domingo, 28 de abril de 2013

Dirección del PSOE: No hay mas ciego que el que no quiere ver


Cuando los cambios sociales se producen vertiginosamente como está sucediendo en nuestro país, parece de cajón, que los partidos deban adaptarse con la misma rapidez a ellos si quieren permanecer como referente social. Por eso resulta difícil de comprender la obstinación de la dirección socialista en no atender una petición clamorosa de sus bases: un militante un voto a la hora de designar un secretario general. No aceptar esa realidad de profundización democrática es no adaptarse a la velocidad que los cambios sociales requieren..
Es raro que una formación política asuma cambios internos cuando alcanza el gobierno, y estamos acostumbrados a que estos llegan siempre en la oposición, y ejemplos de ello hay por doquier. Por eso resulta más incomprensible aún lo que ocurre en el socialismo español de resistirse a los mismos, cuando no estamos en el gobierno. De lo contrario, asúmase que no aceptar cambios, se debe a que hay temor y resistencia en las direcciones, sabedoras como son, de que esos mismos cambios puedan precipitar su salida.
Ese apego al cargo puede ser comprensible desde lo personal, pero no políticamente si el cambio lo exige la militancia. Obstinarse o resistirse a el, conlleva el riesgo del deterioro de la imagen del dirigente que así actúa, pero sobre todo, y más grave, es que esa actitud inmovilista pueda conllevar otro riesgo: la desaparición de la formación política en la que milita.
Paliar esta hipotética situación, y sobre todo, evitar que se repita en el tiempo, requiere de arbitrar normas y reglas que la impidan. Establecer la elección directa de los dirigentes por las bases es la forma de contrarrestar esto, y por lo tanto debería estar reglamentado que ese proceso se produzca periódicamente o de forma extraordinaria en determinadas circunstancias. Consiste simplemente en responder con más democracia, ante los problemas de las estructuras democráticas.
Que los partidos españoles caminen hacia un nuevo escenario de una democracia más participativa, cada vez es más demandado por la ciudadanía, y en esto también deberíamos los socialistas ser innovadores. A diferencia de lo militancia de la derecha, a un o una  socialista debe importarle más que gane el partido en su conjunto, que el triunfo personal. Tendríamos que recordar que la derecha impulsa la competencia, y el socialismo alienta la cooperación.
Quitémonos de una vez la venda de los ojos, y empecemos a darnos cuenta que cada vez estamos más desconectados de nuestra base electoral, y que un cambio de caras no arreglara esa desconexión, pero si puede arreglarla un cambio de modelo de partido. Necesitamos replantear nuestro posicionamiento y nuestro proyecto, porque no nos vale con maquillar la cara o cambiar los gestos.
O se cambia todo, y nos adaptamos a la necesidad de respuestas desde la izquierda ante esta situación en la que vivimos un permanente ataque desaforado del neoliberalismo, o no se nos reconocerá por los ciudadanos al PSOE como un instrumento útil para ellos, sean socialistas o no.
Es el momento de PRIMARIAS para la confección de las candidaturas y para la elección de los cargos del partido, de las LISTAS ABIERTAS, de la LIMITACIÓN DE MANDATOS, de la INCOMPATILIDAD entre dos cargos, y sobre todo del REFUERZO DE LA PARTICIPACIÓN. No verlo es ganas de hacerse el ciego, aunque no hay mas ciego que el que no quiere ver,

