y la culpabilidad en la vulneración de la ley. Pero derechos y obligaciones chocan frontalmente en la cabeza del reo, y nadie puede pedirnos arrojar piedras contra nuestro propio tejado.
Cuando quien es juzgado es un personaje público, hacer justicia resulta más difícil. Cuando es un personaje político, que resplandezca la justicia resulta casi imposible. Seguidores, aduladores y agradecidos de un lado. Detractores, envidiosos, vengativos de otro. Si no imposible, si muy difícil. No se puede olvidar que en política siempre hay un precio a pagar por el que destaca por su protagonismo, y cuando es juzgado ese precio aumenta.
En nuestro país, que se declara un estado de derecho, a veces tenemos la sensación de que la justicia brilla por su ausencia. Imputados que se enteran de que lo son por los medios de comunicación, aquellos a los que no les concedemos el derecho a no confesar, y los que son condenados por los medios antes de realizar un juicio formal.
Cuando la justicia no lleva la venda en los ojos deja de ser justicia, y se vuelve parcial. Cuando una sentencia es injusta, no puede ser obligatorio compartirla, ni respetarla, ni  acatarla, porque no pueden ser merecedores de respeto los jueces que por subjetivos en sus decisiones resultan injustos.
Pero no podemos olvidar que los primeros que nos convertimos en jueces implacables de los demás somos los ciudadanos, y somos capaces de no ver la viga en el ojo propio ni en el del amigo, y ver la paja en el ajeno o en el del rival, y ver injusto al juez que sentencia contrario a lo que creemos, y justo si es según  nuestro criterio. Cuando ocurre esto último, entonces se nos olvida que pueden equivocarse. Cuando ocurre lo primero, siempre se equivocan.
Lo que es innegable es que cuando no impera la justicia en nuestra vida cotidiana, cada día es un día triste. Cuando no hay juicio justo, la sentencia condenatoria se convierte en una  venganza, en un ajuste de cuentas. Cuando el culpable es declarado inocente, la justicia se convierte en un hazmerreir.

