lunes, 10 de enero de 2022

SOLO SE QUE NO SE NADA


Son más de cien los casos de positivos que he visto en consulta en lo que llevamos de fechas navideñas y año nuevo.
He tomado muchas medidas: EPI, guantes, mascarillas, pantalla, y en los casos que no era imprescindible la auscultación, incluso he mantenido la distancia. Tengo además una pantalla protectora en la mesa, y el gel hidroalcoholico disponible para cada persona que acude. A pesar de todo eso, la contagiosidad de esta variante, Omicron, ha sido más potente que esas medidas adoptadas y al final también me ha llegado el contagio.
Hoy he dado positivo después de hacerme test durante todos los días de esta semana, alertado por un dolor de garganta que comencé a notar el martes. Tengo tres dosis de vacuna y ya pasé el COVID en septiembre de 2020. Creo que las medidas relatadas y el poco tiempo de duración de los contactos con los pacientes, deben ser sufícientes para evitarles el riesgo de contagio, aunque visto lo visto, el consejo debería ser que no se acuda al Centro de Salud o al consultorio salvo para situaciones que no puedan ser resueltas sin la presencia física. Hoy somos más de 9000 los sanitarios contagiados y de baja en las dos ultimas semanas en esta sexta ola. Estoy aislado y pendiente de negativizar para reincorporarme a mi trabajo.
Muchos pacientes, cuando llegan, ya te dicen que se han hecho un test de farmacia y que les ha salido positivo. Eso facilita la tarea de clasificación, pero no todos disponen de ellos ni los realizan de manera correcta. Y también otros aspectos que intentaré aclarar. Si te haces una prueba de Antígenos rápidos, lo normal es que sean negativos hasta el 5º día después del contacto y aparecer el 6º y suelen dar positivos hasta unos seis días después.
Esos test son diferentes a la PCR. En Omicron, la PCR aparece positiva ya al 5º día, pero puede permanecer positiva durante bastantes días, aunque lo habitual es que a partir de las dos semanas de la fecha de contagio se negativice. Por eso es importante saber, cuándo se debe hacer el test y no hacerlo antes, porque muchos pacientes dan hoy negativo y unas horas después o a la mañana siguiente positivo. Eso ocurre con mucha frecuencia.
Puede que la alta incidencia que estamos sufriendo, sea consecuencia de pensar que un test negativo era un salvoconducto para alcanzar el “no riesgo”. Muchos hemos pensado que un test realizado antes de una reunión, si todos los asistentes son negativos, es una garantía de que no habrá contagios. Detrás de ese error de percepción están unos medios de comunicación y unas administraciones con mensajes no solo confusos, sino incluso contradictorios, y desde luego carentes de un respaldo en ensayos clínicos. Decir que acudas a la farmacia y te hagas un test y si es negativo quédate tranquilo, es decir una verdad a medias. Esa información se puso en tela de juicio en un caso que fue publicitado por esos mismos medios. Me refiero al caso de lo sucedido en Noruega.
Un test previo a una comida o una reunión con resultado negativo puede que sea positivo en unas horas al repetirlo, y eso no lo decían. En Noruega, los cien asistentes se realizaron test previo a cenar, y estaban todos vacunados. Pero a los dos o tres días eran positivos ochenta de ellos. No significa que los test no funcionen, sino que podemos realizarlos en ese periodo en el que aún alguien es negativo pese a estar contagiado y contagiar a los demás, por lo que sería necesario repetirlos cada cinco o seis horas.
Lo primero que hay que decir respecto a las reuniones es que si tienes alguno de los síntomas de la enfermedad no acudas a ninguna reunión. Lo segundo es que, más que un test previo (que está bien), lo importante es garantizar la ventilación, las mascarillas, la distancia y el lavado de manos. Eso si que nos lo han repetido veces, pero era más socorrido el test y si era negativo: !Viva la virgen!
Si quieres actuar de forma responsable, si dudas que puedes tener algún síntoma, o has sido contacto estrecho de algún positivo (pero no tienes síntomas), no debes acudir a reuniones con otros, aun estando vacunado, y debes plantearte el asilamiento por seguridad de los demás. El test ha hecho que una inmensa mayoría se olvide de eso, y los datos nos tendrán en subida hasta cresta de la ola al menos hasta mediados de enero, habrá un repunto a la semana por la festividad de los magos y luego vendrá la bajada de la incidencia. Antes no, así que no vale alarmarse.
De los pacientes que atiendo en mi consulta, a día de hoy, casi un 99% tienen su pauta completa entre los mayores de 12 años, y están vacunados los niños de 12 y 11 años. Por lo tanto lo que expongo es aplicable a VACUNADOS, y puede ser distinto en los no vacunados. Por la experiencia de lo que hemos visto en las consultas (por tanto lo que ahora expongo es una observación personal y no un estudio), podemos clasificar en cuatro grupos a los pacientes positivos. El primero es el de los asintomáticos que son muy pocos, aunque los hay. Un segundo grupo es fácilmente confundible con un resfriado común. En un tercero parece que lo que presentan es un cuadro de laríngeo o faringitis. Y por último, otros cuyo cuadro es más parecido al de una gripe. La proporción entre estos grupos podría ser de 1, 3, 3, 3 respectivamente. En conjunto, los síntomas que estamos viendo en los contagiados de Omicron, son algo diferentes a los de las anteriores cepas. Donde la disnea o sensación de falta de aire era frecuente.
Los pacientes comentan con mucha frecuencia: dolor de cabeza, dolor muscular más frecuente en las piernas y algunos en los costados; y picor de garganta, estornudos con mucosidad nasal, y la mucosidad en garganta no es fluida sino espesa. Tos seca que es muy insidiosa y molesta. No refieren, como en otras variantes anteriores, una pérdida de olfato. Algunos otros refieren diarrea. La aparición de fiebre es frecuente y no suele ser elevada, sino en valores generalmente menores o muy próximos a 38ºC y suele durar un par de horas, cede espontáneamente y reaparece al día siguiente incluso al tercer día. Cifras más elevadas de fiebre, y que no cedan a los antitérmicos, nos deben hacer pensar en afectación pulmonar que debe estudiarse o mal curso de la enfermedad, aunque no siempre. También he tenido pacientes que refirieron algo de mareo los días previos a positivizar en el test de antígenos. Algunos con nauseas, algunos con diarrea. Un paciente refería dolor en las lumbares tipo lumbago. También un paciente con dolor de oídos y otro con dificultad para conciliar el sueño.
Y algo bastante frecuente en los comentarios que nos hacen, es mucha gente se ha hecho la falsa idea, de que con la vacuna no se contagia. La vacuna evita la gravedad y por lo tanto las hospitalizaciones que vimos en otras olas. Pero la gente vacunada, no solo se contagia, sino que con Omicron se contagia antes, posiblemente porque el sistema inmunológico responde antes y evita la gravedad de la infección.
Cada vez el Covid es más similar a un catarro. Pero no es un catarro, y confundirlo y relajarnos, no lleva a buen puerto. Y concluyó, solo se que no se nada.
Buenas noches


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