sábado, 24 de abril de 2021

Los medios de comunicación en democracia

 Y este comentario es de opinión tras la lectura de los medios de hoy.

Que personas de nuestro entorno, gente afable y generosa, tenga asimilado el discurso del odio como algo normal, y que consideren que eso es parte de nuestra democracia, es algo que debería hacernos reflexionar sobre lo que hemos debido hacer mal en nuestra tan alabada transición de la dictadura a la democracia. Con la dictadura debimos ser rupturistas y no lo fuimos, y aquellas cepas enfermas nos dieron estos vinos ácidos.
Ahora, en medio de la pandemia, no nos llama la atención que los herederos de la dictadura se alineen con los negacionistas. Hasta ha quien verbaliza que le molestan más los colectivos que niegan la existencia del virus, pero ni se le pasa por la cabeza que apoya a quienes actúan como si el virus no existiera. Hemos asumido que todos esos posicionamientos, científicamente falsos, forman parte del espectáculo televisivo en que se ha convertido nuestro día a día, cuando en realidad no son otra cosa, que auténticos atentados contra los derechos humanos. Los vemos desde contra al derecho a la salud, al de la información pasando por otros muchos, que con este tipo de discursos se vulneran.
A lograr que se asuma ese principio de que “en democracia todo vale", contribuyen unos medios sensacionalistas y unas redes sociales, donde mentir o falsear datos, es algo cotidiano y nunca perseguido ni penado. Sigue pendiente en nuestros medios de comunicación, una reflexión sobre hasta dónde es tolerable, poner altavoz a opiniones que atacan a los derechos colectivos. Cuando alguien tiene claro que no se puede ser colaboracionista con ese tipo de discursos, deja inmediatamente de ser calificado de buen profesional del periodismo o de cualquier profesión, para ser tachado de partidista. Ayer lo vimos respecto a Angels Barceló, y hoy muchos seguidores de Vox consideran a la periodista una mentirosa de extrema izquierda. De poco vale su profesionalidad demostrada durante años.
Pero que un medio no les resulte manipulable, no les preocupa en las filas de la formación. Saben que cuentan con sus propios medios de comunicación, afines ideológicamente y dispuestos a hacerles un trabajo de mensajería de calado, que sus líderes son intelectualmente incapaces de hacer. Lo que debería preocuparnos a los demás, es que los otros medios, aparentemente imparciales, les traten y les consideren dignos de sentarse frente a sus micrófonos o cámaras, a pesar de la virulencia de sus declaraciones Sin saberlo (o a sabiendas), contribuyen a blanquear su racismo, su xenofobia y el odio que algunas de sus declaraciones destilan. Al hacerlo les permiten influir en una opinión pública, disgustada con su situación personal, agravada por la pandemia, y necesitada de un hilo de esperanza, pero parece no preocuparles si el objetivo de estos salvapatrias es manipular o agitar a esa sociedad vulnerable.
Todo lo que he expuesto hasta ahora, lo hago porque al leer como se ha interpretado lo acontecido en el debate de ayer en la SER, me parece que se trata por muchos de justificar l injustificable. Lógico que cada medio obedezca a la voz de su amo, pero como país deberíamos hacérnoslo mirar. Si se leen no los titulares, sino la redacción de los artículos, en muchos no se condenan las amenazas que se afirma condenar, porque acto seguido se justifican, y se expone que los de Vox han sido atacados, insultados o agredidos antes. En lugar de condenar toda violencia, se justifica la de Monasterio como respuesta a la que ella haya podido recibir. Al final, alguno califica a Iglesias como merecedor de los insultos de la lideresa de Vox. Digno de hacérnoslo mirar.
Casi ningún destaca la ausencia de la candidata del PP de ese debate como algo relevante, cuando lo es y mucho; pocos salen a desmentir frontalmente las falsedades más hirientes e irritantes socialmente (4.700 euros a cada menor inmigrante, la mortalidad de Madrid es como la de las demás CCAA, la economía de Madrid va mejor que la del resto de España, en Madrid hay más Covid porque ha entrado pro Barajas, que se ha invertido en sanidad pública más que nunca, que las residencias o centros socio sanitarios no son competencia autonómica, etc.). Con su silencio otorgan, y dan por ciertos datos manipulados, cuando no absolutamente falsos. Digno de hacérnoslo mirar.
Sería interminable el listado de falsedades utilizadas para disfrazar lo indisfrazable. Ahora ya no importa si Ayuso necesita a Vox para gobernar, ni que les ha ofrecido públicamente entrar en su gobierno aunque no les necesitase para ser elegida, ni que para que Vox adelante a Ayuso pro la derecha tiene que hacerlo por el arcén porque esta no les ha dejado carretera. Hoy eso no interesa recordarlo, no vaya a ser que alguien relacione a Ayuso con Monasterio y decida no votarla. Digno de hacérnoslo mirar.
Y lo peor de todo. No es necesario que sean los líderes de las formaciones los que aparezcan en los medios. Ya disponen de periodistas y tertulianos a sueldo, cuya única finalidad es participar como activistas del mensaje de odio, de agitación para desestabilizar, de cuestionar no a los gobernantes sino a las propias instituciones, de ver los altavoces de la propaganda de esos partidos. Que no se ofenda el conjunto del periodismo, que no son todos, como tampoco son todos los médicos a los que les preocupan más sus ingresos que curar, que también son solo algunos, pero haberlos los hay.
Es parte de una estrategia adaptada a lo que hoy es la sociedad. Son sabedores, de que si todos nos hemos convertido en epidemiólogos de la noche a la mañana, con la misma facilidad nos convertimos en economistas, educadores, o gobernantes, sin pensar que carecemos de formación para que nuestra opinión sea argumentada. Es lo de miente que algo queda, y que quien les escucha es libre de interpretar lo que hemos dicho amplificado. Es parte de nuestra idiosincrasia apagar fuegos arrojando gasolina.
Está científicamente probado que los españoles arreglamos el coche sin saber nada de mecánica, y que podemos hacerlo desde la barra del bar sin mancharnos las manos de grasa. ¿Como no vamos a arreglar el país desde una tertulia, o en las redes?