martes, 14 de mayo de 2013

Carta de reflexiones a unos compañeros del PSOE: Un suponer

Estimados compañeros y compañeras, me permito compartir con todos y todas, lo que los andaluces llamamos “un suponer”, porque lo que a continuación voy a exponeros en forma de supuesto, es lo que me parece una percepción personal real.
Supongamos que alguien mueve los hilos para que estemos de nuevo en una situación como la que vivimos ya hace algunos años que se llamó “la pinza”. Entonces la pinza nos la hicieron el PP-Aznar y el PC-Anguita.
Esa pinza renovada, hoy sería así: Por un lado desde la llamada “izquierda izquierda” consiguen hacer que los socialistas seamos vistos por la sociedad como “no de izquierdas” y como un PP blandiblu. A ese mensaje, se añade el hecho de que algunos compañeros/as, ante el inmovilismo de la dirección del PSOE, ven como la salida real a esta situación que vivimos, más próxima a su sensación de “la necesidad de dar un giro a la izquierda para salvar el estado del bienestar”, y por esa sensación ese frente común puede resultarles muy atractivo a mucho votante socialista.
Por el otro lado de la pinza, tenemos que el voto cautivo del PP no descenderá del 25%, pero que cualquiera que haya visto los movimientos electorales de la derecha en nuestros pueblos y ciudades, sabe que llegada la hora de las urnas, recuperaran un tanto por ciento importante de voto, y además esa recuperación se verá impulsada por aquello de “la alternativa al PP son los comunistas de IU y los anti sistema”, eso debe sonarnos porque ya lo hicieron con nosotros cuando en las pasadas elecciones decían que detrás del 15M estábamos el PSOE.
En este suponer, como es obvio y notorio, quien se quedaría en tierra de nadie, o como tercera fuerza, o partido bisagra, parece claro que sería el PSOE. La única opción que nos quedaría sería apoyar a la coalición de izquierdas, puesto que nadie nos perdonaría apoyar al PP. Vamos como en Andalucía pero al revés.
Explicado el “suponer” analicemos lo que ya está pasando ya sin necesidad de suponerlo.
Nadie duda que desde IU y EQUO haya un especial interés por acercarse a todas las plataformas sociales similares al movimiento 15 m. Lo hace IU a través de su “cara nueva” denominada Izquierda Abierta que (no sé en vuestras ciudades pero en las que yo conozco si ocurre), está metiendo en los movimientos sociales y en esas plataformas ciudadanas  a sus políticos, pero que ahora no parecen como tales en nombre de su formación, sino que aparecen como activistas sociales. Para constatar esto, basta con ver como en algunas plataformas ya han sustituido a los activistas que cuando el movimiento social se inició se encontraban ya en ellos, generalmente estaban en nombre de CCOO. Ahora los que están son esas figuras mas políticas.
 Algo parecido hace EQUO pero no es tan general su llegada a todas las plataformas, sino que está siendo más selectivo a la hora de incorporar a su gente, entre otras cosas porque son menos en número.
A nadie se nos oculta que Izquierda Abierta aparece como la cara amable de IU, y así está acercándose a movimientos como la PAH, 15 M y otras. También a esos movimientos nos hemos acercado los socialistas. Curiosamente cuando los militantes del PSOE nos acercamos no nos permiten hacerlo con nuestras siglas, por nuestras políticas neoliberales de los últimos años de gobierno. Si lo hacemos con las siglas PSOE encontramos el 99% de las veces el rechazo de esos movimientos, pero no cuando lo hacemos a título personal ¿os suena esto que cuento? Más curioso aún, es que son esos compañeros de IU los que además contemporizan a nuestro favor frente a quienes piden que nos marchemos, diciendo que no la tomen con nosotros, que también entre los socialistas hay gente de izquierdas y que nos dejen estar allí como personas de izquierdas.
Detrás de esta estrategia se oculta (cada vez menos por más evidente), el objetivo de acudir haciendo un frente común todas estas “izquierdas izquierdas” en las próximas elecciones locales en muchas ciudades, como única alternativa posible a la opción PP, puesto que dan por perdida la opción PSOE como mayoritaria. Por si no tenían bastante argumento aprovechan los datos del CIS últimos, para recordárselo a quienes siguen apostando por el PSOE.
Puede que me equivoque al ver este panorama, y que solo sea fruto de una paranoia personal. Pero ¿y si no es una paranoia? ¿y si el suponer fuera cierto? Y sobre todo, sea cierto o no ¿Qué estamos haciendo en el PSOE ante estos movimientos reales de IU?
Pues creo que parta nuestro pesar, ante esta estrategia de IU, nuestra dirección debe estar jugando al ajedrez, porque su postura es de un verdadero enroque. Mientras, observamos impasibles, como muchos simpatizantes y una parte de la militancia socialista estamos apoyando y participando en estos movimientos y plataformas, aunque lo hacemos a título personal. ¿Alguien puede explicarme que está pasando? ¿Hay alguien en la dirección que vea esto? Pues que lo haga, porque la sangría de votantes en los últimos sondeos es para asustarse.
Además, y esto es una apreciación personal, creo que muchos socialistas sufrimos en mayor o menor grado el “síndrome del acogotamiento”, porque es curioso que criticas como “PSOE-PP la misma cosa es”, nos la traguemos sin que seamos capaces de poner en valor el hecho indiscutible de que los avances sociales que ha habido en España lo han sido gracias al PSOE. Digo esto como contrapartida a las criticas, porque a la vez si estamos dispuestos a asumir haber cometido errores al aplicar algunas políticas neoliberales.  Siempre he defendido que en su momento se debió pedir perdón por los errores cometidos, pero una vez expulsados del gobierno por esos errores, ya no se puede seguir teniendo casi que pedir perdón por ser socialistas.
Con todo lo anterior, lo que quiero plantear al grupo de Factoría es la necesidad de repensarnos si debemos hacer nosotros de activistas sociales como hacen los de IU, o deberíamos gastar todas nuestras energías en producir cambios internos en la organización del PSOE. Seguro que habrá respuestas en los dos sentidos, e incluso apostando por ambas cosas a la vez, pero no deja de ser curioso que para IU o Izquierda abierta, el debate que a nosotros se nos exige de primarias, listas abiertas, etc., a ellos ni se les plantea por la ciudadanía.
Esto último, al contrario de lo que muchos puedan pensar, para mí es un signo de esperanza. Si nos piden cambiar es signo de que aún podemos recuperar la confianza perdida, pero no lo haremos desde el inmovilismo.
 ¿Congreso extraordinario? Cada vez parece más clara la respuesta del SÍ.