viernes, 19 de abril de 2013

Mi aventura como ciudadano


Si algo parece incontestable hoy, es que la teoría de la mano invisible de Adams Smith, que cree en la capacidad auto reguladora de los mercados, ha resultado un rotundo fracaso y la actual crisis es la prueba evidente de ello. Y otra conclusión clara es que sin la regulación del Estado los propios mercados se tornan en caníbales con tendencia a auto destruirse. El ciudadano es solo un pelele sin capacidad de respuesta a sus designios.
Parece por lo tanto necesario, que nos dotemos de nuevas reglas, y que las ya existentes se modifiquen para adecuarse a los cambios que la globalización ha supuesto en todos los aspectos de las economías real y financiera. Entre estas nuevas reglas,. Hay una imprescindible, que el que la haga la pague como en Islandia. Y es que empezando por las hipotecas basura, y terminando por las preferentes, los responsables de estos estropicios (incapaces de mover un dedo por los demás mientras se beneficiaban de ellos), no pueden irse de rositas como lo están haciendo aquí, en Italia, Grecia o Portugal.
El gran batacazo que nos hemos dado, apunta a que de nuevo hay que colocar al Estado en el centro de la economía, si se la quiere poner esta a su servicio, o lo que es lo mismo, al servicio del conjunto de la ciudadanía, y no de una exclusiva elite. Se debe volver a los postulados de Keynes, donde las dimensiones de Estado y mercado son complementarias, y donde se repartan beneficios y pérdidas entre todos, no solo las pérdidas entre todos en conjunto, y los beneficios entre unos pocos.
Es un clamor popular que así no es posible seguir, y los más reacios a grandes cambios, son hoy sus mayores defensores. La ciudadanía debe ejercer un poder, del que ver como el gobierno se ha reído de la tramitación de la ILP contra el actual sistema hipotecario, ha demostrado que carecemos, y eso que estaba respaldada por un millón y medio de firmantes. Si eso no es motivo para cambiar hasta la Carta Magna, pocas cosas pueden serlo.
Los grandes perdedores de este modelo que nos impusieron Reagan, Thatcher, y aquí el gobierno Aznar, son nuestros jóvenes, que no solo se ven obligados a buscar trabajo lejos de su casa pese a su nivel de formación, sino que han de soportar las políticas de precarización del empleo y los eufemismos de una ministra que raya el esperpento cada vez que abre la boca.
Pero no solo la juventud paga esta factura neoliberal, también las clases trabajadoras, esas que pensaban que el piso o el coche les habían convertido en clase media. De sopetón, han chocado contra la cruel realidad de que son sencilla y llanamente obreros, al servicio de unos patronos que con el apoyo del gobierno manejan los hilos de sus derechos laborales a su antojo.
Y por último, tampoco se han librado los partidos políticos, denostados por su comportamiento, pero imprescindibles para elaborar políticas por mucho que a algunos les pese. En su pecado llevan la penitencia, porque en los partidos no pueden imperar quienes tienen pánico a salir del poder, porque les supondría no ser nadie, y eso los partidos lo han consentido.
La cuerda aprieta, y se ve llegar el momento de hacer cambios culturales y sociales profundos, de una nueva ley electoral con limitación de los mandatos, de la expulsión de los parásitos sociales, del fin de la cultura del pelotazo, de acabar con el amiguismo, con la especulación, con la corrupción, y con tantas otras cosas nefastas para los ciudadanos.
Renovarse o morir. Que llegue el momento de la solidaridad, la igualdad y la libertad. Más de lo mismo, no, gracias.

jueves, 18 de abril de 2013

Ahora Madina. El nombre en marcha, el proyecto aparcado.