Vacunación

Este primer comentario es sobre vacunación.
La vacunación en nuestro país avanza a buen ritmo. Podría ir más rápida si se dispusiese de más vacunas, pero eso no puede convertirse en un reproche permanente a los responsables de la estrategia de vacunación. No estar vacunados porque no se dispone de vacunas porque la producción de las farmacéuticas es la que es, es como afirmar que se es pobre porque no se tiene dinero.
Sin embargo, lo que si sería importante es que de una vez la estrategia de vacunación nos clarifique qué se va a hacer con los menores de 60 años que han sido vacunados con una primera dosis de AstraZeneca y ahora, no pueden recibir la segunda al estar suspendida para esa franja de edad.
Creo que la Agencia Española del Medicamento debería hacer caso a las recomendaciones de la EMA, y admitir que es más razonable darles la segunda de AstraZeneca (aunque se deba retrasar un tiempo su administración porque parece que no se pierde tanta inmunidad por ello) y si aún se tienen dudas, priorizar su uso en los mayores., donde si está respaldada su administración. Si no. sería más lógico medir en un ensayo clínico la inmunidad alcanzada con una sola dosis y en base a esos resultados decidir la necesidad de administrar una segunda o no, en lugar de ver si se pueden poner dos dosis de vacunas diferentes a una misma persona, no porque no se pueda, sino porque se carece de evidencia científica que lo avale en este momento, y esperar a tenerla retrasaría el proceso de inmunización, puesto que las segundas dosis de AstraZeneca se deberán administrar a partir del mes que viene, y para entonces ese estudio no estará aún validado.

Esto que os acabo de exponer es solo una opinión personal, tan acertada como errónea. 

Encalar las paredes en democracia

 Blanquear a la extrema derecha tiene sus consecuencias, y hoy las hemos visto.

No vale callarse por respeto. Hay que discutir sus mentiras y rebatir sus falacias. Quien calla otorga. Hace tiempo que está ocurriendo y sigue el silencio. No son normales estas soflamas golpistas que algunos lanzan, con el silencio aquiescente de parte de la justicia. Se debe actuar contra ellos. No se les puede consentir porque se crecen. El fascismo aprovecha la democracia para eliminarla, y sobran los ejemplos. Y no parecen frenarse, sino que van a más.
De un diputado haciendo prácticas de tiro en una instalación militar, hemos pasado a pintadas insultantes, a montarla a diario en la puerta de la casa de su odiado favorito, a simular su ejecución, a tratarle como asesino en el congreso, a llamar terrorista a su padre, o a amenazar de muerte en una carta con balas. Si no les gusta el personaje no lo voten. Lo otro es odio, que genera odio. Ese es el objetivo de estos patriotas de mano grande, bolsillo ancho, dedo rápido y cabeza hueca.
Señalo esto porque las tertulias de esta tarde, tratan de lanzar una cortina de humo sobre lo ocurrido, con relatos de otros hechos, sin entrar en que todas esas actitudes o discursos son rechazables vengan de donde vengan. No solo si vienen de esa izquierda que antes de radical, es demócrata, lo que no ocurre ni con el fascismo, ni el franquismo, ni al ultraderecha.
Va siendo hora de que periodistas y comentaristas que se permiten igualar fascismo, franquismo y extrema derecha, con lo que ellos llaman izquierda "radical", se den cuenta que esa izquierda no es violenta. Puede ser radical, pero no violenta. Si lo fuese, la justicia y las Fuerzas de Seguridad actuarían. Sin embargo, se trata de hacer un totum revolutum y calificarla de violenta. Violencia es otra cosa, y propician más la violencia actitudes como la de la señora Monasterio hoy, o el alcalde de Madrid, que esa izquierda radical.
Monasterio lo ha demostrado hoy. En Vox piensan que este país es suyo y que todos los españoles pensamos como ellos. No es así. No todos los españoles odiamos. No debe estar contenta, porque no ha conseguido lo que pretendía, que la expulsasen del debate e inundar las portadas de una prensa cada vez más inmunda por ser servil con lo que piensan quienes la pagan. Con la aquiescencia de sectores de la sociedad y medios de comunicación que les dan cobertura y que fueron cómplices ya en su día de la barbarie.
Aunque ellos inviten a irse, no caigamos en su maniqueísmo. Si Vox representa a un puñado de ciudadanos, no se le puede expulsar del parlamento, y por lo tanto, tampoco de los debates, pero si se les puede ignorar, hacerles el vacío. Llevamos años exigiendo debates, que deberían ser obligatorios para todos los candidatos, y cuantos más mejor. Ser demócratas es defender la libertad de expresión incluso de quienes no creen en la democracia. Y se deja de ser demócrata cuando se pacta con esta gente. En ningún país civilizado, ni la derecha, y mucho menos la izquierda lo hace, aunque eso les suponga perder alcaldías o regiones. En democracia, se les calla con los votos.
No solo a Almeida se le ha visto el plumero. El silencio cómplice de Ayuso que los necesita. Y como no, Casado hoy se ha retratado. Es el vivo retrato de la mano que mece la cuna

viernes, 23 de abril de 2021

Dos notas

 Hoy aparece un artículo en Infolibre que da unos datos claros y contundentes. Madrid es la comunidad que menos invierte por alumno en la educación pública. Es la segunda que más inyecta a la educación concertada. 4.727 euros el gasto por alumno en centros públicos de la Comunidad de Madrid, mil euros por debajo de la media nacional. El último año del que se disponen todos los datos, 2019, la Comunidad de Madrid destinó a conciertos y subvenciones a centros privados 1.104 millones de euros, la segunda cifra solo por detrás de Cataluña. El aumento de esos conciertos desde 2009 fue de un 26,6%, en ese mismo periodo, el gasto educativo total solo creció en esa década el 1,3%. En materia de educación, Ayuso solo ha aprobado una nueva universidad privada.

El día 4 de mayo ojala que los madrileños mediten muy bien a quién votar, y no den un nuevo tropezón en la misma piedra. En cualquier caso son ellos los podrían estar arrojando piedras sobre su propio tejado. Hay más cosas a tener en cuenta para decidir el voto, como la sanidad y la educación públicas, antes que pensar si la cerveza la tomamos en el bar o en casa, que parece ser lo único que debe importar para decidir el voto según la actual presidenta en funciones. Por ejemplo, hoy la incidencia acumulada a 14 días es de 400,790 por 100.000, mientras en el conjunto de España baja a 229,65 pero eso parece que no se vota tampoco.