sábado, 11 de mayo de 2013

¿De qué se ríen Mas y Rajoy?


Ayer visitó Catalunya el señor Rajoy, y en los medios de comunicación todos hemos podido ver una fotografía en la que los responsables de los gobiernos catalán y español sonríen a mandíbula batiente. La pregunta que me surge es ¿de qué se reirán? Porque no creo que ni en Cataluña ni en España haya motivos para esa euforia que explicitan. Las explicaciones posibles son: que la situación de sus gobernados, catalanes y españoles, se la trae al pairo a ambos dos; que tal vez se deba a que ambos son unos desmemoriados; o , y sería muy grave, a su cinismo puro y duro.
 
Son muchos los españoles que encontraron su futuro emigrando a Cataluña, tengo familia allí, y vive en una zona donde la mayoría pertenecen a esa emigración andaluza, extremeña, aragonesa. Curiosamente hoy se manifiestan más catalanistas que los que varias de sus generaciones son nacidas allí. Cuando para visitarles o por otros motivos he viajado allí, siempre me encontré como en casa, y nunca me sentí marginado como algunos conocidos afirman que a ellos les ocurrió.
 
No niego que esa sensación haya podido ser real, pero igual ha podido ocurrirles en cualquier país extranjero. Sería bueno preguntarnos el porque de ese rechazo o si no será que cuando salimos del territorio en el que moramos, no llevamos ya una cierta predisposición a sentirnos de fuera en el lugar al que llegamos y eso nos condiciona las percepciones.
 
Como dice El Quijote, “No ha mucho tiempo…” que el Rajoy que gobierna era el acolito del bigotes del “Pujol enano habla castellano” con el que estimulo ese patriotismo rancio y trasnochado propio del PP y que arrastro con el a muchos españoles al rechazo a lo catalán que hasta motivo la ausencia del cava en las celebraciones navideñas. Seguro que está convencido de su “deber” de sonreír puesto que ahora va a pedir, al también risueño Mas, que pare su “deriva soberanista”, en lugar de admitir que esa deriva en gran parte la ha provocado el anti catalanismo que ha propiciado su partido.
 
Cuántas veces hemos visto por un lado loas a Catalunya por impulsar el progreso del conjunto de España, y a la misma hora en una canal televisivo distinto, llenar de desprecio y humillaciones a los catalanes. Yo que por suerte viajo, he podido comprobar que basta sacar el tema catalán en muchos rincones de España para percibir un odio visceral que da miedo. El calificativo más leve puede ser “separatista”.
 
Ahora, Rajoy sonríe en una Cataluña que, como mínimo, debe sentirse no querida ni respetada. Pero lo más chocante es que vaya allí presumiendo de representar “lo español”, cuando debería caérsele la cara de vergüenza de presidir una España que con sus políticas neoliberales está convirtiendo en un país rencoroso con el diferente, y miserable con sus ciudadanos más necesitados. Si yo fuera catalán y me quisieran unir a esta España que Rajoy representa, hasta me haría separatista.
 
Creo que no nos damos cuenta, de que es el idiosincrásico pragmatismo catalán el mayor enemigo del proceso soberanista que impulsa Mas, y que la mayoría de catalanes, por inteligentes, llegado el momento aplicarían siempre aquello de mejor un mal acuerdo que un buen pleito. Para hacer que alguien no piense en marcharse, hay que hacerle atractivo el lugar que le ofertamos para quedarse, y la España rajoydiana es cada vez menos atractiva.
 