La notica de hoy para los socialistas, no es que un compañero ha decidido dar un paso al frente para liderar el partido, sino que un compañero ya no dice “NO”, a quienes desde la dirección le piden que lidere al partido.
Con todo el respeto que me merece un compañero honesto y decente como es Madina, y que ha sufrido en carne propia el precio de llamarse socialista, me veo en la necesidad de repetir una pregunta que he hecho en varias ocasiones, y que en este momento habrá que hacerse en voz alta a ver si alguien la responde ¿Cuándo vamos a darnos cuenta de que el problema no son los nombres sino las propuestas que respondan a los problemas que padece la gente de la calle en su día a día?
Que es una necesidad detener la sangría que nuestro partido sufre en apoyos, es algo que nadie duda. Pero pensar que por poner una cara joven o nueva se va a dar la vuelta a esa situación, que me perdonen los grandes pensadores, pero creo que quien lo crea peca de ingenuo. Esto no lo arreglan los mirlos blancos que solemos sacarnos de la manga de vez en cuando. Y esta vez tampoco lo arreglarán.
Hemos repetido en el último año, que para cambiar el partido  primero las ideas y luego las personas, pero a la primera oportunidad lo olvidamos. Ahora pasamos a un segundo plano la Conferencia política de octubre, para abrir el melón de si Eduardo, Patxi, Carmen, Alfredo, Emiliano, Joan, o un largo etcétera que puede elaborarse porque hay gente con meritos suficientes para incorporarse a ese listado. Creo sinceramente que nos va a dar lo mismo, uno u otro, estando el patio como está.
Los ciudadanos empezaron a estar cansados de nuestro modelo de partido y de hacer política, y eso hizo que el 20 N unos nos dieran la espalda, y otros soñaron que las cosas cambiarían con el programa electoral del PP. El tiempo ha demostrado que era una gran mentira y la ciudadanía está  desengañada también del PP, en menos tiempo que con el PSOE, pero sigue desengañada con nosotros. De esa desafección no la recuperan ni el PP cambiando a Rajoy, ni nosotros con un nuevo liderazgo.
Lo que quiere la mayoría de votantes de centro izquierda es un proyecto y el compromiso de cumplirlo, y esto no puede ser creíble sin la regeneración completa del partido, que si no se realiza ya, nos impedirá obtener el apoyo en las urnas. Mientras los votantes de derecha seguirán votando al PP por muy mal que lo hagan a partir de ahora, que ya es difícil, porque ellos no castigan en las urnas, nosotros estaremos haciendo frente a infinitas facturas de nuestro electorado, que no nos perdonará el más mínimo error.
Pensando en positivo, y dando por hecho que seremos capaces de construir un nuevo proyecto ilusionante, hay que tener en cuenta que cuando llegue el momento de votar no solo será necesario un nuevo rostro en la Secretaria General, sino el cambio de listas en la gran mayoría de las autonomías, provincias, y municipios. La renovación y la regeneración no pueden limitarse a Ferraz, y parece que en muchos lugares, con cambios en Ferraz piensan que  se soluciona todo. Craso error.
No solo serán necesarias las primarias para elegir al Secretario General, si no para elegir a cualquier cargo. En este partido se han eliminado uno tras otro a candidatos y candidatas muy validos, inteligentes, con experiencia laboral, con estudios universitarios, simplemente porque no estaban en el lugar adecuado, el día adecuado , junto al dedo adecuado. La meritocracia brillo por su ausencia, o ve consideraron meritos aspectos que no lo eran.
Antes que reclamar con urgencia la designación de un nuevo Secretario General, muchos compañeros y compañeras hoy dirigentes, deberían empezar por mostrar su generosidad, dejando que de una vez la luz y el aire entren y regeneren el partido. Dicho de otra manera, permitiendo que otros y otras  socialistas y de izquierdas, seguro que mas inconformistas y empeñados en transformar el estado, lleguen a nuestras listas electorales.
Cambio de proyecto y cambio de imagen electoral, indudablemente que son necesarios, pero en todos los niveles En Ferraz sí, pero no solo en Ferraz,

martes, 16 de abril de 2013

¿Hemos perdido la cabeza?


Se denomina esquizofrenia a la enfermedad definida como un grupo de trastornos mentales graves, caracterizados por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. No traigo aquí este término medico para disertar sobre psiquiatría, sino para transmitir la tristeza que causa contemplar actitudes esquizofrénicas.
[Solo bajo ese calificativo puede entenderse que la víspera del catorce de abril, y ese mismo día, se muestren apoyos al republicanismo que salían de las bocas de muchos compañeros y compañeras socialistas (algunos incluso dirigentes), y que hoy martes dieciséis, nos hallamos tornado defensores de la inmunidad de la monarquía.
Aún reconociéndole a la monarquía un importante papel en nuestra transición política de la dictadura franquista a la actual democracia, me parece que mantener los privilegios de que goza es algo aberrante y más aún hacerlo desde un partido socialista.
No puede hablarse de un cambio de proyecto socialista, y en paralelo lavarse las manos exigiendo solo transparencia respecto a la monarquía. El socialismo que defiende la monarquía, es precisamente el socialismo que ha desencantado a la calle.
Cuando media España ya no ve imprescindible la formula monárquica, ahora para los socialistas es perfecta. Pero tenemos más síntomas de ese desdoblamiento de personalidad propia de la enfermedad citada: cuando la calle grita que no se siente representada por sus representantes políticos, nosotros defendemos mantener su estatus; cuando la calle clama contra la banca, nosotros defendemos su rescate.
Espero que no acabemos apoyando las propuestas de Rouco, porque sería colmar el vaso. Alguien debería darse cuenta de que ni nuevo proyecto, ni nuevas caras serán creíbles, si no mostramos contundencia y convicciones propias de la izquierda y no acciones y declaraciones propias de quien actúa como mozo de espadas de esta derecha que torea al pueblo.
Ya sé que lo dicho puede sonar duro, pero la sensación que transmitimos desde el PSOE con declaraciones como estas, es que vivimos en una continua contradicción, y que solo si existiese en la RAE el término “monarquicanos” podríamos decir que al menos somos algo concreto.
Por si no se han dado cuenta en Ferraz, cuando se está exigiendo la dación de cuentas a todos los españoles, en la calle no se quiere a un Jefe del Estado que no tenga que ser el primero en dar cuenta de sus actos. Por si no se han dado cuenta en Ferraz la gran mayoría de nuestro electorado es republicano, tolerante con la monarquía hasta ahora, pero republicano desde siempre.
Este posicionamiento de hoy blanco y mañana negro, solo es explicable si se desea que nadie nos vote. Puede que se esté perdiendo el norte, pero este partido debe ponerse al lado del pueblo, o seguiremos viendo como nos estamos alejando de la calle, y no volverán a votarnos. Así nos va, cayendo cada día en la intención de voto.
Este no puede ser el proyecto de estado con el que queremos recuperar la confianza de la calle. Se recuperará solo si en lugar de tratar de quedar bien con todos, se hace lo que nuestro electorado pide, más democracia interna, y hasta la refundación del partido si es necesaria.
Que no se olvide nuestro saludo socialista de siempre: Salud y República