La derecha no gana en Madrid y en otras Comunidades, por ser la más votada, sino porque un votante de la derecha tiene que estar muy enfermo para no acudir a las urnas, y eso le garantiza siempre un suelo estable de electores. La izquierda pierde porque sus potenciales votantes no van a votar, convencidos de que nada pasa porque se queden en casa. Cuanto mayores son las clases populares en un determinado barrio, menor es la participación.
La razón de ese comportamiento hay que buscarla en esa falacia que ha calado en gran parte de la sociedad "todos los políticos son iguales". ¿Tan difícil es entender que esa es la estrategia de cabecera de quienes tienen muy claro a quién van a votar?
Ayer, quienes siguieron el debate de los candidatos a la Comunidad de Madrid, pudieron comprobar que no todos son iguales. Ayuso volvió autilizar las mismas mentiras y datos falsos que repite mitin tras mitin, sin dejar de exhibir el insulto y la mala educación. Sabe que eso gusta a la visceralidad de sus acérrimos. Monasterio siguió con su discurso antipolítico y su xenofobia. Son las Trump españolas, dispuestas a animar a sus seguidores hasta a asaltar la Puerta del Sol si pierden. Frente a ellas y junto a ellas, Bal el moderado y sensato, porque sabe que la derecha madrileña está tan en el extremo, que en ella no queda sitio para encontrar su escaño entre tanto radicalismo.
La izquierda se juega mucho, y mostró sensatez, porque a diferencia de otras campañas, los partidos progresistas se trataron entre ellos sin ofensas ni bravatas.
Podemos resumir el debate en que la izquierda maneja las cifras de la situación en que está Madrid, pero la derecha maneja el populismo, la frase hecha, y muchas mentiras y verdades a medias.
Deciden los madrileños que quieren para dos años, y al que no quiere ver es inútil regalarle gafas.

Practiquemos más el optimismo

 Quejarse es propio de los humanos. Hace un año, imaginábamos que hasta 2022 no sería posible contar con una vacuna contra el coronavirus, y nos lamentábamos por ello. Hoy nos quejamos de que el ritmo de vacunación no es lo suficientemente rápido, que es como preguntar: ¿Qué hay de lo mío? Hoy conocemos el riesgo de transmisión en los espacios cerrados, pero exigimos que se nos deje en libertad sin ningún tipo de limitaciones, y si por desgracia nos contagiamos, exigimos ser atendidos de inmediato, sin pensar que tal vez nuestro incumplimiento de las recomendaciones de mascarilla, manos y metros, que algunos incumplen, son la causa de mi retraso para ser atendido. Cuántas veces afirmamos que la salud es lo más importante, sin actuar en consecuencia con esa afirmación.

vacunas opinión González Cabrera

Aprender a prevenir

En cualquier caso, y a pesar de como somos los humanos, lo cierto y verdad es que resulta es que increíble lo que se ha aprendido y se ha avanzado en el ultimo año. Las nuevas tecnologías han sido claves en esos avances, porque nos han permitido que lo aprendido en una parte del mundo, sea conocido de inmediato en sus antípodas. Queda mucho por aprender sobre este virus, y sobre cómo frenar su expansión, cómo tratar su infección, y cómo prevenir su contagio, saber más sobre sus variantes, sobre sus secuelas. Pero, sobre todo, debemos aprender a prevenir, y a gestionar situaciones de pandemia, algo para lo que ni nuestro sistema sanitario, ni los de otros países con mayores recursos, estábamos preparados.


Frente a una situación de pandemia, nada sobra y todo es importante. Pero sobre todo es imprescindible contar con un sistema sanitario bien dotado en recursos de personal, de medios diagnósticos. Nuestro sistema tiene déficits crónicos que la pandemia ha evidenciado, sobre todo unas deficiencias de personal que arrastramos y que en lugar de haberse ido subsanando, han ido en aumento. Hay que llevar la imaginación al poder, e idear formas de atención al paciente que hasta ahora no eran imaginables en nuestro medio. Es la hora de la telemedicina, la teleconsulta es solo un paso en ese camino, aunque algunos confunden ambas. Es la hora de replantear como atendemos a nuestros mayores en los centros socio-sanitarios.


Vacunemos y vacúnense
Todas las profesiones sanitarias presentan carencias y la pandemia ha afectado, en mayor o menor medida, a todas. Sin trabajo en equipo de todas las especialidades, la respuesta a la situación vivida hubiese sido mucho más tibia y menos eficaz. Afrontar una pandemia como esta requiere de un enfoque multidisciplinar.  

También merece un comentario, como se ha transmitido la información. Una cosa es la transparencia y otra es permitir a personas sin conocimiento en la materia, un púlpito desde el que crear opinión. En gran medida, estamos viendo las consecuencias de esa desinformación escuchando opiniones sobre las vacunas, que lo único que producen es miedo al ciudadano. Una cosa es contar nuevas evidencias, y otra no matizar algunos aspectos que resultan imprescindibles para no alarmar, y eso no supone no decir la verdad. Corresponde a los expertos, y no a los tertulianos ni a los políticos ser los transmisores de esa información. El único mensaje que hoy nadie puede negar es el de vacunemos y vacúnense. Hay suficiente evidencia científica como para poder lanzar ese mensaje, en lugar de crear alarma y desconfianza entre los ciudadanos.

Vacunas en el debate político

En nuestro país, la vacunación se ha convertido en parte del debate político. Bien harían nuestros representantes en las instituciones en coordinarse, en lanzar mensajes únicos, en mostrarse todos como una sola voz. Lo que estamos presenciando es el baile de la confusión, de la descoordinación y la generación de desconfianza. Pocos creerán que el beneficio de las vacunas es mayor a sus riesgos, si se da más importancia a aparecer en los programas del corazón o en las tertulias políticas, que a difundir informes como el de la Universidad de Oxford que considera que el riesgo de desarrollar trombosis venosa cerebral es de 8ª 10 veces mayor entre los pacientes con COVID-19, que entre quienes reciben las vacunas de Oxford/AstraZeneca o las de ARN mensajero de Pfizer/BioNTech y Moderna. 

Abatimiento y preocupación

Tampoco evitan que la población caía victima del abatimiento y la preocupación, que nadie nos informe de que las variantes no son infinitas y el virus SARS-CoV-2 puede ser erradicado. Se ve la luz al final del túnel. Si todas las variantes que surgen en el mundo son similares, podemos integrarlas en la composición de una nueva vacuna, y evitar el virus de forma permanente.

Estamos en un momento, no de militar en la ideología política, sino de militancia en el optimismo, en pensar que si queremos podemos. Pero eso no podemos hacerlo los sanitarios solos, se necesita ese compromiso por parte de los dirigentes, los medios de comunicación, y sobre todo de la ciudadanía, sabiendo que no todo lo que le cuentan es cierto, y que detrás de cada información hay alguien que la propicia de manera interesada. 