Y por último, me cuestiono, algo que me preocupa más que Mas ¿dónde está la voz del socialismo en todo esto? Nosotros que defendemos la igualdad, la solidaridad, la libertad, o que las fronteras están de sobra, ante las risa de Rajoy y Mas, estamos desaparecidos en combate. Penoso.
 
Me parece que los partidos de este país, de izquierdas o derechas, nacionalistas o de cualquier opción, si quieren llegar a un lugar de encuentro, deberían apostar por la cooperación en lugar de por la competencia, pero sobre todo habrá que dejarse de preocuparnos del attrezzo y poner en el centro del escenario a los actores principales: los ciudadanos. Deben darse cuenta que sin actores no hay obra ¿O es que les resulta tan difícil pensar en la gente y no en sus intereses?

jueves, 9 de mayo de 2013

Los partidos políticos carecen de credibilidad ante el ciudadano.


 
Los ciudadanos españoles nos encontramos ante grandes retos sociales y políticos. Fundamentalmente ante una crisis de legitimidad de nuestros políticos ante nosotros los ciudadanos/as, y aunque aún la situación no aparece descontrolada, podemos encontrarnos ante una falta de gobernabilidad a la vuelta de la esquina.
 
Esta desconfianza es consecuencia de la sensación de que nuestros electos no representan nuestros intereses, y la sociedad española sufre una crisis de representación política, lo que esta agudizado en el día a día por la precaria organización del llamado tejido asociativo. Esta falta de confianza en nuestros electos provoca la aparición cada vez más frecuente de grupos que defienden causas muy concretas, pero sin una idea clara de la necesidad de unir fuerzas para una lucha en conjunto. No es que no protestemos, es que lo hacemos cada uno por nuestra cuenta.
 
Un segundo elemento es la falta de credibilidad de las actuales ofertas políticas, por falta de una orientación clara de los diferentes ofertas, y la manipulación de la información a la que estamos sometidos los ciudadanos. Todo esto produce que sean muy débiles las referencias de las que disponen los  electores para tomar sus decisiones y movilizarse.
 
Consecuencia de todo lo expuesto son las diferentes respuestas de los electores a la política que tenemos: abstencionismo, el voto por el anti político, un crecimiento del electorado independiente, y la aparición del llamado voto de opinión que suele dispersarse.
 
Estamos ante la necesidad de aplicar el principio de la acción política para poder recuperar la afección ciudadana. El mensaje básico debería ser un intento por pasar de las necesidades personales de cada individuo, a las necesidades colectivas. O dicho de otra manera la necesidad de ir desde la esfera doméstica a la esfera pública.
 
Esto no puede lograse sin la puesta en valor de unos principios éticos fundamentales y sin asumir el reto de reconstruir la sociedad. Por eso hoy es necesario que el mensaje que se envié desde los partidos a los ciudadanos sea de compromiso colectivo, y que recoja la defensa de los derechos humanos, de los valores de equidad, justicia, respeto, civismo, tolerancia,  solidaridad y de compromiso social.
 
Si no lo hacemos, el sistema político español se tambaleará más aún de lo que ya lo hace hoy.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Si las primarias son nuevas, necesitan un reglamento nuevo

Parece que por fin, en el partido socialista habrá primarias. Puede que la fecha de realizarlas aún este en un tira y afloja interesado, pero el desenlace a favor de celebrar el proceso es indiscutible. Incluso diría que las circunstancias aconsejarían que no se dilate la aplicación del procedimiento.
 
Muchos y muchas sabemos, que el celebrar primarias por sí solo no va a solucionar los problemas que actualmente existen respecto al ejercicio del liderazgo en el partido. Pero no es menos cierto, que ayudaran a que se produzca una circulación interna de cargos orgánicos que se han perpetuado en la dirección, aún cambiando la Secretaría General, y sobre todo, mejoraran la democracia interna en las agrupaciones.
 
