domingo, 11 de febrero de 2018

EL MILAGRO DE FÁTIMA




Seis años han transcurrido ya de aplicación de la reforma laboral del PP. Cierto que la tasa de paro ha bajado casi diez puntos respecto a 2012. Pero ciertas también más cosas: ha significado más precariedad (salario mínimo para el 32% de los trabajadores); más temporalidad (un 26% de los contratos); mucho fraude (en horas trabajadas que no cotizan); y abusos de los empresarios (por aquello de “si quieres lo tomas y si no lo dejas” que hay cola para coger tu trabajo).

Y tampoco se limitan solo a eso. Ya no tenemos clase media española. Nuestro antes envidiado estado del bienestar, vive sus horas más bajas pese a que se recupera la macro economía. La mayoría de trabajadores ya se resignan a mal vivir, con tal de vivir. A otros pocos ya les basta con sobrevivir. Los jóvenes mejor cualificados se siguen marchando fuera si quieren encontrar un empleo digno. 

Y se puede seguir: existe un crecimiento negativo de la población por mayores fallecimientos que nacimientos. y mal vivir; la corrupción continúa, aunque ahora la consigna es afirmar que es de tiempo pasado, que hoy todo funciona, que nadie nos roba ya, (aunque solo puede creérselo el que se haya golpeado en la cabeza al caer); el futuro es más oscuro que trabajando en el carbón. 

¿Cuál es el verdadero milagro de Fátima? Que a pesar de eso, seguimos callados. Con el freno de nuestras aspiraciones echado. Que nadie se plantea salir a la calle para gritar ¡Ya basta!. Que no nos preguntemos ¿Qué pensaran de nosotros nuestros hijos el día que comprendan la penosa herencia social que les hemos legado? ¿Y nuestros nietos?

Nos os parece un verdadero milagro conseguir eso con la orgullosa raza hispana. El próximo milagro le corresponde a Dolors Monserrat dispuesta a conseguir que si el gobierno lo prohíbe por ley, los españoles no sentiremos dolor. !Animo! Un poco más, y pronto nos podrán intervenir quirúrgicamente sin anestesia.

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