La pobreza para los pobres. También para los de espiritu

 Si alguien osa insinuar, que hay formas diferentes a como lo han hecho los sucesivos gobiernos de la Comunidad de Madrid, de entender lo que es la economía de mercado y lo que significa tener unos impuestos bien establecidos (más elevados solo para algunos), y que eso serviría para mejorar sustancialmente la calidad de vida de la mayor parte de los ciudadanos, inmediatamente es calificado como comunista totalitario y enemigo de la libertad. En ese nivel de simpleza argumental se encuentra el debate político ya en campaña electoral. Sólo importa la frase fácil, decir aquello que muchos quieren oír, aún sabiendo que quien lo promete nunca lo hará. No hay debate de propuestas, sólo importa poder tomarse una cerveza. Eso es el distintivo del madrileño de hoy según la candidata Ayuso. Una pena, que sigan viviendo de las rentas del tamayazo, y con esa cortina de humo de que le preocupa la hostelería, no se hable nada de una gestión nefasta de lo público por el gobierno regional, que es de lo que depende el bienestar de la inmensa mayoría de los madrileños. Decía una sirvienta en Madrid que iba a votar a Ayuso, porque "Mi señora quiere libertad".

Haciendo el agosto

 Cada vez aumenta más el número de personas que tienen un seguro privado de salud. Sobre todo eso ocurre en la Comunidad de Madrid. Según los datos de un estudio del sector, cerca del 37% de los madrileños tenía un seguro de este tipo a final de 2020, en una región donde no ha dejado de crecer en los últimos años. Sólo se le acercan los datos de la sanidad privada en Catalunya, donde alcanza el 32%. Detras de ese hecho están los recortes del gasto público en las últimas décadas en Madrid, que es la Comunidad que menor porcentaje de su PIB destina al gasto público. En 2019, últimos datos recogidos por el Ministerio de Sanidad, el gobierno de esa Comunidad destinó sólo el 3,7% a la sanidad. Catalunya se situó cerca de Madrid, al destinar el 4,9%. Estos datos contrastan con los de otras comunidades como Extremadura (8,6%) o Asturias y Castilla-La Mancha (7,6%). La media española es el 5,6%, dos puntos por encima de Madrid.

Esos datos hacen que carezca de importancia el discurso populista. La realidad es que no todo ell mundo puede pagarse un seguro privado. Si a la sanidad madrileña no se le aportan los recursos que necesita, no se le pueden exigir las prestaciones que necesitas tú, que no puedes pagarte un seguro privado.

PERSONALICEMOS LA VACUNACIÓN EN LUGAR DE MASIFICARLA


Hoy voy a comentar una serie de cuestiones que me parecen importantes en medio de la polémica, propia de la política barata, en que se están convirtiendo, de manera interesada, tanto la pandemia en si, como la vacunación y cualquier aspecto relacionado con esta situación. Algunos no parecen ver la gravedad del problema que afrontamos, y no ven más allá de aquello que pueda servir para inclinar un voto a una determinada opción política.
UNO.- No ha podido ser. No se puede correr tanto como nos hubiese gustado. También la vacuna de Janssen está siendo cuestionada, y aunque ya hay dosis en nuestro país, no pueden usarse aún. Han aparecido 6 trombos en 7 millones de vacunados. Al ser la de Janssen de una sola dosis, aceleraría el proceso de vacunación de una manera importante. A veces parece que nos empeñamos en amarrar transatlánticos con cadenas de papel de fumar. Hemos visto como 18 fallecidos en relación a la vacunación con AstraZeneca entre más de 25 millones de vacunados, ha sido motivo suficiente para frenar la vacunación contra un virus que ayer mató a 126 españoles.
Toca esperar. No es malo ser prudentes, pero tampoco la prudencia puede ser un frenazo, porque hay más riesgo de sufrir un trombo por no haberse vacunado y contraer la COVID-19, que por cualquiera de las vacunas ya disponibles. La relación entre las vacunas de AZ y de Janssen, que al parecer son las únicas de las que nos preocupa la aparición de trombos como efecto adverso, es que ambas son de adenovirus, y personalmente creo que no deberíamos parar la vacunación, sino limitarlo en un determinado grupo de personas, y eso no es una cuestión de franjas de edad como se está haciendo, pero esta es una opinión personal. En cualquier caso, si entre este mes y el próximo tenemos inmunizados a todos los mayores de 60 años, habremos dado un paso de gigantes para frenar la mortalidad de la pandemia. Tanta prudencia es fruto de que la vigilancia de los fármacos funciona, aunque cuanto más transparente es la información más alarma crea, cuando debería ser motivo para la tranquilidad.
DOS.- Esa prudencia provocará retraso en el ritmo de vacunación. Pero eso no debe hacer que las regiones se salten el procedimiento de compra colectiva por la Unión Europea, como algunas CCAA o regiones en Europa pretenden hacer. Al final siempre acabamos lo mismo: el que más tiene más puede, y eso haría que las regiones ricas puedan pagar lo que las más desfavorecidas no se podrían permitir, volviendo al mercado persa que vivimos al inicio de la pandemia con mascarillas y respiradores.
Algunas CCAA en España muestran impaciencia por la falta de vacunas, sin tener en cuenta las negociaciones del Gobierno central con la Unión Europea. Es absurdo, no solo porque es una muestra de descoordinación, sino porque esas CC son conocedoras de que no podrán usar esas vacunas sin la autorización de la Agencia Española del Medicamento, y de que la estrategia de vacunación europea establece que es la Unión Europea la que negocia con las farmacéuticas las vacunas y las distribuye a los países según unos criterios pre-establecidos, que aunque no limitan la compra de vacunas, si recogen que las regiones europeas se tienen que atener a la estrategia europea de vacunación. Y los que pretenden ir por libre, al parecer olvidan que las vacunas son en estos momentos un medicamento esencial y escaso. Es el Estado el que coordina, y las CCAA las que gestionan, pero las competencias sanitarias de las CC no pueden prevalecer frente a la estrategia suscrita por España con los demás miembros de la Unión Europea. Si eso no se cumple, la UE podría imponer sanciones a la CCAA que actúe por libre, porque son parte del Estado.
TRES.- Y luego hay otro aspecto que no se debe olvidar nunca: o vacunamos a todos los habitantes del planeta, o el riesgo de que el coronavirus mute en otros países donde no lleguen las vacunas, puede hacer inútil la vacunación en los otros países. Por eso es necesario que toda la humanidad tenga acceso a las vacunas, que, además, para su consecución han contado con financiación con fondos públicos. De nuevo se el debate, sobre si ante una situación como la que vivimos, no se debe apostar por la suspensión temporal de las patentes de las vacunas.
Recientemente se ha publicado un estudio que muestra como en los costes de investigación de AstraZeneca, la farmacéutica soportó menos del 3% de los costes de toda la investigación, puesto que estos gastos fueron afrontados por el Reino Unido, la Comisión Europea, y entidades que a su vez están financiadas con fondos públicos. No parece un disparate, que se produzca una suspensión temporal de las patentes mientras dure la pandemia. Aunque puede que de producirse esto, el problema que habría que afrontar es si existe una capacidad de producción suficiente, pero desde luego sería mayor que la actual, limitada a capacidad de las farmacéuticas que poseen las patentes.
CUATRO.- El último aspecto que quiero comentar hoy, es que está primando la prisa por vacunar, sobre los criterios sanitarios. Los profesionales sabemos que no hay enfermedades, sino enfermos, que una enfermedad afecta de una manera a un individuo y de otra a otro, aunque con unos patrones comunes que permiten el diagnóstico. A la hora de utilizar un fármaco hay que tener presente el paciente al que se va a tratar, además de los beneficios y los riesgos de dicho fármaco. Con las vacunas sucede lo mismo. Todas las vacunas no son adecuadas para todas las personas que están en una franja de edad, sino que dentro de esas franjas hay personas para las que una vacuna puede ser la adecuada, pero no serlo para otra, aunque hayan nacido ambas el mismo día. La edad no es un factor predictivo de que un fármaco o una vacuna sea adecuada para un determinado individuo.
Creo que más que fijar una franja de edad en la que consideremos acta una vacuna, deberíamos determinar individualmente, si una vacuna es la adecuada o se debe optar por otra, en función de cada paciente. Eso parece imposible en un ambiente de “prisas” por alcanzar un porcentaje de vacunación en un determinado periodo de tiempo como se ha planteado Europa en su conjunto y España en particular. Siempre he pensado que hay que poner en el centro de nuestras decisiones terapéuticas al paciente, y que esta situación no es diferente. Por eso considero que no es cuestión de que una vacuna sea apta para mayores o jóvenes, solo por el criterio de edad, sino que es apta para un individuo y no para otro por los condicionantes clínicos que el paciente presente. Puede que si antes de administrar una vacuna mirásemos esos condicionantes de manera individual, el número de pacientes con efectos adversos se redujese de manera muy significativa.
En resumen: vacunas si; cuanto antes estemos todos vacunados mejor; cuantas más vacunas dispongamos mejor, pero adquiridas por la unión de todos los europeos, no por regiones; eliminar temporalmente las patentes facilita el acceso de los países pobres a las vacunas, y hay que vacunar al mundo entero para acabar con la pandemia, no vale pensar solo en nosotros; no hay vacunas buenas o malas, hay personas con problemas individuales que hacen que debamos individualizar a la hora de decidir qué vacuna es la adecuada para cada individuo.
Buen fin de semana.