martes, 9 de abril de 2013

Mujer y rural, la discriminación al cuadrado


No parece discutible, aunque sea matizable, que la reivindicación fundamental de las mujeres debe ser la de la igualdad de derechos en todos los aspectos con respecto a los hombres, y que en este camino queda mucho trayecto por recorrer. La particular situación que añade la ruralidad, es un obstáculo más para alcanzar esas ansiadas cuotas de igualdad, al encontrarnos que a la desigualdad de género, se añade la desigualdad del territorio en que esta reivindicación se produce (el medio rural) con respecto al medio urbano.
 
Esto puede explicar el porqué las reivindicaciones de las mujeres rurales deben ir más allá de las de las urbanas, puesto que a sus demandas de igualdad como colectivo debemos añadir la reivindicación a favor del medio en el que viven, cada vez hoy mas estigmatizado por las consecuencias de la actual crisis.
 

La puesta en marcha de una política de igualdad adaptada a la realidad del medio rural en nuestro país sería tan amplia de describir, que posiblemente resultase cansada al lector. Pero si hemos de elegir un aspecto concreto entre todos los posibles, además de las cuotas de igualdad ante la ley, el objetivo fundamental debería ser la lucha contra las formas de discriminación y desigualdad que las mujeres encuentran en el mercado de trabajo, que casi siempre se consideran limitadas a las que existen por razón de sexo, y a las que cada vez hay que añadir otras nuevas emergentes por razón de religión, edad o raza.
Habría que empezar por asumir, si queremos cambiar la situación actual, que la mujer rural está ocupando el lugar que la tradición cultural le ha venido asignando, es decir, un segundo plano en el mundo laboral, y una misión dirigida al ámbito domestico. Esto es mucho más palpable que en al ciudades donde las tradiciones cada vez han perdido más fuerza y esta tradición también lo ha hecho.
Las mujeres que realizan un trabajo fuera de casa, en general, lo siguen haciendo en aquellos puestos que la tradición marca a las mujeres. Sufren un mayor índice de paro que los hombres, su acceso al mercado laboral se hace en la mayoría de los casos con carácter estacional, en la economía sumergida, de lo que en gran manera es responsable la falta de cualificación laboral a la que ese mismo modelo tradicional la ha conducido.  En el caso de las mujeres rurales esto se agudiza.
Pero sería falsear la realidad, el no resaltar, que un número importante de situaciones de discriminación que viven las mujeres, son consecuencia de su propia actitud en la que priman posturas como: una escasa reivindicación en el mundo laboral, posturas individualistas frente a problemas comunes, carencia de espíritu asociacionista, falta de interés en el acceso a puestos de responsabilidad política, baja autoestima, y sobre todo, la baja valoración social del trabajo que realizan en casa. Si unimos todos estos aspectos, el hecho es que la sociedad considera a las mujeres como un sector laboral de características especificas.
Para salir de esta situación, es necesario que en el medio rural se invierta en infraestructuras y en servicios, que faciliten esta incorporación de la mujer al mercado de trabajo (guarderías, Centros de Día, etc.), y estas dotaciones deben ser acompañadas de inversiones para la formación de la mujer, que deben realizarse de forma mantenida en el tiempo.
Es necesario acometer un plan de actuaciones que: fomente el desarrollo de la carrera profesional en las mujeres; promueva y posibilite el acceso y participación de la mujer en los procesos de toma de decisión de las colectividades rurales; trabajar para lograr la presencia equilibrada de mujeres y hombres en los sectores productivos y empresariales; y favorecer la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres ante el trabajo.
Como instrumentos para hacer esto posible señalamos: legislación que discrimine positivamente a la mujer, formación en nuevas tecnologías, facilidad para prácticas laborales, ayudas a la creación de empresas, formación en servicios de proximidad, campañas de sensibilización social sobre estas problemáticas, apoyo al asociacionismo, mejores dotaciones de infraestructuras y servicios locales, etc.
Lo que no es admisible es permanecer impasibles sin luchar por un objetivo compartido: la igualdad plena.