Ha llegado el momento de rescatar la política con mayúsculas, de más democracia interna, y de recuperar los principios de la izquierda de participación en libertad y de forma solidaria. Quienes hemos defendido la premisa de un militante un voto, queremos primarias no solo por nuestro convencimiento de que la participación es intrínsecamente buena, sino porque es una forma de aumentar la calidad democrática interna de nuestra organización, y de que la militancia se sienta parte de las decisiones de partido.
 
Hoy dicen que todo está inventado, y que lo importante es copiar bien. Existen países y organizaciones en los que mirarse, e incluso en nuestro país el PSC tiene un reglamento para primarias, pero reglamentar las primarias con un contenido nuevo, es imperioso antes que lanzarnos a aplicarlas, y quizás, ello aconsejaría que ya existiese creado un grupo de trabajo que elabore ese reglamento y que permitiese que el mismo llegase a tiempo de ser refrendado en la próxima Conferencia política.
 
Para muchos, ese reglamento de primarias, debe modificar la actual práctica de que quien gana una elección a la Secretaría General, nombra su propia (sinónimo de propiedad) Comisión Ejecutiva, lo haga con negociación o sin ella con las demás candidaturas que concurrieron al proceso de elección. Cambiar para mejorar, es que la nueva ejecutiva sea fiel reflejo de la realidad del partido, y en su composición estén representadas proporcionalmente las demás candidaturas no vencedoras, sin que esto tenga porque estar reñido con el hecho de que el Secretario General cuente con una permanente de su absoluta confianza. No puede continuarse, como ocurre ahora, con el hecho de que la candidatura más votada decida todo, y las demás opciones se vean apartadas por completo de la Ejecutiva, o representadas solo simbólicamente.
 
Definir los electores es un aspecto fundamental. Al igual que una elección para candidato a una institución, posiblemente sea más aconsejable la participación de los simpatizantes que luego serán también electores en unos comicios institucionales, la elección de la Secretaria General del partido, consideramos muchos que debería ceñirse a la estricta participación como electores de la militancia al corriente de pago de cuotas, puesto que el ámbito de actuación del SG se ciñe sobre esta militancia exclusivamente. Cosa distinta es si ese Secretario/a general luego opta a un cargo institucional en nombre del partido para lo que considero debería obtener no solo el respaldo de la militancia, sino también el de los simpatizantes.
 
Un segundo aspecto a concretar y no dejar al azar o a la disponibilidad personal, es el perfil que deben reunir los o las candidatos/as a la Secretaria General. Posiblemente el momento político pueda condicionar unos requisitos u otros en un momento dado, lo que aconsejaría no plasmar un perfil cerrado para todas las elecciones, pero si establecer unos mínimos que podrían adecuarse a cada proceso dentro de un boceto general.
 
La pregunta de ¿quiénes pueden ser candidatos a Secretario/a General?, se ha respondido hasta ahora estableciendo como requisito la presentación de un número determinado de avales. En el caso de la Secretaria General los avales se obtenían de los diferentes comités (Federal, Regional, Provincial) o de la militancia. Quizá haya llegado el momento de que ser candidato deba dejarse en exclusiva a manos de la militancia estableciendo que un tanto por ciento de la misma respalde la candidatura. No es entendible reticencias a que esto sea así, porque parece claro que quien tenga el respaldo del Comité  correspondiente, no debería tener ningún inconveniente para obtener el respaldo porcentual de la militancia a la que ese comité representa.
 
El reglamento de primarias deberá tener en cuenta la posibilidad de que se presenten más de dos candidaturas. Si concurren dos solamente, parece lógico que la designación recaiga sobre el que obtenga más del 50%, pero si son más de dos la elección debería contemplar un sistema de doble vuelta.
 