Patentes de vacunas

 Las vacunas han sido financiadas en su mayoría por fondos públicos y se reaviva el debate sobre la suspensión temporal de las patentes

Un estudio ha revelado que la industria farmacéutica soportó menos del 3% de los costes de investigación de AstraZeneca. La mayor parte de los 120 millones de euros invertidos llegaron desde el Gobierno del Reino Unido y la Comisión Europea, mientras el resto procedía de entidades también financiadas con fondos públicos. Esta información aviva el debate sobre la posibilidad de dejar sin efecto el sistema de patentes que impide fabricar vacunas a otros productores que no sean los titulares de las licencias. La suspensión temporal de las patentes mientras dure la pandemia ha ganado adeptos, como evidencia la carta pública remitida al presidente de EE UU por 170 exdirigentes mundiales y premios Nobel. La Unión Europea no considera que la escasez de vacunas se deba a las licencias, sino “con una insuficiente capacidad de producción”

Pero ¿eso qué les importa a ellos?

 Están llamando libertad a tomarse una cerveza en un bar, mientras se fomentan políticas impositivas que perjudican económica y gravemente a la mayoría y privilegian a una minoría. No hay libertad sin poder llegar a fin de mes, sin servicios públicos de calidad, sin justicia social. Pero ¿qué más da eso?


Esta semana no vacunamos en San Pedro
Esta semana se vacunará en varias localidades pertenecientes a la zona que se atiende desde el Centro de Salud de Balazote. Pero en otras localidades de este Centro, esta semana no se vacunará. Por ejemplo, no se vacunará en San Pedro.
No es un capricho hacerlo así. Estamos cumpliendo con la planificación acordada para los pueblos de toda la zona de salud. Al planificar la vacunación, el objetivo que nos marcamos era alcanzar una cobertura similar en todos los pueblos, haciendo una vacunación progresiva por franjas de edad. Al no disponer de vacunas suficientes para vacunar en todas las localidades a la vez, tenemos que ir vacunado esas franjas primero en unas localidades y luego en otras. La mayoría de las veces no se puede completar una franja de edad y se completa unos días despúes cuando disponemos de dosis de vacuna.
Explicado el sistema que seguimos, os planteo para que las valoreis, las siguientes formas de actuar:
Una ¿Deberíamos informar a los vecinos de San Pedro (entre 70 y 75 años) que creían que este jueves se les vacunaría, que no podemos hacerlo debido a que no disponemos de un número de vacunas suficiente, y que nos hemos visto obligados a no vacunar en todos los pueblos a la vez, pero que deben estar tranquilos porque lo normal es que la próxima semana se les vacune?
O dos, ¿Deberíamos decirles a los pacientes que en San Pedro el jueves no se vacunan, porque los sanitarios de los otros pueblos se han quedado con "nuestras" vacunas, porque los vecinos de esos pueblos son unos privilegiados, y a los de San Pedro siempre nos dejan para los últimos?
No es necesario que respondas, porque son preguntas retóricas.
Nosotros hemos optado por la primera opción porque es la verdad. Optar por la segunda solo lo pueden hacer aquellos que son capaces de utilizar cualquier tema para mentir, difamar, o dividir. Arrojan basura por sus bocas, sin importarles, que al actuar así, le hacen daño a alguien, o enturbian la convivencia entre nuestros pueblos.
Hay quien ha preferido apostar por la segunda opción. Y lo peor de todo, es que ellos mismos saben que no están diciendo la verdad. Pero ¿eso qué importa a ellos?