lunes, 8 de abril de 2013

A participar se aprende, no se enseña.


Quienes se oponen al establecimiento del voto directo de la militancia de los partidos para la selección de candidatos y cargos, suelen recurrir como gran argumento a las posibles disputas internas, que este tipo de procesos pueden desencadenar dentro de la organización a la que pertenecen, y con ello justifican su oposición a aplicarlos.
En realidad, un análisis de los resultados de estos procesos donde ya se han aplicado, muestra que detrás de ese argumento suele ocultarse la existencia de problemas de disensión previos a este tipo de proceso en la organización, y en otros muchos casos está la inseguridad personal de quienes así se manifiestan, por considerar que pueden no ser percibidos como aptos para poder acceder a cargos de responsabilidad por esta vía, o lo que es peor, ven más aptos a sus posibles rivales. Ni en uno ni en otro caso, pueden primar estas reticencias sobre el derecho del conjunto a decidir algo que afectará a todo la militancia, incluidos ellos.
Quizá los mayores problemas de las elecciones internas en los partidos sean dos. El primero es consecuencia de inadecuadas reglas para regular el proceso, y el segundo lo representa el hecho de que suele primar la imagen del candidato sobre las propuestas programáticas que la apoyen. El populismo de algunos candidatos, o la baja participación del electorado, pueden dejar sin posibilidades a aspirantes de valía, poco conocidos o poco capaces de hacerse conocer frente a otros mas mediáticos, y por otro lado el proyecto programático del partido pasar a un segundo plano, lo que debilita el mensaje de la formación partidista.
En la balanza frente a estos aspectos negativos, hay que colocar aspectos como una mayor proyección electoral, mayor legitimidad, repercusión mediática, y mejora la imagen externa de transparencia que tenga la organización. Todos los citados, son aspectos que repercuten positivamente sobre la organización al mostrar a sus candidatos como ya vencedores de un proceso, y entrenados en afrontar procesos electorales y salir triunfantes.
En cualquier caso, creo que lo más destacable del establecimiento de procesos electorales internos, es la imagen de profundización democrática que emana de los mismos, y permite a las bases sentirse importantes en la toma de decisiones e involucrados con la estrategia de la organización.
Frente al modelo de democracia representativa imperante, donde el militante de base siente restringida su participación a la mera sufrago de las cuotas de afiliación, y a la defensa pública de unas candidaturas que no siente como designadas por el, y con las que en muchos casos no comparte ni afinidades personales ni programáticas, la aplicación de este tipo de procesos permite a las bases sobreponer sus decisiones a las de las direcciones de sus partidos, siempre más proclives a valorar aspectos elitistas en los candidatos que designan, y tendentes a la perpetuación de esos mismos candidatos en el tiempo.
En un país donde por primera vez en democracia, de los posibles treinta y seis millones de electores, las encuestas revelan que hoy la desafección a la política haría que más de veinte millones no acudieran a las urnas, los partidos deberían empezar a perder el miedo a reformas en la línea de mayor participación interna. Es claro que este modelo puede suponer para algunos no estar en el cargo, pero si garantizar la presencia de el mismo de la organización a la que quiere representar.
En mi partido, el PSOE, me gustaría que así ocurriera y ya, pero teniendo presente siempre una premisa: a participar se aprende, no se enseña.