En caso de darse la concurrencia de más de dos candidatos/as, parece lógico pensar que si alguno obtiene más del cincuenta por ciento, se considere electo en primera vuelta, mientras que si no es así, se produzca una elección en segunda vuelta entre  los o las dos más votados en la primera.
 
Por último algo que consideramos fundamental: aplicar el de abajo arriba. Dicho de otra manera, que se elijan las Secretarias Generales de Agrupación local las primeras, luego las de provincia, de región, y por último la Secretaria General Federal. El sistema actual, inverso al planteado ahora, condiciona el proceso de elección conforme se desciende en la pirámide de la estructura,
 
Solo he plasmado algunas consideraciones sobre como reglamentar el proceso, pero seguro que hay propuestas mejores, lo que no es discutible es la necesidad de establecer reglamentariamente las primarias, se oponga quien se oponga.

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Más ocurrencias? No, gracias.


Pensaba que era una contradicción pedir la dimisión de Rajoy, y luego proponer un consenso con el PP. Hoy he visto una propuesta que pretende modernizar el partido, y que me parece más tendente a perpetuar lo que existe, que a cambiar para modernizar.  Cambiamos de planteamientos, pero ¿para que? Voy a explicarme.
Por aquello de llevar mucho tiempo militando en este partido, uno tiene amigos, menos amigos, conocidos y menos conocidos en todos los rincones del socialismo. Incluso algunos de ellos se mueven cerca de donde se cuecen las grandes propuestas que se llevarán a la Conferencia política socialista de octubre.
Me han comentado que están terminando el documento de debate sobre el modelo de partido que queremos, y que si se aprueba, para conseguir más afiliación que actualmente, habrá tres clases de socialistas: simpatizantes, militantes, y una nueve especie de socialista que llaman el “afiliado directo”. Los dos primeros son conocidos, el ultimo una “modernización.”
Este último no tendrá agrupación, si pagaran una cuota, pero tendrán derechos y obligaciones con el partido. Mi duda es muy simple: si no militan en una agrupación, no tendrán más función que la de votar en los Congresos o para elegir delegados a esos congresos, que viene a ser lo mismo.  Serían, seguramente, militantes afiliados directamente a la Federal.
No sé si habrán pensado los redactores de esta propuesta, que esto puede aumentar la afiliación en ese tipo de afiliado, pero que puede  hacer que disminuya la militancia pura y dura, esa que se pelea día a día en los ayuntamientos,  aguanta los improperios de los fachas de turno de sus localidades, defiende como nadie algunas cosas indefendibles que se hacen desde las direcciones, o abre y barre las sedes del partido.
¿Para qué seguir como militante, si con esta nueva forma de afiliación, me limito a pagar la cuota como hasta ahora, y me ahorro todas las penosas servidumbres citadas del socialista tradicional? Yo y muchos y muchas, queremos que cambie el modelo de partido, que sea más abierto y participativo, pero esto huele a pasado no a cambio.
Como viejo militante, sé que esta propuesta puede llevarnos a repetir lo que ha ocurrido en alguna ocasión en una agrupación donde para una elección se afilian un montón de gente que nunca pensó afiliarse, vota, elige a quien se le indica, y causa baja por impago un año después.
Cambiar el modelo de partido, para muchos de nosotros y nosotras, no es aumentar la cantidad de afiliados, sino aumentar la calidad de la afiliación, o dicho de otro modo, más democracia interna, más participación de la militancia en las decisiones, mas debate interno. Lo he escrito varias veces, necesitamos complementar la democracia representativa con la participativa.
Es cuestión de calidad, no de cantidad, así que le pido a los redactores de estas propuestas tan ocurrentes que se las guarden, porque muchos estaremos en frente de estos inventos que suenan a antiguos, no a modernos ni a atrayentes para que se afilie la juventud. Creo que sería mas positivo que se centraran en pensar propuestas adaptadas a lo que la calle nos está pidiendo a gritos.

Los medios de comunicación en democracia

  Y este comentario es de opinión tras la lectura de los medios de hoy. Que personas de nuestro entorno, gente afable y generosa, tenga asim...