Aclarando lo que no se dice

Hay ocasiones en que te ves obligado a aclarar lo que dices o escribes, porque hay personas empeñadas en entender lo que quieren y no en tratar de entender lo que afirmas.
He renunciado a continuar como Coordinador médico, porque no comparto como se ha previsto hacer la vacunación, y no porque no quiera que mis pacientes se pongan la vacuna de Astra Zeneca, o porque no quiera que vayan a vacunarse donde les han citado. No se de que parte de mi carta se puede deducir eso, porque incluso afirmo que es una vacuna segura, porque así lo creo.
Voy a hacer unos números para explicar porque la considero una vacuna segura.
El miércoles 7 de abril de este año, se habían administrado 25 millones de dosis de esa vacuna. Se habían producido 62 casos de Trombosis de Seno Venosos Cerebral, y 24 casos de Trombosis de la vena Esplénica. Son un total de 86 caos de los que han fallecido 18 personas. Si hacemos una sencilla división, vemos que 86 casos divididos entre los 25 millones de dosis, representan un 0,00034 % o lo que es lo mismo, 1 caso por cada 290.000 dosis. Si vemos las muertes, representan un 0,00007% es decir 1 cada 1,380.000 vacunas administradas.
No es que no tenga importancia ese número de fallecidos, que la tiene y mucha, pero representan la mitad de los fallecidos en accidentes de tráfico este fin de semana en España (32 personas).
Podemos compararlas con los datos del coronavirus. A esa fecha, hemos tenido en nuestro país 3.330.000 casos y 76.037 fallecimientos. Los casos de contagiados representan el 7,1 % de la población española y de esos contagiados, los fallecidos representan el 0,023%.
No hay que ser un genio para comparar unos datos y otros. Por lo tanto, el que pueda vacunarse, sea con Astra Zeneca o con cualquier otra vacuna, le animo a que lo haga. Y en concreto a la vacunación de mañana deberían acudir todos los convocados y vacunarse. Otra cosa es que yo opine que hubiese resultado más adecuado vacunar a cada uno en su localidad, que es una opinión personal, que defiendo, pero en ningún caso está relacionada con que yo piense que la vacuna de AZ no es segura, ni que los ciudadanos de esta comarca no deban ir a vacunarse.

¿Ha quedado claro? Mejor. 

Renunciar por higiene mental

 Carta a los ciudadanos de los municipios pertenecientes a la zona de salud atendida por el Centro de Salud de Balazote.

Ayer 9 de abril, a las 12 horas comuniqué a la Subdirección de Atención Primaria (AP) mi renuncia al cargo de Coordinador Médico del Centro de Salud de Balazote, y a las 13, 39 horas lo hice a todos los miembros del equipo de Centro de Salud de Balazote.
No puedo permanecer en silencio y otorgando veracidad a las calumnias y falsedades que llevan semanas produciéndose por parte de personas que, desconociendo la realidad de los hechos, se permiten cuestionar mi profesionalidad, a pesar de llevar casi cuarenta y dos años en esta zona ejerciendo y habiendo atendido a personas de todas las localidades, incluso a algunos de los que se permiten esas licencias respecto a mí. Seguramente, detrás de esas falsedades y manipulaciones, hay intereses que nada tienen que ver con la salud de quienes viven en esta zona y mucho con otros intereses seguramente inconfesables.
Son más de diez años, en dos periodos, en los que he ejercido la tarea de Coordinador Médico del Centro de Salud de Balazote. Nunca fue fácil, pero menos lo ha sido en este entorno de pandemia, donde las dificultades se han multiplicado para todos, pacientes y sanitarios, y donde ser responsable del equipo de un centro de salud se ha convertido en una tarea que implicaba un desgaste personal importante. Cuando la incidencia bajó tras la segunda ola, planteé a la subdirección médica mi deseo de ser relevado de esa responsabilidad por agotamiento, y hacerla efectiva a la vuelta de vacaciones. No me fue posible dejarlo, y fueron mis compañeros médicos del centro quienes me pidieron que continuase como coordinador, a lo que accedí.
Hemos hecho frente a la tercera ola e iniciado las vacunaciones en todas las poblaciones. A finales de febrero se nos informó desde la Subdirección de AP, que disponíamos de vacunas suficientes para vacunar a todos los mayores de 80 años de nuestra zona de salud y que les citáramos para hacerlo en la semana del 1 a 5 de marzo. Una vez citados, se nos informa desde la Subdirección, que se ha producido una falta de abastecimiento de vacunas por parte de las farmacéuticas a los países, y que no se dispondrá del número inicialmente comprometido para este centro de salud. Se nos indica no citar en aquellas localidades donde aún no se haya hecho, y mantener las citas ya dadas ajustadas al número de vacunas disponible. Así lo hacemos.
En lugar de entender que todo era consecuencia de sufrir la escasez de vacunas, por algunos ese hecho se ha utilizado para poner en cuestión mi honestidad y mi respeto a los ciudadanos de todos y cada uno de los pueblos de esta comarca. Quien así ha actuado, que explique sus razones, las mías son solo estas. Informo al señor alcalde de Balazote pormenorizadamente de todo lo acontecido, al igual que a la Subdirección de AP, y vuelvo a reiterarle mi deseo de ser relevado de la responsabilidad de la coordinación médica a la mayor brevedad posible. La respuesta que recibo de la Subdirección es textualmente: “te pido que aguantes un poco, ya que, en breve, según nos dicen, se van a producir los traslados para ver si el que venga quiere asumirla”. Pese a sentirme molesto por lo acontecido, permanezco ejerciendo la responsabilidad de coordinador médico.
La gota que ha colmado el vaso se produce hoy 9 de abril. El 8 de abril a las 21: 49 horas recibo un correo de la Dirección de enfermería, con copia de ese correo al Coordinador de enfermería del centro, solicitandonos que antes de las 11h del día 9, le comuniquemos si aceptamos su propuesta o asumimos nosotros la vacunación. La propuesta que se nos hace es la de centralizar la vacunación con AstraZeneca de los usuarios de 65, 64 y 63 años en el centro de salud de Balazote, realizarla por un equipo externo de 4 enfermeros, y que las citaciones de esas personas se realizarán por un SMS. Se establecen unos tramos horarios, y continúa diciendo: “Quedo a vuestra disposición y a la espera que me informéis si hacemos esta programación o lo posponemos para realizarlo en otro momento con las propuestas que hagáis, pero sin que pueda garantizar que el equipo ese día pueda ir”.
Consultados los compañeros, y aunque algunos manifiestan no querer venir el martes 13 por la tarde a vacunar, con los que si muestran su disponibilidad, se decide organizar tres equipos (médico y enfermero) para ir el martes tarde a todas y cada una de las localidades dependientes del Centro de Salud, y vacunar a los paientes citados en sus respectivos consultorios. Los motivos para que adoptemos esa propuesta alternativa a la de la Dirección son los siguientes: la particularidad de las zonas rurales, en nuestro caso una alta dispersión de la población con distancias superiores a los 25 kilómetros hasta el centro de salud; disponer de médicos y enfermeros suficientes y dispuestos a desplazarse en lugar de que tengan que hacerlo los pacientes; las dudas existentes respecto a la vacunación con Astra Zeneca, más fáciles de aclarar por profesionales conocidos por ejercer en nuestra zona, que por otros que vengan de fuera, sin poner en duda que pueden estar tanto o más capacitados para responder que nosotros, pero no conocidos por los ciudadanos; nosotros conocemos a nuestros pacientes y sabemos quienes pueden beneficiarse de esa vacuna y quienes no son pacientes en los que esté indicada; que algunos pacientes no entenderán porque a los mayores de 65 años se les vacuna en su localidad y a los menores de esa edad no; que no todos los pacientes tiene medios para desplazarse.
Estas razones expuestas no son atendidas y se nos comunica que la vacunación se realizará en el Centro de Salud de Balazote, que se citará allí a los pacientes, y se vacunará por el equipo que enviaran. Que esa es la decisión final de la Subdirección de AP.
Siempre he pensado que para coordinar un grupo hay que saber, que en un grupo hay personas que quieren que algo ocurra, junto a otras que sueñan con que ocurra, pero que solo unos pocos harán que suceda. Y también sé, que, para ejercer la dirección, hay que contar con el respaldo de tus superiores. Cuando quienes están dispuestos a hacer que las cosas sucedan, son un número menor de los que se limitan a exigirlo y cuando no te sientes respaldado por tus superiores, debes tener muy claro, que es el momento de dar un paso al lado y apartarte, porque sino no estarás haciendo aquello en lo que crees, sino siendo solo un peón de transmisión de lo que creen otros.
Con la decisión adoptada por la Subdirección de AP, me siento desautorizado como coordinador y siento que se me utiliza como un mero transmisor de lo que se decide fuera de esta zona de salud; creo que esta decisión supone alejar los servicios de los usuarios en lugar de acercarlos; que este sistema centralizado de vacunación es contrario a una visión comunitaria y que no respeta las características del medio rural; que es una actuación contraria a evitar el despoblamiento rural; que la decisión no se basa en las necesidades rurales, sino que obedece a una visión administrativista y no asistencial de la atención sanitaria, concebida desde un despacho y no en el terreno; que es una falta de respeto a los profesionales de la zona que nos hemos ofrecido para vacunar en los pueblos. Podría dar más razones, pero creo suficientes las expuestas.
He intentado en cada decisión como coordinador, analizar, estudiar, discutir, repartir las cargas, y buscar una solución al problema que se nos haya planteado. No lo logré siempre, pero siempre lo intenté. Soy un apasionado de mi trabajo, y comprendo que no todo el mundo tiene que poner el empeño que yo me exijo, pero me parece que cuando se está convencido de algo, y eso no es posible de realizar, hay que permitir que, quien considera que es mejor otra propuesta, sea el que la implemente. En cualquier caso, este es el último episodio de una novela que lleva tiempo escribiéndose. La tarea de los coordinadores es ingrata y, como se suele decir, no está ni pagada ni agradecida, pero eso tampoco implica que debamos dejarnos ningunear y no ser escuchados. Espero que el martes, se vacunen todas las personas citadas (porque la vacuna es segura), y deseo que el dispositivo de vacunación centralizada sea un éxito, porque lo importante es que cuantas más personas estén vacunadas mejor.
La formación sanitaria o en la gestión, no es necesariamente sinónimo de competencia. Prefiero considerarme yo el incompetente para ejercer lo que por la Subdirección de AP se considera “actuar de coordinador”, que pensar que los incompetentes son otros por tomar decisiones sobre un territorio que solo se pisa de vez en cuando, y no a diario como quienes trabajamos en él. Espero que quienes leáis esta carta entendáis, que mi decisión de renuncia a la coordinación médica tomada ayer (no cuando a algunos les hubiese gustado), se basa en suficientes razones, y la he adoptado convencido de que no merece la pena continuar en una lucha que desgasta en lo personal y que a la vez es aprovechada por algunos para intentar hacer daño en lo profesional.
Solo me queda daros las gracias a todos los ciudadanos de esta zona de salud, por vuestro respeto, confianza y el agradecimiento que durante años me habéis transmitido en todos y cada uno de los pueblos adscritos a ella, y que también me han demostrado vuestros representantes públicos. Sigo como médico en San Pedro, desde donde quedo a vuestra disposición, y ofrezco mi apoyo al compañero o compañera que asuma la coordinación médica que ahora dejo.
En San Pedro a 9 de abril de 2021
Antonio González Cabrera