jueves, 4 de abril de 2013

Luces y sombras del desarrollo rural

Aunque fue una conferencia de 2008 creo que el analisis puede ser valido en gran oparte hoy tambien. El medio rural sigue siendo marginada y la crisis es una justificación para marginarlo aún mas.

http://www.slideshare.net/antoniogonzalezcabrera7/lucesysombrasdrcuenca120608

miércoles, 3 de abril de 2013

Gobernados por mentirosos

Estamos gobernados por un montón de mentirosos. Nadie puede negar que mientras el Jefe del Estado apoyaba la causa de proteger la naturaleza, en paralelo liquidaba paquidermos. Nadie puede negar que el gobierno nos engañe y estafa aplicando un programa electoral que no ha votado ni quienes lo votaron. Nadie puede negar que las cuentas autonómicas sean mentira. Nadie puede negar que los españoles vivimos mucho peor que el 20-N de 2011. Nadie puede negar que nuestros Ayuntamientos hagan piruetas para mantener los servicios, mientras los munícipes garantizaron su continuidad.
La lista de mentiras que nos rodean es larga y su consecuencia es el hastió y la desesperanza del españolito de a pie. Nuestro derecho a protestar lo legitima ese rosario de mentira tras mentira. No podemos creernos nada ni confiar en nadie, y eso está haciendo que cada uno vayamos a lo nuestro y aplicamos aquello de cada cual se las arregle como pueda.
A los únicos a quienes les queda algo de credibilidad es precisamente a quienes protestan, y eso hace que al protesta sea la única forma de hacer política que nos están dejando. Eso sí, con algún que otro mamporrazo de las fuerzas de orden público, alguna detención, y sobre todo con declaraciones fuera de tono de los gobernantes que nos retrotraen a tiempos peores.
Vivimos en la democracia de las palabras prohibidas, de las declaraciones escritas, de las comparecencias sin preguntas, del gobierno que no gobierna sino que obedece, de la oposición que no se opone sino que consensua. Para que un problema no exista, basta con ni tan siquiera citarlo Lo único que sigue igual son los ricos, que siguen ricos, mucho más ricos.
Cuando el PP se escuda en la herencia recibida para disimular su incapacidad y su incompetencia para dar soluciones a los ciudadanos, alguien debería arrojarle a la cara esta España a la que están triturando y hacerles ver que esta será su herencia, la que mañana le van a dejar a quienes lleguen al futuro. Tras año y medio de desgobierno de  tontoros, fatimas y guindas, ya solo aplican la táctica del que trabaja al aire libre y empieza a llover, esperar a que escampe. Ni pide explicaciones a la nube, ni las da cuando alguien le comenta lo poco que le ha cundido el trabajo ese día.
Ahora Rajoy se ha reunido con sus fieles y se ha disfrazado de profeta a ver si cuela “en el 2014 esto va a ser España va bien”. Aplausos enfervorecidos, sonrisas forzadas y palmaditas en la espalda de sus acólitos. Pero también gente que tras oírlos en la TV dice aquello de “a ver si es verdad”. Esta es la clave de un gobierno desnortado aunque obedezca las órdenes del norte europeo, a pesar de todos los abusos, aún no son suficientes para que nos sintamos masivamente victimas. Su mentalidad autoritaria provoca miedo al ciudadano y entramos a separarnos entre los amedrentados y los no amedrentados, y así el PP consigue su objetivo de divide y vencerás
Todos, votantes de uno u otro partido, sufrimos la crisis del sistema sin ser culpables de ella. La salida de la crisis tenemos que conseguirla los ciudadanos y ciudadanas cada día y parece que a través de un nuevo tejido asociativo del que seamos participes y no solo representados, pero no debemos olvidarnos de por qué se produjo esa crisis, ni olvidarnos de quiénes la produjeron. Y sobre todo que lo que hagamos los cambios que hagamos a partir de ahora, deben conseguir que no se repita.
 
Ojala, al levantarnos una mañana, nos demos cuenta, que esos tic autoritarios solo son el reflejo de la incapacidad y la impotencia de un gobierno, y no de la sociedad. Militemos en el optimismo de que querer es poder.

Estupidez

  "Es solo por su estupidez que algunos pueden estar tan seguros de sí mismos". Franz Kafka, escritor checoslovaco. Nunca podemos ...