La admirada transición inadmirable

Que tiempos aquellos los de nuestra envidiada transición. Cuando murió el dictador, se abrió una posibilidad de convivencia y no se podía desaprovechar. Eran demasiados años bajo el yugo (y otros pocos además bajo las flechas), como para no apostar por transigir, aunque hubiese que aparcar lo que hasta ese momento pensábamos que era inaplazable. Y lo hicimos. Sin embargo, cuando compartíamos la barra de un bar una noche post exámenes, seguíamos contemplando que éramos diferentes, porque mientras nosotros cantábamos el himno de la alegría de Miguel Rios, ellos entonaban el “cara al sol”. Era el café de los muy cafeteros, pero nos conformamos porque al menos era café. Siempre tuvimos la piel fina en este lado, y ellos tenían callo. Y el tiempo pasa, y nos vamos poniendo viejos, y transigir para convivir no lo recuerdo como ayer. No rompimos, tranzamos; no cambiamos, re modelamos. Y aquellos polvos nos trajeron estos lodos, y ahora nos duele ver signos que deberían ser de todos, pero que los morenos de tanto mirar al astro rey, han convertido en símbolos franquistas y hoy lucen con orgullo aquellos que con un salario de miseria viven en barrios obreros, y que, aunque ellos no lo noten, cada vez se parecen más al concepto de zonas marginales. Nos duele ver a pobres apoyando en las urnas a sus amos. Pero asumamos que todo ha sido y es fruto nuestra tolerancia. De tolerar una demagogia convertida en norma de gobierno de populismo estéril para el pueblo; de permitir que actitudes mafiosas se conviertan en toleradas más que en tolerables. Duele un discurso ruidoso, y radical, al que se le opone un silencio de paz de cementerio como el de antes. Duele ver como siempre golpea el mismo, mientras aplaude el rival caído en la lona, más que el publico que presencia el combate. Duele la chulería, el desafío, eficaz para dividir la sociedad, ante la sonrisa de quien más pierde por la polarización. Nos duele que no se exijan propuestas de gobierno, ni que en el centro de las políticas económicas no esté el dinero sino los individuos. Todo concluye en tristeza. En un final inevitable. La chulería sale rentable en esta España nuestra. La estupidez no tiene precio para quien te cree estúpido, si el que la padece tiene la faca clavada en sus tripas y no lo sabe. No da pena, da vergüenza. 

Curioseando

 Que curioso es el populismo. Los que reprochan que no se haya creado un mando único para afrontar la pandemia, son los mismos que defienden que una comunidad quiera comprar vacunas por su cuenta, a espaldas de su Estado, sin asumir que quien negocia es la Unión Europea, y que además intenté adquirir una vacuna que aún no tiene el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento.

Las farmacéuticas deben frotarse las manos, porque cuanto más se dividan los potenciales compradores, mayor será su beneficio económico. Claro que igual es eso lo que se pretende, que las multinacionales ganen más aún.


El programa se llama Todo es Mentira. Lo dirige el señor Risto Mejide. El titular podéis verlo en la foto. Alarma a cualquiera. Sin embargo, la noticia es "La EMA ve un "posible vínculo" entre la vacuna de AstraZeneca y casos infrecuentes de trombos, pero apuesta por seguir aplicándola".
¿Alguien que haya visto el programa pensará en vacunarse con AZ? Por un lado se quejan de que el ritmo de vacunación es lento, por otro fomentan el miedo a la vacunación. Nuestro sistema de salud no es el mejor del mundo, pero pocos países tienen tantos expertos en salud como el nuestro, basta leer cualquier medio, o ver cualquier televisión para no entender como no están en las UCIs, hospitales o centros de salud haciendo frente la pandemia, y así nosotros los sanitarios podríamos tomarnos un respiro.


Para que se sepa de que hablamos.
Informe de la EMA sobre la vacuna AstraZeneca.
1. Los coágulos de sangre inusuales con niveles bajos de plaquetas deben incluirse como efectos secundarios muy raros de la vacuna.
2. La mayoría de los casos notificados han ocurrido en mujeres menores de 60 años dentro de las 2 semanas posteriores a la vacunación (primera dosis). No se han confirmado factores de riesgo específicos.
3. Frecuencia: 62 casos de trombosis del seno venoso cerebral y 24 casos de trombosis de la vena esplénica, 18 de los cuales fueron mortales, en 25 millones de vacunados.
4. Los beneficios de la vacuna continúan superando los riesgos. La vacuna es eficaz para prevenir la COVID-19 y reducir las hospitalizaciones y las muertes

Covid de primero, elecciones de segundo. O viceversa

 Absurdo me parece esto en un responsable político.

Ayuso vende un Madrid lleno de libertad de garrafón, cañas y tapas en mitad de una pandemia. Y un montón de gente que aplaude a alguien tan genial. Como sanitario es para ponerla a cuidar pacientes en las UCis y no a gobernar la Comunidad.


Si con 25 años aún no ha sido suficiente para que los madrileños/as se den cuenta, ahora pueden continuar dos años más con lo mismo.¿tan difícil les resulta ver como recortan sus derechos, vendiéndoles humo?

Aunque la incidencia a 14 dias es de 279 por 100000, si se miran los datos de incidencia a 7 dias, es de 156, y eso significa que la proxima semana se alcanzara una incidencia superior a los 310 por 100.000 habitantes.
Mientras, el consejero de Sanidad de Madrid, o se hace trampas al solitario, o sencillamente manipula por interés electoral una realidad que se acerca a riesgo extremo.

Aunque la incidencia a 14 dias es de 279 por 100000, si se miran los datos de incidencia a 7 dias, es de 156, y eso significa que la proxima semana se alcanzara una incidencia superior a los 310 por 100.000 habitantes.
Mientras, el consejero de Sanidad de Madrid, o se hace trampas al solitario, o sencillamente manipula por interés electoral una realidad que se acerca a riesgo extremo.

Sea el resultado que sea el del próximo 4 de mayo en las elecciones a la Comunidad de Madrid, lo del actual gobierno madrileño es seguir mintiendo sin el menor reparo, aunque les pillen una y otra vez en sus falsedades.
Estos días les hemos visto caer en la contradicción siguiente: por un lado desmentir que habían parado la vacunación, y por otro confirmar que habían cerrado los centros de salud y en ellos no se estaba vacunando. Cuando se dieron cuenta de que se les habían visto sus mentiras, salieron diciendo que si no se vacunaba en los centros de primaria a los mayores, era porque no había vacunas, y eso era porque el Gobierno no se las mandaba. A esa primera contradicción, se le sumaba ahora otra más porque la presidenta salio diciendo que en Madrid se vacunan a los mayores con normalidad. Era la contradicción de la contradicción, porque si en Madrid se seguía vacunando con normalidad, no lo podría hacer si no tenía vacunas, porque o hay o no hay. No se puede seguir vacunando y a la vez no tener vacunas. Luego en los medios se asegura, que no solo había vacunas para los mayores de 80 años sino que, además se daba la cifra exacta de que la Comunidad tenía guardadas otras 30.000 dosis.
Y luego, lo que ya deja de ser parte de la guerra entre el gobierno de Madrid y el gobierno central, y se convierte en un insulto a todos los sanitarios de la Comunidad de Madrid. Y es que no se le ocurre otra cosa al señor consejero y a sus asesores, que salir a los medios a afirmar que los centros de salud se habían cerrado porque el personal sanitario necesitaba un descanso y las vacunas se retenían "por seguridad".
Vamos que en Madrid no se vacunaba a los mayores porque sus sanitarios son unos vagos que no han querido trabajar y no vacunaban a la población de más riesgo porque tenían que descansar.
Si esto no es dar más importancia a su guerra electoral contra todo lo que no sea afín al PP y Vox, que a la salud de los madrileños, que salga y lo explique, pero sin contradecirse ni tomarnos por tontos a todos los que la digamos.

Trombosis por vacuna de Oxford/AstraZeneca: ¿análogo a la trombocitopenia inducida por la heparina?


Los raros casos de trombosis de los senos venosos cerebrales asociados a la aplicación de la vacuna de Oxford/AstraZeneca podrían ser análogos a los episodios de trombocitopenia inducida por heparina: una peligrosa complicación autoinmunitaria en pacientes tratados con esa medicación, según la Gesellschaft für Thrombose-und Hämostaseforschung (Sociedad de Investigación en Trombosis y Hemostasia), en Alemania.
De acuerdo con esa interpretación, basada en resultados de investigación sobre cuatro pacientes que desarrollaron el presunto efecto adverso de la inmunización, la vacuna podría conducir a la formación de anticuerpos (que aparecen después de 4 a 16 días de la aplicación) contra antígenos plaquetarios como parte de la reacción inflamatoria y la estimulación inmunológica, lo que induce una activación plaquetaria masiva a través del receptor Fc. Pero los expertos no descartan que sea otro el mecanismo involucrado y recuerdan, en línea con la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que los beneficios de vacunar exceden sus riesgos

Los medios de comunicación en democracia

  Y este comentario es de opinión tras la lectura de los medios de hoy. Que personas de nuestro entorno, gente afable y generosa, tenga asim...